Relaciones históricas y geográficas de América Central · Capítulo real 9 de 10

CAPITULO XIV

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CAPITULO XIV

DE LAS DIFICULTADES QUE SE VENCIERON PARA SALIR A ESTA POBLACIÓN

Hecha la cossecha del maíz en la sabana, que fué de 350 fanegas, y bueltos á la montaña, tomaron por mal agüero de la salida dellas, a que 3'a estañan determinados, la muerte de dos yndios y la pestilencia de vna alfombrilla que les sobreuino, de que perecieron muchos, con lo qual se confirmaron en sus errores y supersticiones; pero reducidos á la población, auissó al gouernador con ocho yndios el Padre, como por el Enero siguiente de 1625 saldria con la gente á hacer el pueblo.

Para estorbar esta salida tomó el demonio por instromento ú un encomendero que pretendía tener derecho á estos yndios, que si salían lo perdía, y assi les dio á entender A solas que el Padre por sus interesses lo hacia, y que al punto que saliessen los auia de repartir el gouernador entre los españoles; ayudaron á esto los brujos y viejos, que por hauerlcs quitado las mugeres queria/i mal al Padre, y assi se determinaron en una borrachera de matarle la noche de Santo Thomas apóstol; este casso llego á oydos de los niños del colegio, por medio de vno de ellos que se hauia aliado en la borrachera, que se le pussieron al lado con sub

lanzas y ñechas, prometiendo defenderle hnsia morir; en vna junta les dio a entender ¿i iodos la ingratitud que con el hauian ussado al cabo de tímto tiempo que hauia estado en su compañía reduciéndolos a policía y enseñando y dotrinando sus hijos, en quererle matar dando crédito á vn hombre que por su mismo interés les hauia persuadido u que dexassen lo que con tan buen ncuerdo tenian determinado; con otras razones que para el efecto les dio, los redujo para 26 de Diciembre de 1624; A la salida, vn bárbaro de aquellos, Ucuado de su calera por una hija que se le hauta cassado con vn cristiano, Méndolo ella^ quexandosse al Padre que ^w primer mnrííT^í í" ríM*:i d" p^ .Hr r-t'' ^-^r i --^^cv - lo que en su cassa hauia trabajado, respondiéndole que no pedirla por hauersse cassado con su g^usto, y que pues era yndío principal, aunque infiel, no diese mal eiemplo á los demás, qual estorballa intento tan santo como era ir con los demás cristianos, arrebatado le embistió y echándole en el suelo, al tiempo que iba á sacar un cuchillo para dalle, el niño que era retor de los demás de su collegio, de quince años, le assió tan fuertemente del cabello, que traya largo, que le tubo a rraya asta que llegaron otros y le quitaron, conuocados de sus voces, que para que no le mataran fue necessario el Padre defenderle, y hechado a sus pies le pidió perdón, con que le rindió de suerte que buelto cristiano no se le quitaba del lado, ayudándole en los caminos y cargándole en sus hombros.

Llegaron al parage, dia de año nueuo del de 625, y señalándoles el gouernador vn sitio seco y sin

agua, por no dalles el que los yndios pedían, pop estar cerca de vn hato de vn su amigo, con escussas fríbolas, se entretubieron en tanto que secretamente embio cuatro dellos al Sr. Presidente, que se le concediesse sin que el gouernador les pudiesse poner estorbo, que lo alcanzaron, con que se pusso por obra la población, y por el mes de Agosto tenían ya hecha la yglessia, y por falta de sustento, por no quererles acudir el gouernador, disgustado por no hauer salido con lo que pretendía, les sobreuino vna pestilencia de que murieron mas de ochenta; fue Dios seruido de mejorar el tiempo, con que todo lo que quedaua del año se ocuparon en fabricar cassas y sembrar lo necessario a su sustento, y ordenar su república de los más diestros y exercítados del colegio, y a cuyr dar de su dotrína.

CAPITULO XV Y ULTIMO

DE OTRAS ENTRADAS EN LAS M0NTA5ÍAS, Y SUCCESSOS DELLAS

A perssuassion del gouernador de Veragua, Don Juan Cortés de Monrroy, cauallero del auito de Santiago, se determinó el Padre a hacer la entrada, el año de 1626, por el mes de Noviembre, en las montañas, de donde sacó de los que queda - uan 400 y los lleuó a su pueblo, donde le espera-

Relacx>nes dk América Central. ^

uan el gouernador y demAs vecinos con sus arma^ de fuego y con honrroso reciuímicnto; le dieron las gracias por lo mucho que hauía hecho y trabajado en cuhiuar aquella vifta; otro día .se híro padrón de los avecindados en el pueblo, y se híillaron mas de 700^ y el año de Ki30 se comenzó rn:i capilla de madera con sus colaterales, muy curiossa, con su sachr istia con todas las cossas necessadas para el culto diuino, y su choro y baptisterio.

La otra entrada fue por el año de 1631, por el mes de Febrero, en fio del gooíemo del dicho don Juan Cortés y principios del del Pressidente don Aluarode Quiñones Ossorio. por cuyo ordeii,ycndolé a dar quenta de lo trabajado, voluió a las montañas por el ressiduo que se hauia passado al mar del Norte, dexando sus antiguas moradas temiendo no los sacassen como á los demás; embiandolos á llamar no se pudo acabar con ellos más de hacer pueblo en las montañas donde antes le tenían, arriba de la cordillera, y que saldrían quatro veces cada año al de las sabanas y pagarían su tributo A Su Magestad; concediosseles como lo pedían y dexando el orden conueniente para su gouierno y nombrando el pueblo Santo Domingo, voluio al de San Lorenzo, en cuyo día venían todos los años ayudar á sus compañeros A coger sus sementeras, y el de la Semana Santa, con que muchos se aficionaron á quedarse.

Con la venida de otro nueuo gouernador a Verao-na se fueron mudando las cossas al segundo año de su gouierno, y fué el de 1633, mandando que los yndios siruiessen perssonalmente, con

quiebra de los preuilegios concedidos, con que se alborotaron y hacían sus quexas; dio quenta al Pressídente y Real Audiencia de Panamá, que mandaron que no hiciessen mita.

Ubo otro nueuo Presidente, que fue Don Sebastian de Corquera, que informado del gouernador siniestramente, le dio orden para que embarcasse al dicho Padre para el Perú en la primera ocassíon, y a 26 de Febrero de 1633 lo efectuó, dexándole la fragata en el puerto de Payta, desde donde fué a su Prouincial á darle quenta de lo succedido, que tratando con el señor virrey su buelta, con cartas que truxo al Pressidente de Panamá, le restituyó a su pueblo con honrrada satisfacion, donde le recibieron sus obejuelas con muy grande amor como a padre, y cstubo con ellas asta el año de 1637, que vino á Panamá, donde el seAor don Enrique linríquez, su Pressidente, le mando entrar en la prouincia del Darien, cuya conquista y reducion intentaba con orden de Su Magestad, y viendo ser en su seruicio y en ti de Dios, la comenzó en la forma siguiente:

Provincia del Dakiex v su reducción— La pro uincia del Darien estd por la vanda del Sur :W leguas de Panamá, y por la del Norte 50 A Cariareña, y 20 á Puertovelo, en medio de las dos; o, montuossa, sin que en ella se halle palmo de sabana o llano; fértil de cedro y roble para nauios y cassas; rica de oro por sus quebradas a una parte y otra del Norte y Sur; puédese venir de Panamá a la Voca Chica, por mar, en tres dias, y a veces en 24 oras, y de aqui al pueblo deSanHnrrique, por el

rio, parte en barco y parte en canoas, en otros tres, y lo mismo al de San Gerónimo» donde están las minaí5i j poblaciones; la primera en las vegas del rio Al iva, y la segunda en las de Yabissa^ ríos poderosos destn provincia^ donde los demás entran,

Al Susiiesic corre el Vuqueza» muy caudalosso, que se iimta con los sobredichos diez lej^uas untes de entrar en la mar: las víuicndas de sus moradores, por líi parte del Sur y el NoriCi son chozas de palmiche, apartadas nna de otra tres y quatro le* guas, sin reconocimiento ágouierno de cacique ni otro allomo; fjentc sobervia y altíua» á quien por su valor respetan y reconocen con temor las prouincías circunvecinas, huyendo de sus armas por no ser muertos ó cautibos; son llamados estos del Da den, Tunucunars, que abundan de esclavos; la tierra es muy fragossa, que con Jos arroyos, quebradas y cuestas hacen el camino áspero y dificullossó, si bien no lo es para los naturales.

De legumbres y maíz es fértil, y tie montería, propia ocupación suya y sustento de anímales fieros, Icones, tiííresy culebras y jabalíes: abundan los ríos V llenan mucho pescado y diferencia del, de buen gusto, si bien la gente no le es aficionada; lajearlos 6 cocodrilos como en todas estas prouín* cías, ay muchos; las niacs son víslossas de colores; quales son papagayos, guacamayas, periquitos y otras, aleones y águilas reales.

Vssan de muchas mugcrea, quantas pueden sustentar, siendo muy obseruantes de sus ritos y ceremonias. Su mayor anchura de una mar ú otra es de ocho días de camino por tierra, y la menor

de seis, y la longitud del rancho del un estremo al otro será de cincuenta leguas; los prouechos de su reducion y conquista son muchos, según los refiere el sobredicho padre Adrián, que señala seis. Las prouincias desta nueua tierra son la de Uraba, que tiene quince pueblos; la segunda de los Maritrus, tres; de los quimas, cuatro; de los saracunas, cinco; de los oromeras, seis; de los camicuas, siete; de los quinocotas, ocho; de los paparos, que son parientes destos y tienen su amistad, y solos los de la prouincia del Darien andan vestidos con camissetas de algodón, señal de gente de mas capacidad, de vergüenza y alentada.

Estos, entre otras salidas que han hecho para damnificarnos con nuiertes de muchos españoles, negros e indios que se han embiado para su castigo por los desafueros cometidos en toda la costa y tierras del Darien, por mas de 30 leguas, despoblada de su temor, hicieron vna el año de 1()23, en que acometieron vn barco del mar del Norte y mataron sus españoles, reseruando solo a Julián Carrisolio, por niño de 14 años, que entró en seruicio de un ynJio; alentado por muclios años, con el tiempo fué creciendo el niño y la aíicion de su amo, con que le dio ocassion de tratar de su reducion y paz con los españoles, poniéndole por delante lo bien que le estaría para sus comodidades y buenas esperanzas de su buen tratamiento, con que tomo ocassion el Jullian, hauiendo parecido un barco, el año de 1635, que pescaua tortugas en la costa, estando su amo aussentc, de ablar a los que en el venian; en esta razón llegó, hizo señas y res-

pondiéndole dio quenta de su intento de su cautiberio y el estado en que tenia su pretenssión; comullicáronse yndios y españoles que venian en la canoa y barco, por medio del JuUían, puesto antes en sospechas de su amo de quererse huir, y conociendo á lo que hauia ido al barco, se lo agradeció y oigo; agassajaron los indios a los que venian en él y hicieron sus rescates por mas de vn año estos mismos portugueses, sin dar noticia al gouemador de Cartagena de adonde iban y venian; diéronsela curiossos del oro que con erramientas hauian rescatado, prendiólos y sauiendo el estado en que tenían la contratación y amistad con los 3-ndios, diolcs licencia para que continuassen su rescate; vinieron el año de 1636 y llenando en su compañía a jullian, al gouernador, con cuatro indios principales; auiendolos bien reciuido trataron de que les diesse sacerdotes que los doirinassen e ynstruyessen en la fée; dioles dos religiossos descalzos de San Agustin de la Popa, que estubieron en la ranchería del amo de Jullian por mas de diez meases, sin poder a estos yndios agregarlos para ser dotrinados.

En este estado se hallauan quando el pressideniL de Pananiíl don Enrrique Enrríquez, hauicndo <auído el casso y que esta prouincia pertenecía á su «^ouierno, escribió al ¡^ouernador de Cartagena que como m¡ni>>tro tan grande de Su Magestad v'ontinuasse lo comenzado por medio de los portuuucsí^rs y jullian Carri^solio, perssuadiéndolos c|ue vinicssen á tratar con el la paz íl Panamá, y por su mano escriuio también a Jullian, dándole

el orden que hauian de tener; determinosse entre losyndíos que por Marzo de 1637, día señalado, por el rio del Ballano fuesse vn barco, y luego que llego salieron los yndios y Jullian en canoas á recluirle, y embarcandosse los mas principales fueron a Panamá, en donde el pressidente y vecinos los regalaron lo possible; voluieronse con esto contentos, y si bien por desabrimiento que tuuieron los yndios hicieron algunas muertes en un Pedro Tristan y otros dos españoles, por decirles traíanlas enfermedades de que algunos dellos peligraron, con que parece que no se podia esperar dellos la continuación del trato de la paz; todavía con la venida a esta ciudad del Padre Adrián, encomendííndole la reduzion como á persona experimentada en ellas, en el tiempo que se detubo a cathequizar vn niño de 14 años que estaua en seruicio del pressidente, llegó Jullian con siete indios principales, á los 15 de Nouiembre, a los quales se perssuadió llebassen a el dicho Padre consigo y a otros quatro yndios del Guaymi, que vinieron con él; baptizóse el cathequizado, con grande solenidad, siendo su padrino el pressidente; assistieron Audiencia y cabildos eclessiastico y secular, y obispo, con mucho concursso de clero y gente, siendo el baptizante el sobredicho Padre, y el baptizado hijo del principal capitán y amo de Jullian; llamáronle Don Enrique.

Con este principio se embarco a 24 de Nouiembre con los yndios y Jullian, muy contentos con la tiesta y agassajo que se le hicieron y vestidos y dádiuas que les dieron, y a los 7 de Diciembre de 1637

lleifó cdif 13b yiidios enfermos A la prouincía de Porcu, eo cuyo medio se le hizo rancho é ygkssia por orden del Julián, donde vajfiron los yndios a hacer sus reselles. Día de la Concepción les dixo inissai que oficiaron con mússica los indios que licuó consigo del Goaimy,con admiración de los naUírales; fuese el barco y como faltó el rescate, lambíen los yndios que por el ayian venido; senlido el Padre de liíiuerles dejado, los cmbio A llamar con Julián y oír o yndio ladino de su lenj^ua* y vinieron de las dos prouincias de Paren y Sate mas de 300 perssonas; diolcs á entender la caussa de su venida I que era itque se rcdujessen a la fée cathóllca y Renl servicioi y l^s comodidades que desto les vendría con la amistad {de los] cristianos; prometieron hacer lo que üc 1cí> mundana y enseftassei y morir en la fcc católica, dieron sitio, hicieron pueblo e y^lessia y la obediencia ;l Su Magestad; eligió por jusLÍcin mayor a Julián Carrissolío, á quien dio el titulo que llcuaua de toda la prouincia, el qual tomó con ciertas ceremonias la possesion del la por Su Magestad, y se pusso nombre de San Enrique a el pueblo del Daríen, y con una cruz en Li mano fue en proccssion hasta la ea pilla que se hauía levantado, donde se sentaron á oír nna plática que el dicho Padre les hij£0, dándoles ñ emender iiue ya eran vassallos de Su Magestad, ú quien teman duda la obediencia, y que si faliassen en rila, con su grande poder los castigaria; y en «tt nombre eligieron cacique al amo de Jullian, con 237 voios, d quien tos dos entregaron el bastón de capitán, que nombró teniente; eligieron dos al-

caldes ordinarios y dos de la Hermandad; alguacil mayor y cuatro regidores y vn procurador de los mas principales de la junta; oyeron missa y a la tarde acudieron a sus rozas y todos quissieron se les pussiesen nombres de cristianos, que fueron de los principales vezinos de Panamá; los de Sate y Porcu, arrepentidos de hauer dexado al Padre, por la enfermedad que hauia sobrevenido á los yndios por la mudanza del temple, vinieron por él y lo licuaron á sus prouincias, donde hicieron pueblos y cassa e 3'glessia en que viviesse y assistiesse á cathequizarlos y dotrinarlos, que se acauaron álos fines de Jullio, ordenando en ellos el gobierno político, a que se an aficionado mucho y va creciendo en lo espiritual y temporal todo, y el pressidente con su fauor lo alienta dando Jo necessario, assi para sus neccssidades, como para el culto diuino; y á los principios de setiembre, aderezado el altar con ornamentos nuevos, en vna pila dorada, comenzó el dicho Padre á baptizar ;l los que con gran afecto pedían el baptismo, que á 25 de Jullio de 1639 están baptizadas mas de 300 personas; con esta nouedad se comouieron las prouincias a verla, y entre ellas la de los paparos, que hicieron instancia en que se les hiciese pueblo, a que se partió á los primeros de Agosto de 1638 el Padre y Jullian, que hauicndo llegado íi la ranchería de vn benerable viejo, natural de la prouincia de Porcu, que se hauia retirado a estos altos de Capetin con sus compañeros y ocho mugeres propias y hermanos, sin comunicarsse en mas de treinta años con ninguno de las provincias de Sate y Por-

cu, en cuyo medio estauan, procrearon dellas de manera que oy hay mas de 500 o 600 perssonas, y siendo todos de vna lengua, como se abstubieron de la comunicación de los vecinos, salieron tartajossos, incultos, rudos y bozales, de manera que los demás hacen burla de ellos qual si fuessen aldeanos, no obstante que de su aliento an dado muestra en la rresistencia de 40 á Ferron,quellevaua 300 soldados; pidió al padre señalasse sitio para el pueblo, nombrase cazique y justicias y híciesse yglessia, y á los 3 de Agosto lo nombró con Julián, y tomaron possession del en nombre de Su Magestad, dexandoles justicia y regimiento, con mucho uusto, Un mandóle Santo Tomas, con lo qual se voluicron a San Enrique, donde estando en este estado las cossas se tubo nueua de la muerte del pressidente, de que hicieron mucho sentimiento, y como en su lugar gouernaua este reyno el señor lizenciado don Andrés Garauito de León, cauallero del ávito de Santiago y Oydor mas antiguo desta Real Audiencia.

El qual luei>o, al punto, proueycndo como tan iiran ministro de Su Magostad, y celosso de que la paz y amistad con estos nucuos conuertidos, pues era tan importante, se continuasse, despachó un harcocon mantenimientos para socorrer á las neocssidadestan uruentcs como esta, dando mucho ;\nimo á tan santa obra, prometiendo no faltar de MI parte á esta reducion.

Los de la prouincia de Porcu, viniendo á que ir«N cuinplies^e la palabra para ir á su tierra, que U ^ auia dado, dentro de tns meses, acudiendo el

Padre á sus buenos deseos fué con Julián por mar, y en nombre de Su Magestad señaló sitio, hizo pueblo, diole nombre de San Gerónimo y tomó possesion; hicieronle cassa é yglessia en ocho dias, cerca de la qual descubrió el dicho Julián cuatro quebradas de oro, que se entiende, según las muestras, serán.de mucha importancia; y hauiendo seftaladoles sitios á los vecinos, se embarcó el dicho Padre para Panamá, con 18 perssonas, las más principales de ambos pueblos; á los 27 de Diciembre fueron reciuidos en esta ciudad, del nueuogouernadoi*, con grande amor y agassajo, dándoles vnas cassas principales donde se ospedassen, cuydando de su regalo a su modo con mucha abundancia.

El dia de los Reyes de 1639 ordenó el nueuo pressidente que todos los cristianos se confirmassen, para cuya fiesta mandó hacer alarde general que lessiruiesse de regocijo, y temor si no acudiessen á lo que deuian, siendo padrino de los dos caziques de San Enrrique y Santo Tomás de los Paparos, con quienes comió aquel dia, y a los demás señaló padrinos de los capitanes mas principales de la ciudad, a cuya imitación los regalaron y agassajaron, vistiéndolos de seda a su vssanza, sin gastos a Su Magestad; fué muy solemne y regocijado este dia que en la cathedral se celebraron las confirmaciones, y hauiendoles dado a todos de su hacienda el sobredicho gobernador Don Andrés Garauito de León, muchas cossas que son de estima entre ellos, los despachó a todos á la sobredicha prouincia, ordenando se lleuasse adelante y

pussíesse en perfección la población de San Ger6* nimo.

Caussaron las líalas y curiossídad délos iiucnos confirmados grande alegría y contenió en sus €onip<i ñeros y vecinos, y mus con la relación del reg^ilo y hospedaje y fiesta que el nueuo gouernador les hízo^ y todos los de la ciudad^ y el favor y assistencía que a lodos prometió, con que se animaron á acabnr el pueblo de San Gerónimo de Porcu, y el de San Enrrique lo passassen mascer* ca de Panamá^ donde mejor se pudiessen comunicar con no.ssoiros.

Con esta relación mandó a un escribano Real lo hecho y les enibíó ornamentos para la nucua yglcssia» y lo necessario á la admínisüacionde los sacramentos, acudiendo personal memo al despacho de todo y cmbiandoles otro icli^íosso para compañero de la reduclon; en todos los barcos tiene particular cuy dado de embiar sal á los yndíos* con que están tan nianssos que es cossa de admiración gente tan alUua y soberuia, en tan breuc tiempo estar tan *ugeios, efectos del buen tratamiento que por tos dos «4011 er na dores desea ¿iudad se les ha hecho.

Quedan los pueblos de San Enrrique y San Ge* rónlmo en los unes de laprouincia, con mucha vecífidsid, hechas sus ro^as, y los Paparon* de paz, y tos naturales muy contentos.

Lo quee-^la ^crite b.lrbara tienen de la creación del cíelo y la tierra y de las demás cossas* son mil fábulas y qutmet as mostradas por sus adiuinos y hechiceros, mohanes o Icrcsi que todos es vno,

ayudados de las perssuassiones del demonio , á quien reconocen por familiares, dando á entender que se las dicen, con supersticiones y ydolatrias antiguas tan diuerssas y diabólicas, que las que unos enseñan otros niegan, y cada vno siente de la ley lo que quiere, por viuir unos apartados de otros sin alguna comunicazion ni policia.

En lo que todos conuienen es que ay vn Dios y que su morada es sobre la del sol, donde está con sus mugeres y concubinas, y que hauiendosse juntado con vna de ellas tubo vn hijo que después de algunos aflos se transformó en cierto pescado, por vn disgusto que la madre le dio, y vn dia, pescando para su sustento sapos en el rio donde este aui taua, le cogieron entre otros peces y hauiendolo puesto a herbir, yéndosse calentando, con ayuda de su padre saltó de la olla y fue restituido en su primera forma, en su antigua morada; su padre, que estaua ya desenojado, viendo que ya tenía hedad, le transformó en sol, para govieimo deste mundo, que empezó á fabricar distinto del suyo; hizo el cielo en que tuuiesse su assiento perpetuo, y la fábrica de la tierra encargó al perico ligero, que es un animalejo torpissimo en el andar, y por antonomassía tiene este nombre, y á la perdiz, que traían la tierra de la morada del padre del sol, y como no estaua seca no se atreuian aue y animalillo á purgar el vientre en ella de alto, y assi fingen acerlo aora bajando de los árboles donde auita, muy passito, porque no se hunda, que con este miedo a quedado hasta aora; después desto embió vn pajarillo muy conocido de los naturales para

que paseasse lo largo y ancho deste mundo en lo que durasse la satiua que hania despedido para este efecto? vuelto acá la saliua, entregó Á su liíjo el sol el g:ouienio del con mero, mixto y imperio, para acaballe y hacer del á su voluntad; hizo á la luna para su theniente, con intento que fucsse varon, pero no hauiendo salido como deseaua, Inpole la parte en que se diferencian las mngeres de los hombres, con vnos trapos, y pússole cl miembro de varón posti20> con que le dio autoridad pafjn alumbrar de noche al mundo como theniente suyo.

El sol, para templar el calor de sus rayos, crió los vientos; este calor tienen por accidental de quando esttibo en la olla con los sapos.

Ya como dueño de todo hizo el sol los anímales, haves, arboles y plantas, con su virtud á cada cossa para que creciessen y se multiplicassen; hizo un rio muy caudalosso donde entrassen los demás del Uniuerso, y hauiendo crecido un árbol en sus orillas en tanta manera que sus ramas llegauan á impedirá el sol su carrera, mandó á dos arditas, grande y pequeña, lo derribassen, siendo ellas del tamaño de vna rata; estando en su trabajo saltó vna astilla que á la vna dio en los lomos, que la derrengó, con que cessó en la obra; y la otra la perfecionó, obedeciendo al sol, hasta derribarlo.

De aquí quedó la ardita grande agobiada, y la pequeña derecha; el árbol cayó en la mitad del rio, con que se detuvo su corriente y se hizo mar, a quien mandó el sol no saliesse de sus términos, y para que le hauilassen, de las hojas del árbol crió variedad de peces, y de sus cortezas lagartos y

tortugas y yguanas, y porque no voluiesse á retoñecer el tronco dcste soberuio árbol, le dio por contrarios á un mono, gauilán y ormiga, para que le royessen los pimpollos, y que asta aora tienen este cuydado.

Las estrellas dicen que son vnos gussanos que el sol crió en el cielo para su adorno, y que andan por una piedra maci<;a, llana e inmóvil. Crió á los hombres y al principal le dixo pronunciasse cargue, que quiere decir fuerte, y no entendiéndole bien pronunció fuuy, que quiere decir blando, con que perdieron la inmortalidad, y en pena de su oluido los demás le quitaron las quixadas y fué transformado en un pajaro que al cantar llorando su desdicha dice tnuy.

Los tigres, criados del sol, hicieron el fuego con que calentarsse, y viendo la lagartija que los hombres y animales carecian de cossa tan buena y prouechossa, de noche hurtó vn tizón y pegando fuego á ciertos arboles conocidos de los yndios, les quedó la virtud de sacarle estregando vna rama con otra.

Tienen por cossa cierta que los nacimientos de los rios proceden de los orines de vnos cangrcjitos que se crian en sus nacimientos, y que las lluvias, de las almas destos cangrejos, que muertos suben á la región del ayre v se convierten en agua.

El origen del rayo y trueno tienen que vn hombre, asido en vna sar<;a sin poderse menear, le sacaron vnos yndios que salieron A cassar, y regalándole en su cassa por ser csirangero. aduiriieron que no comia sin pedernales que iraya en un zu-

rrón, y que yendo al monte con vna caña rajada atada con vn cordel, hacia tan grande ruido que estremecía los montes, y admirados desta nouedad le pidieron les ensefiasse lo que significaua y mostrasse los pedernales, y enojado deste atreuimiento despidió por la vQca vna gran llama de fuego 3* vn pedernal, con que quedaron vnos muertos y otros aturdidos de espanto, y quando voluicron no le aliaron; y assi afirman queste hombre con la caña hace el trueno, y arroja por la voca el rayo.

Y a este modo tienen semejantes fábulas para el temblor de tierra. El homicidio tienen por acto relio;¡osso, por perssuassión del demonio, diciendo que el sol su dios es gran vebedor de sangre humana, y por medio de sus mohanes y hechiceros los perssuade á que tiene sed, y salen en quadrillas á buscar hombres por las costas de sus vecinos, donde hacen crueles carnicerías, teniendo por mas alentado á quien mas muertes hace, .1 los quales llaman vronias, titulo honrroso que dafi al que ha muerto veinte personas.

La casa de los naturales es de jabalíes, y cuentan que en sus principios el sol les dixo que lo s¡- ^uiessen con este vocablo taraguala, que vale tanto como, oto, fruta de vn árbol dellos conocido; y olvidados dixcron caríguala, árbol fortissimo de cuya fruta se sustentan los jabalíes, con que quedaron bravos y Hileros; que si acertaran el vocablo, fueran mansos y pessados.

Acordándosse el sol hauer sido la luna hembra» quitándole los trapos, para descubrir el sexo femi-

nil, para retozar con ella, lo que en esto tarda afirman ser la causa del eclipse.

Su orio^en dicen ser el mas noble de todas las naciones, y que un mohán, siendo muy querido del sol por sus buenas obras, les dixo hauerle prometido vn hijo para cacique y solo esperaua el consentimiento dellos, y hauiéndolo acetado les ordeno ayunassen tres dias y suplicassen al sol les cumpliese lo prometido; en estos exercicios vieron vnniño blanco, rubio y hermosso, de dos años, que vajaua del cielo, y á su lado una niña mayor, tañendo y cantando con vna maraca (instrumento de que se vssa para acallar los niños); los que se aliaron pressentes, dando al sol las gracias criaron los niños en vnos palacios con el mayor regalo que pudieron, y al labarles los cuerpos como lo acostumbrauan cada dia dos veces, les salian vnos como granos y cañutillos de oro, y lo mesmo al peynarles; por muchos años los niños se sustentaron con el olfato de los manjares que les ponían, dexándolos sin jugo, y el vientre lo purgauan por el ombligo; siendo grandes los cassaron, masofreciéndossele ocasiones al niño se cassó con otras muchas mugeres, y A la hermana con un yndio natural desta prouincia; por esto el sol, enojado, le quito el priuilegio de sustentarsse con el olfato y le hizo igual con los demás en el comer y purgar el vientre por la vía ordinaria, lo qual lloran por no hauer guardado esie cazique, de quien ellos descienden, el orden que deuia, que gozaran del previlegio de sustentarse por el olfato y purgar por el ombligo; A quien tienen por tradición hauer

Rblacionbs db América Central. 9

muerto los Cuevas, {^ente su enemiga, que un con* sumida con guerras y iKín heclio retirar sobre las cordüieras de Chepo, que estíiu cerca de Paníimá* Quando entraron los españoles en esta tierra vieron a un nieto destc cazique,en cuyo poder murió sin heredero, ha viéndoles dado mucho oro. por cuya caussa los naturales y descendientes destese concertaron por no tener partidos por el cazica^* go, y que cada vno fucsse señor de sus ranchos y cansas, sin reconocer al otro, y assl como tan pressumidos de nobles, no reconocen mayoría,

Ay en esta prouincia mucha gente blanca y rubia como flamencos , y air i huyese esto *1 ser des* cendientes del primero cazique que vajó del ciclo, y destos nunca nacen otros semejantes, sino pardos.

Los baptismos, siendo de 9 ú 6 messes la criatura, hacen sus padres vna borrachera para que conuidan los leres ó hechiceros, y a sus parientes y amigaos, y preparando 5 u 6 aguas, fruta montesina del grandor de vna guayaua, con cuyo zumo se pintan, las ponen entre dos platos a prima noche y en un apossentico de mantas, metido el mohán con la fruta, cantando e ynvocando al demonio con sus sonajas, hace su quarto hasta las 12, y en su lugar entra otro mas anciano y hace lo mismo mientras los demás que están fuera están tomando tabaco y veuiendo chicha, y el umo del, que echan por la voca, es como incenssar al demonio, cuyo olor le es suauissimo. A la mañana saca el plato y hallan las haguas machucadas y dicen hauerlas puesto assi el demonio, y con su leche ó zumo vn-

tan la criatura y con esta ceremonia se acaba la solemnidad de la fiesta; están persuadidos que á la criatura que esta ceremonia hacen no le sucederá cossa adverssa, y faltándole, si algo le' succede ló atribuyen á su falta.

Quando á la niña viene su costumbre la primera vez, hacen otra borrachera, conuidando alguna gente, y el día señalado la madrina le quita el cabello a nabaja, y la nrña da á veuei" á los que assisten á la fiesta, y desde este dia anda tapada, sin parecer en público asta que le á crecido el cabelló, y qiíando le llega á la cintura conuida á todos sus deudos y parientes y sé aperciben sus padres de todo género de caza y pescado y chicha, que suele el que puede hacer 40 u 40 tinajas, que es el vino de la tierra; señala el dia dando auisso á todas las rancherías y vecinos, y a las 4 de la tarde se comienza la solenidad, viniendo la moza embozada á vaylar con sus iguales, que hasta la noche se ocupan en peHIzcarla y pisarle el pie, diciendole amores y mas quanto mas hcrmossa; toda la noche se les passa en vebcr, cantar y tañer sin descansso y á remuda.

El siguiente día, de mañana, el padrino y madrina hacen vna como litera de mantas y la lleua en hombros, con mucho acompañamiento; hedíanla en una hamaca, dcsnudanla y lábanla con agua tibia, cercenanla el cabello delantero, pintanla con vija colorada de la cintura para arriba, y vistenia con una nueva manta preuenida de sus padres; descubierto el rostro la sacan en público a danzar con los mancebos, todo el tiempo que dura

la borrachera, remudándola a una y otra parte de la rueda de los que vaylan; esto acabado, padrino y madrina toman el cabello cortado y lo acomodan en parte decente y distribuyen entre los vaylarines y flauteros ylo rico de algodón, con que la fíesta se acaba y comienza el cuydado de los padres á procuralla marido.

Los cassamientos se hacen por concierto de los padres que assisten al entrego, sin fiesta ni rruido^ mas de que estando el nouio de noche en su cama, la madrina coge a la nouia en brazos y se la echa encím.'i, con que queda celebrado el matrimonio.

Las mugeres son todas las que puede tener conforme su caudal; tal dos, tres, cuatro, cinco, y alguno, como el dicho padre Adrián afirma, hauer visto con catorce.

No tienen grado prohiuído mas del primero, y este es de padre á hija, y hijo con madre, porque los Paparos se casan hermano con hermana, y entenado con su madrastra; muriendo, el heredero cassa con todas las mugeres del difunto sin podérselas quitar.

Acerca de la inmortalidad del alma tienen que las de los niños sin vsso de razón se conuierien en viento, y assi los lloran mucho; las de los que mueren de picaduras de viboras, dicen que tnisladadas a la región del ayre passan ínñnitos trabajos de ambre» porque si no es pijivay no comen otra cossa, fruta de vn árbol cspinosso muy alto, que si no es con garabatos de cañas muy largas no puede ser coj^ida, y cuando la van a coger, los garauaiosse tiasforman en culebras que les es-

torua aprouecharse delta, y algunas almas destas son preoílegiadas destos trabajos, y las que mueren de enfermedades andan por el ayre en quadrillas, y que su sustento es de estiércol de monos, y assi los espantan de noche para que estercolando gocen deste sustento.

Assimesmo que en la región del ayre ay otra cassa que llaman de los gallinazos, donde van las almas de los que mueren en guerras, y que en una parte della están las de los cristianos y demás naciones, y vn quarto de legua vn pozo adonde de maAana y tarde van a veber por diferentes sendas, y encontrándose las almas pelean, particularmente las de los que en esta vida an sido enemigos, con ñechasy macanas; mas que no mueren, saluo sentir el dolor de los golpes, y que todo el dia están vaylando; las de los que fueron va ylarines y los que dieron mucha sangre á veber al sol son preuílegiados, porque descanssan en sus apossentos viendo viylar á las demás.

Los que acá fueron danzantes no van ni descanssan hasta que los socorren sus amigos ó pa rientes embiandoles cassas ó otras alajas paní po der passar, y para este socorro o sufragio ussan desla ceremonia.

Los que tienen honrras que hacer de alguno o algunos, se juntan en vna cassa principal; los harones previenen caza y pesca, y las mugeres mucha chicha; hacen unas celditas curiossas conforme al número de los difuntos, de vara en largo y alto, y media en ancho, donde ponen todos los géneros de cossas que pueden auer, en figura peque-

ña, y conuidada la gente y sefialado día, sercado vn quarto de la cassa donde se mete el mohán á hacer sus embustes y conjuros, y quedando los demás fuera^(l), le preguntan por. las ánimas de Jos difuntos á quién hacen las honnras» y responda que allí están esperando el socorro, y que en su acompañamiento vienen otras con neces^idad, y las nombran, y sus parientes que alli se hallan las solicitan esta noche con que socorrellos, con lo qual comienzan á vaylar hombres y mugeres por tres dias con sus noches arremuda; el bayle es con vn píe, vnos en pos de otros, puestas las manos sobre los hombros de el delantero, llevando las cclditas en hombros ó cabeza, y otros alrededor de los corros en que están, andan corriendo con sus Hechas y arcos, asperjándolos con aíjua dos mugeres; el mohán, con son triste de atambor refiere cantando el oriijen de esta ceremonia; los caminos para la cassa de los gallinazos, las jornadas, senos y peligros y enemigos y sus remedios para poder llegar a ella.

Esta ceremonia dicen aprendieron de vna yndia que hauiendosele muerto su hijo, un gallinazo la habló y dio noticia de donde estaua, y subiéndola sobre sus alas la mostró la cassa de los gallinazos y las necessidades que alli passaban sus auitadores.

Para el enfermo llaman al mohán, lerc ó hechicero» ácenle informe de la enfermedad, y metido

(l)_ Kn cl in%., /térre.

1X>

en vn apossento que le tienen hecho, cantando con vnas sonajas, finje estar con el demonio su famih'ar, y mudando la voz responde lo que le parece, y con algunas yerbas que busca cura al enfermo, dando A entender que todo el tiempo que le duró la enfermedad estubo su familiar peleando con otro que le hacia mal, y que le prendió; y si muere, da otras escusas para salvar su crédito.

Muerto el enfermo, le visten de sus ropas ordinarias y en su hamaca le llenan los mas principales en hombros, media legua de su cassa, yendo detras las mugeres y muchas viandas y comidas, con muchos llantos; ponen el cuerpo desnudo sobre vna barbacoa que sus parientes les tienen hecha en sitio señalado, con sus arcos y flechas y viandas, y assi les dexan y se bueluen. Los gallinozos, en oliendo el cuerpo se le comen hasta dexarle en los guessos; sus parientes vucluen dentro de tres ó quatro messcs y llevando los guessos los lauan con agua caliente y zahuman con olores, y envuelto en vna manta nueva con lo que mas estiman, de oro y quentas, lo ponen en vna olla grande y nueva y ocultamente lo cntierran sin que na die sepa del; dessamparan la casa donde murió el tal difunto y derribanle los ;\rbol<*s que sembró frutales. Al picado de culebra s;ixaii la parte pica da los mohanes, donde nadie los vea, con mil martirios que les hacen si sana; los parientes hacen vna borrachera por toda vna noche y :\ la mañana lo ponen en cueros sobre vna piedra donde le Jaban, y entretanto los mohanes, con muchas ceremonias están dando de palos á vnos bejucos que

DESCRIPCIÓN

PANAMÁ Y SU PROVINCIA

SACADA DB LA

REUQÓN QUE POR MANDADO DEL CONSEJO HIZO Y EMBIÓ AQUELU AUDIENCIA

(AÑO 1607; (!)

(t) \l%, Ó9 U Bibliouca Nacional d« Madrid; copia hecha en el segundo tcfdo del siglo xm; en foHo; págs. 53 á 82; signatura antigua, J. -41; nueva. mfan. ?4A4.

PRIMERA PARTE

QUE PERTENECE A LO NATVR AL

Diose este nombre a 1^ ciudad por auerse fun- Nombre, dado junto a unos arboles grandes que en lengua de aquella tierra se llaman Panamá. Toda la prouincia se llama Castilla del Oro, i reino de Tierra Firme, nombres que le puso Blasco Nuñez Vela (1) en su primero descubrimiento, por auerla hallado entonces rica deste metal, y auerse enterado de que no era isla, sino continente, y que los confirmó el rey Chatolico don Fernando. Está asentada la ciudad de Panamá a la orilla del mar del Sur, en 8 grados y 40 minutos de latitud septentrional, en situación aquel istlimo o angostura de tierra con que la grande península del Perú se continua con los reynos de Guatimala y de Nueua España, y que diuide y tiene apartados los dos mares del Norte y el del Sur con un como cuello o garganta de tierra que tiene de anchura deciocho leguas/Puesto el mas accpmodado que se a hallado para la conmu- Dcscrípdóa. nicacion de España con el Perú. Su suelo es llano, auiendose quebrantado a mano y igualado con la

(i) Así dice el ms., en lugar de Vasco Núñez de Balboa.

demás superficie algunas peñas duras que se leuantauan en el, sino es en la parte donde esta la iglesia mayor, que tiene asiento algo mas releuado. Comienza la población desde voa pequeña playa que haze el puerto, a la parte de Leñante, de donde se tiende al Poniente por espacio de 1412 pasos hasta el conuento de la Merced. Por otra parte se tiende en anchura de 487 pasos, dende el Ricypueu- mar acía el Norte. Esta la ciudad entre dos ríos

tes.

pequeños y sin nombre: el uno al Norte, que tiene su principio legua y media más arriba; crece con el mar, no se nauega ni tiene balsas, y se pasa por vna puente de madera. El otro es al Poniente; comien(;a también muy poco distante; fáltale el aufua en el verano y tiene puente de calicanto. Tiene quatro calles que van de Levante a Poniente, y CaUe*> pía- síetc dcl Sur al Norte; vna placea grande y dos pe- ^**' quenas; edificios notables la yglesia mayor, cinco

conuentos, vn hospital, siete casas reales, la cárcel de la Audiencia, la casa de los Tribunales, la casa del cabildo, la carecí de la ciudad, casa dcl obispo, dos ermitas. Casa». Trecientas y treinta y dos casas entre grandes

y pequeñas, todas tejadas y con sobrados, y la mayor parte con entresuelos; ay mas cuarenta casillas y ciento y doce buhios sin sobrado, y la mayor parte cubiertos de paja, habitaciones de negros horros y de al^un pobre español; ay carneceria y matadero; todos los edificios son de madera; solos ay ocho de piedra: la casa de la sala de la Audiencia real, la del cabildo de la ciudad y seis casas do particulares, y tres otras que son de piedra hasta

el sobrado, y lo alto de madera; los buhios están fuera del cuerpo de la ciudad. Mas copiosa descripción de la ciudad contiene la relación original en la respuesta a las preguntas doce y trece, que no pareció necesario trasladar aquí; no ay jardines ni huertos sino es en los conuentos.

Confina el distrito de Panamá por la parte de Confiots. Septentrión con la cordillera de vnos montes cuyas vertientes caen al mar del Norte; al Mediodía tiene el mar del Sur, en cuya orilla esta la ciudad; hazia el Oriente cierran montes ásperos, inútiles y casi inaccesibles. Por el Occidente el río Chiru diuide entre el distrito de la ciudad de Nata.

San Philipc de Puerto Belo dista de Panamá Disiancwfi. veinte leguas al Norte; Nata treinta al Poniente.

Toda la región es muy Uuuiosa, y asi caliente Temper*. y húmeda y llena de rios. El inuíerno es la lluuia °*^**' continua y la tierra se humedece en demasía y está manando agua. El temperamento y disposición del aire está de contino caliente con exceso; por medio de Diciembre suelen comen<;ar brisas que templan el calor, y entonces es el verano de la tierra hasta fin de Abril; los demás meses se llaman de iviernot por los aguaceros casi perpetuos. Entre esta abundancia tiene la ciudad muy grande falta Faiía de de buen agua para bcver, porque no/iy fuente ni hü^r, arroyo que la tenga conueniente. La de los po<;os es muy gruesa y no vale ni para bever, ni guisar, ni lavar paAos; sirue en otros vsos y beven della las bestias; vase a tomar el agua en quebradas disuntes de la ciudad media legua y mas. Los vezinos la compran de aguaderos negros que la

traen a vender a medio real la votija, o embian sus esclauos por ella, y esta también es algo gruesa, y él inuierno turbia y maltratada del ganado, y causa no pocas enfermedades. Los primeros pobladores, como gente de paso qué no pensaua en mas que en rrecoger riquezas y voluer pfesto a España, no cuidaron de vuscar ni fabricar fuente; después, los vezinos, apretados de la necesidad añ tratado diuersas vezes dello; no lo an puesto en efeto; dizen qué por la pobrera de la ciudad. Calidad del L^ mas de la "tierra es montuosa y estéril; los

terreno* "

montes llegan por la parte del Norte a tres leguas, y a dos, y a legua y media de la ciudad. A la parte de Oriente está la sabana de Pacota, que era laro a siete lejíuas, y ancha dos y tres, tierra fértil y conmoda para pastar. Al Occidente áy alguna sabana buena, pero la mas es tierra doblada entre collados y llanuras, y ansi es también la poca que ay a la parte del Norte antes de los montes.

FerüUdad. Suclc acudír el maiz a ciento y mas por uno; el arroz y los frisóles aun a mas; de maíz y plátanos ay abundancia todo el año, pero no se coge de' ningún fruto en cantidad que sobre para poderse licuar a otra parte, sino es del arroz; cevada ni trigo no se cogen, porque no llegan a granar; tampoco ay viñas, sino algunas parras muy pocas, porque las destruyen hormigas.

Marypuer- Ticuc Li ciudad a Lcuautc vn pequeño puerto en que veinte y cinco años a entrañan ñau ios de cuatro y de cinco mil arrouas a media carga, y por entrar en el el rio que queda dicho tiene Panamá por la parto del Norte y las vertientes de las

tos.

calles, se a ido cegando el puerto de manera que apenas con las aguas biuas pueden entrar barcos, y en breue tiempo se perderá y quedara conuertido en playa. Dos leguas al Sur están las islas Nao, ^"*''"» la de Perico y la de los Flamencos, cada vna de menos de vna legua en circuito, que tienen buen abrigo con el hondo del mar; a este lugar van a surgir los nauios, y se llama el puerto de Perico. Su entrada demora al Norte, y es abierto y expuesto al Septentrión,' pero el viento que más le molesta es el Sueste, no de manera que cause daftos notables, pues en el tiempo que a que se conoce el puerto, solo vna nave se a perdido, que este viento la hecho al traues. La costa que corresponde a el puerto es templada, y aunque dista de la ciudad dos leguas, de vna parte que llaman c\ Ancón dista vna, y tatnbien las ñaues surgen algunas vezes fuera del puerto a legua de la ciudad; serán capaces estos puertos, el pequeño de veinte barcos, y el de Perico de quarenta nauios, y son los nauios destc mar de cinco mil hasta dieciocho mil arrobas de porte.

No ay pesquería ordinaria. *'"<i"«

No ay en esta región volcanes, ni lagunas. voican<».

De la humedad y Uuuias proceden muchos rios río». por toda la comarca; todos nasccn de manantiales. A la parte de Leuante de la ciudad, ay loi» rios siguientes:

El rio llamado Juan Diaz nasce tres leguas del Ki. ju*n. mar, hacia el Norte, y entra dos leguas de la ciudad.

El rio Pacora corre tres leguas dende las sie- R»^ pacota.

nena.

rras de Pacora* y entra en la mar qnatro le^^as y media de la ciudad; entran en el otros dos ríos pequeños y se nauega con aguas bivas hasta vna legua. RíodeFran- El Ho Fraucí^a nascc eu las mismas sierras

CMca.

de Pacora y después de aver corrido veinte leg:uas entra en la mar del Norte; es navegable.

Río Chico. El rio Chico está vna legua a Leñante del de Pacora; corre sola legua y media. Una legua después deste corre el rio Ballano, que nasciendo en las sierras del mar del Norte corre por mas (en otra parte dize quarenta) de sesenta leguas, y se puede nauegar cuatro. Tie de boca vna legua y sube por el la marea ocho leguas sin salar el aoua; llamase assi porque viene de hiparte de Ballano. Entran en este rio otros dos; vno de la parle de Leuante, que tiene corriente de quatro leguas. Otro de la parte del Norte, que se llama Mamoni, y pasa a un tiro de arcabuz del pueblo Chepo, cuyos indios bajan por el en canoas al rio Ballano y a el mar. A la boca destc rio está vná isla llamada Chepillo; tiene su nascimiento este río poco lejos de Chepo. Ambos rios Ballano y Mamoni llenen muchos caimanes y muy poco pescado.

ch¡nina,río. Uua legua adelante se topa el rio Chinína, que con la creciente se nauega por vna legua.

P.CÍÍ1, no. Otra legua después el rio de Paciga.

Río de La- Olla adelante el rio de Lagartos.

Rio de u Tras deste, otra legua, el de la Maestra. Tienen de corriente estos quatro rios hasta vna legua, o legua y media cada vno. Dos leguas después del último pasan dos riachuelos de poca corriente.

Y a otra legua mas el rio Chinan, que nasce en ch¡nan,rf«.

las sierras del Norte y corre por ocho leguas. A R¿o de u Otra legua se halla vn no de pequeña v corta co- ra<u<u. rriente, dicho de la Peña Horadada.

A otra legua el rio de Luis de Torres, que nasce Río <ie Uiu

. , de Torre».

en las sierras cercanas y corre por seis leguas.

Quatro leguas adelante pasa Congo, rio cauda* coogo, iúu loso y nabegable; de los montes cercanos se cortan maderos para arboles de nauios.

A otras quatro corre el rio Buenavista, por es- Buen«vwto, pació de mas de diez leguas; no es nabegable.

Llegase tras este a la ensenada de San Miguel, ^^^^^*

^ ^ ' San Mifuel.

y al remate del la la voca del rio de los Indios, caudaloso, que nasciendo en las cordilleras de las ría de ios sierras del mar del Norte, corre por mas de cien leguas, y por muchas nabegable. En este, por la parte de Leuante entra el rio Papavas, aviendo f*ap«y>s

rio.

corrido diez leguas. Entra también el rio Bombas itoinb>i«. por la parte del Norte; su corriente, doze leguas. Llega este rio a media milla del real de San Miguel, que por otro nombre se llama Ballano, y avnque se seca el verano, subiendo los de Ballano por el rio de los Indios s'entran en este con la marea y .nuben hasta su real, y mas si quieren.

A la parte del Poniente de la ciudad se topa el ki^ de ;• primero rio a medía legua, que se llama de Carde- Píl^iUie. ñas; corre nueue leguas. El rio Grande esta á dos ^*"*^**'

lio.

leguas; puédese nauegar por dos leguas y tiene de f' .íot.r.ncorriente diez. Después deste, tres leguas mas al Poniente pasa el rio de las Lajas; corre doze le kio de la» guas. Siete leguas adelante el Caimito, rio cauda- caimu*o*r»x loso y de cinquenta leguas de coi riente.

ll«t.AClO«Bt Dt AMáaiCA Cl«T«%l.. .o

I no.

Frutas silvestres.

El rio de Pereqoete esta a diez leguas de la ciudad y tiene cinqueiUa de corriente.

No produce la región ninguno de los géneros de madera que cria España, pero lleua muchos propios. Los géneros de madera son g«ayacan, níspero, madera morada, cacique, quira. cocoba!a« guachapeli, naranjo cimarrón. Todas estas suenes de madera duran mucho debajo de tierra* Los geñeros de madera blanda son cedro bueno, cedro espinoso, madera de espaveí, roble, madera de María» madera amarilla^ laurel, jagua, coabana, haya, de que se hazen picas. Ay manglares en que se crian vnas varas que llaman de mangle y de piñuela. Produce la tierra otros arboles cuya madera no es buena ni para fabrica de nauios» ni de casas; solo síruen para leña; estos son palo perdido, higuerones, panamá, palo jabón, membrillos de monte, zígua, zaya, caimitos, zevio, guacima, azota caballos, zevia, madroño, granados de monte, zevia que da hauillas, bobo, matapalo, almacigo, copal, ciutra, palmas, (^'abima, que da aceite, catino de mangle, cacao, palo amarillo, pifión, mangle de muchos géneros. Otros arboles ay que ni tienen uso alguno, ni los españoles les an puesto nombre. La madera del primero genero es muy buena para fábrica de nauios y de casas.

En general todos los arboles arriba referidos dan fruta silvestre, comida de monos y de diversos géneros de pájaros y animales. Los higuerones, membrillos de monte, caimitos, azota caballos, granados de monte, lleuan fruta para indios y negros. Demás destos ay palma real, palma de co-

cosos de Pacora, palma de cocosos de Guinea y palma de Pixival, que son arboles (si no matas) y dao fruta silvestre que suelen comer también los indios y negros.

De las frutas de la tierra la mas importante y Frutas man* de que ay mucha abundancia es el plátano; es de ***' mucho sustento; cómese crudo, cocido, asado y guisado. Ay pifias y granadillas, que son frutas de planta; las raíces que se comen son yucas, fiame, oto, gengibre.

Las frutas de arboles son guayabas, caimitos, nísperos, guavas, anones, papayas, algarrobas, mamoyes, guanavanas, cocos, aguacates, urguelas, ajonjolí.

Las frutas desta tierra no tienen la suauidad de gusto que las de España, ni son de uso>en medicina, sí no es fa guayaua, que estando verde restiñc y se da contra las cámaras.

Las frutas de España que se an plantado y las Fruta* de lleva la tierra son naranjas, limones, limas, cidras, ^* granadas, higos, uvas, sandias. Otros géneros se an procurado introducir y no an preualecido porque o la tierra y su clima no las Ueuan, o las destruyen hormigas.

La hortaliza de la tierra es poca; ay calabazas Hortaiuu. que llaman de Chile, largas, de la hechura de las nuestras, pero no de tan buen sabor; tienen el casco colorado y la carne amarilla; las que llaman oyamas son como calaba<;as redondas, con tajadas señaladas a modo de melones; son dulces y buenas cocidas y asadas.

Las hortalizas de España que lleva la tierra y

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satén muy buenas, son meloneSf pepinos, calaba^ tas, lechugas, coles, rábanos, navos, peregil, verengenas, cebollas, puerros, apio, acenorias, pastinacas, ajos, yervabuena, sandias* ^-^moiu. Las semillas que se siembran en el dlstrícto son

maiz, arroz y frísoles. Suélese coger cada año cincuenta mil hanegas de maiz, y del arroz y frisóles lo que basta para los vezinos, y aun del arroz en mas cantidad; acude el maíz a ciento y mas por vno; el arroz y frisóles aun mejor que esto. Trigo ni cevada no se siembran, porque no Itegan a granar; para sembrar el maíz ro^an y queman el monte por mar^o y abril, y por las ay:uas primeras, en estando mojada la tierra van haziendo hoyos con vn palo agudo, distantes entre si de tres á quatro pies; en cada vno echan tres, qtiatro, cinco granos y cubrenlos con tierra; por el mismo tiempo siembran el arroz en las orillas de los cenagales, y también entonces los frisóles. Los labradores de todo son negros y indios; suélese sembrar segunda vez el maíz en la misma roga el año siguiente; llamante maiz de rrastrojo y no acude como el primero año. Venias. De las ycruas medicinales que se vsan en las

boticas de España, se hallan en esta región las siguientes: polipodio, que aqui es ventoso y se vsa poco; doradilla, culantrillo de po^o, solatro, llantén, verdolaga, artemisa, saluia, cerrajas, gramma, nepita, tres especies de tithimato, absinthio, scila, maluavisco, bledos, tríbulo terrestre, centaura, ruda, albahaca, scolopendra, acalua, pastinaca, parietaria, cipero, calamínto, cardo santo, Chi-

na, gar^aparrilia, siempre viua, scordio. Las yernas que se an traído de España son lechugas, apio, pcregil, yerua buena, SQauíla. Ay otras yeruas sin numero, cuyos nombres ni calidades no se conocen hasta aora; de las que se tiene vso y noticia son estas.

Escobilla es yerua que crece en altura de dos E«cobaia. palmos; sus ojas son semejantes a las de la yerua buena, algo mayores; echa tres o quatro ramas y una flor amarilla y pequeña; su facultad como la de la malua, pero más eficaz; es muy vsada en los scruicios.

De la china y de la 9ar<;aparr¡lla se vsa para las chin*. enfermedades que en España, pero de la china muy lu!***^' poco, porque la desta tierra tiene alguna malicia.

La que llaman besugo es vna yerua semejante ii€»ug<K a la smila^eleve; aprovecha contra las pon(¡:oñas, especialmente contra las mordeduras de bibora.

Las habillas dan vnos racimos como de uvas, Habni*». que madurando se ponen negras; algunos médicos quieren que estas sean los tamarindos de los seplasiarios; su ^umo refresca y las dan a los que tienen calenturas. Ay muchas yeruas olorosas deque se destilan aguas.

De vna yerua que llaman escudo se vsa contra veneno.

A otra llaman hinojo macho. H..»ojomji-

A otra, de gusanos, porque los mata majada; Vema esta es la pimienta, porque pica como ella.

Agies son unos arbolitos pequeños, y hallante a^í de quatro géneros y pican sus frutos avn mas que la pimienta.

Higuerilla.

Tabaco, añones.

Mechocan.

Tres raíces contra veneno.

Aceiten. <>omaN. Aceite (lisa I tin.i.

Aceite «Ir mangle.

Anime.

La que llaman higuerilla es el Ricitms de Dioscorides, que en aquella región, por el vicio de la tierra crece de suerte que parece árbol, pero tiene los ramos blandos como yerva; su semilla se cuece y de su cocimiento resulta vn aceite que nada encima del agua; este recogen y dan a veuer una on<;a del en caldo, y purga flema con suavidad.

Ay tabaco de que vsan en poluo y en humo, tomándolo por las narices como en otras partes.

Llaman piñones a ciertas semillas de arboles que se hallan de tres géneros; tomanse cuatro o cinco del los para purgar flema, pero tienen malicia y an muerto algunas personas por averíos tomado. Semejantemente purgan flema y tienen malicia las habillas, que se cogen de cierto árbol y se toman en el numerx) que los piñones.

Caña fistola se halla domestica y siluestre, pero purí^a poco. La raiz de la yerua llamada Mechocan se da en poluos para purgar flemas; es medicina siííura y sin violencia.

Tres raices de yernas diuersas son conocidas en esta tierra que se dan contra todo genero de veneno de savandijas y de bocados.

Kl aceite de sabina es licor o goma que destila de vn árbol deste nombre dándole hendas en la Curíela; es nuiy prouechoso para toda suerte de heridas. Otro tal aceite y para el mismo vso se saca del maniile; llamanle captuyo de mangle, y aprovecha también para dolores frios.

Hallase anime, goma conocida para ^í^humeriüs. A y también otra goma que toman para las cámaras y para traerla en la boca contra la sequia.

No se crian ovejas en este distrito, que no las Aniuuiie»

lleva la tierra. Tampoco se conservan cabras, ni ovej; puercos, sino con difícultad. Crianse algunos puer- püerw. eos en los arrabales, teniéndolos encerrados, y algunas cabras se tienen para regalo, por la leche, dentro de la ciudad y en las estancias. El ganado se cria y suele multiplicar el quarto cada año; es menester cuidado y diligencia para conservar los terneros» porque les nasce luego recien nacidos vn gusano en el ombligo, que si no son socorridos los mata. También les pican los murciélagos y les ñascen en las picaduras gusanos de que mueren.

En los hatos del ganado se tienen yeguadas de Cabaiu». que se crian muchos caballos para el seruicio común y de los mesmos hatos, pero no para rúa.

También se crian algunas muías, pero las bue- muUk. ñas para recua traense de Nata y de la villa de los Santos y del pueblo Nuevo, y las mejores de Nicaragua.

Por todas partes ay mucha caca de monte, y Anim«i« d

atonte.

se mata con escopeta y con galgos, que aconte<;e venado». matar en un día mas de veinte venados; de estos y i^w«. de corvos y corcetes ay mucho numero, todos de ^^'^^ buena y s;ibrosa carne y de la misma especie que los de Cistilla. De conejos ay mas de vn genero y son poco diferentes de los de Castilla.

De puercos ay dos generes: vnos llaman de ruercct de manada, y otros jabinos. Loí> primeros llaman *"**** ^ ansi porque andan siempre en manada de no menor numero que quarenta, y a veces de trezientos, en forma de esquadron, en medio del qual traen a los pequeños; siguen y obedecen a vn capitán, y

Puercos (Ahrnos.

Vaca ¿c monte.

adonde el inijerde an de llegar a morder todos; muerto él se desbaze el esquadron y liuyen todosDuermen juntos en una muela, cercándolos toda la noche viia cenlineln contra las asechanzas de los tigres y leones que los acometen de noche. En sintiendo ruido bufa la centinela y bate los dientes tan recio que drspierta toda la manada, la qual lucido se pone en forma de defensa con el rostro y colminos acia la parte de fuera. La carne destos es de bonísimo guato y mantenimiento y no tiene aquella humedad superflua de los domésticos; son Jos mayores del tamaño de vn puerco de seis meses, y tienen en el lomo vna como landrecilla, a qne llaman ombligo, que coniüene quitársela luego como se matan, porque si no, engendra presto mal olor en la carne. Al otro genero de puercos siiuestres, que es casi del mismo tamaño, hechura y pelaje, les llaman (jabinos, por la color; andan solos, o quando mas apareados; son cobardes, pero si llegan a herir, lo hazen con mucha fuerza y matan los perros con facilidad; hauitan en cueuas y su carne no es tal como la de los primeros.

El animal dicho vaca de monte es del tamaño de vn becerro de vn año; tiene el pelo como de vaca y aun mas liso y asentado; el color es pardon tinto: el cuerpo fortisimo. No tiene pescueí^o, sino la cabe(;a peinada a los hombros; ansi no puede reboluersc sino con todo el cuerpo de vna vez; su cabera es lar^a como de jauali; la boca rasgada y los dientes muy fuertes, con que quando huye va cortando los ramos que le impiden; tiene en los pies tres vñas; la cola corta, con algunas cerdas

casi como las de caballo, y relincha como él; huye de la gente, sino es que sea hembra y esté parida, que entonces es braua y acomete; no tiene cuernos; su carne es buena.

Al armadillo se le dio el nombre por estar na- Armadino. turalmente armado por todas partes; es de largo como vna tercia de vara y tiene buena carne.

El guarda tinaja y el tarabe son animalejos pe- Guarda tm» queños de buena carne.

De ratones ay tres géneros; el vno tiene buena Ratones, carne.

Las gorras son diferentes de las de Castilla; no Co«^"«. se comen.

La chucha es como comadreja, del tamaño de Chucha, un ratón, y mata las gallinas.

Hallanse monos de muchos géneros y vnos ga- Mono».

. , , r^ J & Gatonalu.

tos dichos nalu; no se comen.

La iguana es semejante a el lagarto, de dos ígu»na. tercias de largo, de color verde claro, con manchas como culebra; biven por los arboles y caíanse con la^os; tiene buena carne que sabe como la de conejo.

Los leones que ay en esta tierra son menores i.íooe». que los de Berbería, bermejos y cobardes, pero muy ligeros y matan el ganado menor.

Los tigres tienen manchas como los de África; Tt^r^ son también cobardes y ligeros y que saltan mucho; muy sagaces en la ca(;a, que se ceban siempre con traición; matan ganado y avn hombres si los cogen durmiendo; ellos y los leones huyen de los perros y se encaraman por los arboles; ansi son fáciles de matar. Solos estos dos géneros de ani-

ITA

Av*»^

l-aiiii.

Perdic«R.

Faisanes.

Codornices.

Palomas.

Tórtolas.

Tordos.

Cuervos de mar.

Alcatr.i/.

males» tigres y leori<?s, se puede dezir qiie sean brabos en esta tíei ni y que í^ean de la misma especie que los conocidos en Espafta, y también, como queda dicho, &on de una especie con los de Castilla; los venados y corvos y los nitoiies y los conejos, poco diferentes.

Por todo el distrito, en las sierras y en lus lia* nos, ay muchos géneros de aves que se matan con escopeta y no con otro artificio ningfuno, y son las suertes de aiies que se conocen; pauas reales, pahas comunes, pavas graznaderas; todas son del tamaño de gallinas* pero diferentes entre si en especie, y ay muy gran copia dellas.

De perdices ay \Tias menores; otras que llaman de Ucla; estas son casi como gallinas, tienen buen sabor y pechuga grande, i son muy estimadas.

Ay faisanes, codornices, palomas, tórtolas, tordos. Todos estos seis géneros de aves, aunque por la semejanza se les an dado los nombres de las aves de España, pero son diferentes en especie y inferiores en gusto.

Ay unos que llaman patos reales, patillos, zorcetas, añades, yuguacas. Estos cinco son de agua dulce y buenos de comer. Las oropéndolas son como los pórgales de Esparta. Ay pauones y gallinetas de monte.

Los cuerbos de mar son los que los latinos llaman mergos, que se zabullen en el mar a pescar debajo del agua; destos ay gran cantidad.

Los alcatraces son mayores y tienen mas grande pico, y pescan también v*'*t)ullendonse; no ay tantos como de cuerbos; hazen nidos en las islas;

de los pollos destos sacan aceite que se vende a tres patacones vna botija.

Los rabia-ahorcados son de poca carne y gran- '^*^*'®^' des alas; biuen quitando la presa a los dos géneros dichos. No se come ninguno de los tres. Los cocos, flamencos, serapicos, gauiotas, martin peña, son aues que se ceban de marisco; no se comen. Los cucharetas y chiritos, de dos géneros, son pájaros pequeños y andan muchisimos juntos; también viven de marisco y son buenos de comer; acontece de vn tiro con perdigones matar ciento y mas dellos.

De la garifa real no se aprouechan mas que las ^^'^í* '*«í' plumas de la cabecea para garrotas. Ay águilas, halcones, gauilanes, papagayos y guacamayos, periquitos; estos tres son especies de papagayos; tienen el pico gordo y corno; son de dura carne y hazen grande daño en los mai(;ales. Las urracas son hermosas a la vista y no tienen otro uso.

Gallinazas ay de dos géneros; mantienense de animales mortacinos.

Vense otros muchos géneros de avecillas sin nombre ni provecho conocido.

Ay muchos murciélagos que pican de noche a ^í"»^c»«í«eo«- los hombres en los pies y en las narices, y a los terneros. En general se aduierte que no ay ninguna ave de las naturales de la tierra que sea del todo semejante a las de Castilla.

Crianse en este mar del Sar muchos géneros p«cc$. de pescados; vnos conforme y de la suerte de los de España, y otros de especies diferentes y no vislas por acá; los conformes son estos: lenguados,

acedías, besugos, salmonetes; estos dos no tales como los de España; mojarras, coruinas, rovalos, partios^ agujas, rayas, ca^^ones, jureles de ires géneros, cornudas, pámpanos, cabrillas, pescc bolador, pesce rey, terranovas {son los sábalos de España); palometas, sardinas» roncadores, sábalo, pexe sapos» pulpos, anguillas, morenas, anchovetas, li^as, bonito, albacores, langostas, ostiones, chuchas, cataras, cangrejos, jibias*

Las especies diferentes de las de España son las siguientes: berrugates, cohinoas biejas, sie* rras, salemas, pesce papagayo, corcobados, boquípenda, albacoras, boquituertas, pesce puerco, pesce emperador, pesce barbero, pesce chapín, rabírubias, salpa, jurel, barbudo, pesce pedro, pardillos, catalinicas, media arroba, herreya, ires, macabíes, tamboriles, pesce jabón, pesce barrilete, bagres, aradas, bocardes, pesce caballo, maracas, corúas, meros, pesce espada, pesce sierra» tiburones, vallenas, lagartos grandes de agua, que por otro nombre llaman caimanes y son los cocodrilos de Egipto; biuen en la mar y en los rios y en la tierra; ay muchos y matan ganados y bestias, y algunas veces hombres. Las vallenas deste mar son menores que las del Norte; no las matan ni se aprouechan dellas. Pocos años a matauan pesce espada y tiburones con harpones, y hazian aceite dellos. b?uo*raf ^""^ De los anímales venenosos el principal es la bivora; avias en esta región de cinco géneros diferentes en fiereza, tamaño, colores y accidentes del veneno. Las primeras son de dos baras de largo,

gruesas como la pierna de vn hombre, pintadas de varías colores, y entre ellas seftaladamente vn pardo muy oscuro; su cabera es como vna granada pequeña, con seis colmillos de largor cada vno como vn dedo atrauesado, retorcidos a manera de comecuelos, con la punta muy aguda que crece en vuelta, y se les ve en la punta una linea sutil y hueca por donde se entiende que arroja la pon<;ofla; los mordidos padecen grandes vagedos y vómitos, con dolor de estomago y delirío; mueren si no son socorridos, en veinte y quatro horas. El remedio es darles a beuer luego el <;umo de la yerua que diximos llaman hinojo macho, y poniéndola majada sobre la mordedura.

Las del segundo genero son coloradas y negras, la mayor de hasta tres quartas de largo, y delgadas; son torpes en sus movimientos. Los mordidos padecen calentura y echan sangre por todos los orificios del cuerpo y por qualesquiera cicatrices que tengan aunque sean antiguas y cerradas; mueren en 24 oras y remedíanse con el mismo remedio que los primeros.

Las terceras son largas de vna vara, y del<;adas, con colmillos, vanadas de colores, entre los quales el que mas se señala es dorado luciente. Hínchase la parte mordida y púdrese carne y nieruo con dolores grauisimos. Pocos escapan aunque usen los remedios, porque la corrupción esle tan vehemente y presta que se caen las carnes a pedamos, sin remedio.

Las del quarto genero son de media vara; el color pardo obscuro, con manchas pardas; tienen

colmillos; causan calentura y dolores y remedíanse con el mismo ^mo y yerva.

Las quintas son pequeñas en .todo; Uamanlas vivorillas de sabana; en color, semejantes a las quartas; no matan, mas de que los mordidos sienten dolor en la parte por algunos dias.

Ay vnas culebras que llaman bouas, largas de tres varas y mas, y gruesas como el bra9o; no tienen ponzoña, ni colmiUoSi ni muerden; a alguna se le a hallado medio venado en el cuerpo- .

Por los campos se crian vnas araftas grandes como la palma de la mano, de color pardo muy oscuro, con los pies gruesos y vellosos; su mordedura es muy venenosa, que mata en vn dia con calentura y temblores; remediase aplicándole ventosas sajadas y dando a veuer el Qumo del hinojo macho y poniéndole majado encima.

Otra araña menor se cria en las casas viejas; muerde de noche a los dormidos y causa comegon g:randisima en la parte, con vna mancha morada; si se frasca se suele hazer llaga que dura algunos dias, sin otro daño.

Hallanse también en las casas alacranes como los de España, cuyas picaduras causan dolor y estupor. Si los alacranes son preñadas dizen que es mayor el dolor; aplacase presto el accidente, que el ser la región tan húmeda los haze menos venenosos. Otro genero de alacranes se cria en los montes debajo de piedras y en hiendas de palos podridos; son íírandes y gruesos, pero también de ligero veneno.

Ay muchos y muy grandes sapos; no muerden.

pero golpeados sudan por cima el cuero vn cumo blanco como leche, que veuido o comido es mortal.

Demás de estos venenos de sauandijas ay vna fruta en color y olor como man<;ana, que mata comiéndose quatro o cinco dellas. También ay mu- Fruuvenen©- chas yernas venenosas y mortíferas, cuyos nom- pon9oño8«». bres no se saben.

En el distrito de Panamá no ay minas de plata ^•""' ni de azogue, ni salitrales, ni salinas. De oro uvo muchas minas luego al principio de su descubrimiento, pero no se labran por ser mas la costa que el prouecho. (Esto dize, pero en otra parte hace mención de lo que vale el quinto del oro que se saca en Veragua.)

SEGUNDA PARTE

EN QUK SE TRATA LO MORAL I POLÍTICO

El primero de Setiembre de 1513, Blasco Nuñez FundacUSo. Vela (1), natural de Badajoz, gouernador de la Antigua, mouido por relación de vn cacique que le certifico de muchas riquezas, oro y perlas que hallaría la tierra adentro, y que con camino de pocos días descubriría la mar del Sur, salió del Antigua con ciento y cinquenta españoles con armas y

(I) Am dice el ins., en vez de Vasco Xuftez de Balboa.

N^tA

Eflcudoüe armas.

bastimentos y aparato para fabricar barcas. A los 29 llego á vil golfo que llamo de San Miguel, en el mar del Sur» y entró por el en barcas que fabricóNauef!:ó acia el Sudueste por espacio de 60 leguas, reconociendo la tierra, y volbio a la Antigua a los l^de Enero de 1514 con mucha riqueza de oro y perlas. Pedro Arias de Avila, natural de Segouia, sucesor de Blasco Nuñez en el gouierno del Antigua en el año de 1515» entró por las tierras ya conocidas y pasando adelante fundó la ciudad de Nata, que en poco tiempo creció y fue seminario de soldados para la conquista del Pirú. Lo necesario para la ciudad y para las entradas se lleuaua en ombrosde indios el espacio que ay del mar del Norte al del Sur, con mucho trabajo y costa; después se comen<;o a lleuar en barcos por el rio de Chagre hasta Cruces, y de ai en hombros de indios al lugar mas cercano del mar del Sur. Y porque len este lugar pareció necesaria población, don Pedro Arias, en vn collado pequeño junto á unos arboles que los indios llaman Panamá, fundo la ciudad, dándole este nombre, la qual crescio luego con la translación a ella de los vezinos y de la silla caihedral del Antigua. Poco después se paso la población media milla mas abajo, por llegarse á go* var de la comodidad de vn pequefto puerto. Esto dizen que saben de la fundación, parte por la relación de vecinos antiguos, parte por historias impresas. (Garibay, Compendio, lib. 20, cap. 11, 15, 18, 20; lllescas, en Clemente Vil, cap. 14.)

En la cédula en que el emperador don Carlos y reina doña Juana confirmaron a Panamá el nom*

Ibl

bre de ciudad, le dieron por armas vn escudo con el campo de oro partido por medio, que tuuiese por orla castillos y leones, y en la mitad diestra del campo vn manojo de ñechas pardas con los casquillos azules y las plumas plateadas, con un yuiío. Impresa que fue de los Reyes Católicos don Fernando y doña Isabel. En la mitad siniestra dos carátulas que denotasen la esperan<;a que se tenia de que por medio de los seruicios desta ciudad se avia de descubrir por la naueg^acion del mar del Sur la especería de la India. Encima del escudo vna estrella, que sígniñca el polo Antartico. Destas armas usa Panamá en su sello y pendón.

Diosele A Panamá titulo de ciudad dende el PríuiieiM». principio de su fundación, por los priuilegios sifluientes:

El arto de 1509, el bachiller Martin Hernández de Enciso fundo en el «^olfo de Uraba, entre Cartagena y el Xombre de Dios, la población de Santa Nlariadel Anticua del Darien; a esta población, H Papa León X, juntamente con erigir en ella iglesia cairedal y darle por primero obispo a fray íuan de Quevedo, de la Orden de San Francisco, le dio nombre de ciudad el año de 1513. Después, en el arto 1520, fray Vicente Peras^a, que sucedió en el obispado, traslado la iglesia con los vezinos y toda la población de aquella ciudad del Antigua, a esta de Panamá, con el mismo título y priuilegios. El emperador Carlos V y la reina dofta Juana, por Cédula dada en Burgos en 15 de Setiembre de 1.^31, concedieron a Panamá titulo de ciudad. Don Phclipe 2.*, en Lisboa en 3 de Diciembre

IUlacknibii o« AutrniTA Ckktbai. II

de 1581, hizo merced a Panamá, por seniicios hechos contra rebeldes y otros enemigos, que se nombrase muy noble y muy leal ciudad. La translación y fundación dichas parecen por los instrumentos de la erecion de la iglesia, y las cédulas alegadas están en libros desta ciudad.

Año de 1574, por la ocasión que tuuo esta ciudad contra los negros cimarrones, don Philipe 2.** le hizo merced por veinte años de la exempcion de las arínas y vastimentos que vienen del Piru. El año de 1594 voluieron los ofBciales reales a querer cobrar los derechos, y opponiendoseles la ciudad proucyó auto la Audiencia, que dando fiangas la ciudad no se cobrasen derechos hasta que Su Maj^estad mandase lo que su merced fuese. No dio las fianzas la ciudad, y ansi se prosiguió y prosigue la cobranza de los derechos.

Lenguas. Ed la cíudad no ay indios; los españoles ha-

blan la lengua castellana; los negros entre sí, los de cada tierra la suya; también hablan castellano, pero muy mal, si no son los que dellos son criollos.

Disuiío y La jurisdicion v distrito de Panamá, por la par-

juri»dic!0:u "^

te del Setentrion hasta la cordillera de los montes se estiende nueue le<íuas. Al Mediodía, hasta las islas del mar del Sur, de las quales es la mayor i mas lejana la isla del Rey. que dista treinta leguas; hazia el Oriente tiene de distrito nueue leguas; al Occidente diez y siete.

Coníina por la parte del Norte con el distrito de Sant Philipe de Puertobelo; por el Occidente con el de la ciudad de Nata; al Oriente tiene a Chepo, pueblo de su jurisdicion.

Los propios que tiene la ciudad de Panamá son Propio» deía la rrenta de la casa de Cruces; la correduría de Lonja; la correduría de vinos; la pregonería; el corte de la carne y los censos de algunos solares. Para la conservación y conmodidad de las mercadurías que venían de España a Nombre de Dios, y de allí con barcos por el rio Chagre, se traían al sitio que llaman Cruces, distante del mar del Sur cinco leguas; la ciudad edificó allí vna casa que después, engrosando el comercio, se alargó, con paredes de tapia y acrecentamiento de cámaras, y se le deputo un alcaide con salarios, que tuuiese cuenta de las mercadurías que entrauan y salían, y del tiempo que ocupauan las cámaras, para que conforme a esto el mayordomo de la ciudad cobre el camarage, el qual pertenece a la ciudad por ce- CasadcCmdula de la Emperatriz, que le dio esta cassa y sus derechos como proprios, en Valladolid 1.^ de Diciembre de 1536, y la misma merced confirmo después por prouisíones reales que para ello tuuo don Hurtado de Mendoza, marques de Cañete, virrey del Piru, por cédula de 11 de Mar<;o de 1556. Solía rentar esta casa nueue y diez mil pesos corrientes cada año; agora, por la gran diminución del co- R«»ta <*« »«

. casadeCru-

mercio renta en dos años cerca de quatro mil pe- ce», sos corrientes.

El rey Don Philipe 2.**, por cédula dada en Ma- correduría drid en 23 de Diciembre de 1574, hizo merced a Pa- * ^^* nama de la correduría de Lonja por termino de reinte años. Antes desta merced gozaua la ciudad la misma correduría, y todavía la go(;a. El año 1580 se vendió por qnatro años en 6.550 pesos en-

í correduría de vinote

Pregonerín.

Corle «le 1:» carne.

Sobredi.

Valor tic loA proprlo*.

ciiuia '^ ?vaIar¡o< tpie

sayados; ag^ora se a vendido por dos años en 2.10(> pesos ensayados.

En la misma forma y de la misma data hizo Su Magestad merced á la ciudad de la correduría de vinos, de que también gogaua antes de la merced, y g^o<;a todavia. Solia venderse en 500 pesos co- • rrientes por dos aftos, y aora esta vendida en ciento y cinquenta pesos corrientes por dos aftos.

La pregoneria fue siempre propia de la ciudad y a bajado tanto de precio que el aflo de 1575 estuuo arrendada por dos aftos en dos mil y docientos pesos ensayados, y aora lo esta por dos aftos en ciento y cincuenta pesos corrientes.

Ansí también fue siempre de los proprios; solia valer setecientos pesos corrientes cada aflo, y agora vale solo docientos.

Los solares que la ciudad da a renta como proprios, suelen valer cada aflo cerca de docientos pesos. Goléalos por cédula del Emperador dada en Valladolid 1." de Diciembre de 153ó, que confirmo don Philipe 2° en el Pardo a 6 de Julio de 1574.

Todas estas rentas van cada dia d menos; por aora puede valer la renta de la ciudad vn aflo con otro, hasta quatro mil pesos corrientes. Esta ronta cobra el mayordomo de la ciudad y se gasta y dispensa por libranvMS del cauildo, y el mayordomo da cuenta cada aflo, y son los gastos en que esta renta se distribuye los siguientes.

Primeramente en salarios: alcaide de la casa de Cruces, el aflo que ay flota quinientos pesos corritnies, y el que no la ay, la mitad; viene á ser cada aflo 377) pesos.

A la compañía de Jesús porque enseña latinidad a los muchachos, trecientos pesos cada año.

A el maestro que enseña a leer y escriuir se le da casa de balde.

A el escriuano de Cabildo, ciento y cincuenta pesos.

A dos letrados, a cada setenta pesos.

Al procurador de los pleytos de la ciudad, sesenta pesos.

Al mayordomo, docíentos pesos. Al relojjero, setenta pesos.

Iten, en fiestas que haze la ciudad por voto, que Fiesu»deUi son las siguientes: 1.* En diez de Enero, dia de San Pablo ermitaño, por la vitoria que se alcan^jó contra ingleses. 2.* En 25 de Mar^o, dia de la Annunciacion. 3.' En 23 de Abril, dia de San Jorge, por la Vitoria que se alcan(;o de los Contreras. 4.* Hn 25 de Julio, tiesta de Smtiago. 5.* En 21 de Noviembre, tiesta por el temblor de tierra que uvo en esu ciudad. 6.» En 4 de Diciembre, dia de Santa Barbara, por la vitoria que se alcanzo de Rodrigo Méndez. En cada vna destas fiestas se í^astan treiii ta y dos pesos, que montan 192 pesos.

En la fiesta del dia del Corpus Cristi gasta la ciudad 150 pesos. Tiene también la ciudad gastos ordinarios en las cosas siguientes. En reparos de la casa de Oiuildo y de la cárcel, que esta se a fabricado aora de nueuo con gasto de cerca de siete mil pesos. En reparos y aderemos de la casa de Cruces, matadero, carneceria, calles y puentes; en pagas de soldados contra negros cimarrones, y en paga de chasques en tiempo de guerra. En rrecibi-

mientos de virreyes y de los soldados que vienen de España para el Plru. En regocijos por naci* mientos de príncipes, y en funerales por muerte de reyes. En limosnas ^ los conuentos de frailes y monjas, y al ospital. En salarios de personas que tiene en la corle, ó que embia de aqui. En el recibimiento de la Bulla de la Santa Cruzada, y en otros glastos menudos que no se pueden particularizar. Vienen de ordinario a exceder los gastos a la renta, de suerte que de diez años a esta parte anda adeudada la ciudad en mas de diez mil pesos.

Vecinos. Llegó a tanto augmento y numero de vezinos la

ciudad de Panamá luego en sus principios, que salían de ordinario a ios alardes ochocientos españoles de a pie y cincuenta de a cauallo, todos bien aderc(;ados de armas. Aora no tiene la tercia parte de vezinos que solía, la qual diminución a procedido de la del comercio, por las causas que se dirán adelante.

Patrondcios El padroH, numcro y nombres de todos los ve-

ve/inos de . , ' ». • • • « •

Panamá, zmos v dc SUS mu«»eres, hijos, esclauos, y valor de sus haciendas que se hallauan en Panamá el año de 1<j07 quandü se hizo esta discripcion, están escritos extensamente y con particularidad en la relación que embio la Audiencia, dende la oja 19 B.,

Vc/jW e<- hasta la (ú A. Parece en suma que los vezinos españole n.

pañoles dc la ciudad de Panamá .son quatrocienKstrún^ero . los v novcnta v ciuco- I^os vcziuos csiraugeros ToJo^. cincuenta y tres. Que todos son quinientos y qua-

itnia y ocho. Los t:stranj;eros: portugueses, 31: italianos, IS; flamencos, 'J; franceses, 'J. Destos son conipui stos ^> poriu<»ueses y <> italianos.

Los vezinos que biuen en sus hatos y estancias y en el distrito de la ciudad son 42. Los españoles que se hallan en el presidio de Ballano, 21.

Los vezinos que de todo este numero son casados, son 215.

Los que tienen sus mugeres fuera del reyno, 8.

Los casados con quarteronas, 10.

Los casados con mulatas, 12.

Los casados con indias, 4.

Los casados con negras, 5.

Los casados con mestizas, 8.

Los vezinos solteros son 277.

Los viudos, 56.

Los vezinos que están ausentes del reyno, 16.

Los vezinos de todo este numero que son criollos, 63.

Niños y muchachos desde vno hasta diez y seis años cumplidos, hijos de los vezinos, son 156.

Los presbiteros y clérigos son 22.

Los frailes y religiosos son 45: dominicos, 13; franciscos, 11; mercenarios, 10; de la Compañía, 11.

Todas las mugeres vezinas de la ciudad son 303: destas son biudas, 56; casadas, 174; casadas con españoles, 168; con mulatos, 4; con negros, 2; solteras, 12; doncellas, ol; de todas estas son criollas 78. Niñas y muchachas hasta catorce años, 166. Monjas, 24; beatas, 3.

Qiiarteroncs vezinos de la ciudad hay 11 solteros. Niños y muchachos, 20; mugeres quarteronas, 17. Destas son casadas con blancos, 10; biudas, 2; solieras, 1; doncellas, 4; niñas y mucha-

chos, 31. Mulatos horros, vezinos de la ciudad, 69: dellos son casados 25: con mulatas, 15; con blancas, 4; con negras, 5; con indias, 1. Ay mulatos solteros, 44; mulatos niños y muchachos, 31; mulatas horras vezinas de la ciudad ay 146. Destas son casadas con blancos, 12; con mulatos, 15; con negros, 4; bíudas, 9; solteras, 49; doncellas, 17; niñas y muchachas, 40. Mestizos vezinos de la ciudad ay 38: casados, 16; solteros, 9; niños y muchachos, 13. Mestizas vezinas ay 26: casadas, 11; solteras, 2; bíudas, 5; niñas y muchachas, 8. Indios fuera de sus pueblos, casados y solteros, ay en Panamá 14; indias casadas y solteras, 13. Zambahi <>os casados y solteros: varones, 11; hembras, 5 Nebros horros ay 148: casados, 80; solteros, 29; biudos, 17; niños y muchachos, 22. Negras ho rras, 165: casadas, 94; bíudas, 33; doncellas y sol teras, 12; niñas y muchachas, 26.

Los csclauos que tienen los vezinos de Panamá parece que son tres mil y setecientos y veinte y uno, varones y hembras, en esta manera: mulatos, 10; mulatas, 15. Negaros esclauos que tienen los vezinos en el seruicio de sus casas, hatos y estancias, trapiches y aserraderos, mil y quatrocientos y veinte i uno. En seruicio de requas, 320. En seruicio de barcos y lanchas del trato del rio de Chaure, seiscientos y treinta. Las negras esclauasquclos vezinos tienen en su seruicio son '^^M). Los nebros esclauos de quarterones y de mulatos son S7. Las neí>Tas esclauas de quarterones y do muíalos son 74. Los negro> esclauos de nebros horros .son r>S. Los nej^rob esclauos de mesli-

90S son 9. Las negras esclauas de mestizas son 14. Los negros esclauos de indios, 3. Las negras de indios, 2. Que suman esclauos negros, 2.568; negras, 1.138.

Contiene también la relación el numero de per- oficiales de sonas de cada oficio que en este tiempo se halla- ^"^^óm!* uan en la ciudad, en esta manera: escriuanos reales, 25. Cirujanos, 4. Boticarios, 2. Plateros de plata, 4. De oro, 3. Sederos, 4. Sastres maestros, 5. Oficiales sastres, 49. Zapateros maestros, 9. Oficiales de zapateros, 12. Carpinteros, 32. Calafates, 11. Silleros, 2. Herreros, 2. Cuchilleros, 1. Caldereros, 1.

Parece por cédula del Emperador, dada en indio». Burgos en 6 de Setiembre de 1521, sobre el repartimiento de los términos, que al tiempo de la fundación de Panamá avia muchas poblaciones de indios en este distrito, y no parece que se hiziese repartimiento dellos, ni se señalasen encomiendas. Todos se an consumido y solamente an quedado tres pueblos pequeños, que son, Chepo en el continente, otro en la isla del Rey, otro en la isla Toboga. Destos pueblos y de los indios se dirá en particular al fin deste Tratado, aviendo cumplido primero con todo lo que pertenece a la ciudad de Panamá.

No ay en todo este reino encomenderos de in- Encomendedios, ni los que hauitan en los tres pueblos dichos hI^^úm, pagan contribución alguna. El aprouechamientoy c^raudií grangeria de los frutos, labranza y crianga de la ""«rt*»- tierra son de muy poca consideración en Panamá, respeto de la contratación y comercio, en que es-

Semen tera; yotroA frutas.

«tancia<de ganado vacuno.

táeltodode las haciendas y de que depende la conseruacíon de la tierra. Pero en quanto a Irutos es asi que en esta retííon no ay chacarras, ni viñaSt sino algunas huertas en que se cogen las frutas y géneros de hortalizas que queda dicho que se dan en la tierra. No pasan todas las huertas que ay de diez; los nombres de los dueños dellas pone la relación en la respuesta a la pregunta 86.

De las sementeras de maíz y frisóles que loa vezinos halen, no resulta ganancia de considera* cion porque son en poca cantidad y no sobran frutos para acrecentar el comercio y que se puedan emblar a vender fuera de la tierra. De solo el arroz suele sobrar y se cargan del al Piru como quinientas botijas al año, que valen a tres patacones cada vna. Alguna pita se coge, la que vasta para el gasto de la tierra; la buena viene de Cartagena y de Buena Ventura; no se tege algodón avnque se coge alguno para otros usos, ni se labra en el distrito ropa de ningún genero; no se labran cordobanes, ni jabón, ni se coge cáñamo, ni lino. No ay ingenios de azúcar, sino solos tres trapiches que darán cada año hasta mil y doscientas botijas de miel. El año pasado se prouó en un trapiche de Francisco Terin a labrar azúcar, y se hizieron como treinta panes. So salió tan bueno como el del Piru; trabajan en los trapiches negros esclauos.

Las estancias de ganado vacuno y la cria y aprouechamiento del son de alguna mas importancia, porque se hallan en todo el distrito setenta y dos estancias: las sesenta en tierra firme, y doce en las islas. Vnas dellas son estables, que tienen

huerta y plantanar y arboles, y biuen en ellas españoles, mulatos y negaros. Otras son mudables, hechas solo para asistir á sementeras de maiz, que las desamparan cocida la sementera.

Refiérense en la misma respuesta 185 cincuenta y dos hatos de $i;anado, nombrando los dueños y el numero de cada hato, que son los decisiete en el termino de Panamá; veinte y uno en Chepo; seis en Chame; quatro en el Caimito; dos en Perequete; vno en Capíra; otro en Sahelices; que vienen a sumar las reses destos hatos aJ.bOO cabe<;as. Ay en ellos al^^unos de a tres mil cabe9as, y de a dos mil y quinientas; muchos de a dos mil, de mil y quinientas, de mil, y de ay abajo hasta de ciento, y el menor de cinquenta. Siruen en estas estancias y halos solamente nejaros csclauos. Suele venderse el ganado mayor en partidas dende deciocho hasta veintidós reales por cabe<;a.

Aljfunos vezinos de Panamá ocupan sus escla- Trato uos en el trato de la madera que se trae para la armaron y labor de las casas, y tienen aserraderos donde la hazen aserrar; los aserraderos que a^ora ay en la ciudad son siete. Los nombres de los dueños dellos pone la relación en la preg^unta lio.

Los que tratan en madera no suelen tratar por sus personas, sino tienen sus fatores mayores. En mayor numero son, porque aora llcjjan a treinta y tres, los vezinos que tienen requas de muías, que las siruen y administran por manos de esclauos negros harrieros, que en este ministerio, que es trabajoso y requiere fuervas» nunca se an ocupado

B<ircos y na-

Coiuratacio:i y metc^tiir

indios, que no son para ello. Traginan estas re* quas las mercadurías que traen las flotas de Espa* ña á Puertobelo, que al^s^una parte dellas se traen dende allí en muías a Panamá; pera la mayor parte se traen en barcos por el rio de Chagre a la casa de Cruces, de donde las cargan y traen en las requas. Aconteció este año traerse a vender mayor numero de muías que otras vezes a Panamá, y darse de buen precio y fiadas; ansí, los dueños de requas compraron y tienen mayor numero que solían. Suman las muías de las treinta y tres requas, fíóO; ay requa de 75 muías, de 55, de quarenta, 30, veinticinco, y de ay abajo; la menor es de cinco muías. Los nombres de los que aora tienen este aprouechamiento o grangeria se ponen en la pregunta 90.

También tienen algunos vecinos barcos en el rio de Chagre para el tragin de Puertobelo, Casa de Cruces, y barcos y nauios en el mar del Sur, y se aprouechan con la ganancia de los fletes. Los barcos nauegan a las partes cercanas, como son a Nata, la villa de los Santos, el Pueblo Nueuo y otras partes del mar del Sur, de donde traen maíz y otras cosas de la tierra. Los nauios van a las prouincias del Piru, adonde tienen los vezinos de aquí correspondencia y contratación; pocas veces o nunca suelen ir a las costas de Nueua España.

La principal y general ocupación y ganancia de los vezinos de Panamá es en la contracion y commercio de las mercadurías. Contratan con españoles y no con indios ni con otra gente. En tiempo de flota, con los que vienen de España y en

todo jcenero de las mercadurías que vienen. En el demás tiempo con los mercaderes del Piru que vienen a comprar a esta ciudad, o les embian de aqui las mercadurías con fatores; pero estando en sus casas, generalmente los mercaderes de Panamá neg^ocian por sus personas sin el medio de fatores. Son aora los mercaderes de pla^a que negocian con su dinero sin tener a su cargo negocio ngeno, veinte, cuyos nombres pone la relación en la pregunta 119. Ay otros que demás de contratar con caudal propio, tienen encomiendas; estos son aora nueue, cuyos nombres pone también. Fuera destos ay tres mercaderes portugueses que tratan en negros.

Iten, ay tiendas de asiento en esta ciudad, y la rropa que se vende en ellas es toda de Espafta. Son veinte y un mercaderes los que aora tienen tienda, cuyos nombres se refieren en la pregunta 120. Los géneros de mercadurías que vienen del Piru son arina, azúcar, miel de cañas, conseruas, garuangos, frísoles grandes, almidón, azeituñas, jabón, sayal, lonas, alpargates, jarcia. De la Buena Ventura se trae azúcar, no tal como el del Pim, conseruas y pila. Los precios de algunas destas mercadurías suelen ser: la libra de la buena pita a ocho pesos; la docena de alpargates a tres patacones; la jarcia, de veinte a veinte y cinco pesos el quintal. Principalmente sustentan la contratación las flotas de España, cuyos nauios dan la carga a los desta ciudad y mar del Sur. Estos, demas de con las mercadurías de España van cargaJas al Piru de gran numero de negros bo<;ales, de

madera de todo genero, de piedras labradas, de cueros curtidos. A la buelta traen en tiempo de armadilla la plata para Espafta, demás de las mercadurías referidas arriba. Ponese en U pregunta 222 la ra9on del numero de nauios que en cada flota se han despachado del puerto de Panamá desde el año de 1565, en esta forma: R««oDdeias Por el año de 1585 vino la flota del cano de

flotas de Pa- _ ^ . ^ . , .

namá den. DoH Autonio Osorio y se despacharon setenta y * 1585 ™ vn nauios.— Año de 1587, la flota del cargo de Don Miguel de Eraso; despacháronse ochenta y cinco nauios.— Año de 15B9, la flota de Diego de Ribera; despacháronse nouenta y quatro nauios. — Año 1592, la flota de Don Francisco Martínez de Leiva; despacháronse setenta y dos nauios. — Año 15^, la flota de Sancho Pardo; despachó 56 nauios. — Año 15%, la flota de Don Francisco de Eraso; despacho 69 nauios. —Año 1599, la flota de Sancho Pardo, 2.*; despacho 56 nauios. — Año 1601, flota de Don Francisco del Corral; despachó 32 nauios. — Año 1603, flota de Don Gerónimo de Torres \' Portugal; despachó 34 nauios.- Año 1605, la flota 2.* de Don F"rancisco del Corral; hasta este dia se an despachado diez y siete nauios. AJujnü. No ay aduana en esta ciudad; los mercaderes

meten en sus casas las mercadurías de entrambos mares, y los oficiales reales cobran de cada vno los derechos conforme al valor de las mercadurías registradas, porque en todas partes se nauega con

C«u»a> de la rC*» istrO. diminución

del comer- Aduiertcu cslas relaciones que los vecinos de

cío y gran. . ....

gerias. Panamá tuuicron a los pnncipios grandes aprouc-

chamícntos y ganancias por la frecuencia de las flotas que vcnian cada año con numero de mas de cuarenta nauios con cargaí^on de todos géneros. Ocupauansc las requas y los barcos del trato del rio Chagre, y los nauios y barcos del mar del Sur; ganauan en los alquileres de las casas, en los jornales de los negros, en las grangerias del ganado, porque se vendía bien la carne; en las contrataciones de mercadurías y en mil menudencias, porque ninguna cosa avia ociosa ni sin ganancia. Lucia la ganancia y medrauan las haciendas con el poco gasto, porque todo lo necesario para arma(;on de requas, barcos y nauios, valia menos. No se pagauan alcaualas de cosa ninguna, ni de las harinas y bastimentos que venían del Piru se cobrauan derechos. Dauan gran prouccho las minas de Veragua, que ocupauan dos mil negros en su labor. En las islas del Rey pescauan treinta ver<:antines ordinarios. Pero después las Ilotas comentaron a tardar dos artos, y a vezes tres, y venir menores en numero de nauios y importancia de carga<;on.

Las causas desta disminución parece son: Primera: que vna parte de las mercadurías que vienen de Esparta para el Piru, toman su derrota por Xueua Esparta. Segunda, y mas importante, el averse introducido la nauegacion de la China, que i)año>deU a engrosado con dafto general de Esparta y de?>ta do"n'<ííu prouincia, y consume muchos millones de plata ^^'"** que se Ueuan á perder para siempre entre aquellos barbaros. Tercera: que el Pini tiene vino de cosecha para si y para cargar a Nueua Esparta.

Coge también el Piru azeitanas, labra cordobanes; en Sana, Guayaquil y Nicaragua se labra jabón; dan cera Campeche y Santa Cruz de la Sierra; Guayaquil, Riobamba y Puerto Viejo dan jabón; Nicaragua, brea; tegense pafios en Quito, Guanuco y Chuquiagon; Nueua Espafta da pafios y sedas. De la China vienen sedas, lientos, hierro, cera, loga y otros géneros.

Cuarta: la plata que solia pasar por aquí para España se diuide y diuierte, parte a la China, parte á Nueua Espafta. meííidiíia* ^^^ ^^^^^ ra^oues, las requas, barcos y nauíos que ^lian soH CU Pauama en muy menor numero, tienen que

venir de . . _

Espafta vie- huzer Hienos ticmpo v gauau mcuos flctcs; no traotrlllpíne.. bajan sino los siete o ocho meses del aflo. Consii^uientemente todos los tratos y grangerias an men<íuado. Por el contrario, todos los gastos son i ban siendo mayores. La ciudad, con fuerzas tanto menores, a de sustentar cinco monesterios y vn hospital, como quando podia mucho. Las minas de Veraj>ua se han desamparado por el mal trato de los governadores. Los vergantines no pescan porque las costas son mayores que las ganancias. Juntóse con estas causas de disminucionde ganancia la perdida grandissima que tocó a los vezínos desta ciudad por los dos incendios de Nombre de Dios en el año de 15%: vno por Francisco Draque, y otro casual, en la flota del cargo de Don Francisco de Eraso.

De todo se a seguido que la ciudad no tiene el tercio en vezinos, ni en haziendas, que solia, y en todo decrece cada dia.

En el padrón en que se numeraron nombradamente los vezínos de Panamá con sus hazicndas, y está en la relación de la Audiencia, dende la hoja 19 B hasta la 65 hojas, se valían las hazicndas particularmente de solos 178 vezinos, diziendo de cada vno, vale su hazienda tantos pesos ensayados; y suman las hazicndas estimadas ansi dos millones quinientos y vn mil y quinientos pesos ensayados.

De los demás vezinos, de muchos se dize es soltero, o es pobre; de otros, tiene casas de su morada, o tiene bohio en que bive; de otro, tiene vna requa de muías; tiene vna estancia de tantas reses; tiene tantos esclauos, o barcos, sin tasar estas hazicndas a dinero.

En las tasadas ay vn hombre que tiene 27)0.000 pesos ensayados; otro 200.000; otro 50.000; otro 40.000, y de ay abajo; alj^unos de a :K).000, de a 25.000, de a 20.000. 1.5.000.

No se pone en estas hazicndas estimadas ninijuna menor que de a mil pesos ensayados; entre las no estimadas a dinero ay hazicndas de mayor valor, y de aly^unos se dize: tiene vna estancia con tres mil caberas de ganado bacuno.

Ay en Panamá, demás del eclesiástico, sicii* tribunales de justicia: la Audiencia real, el Juez mayor de bienes de aifuntos, el alcalde de Corle, el Cabildo, de la Ermandad. los alcaldes ordinarios, los alcaldes de la Erm.indad, los oíficiales reales que tienen de judicatura.

Los ministros de la Audiencia son el Presidente, quatro Oydores, el Fiscal, el alsiua/il mayor

Ru.AClOIÍB« DI A%itm*ciK Ccktk^i. 13

Valor de las haziendas de lo« ve* ztnot de Panamá.

Tribunales y mimV tro» de J imici.\.

Ministro* de la A tdicn* cta.

de Corte, el relator, quatro abogados, dos escriuanos de cámara, cinco procuradores, dos receptores, vn portero. Demás destos ay alcalde de la cárcel de corte, dos alguaziles menores, el repartidor de los pleitos, el tasador, el solicitador de las causas del fisco. MinUtTMde Los ministros del tribunal de bienes de di-

bienes de

difunu». funtos son el juez mayor, los juezes de comisión fmtM. ' que este embia fuera de la ciudad, sigan la exig:encia de las causas; vn escriuano de cámara que por el año de su tumo tiene el libro de caja y los papeles. La caja esta en casa del juez, con tres Haues: vna tiene el juez, otra el fiscal, otra el escriuano. ^'uibu'íaMi Ministros del Juzgado de prouincia, el alcalde Alcalde, de Corte, dos escriuanos, los alguaciles de Corte, ^'hir'ído''^^ Los ministros del gouierno y de Justicia de la cabildo de ciudad son: dos alcaldes ordinarios, el alférez real,

los oficiales reales que tienen judicatura, el alguacil mayor de la ciudad, el depositario general, el teniente del escrivano mayor de los nauios del mar del Sur; quince regidores. Todos estos tienen voz y voto en cabildo; demás de los quales ay el escriuano del cabildo, que juntamente es escriuano publico; vn procurador general, vn mayordomo, dos letrados, vn procurador de causas, dos porteros 5i¡iii>iro«dci Los ministros del Juzgado ordinario de la cíu-

jiizgavlo or-

diiiario. dad son los dos alcaides ordinarios, el alguacil mayor, tres escrivanos públicos, dos alguaciles menores, el alcaide de la cárcel. mamtad. Minístros do la Ermandad, sus dos alcaides, el

Ministros de U real Hacienda.

escríuano del cabildo, que sirue a este tribunal, y los quadrillcros. *

Los ministros de la real Hazienda son los juezes oficiales reales, que son: contador, tesorero, fator, escrívano de los registros y Juzgado de la guarda del puerto.

Demás de los ministros dichos ay en la ciudad om» ai. dos fieles ejecutores, el tesorero de la Cruzada, el receptor de las alcaualas, el receptor de la averia del camino.

Iten, en Ballano el capitán del presidio y sus oficiales.

El alcaide de la casa de Cruces. El capitán de la artilleria. Letrado y procurador de pobres. Piloto mayor y visitador de los nauios que salen del puerto.

Dende su descubrimiento comentó esta pro- d« la au uincia a ser regida por gouernadores embiados por el rey» que residian en esta ciudad, hasta el aflo de 1542, que se puso Audiencia, la qual luego en el de ir>48 se mudo de aqui a los confínes de Guatimala, por mandado del Emperador Carlos V. Mudóla el presidente Pedro Ramírez de Quiñones, natural de León, y boluid el gouierno de Panamá a gouernadores, en cuyo tiempo uvo dos alzamientos: vno de los Contreras, en el año de 1560, siendo gouernador Sancho Clavijo. Otro, de Rodrigo Méndez, por el arto de 1562, gouernando Don Luis de Guzman. Estas rebeliones moalerón a el Emperador a que mandase boluer aqui €\ Audiencia de Guatimala, de donde vino prime

díencia

Oñciost vendibles.

Oficios reniinciablf^; poruña VC7.

ro vn Oydor solo, el doctor Barrio de San Millant en 15 de Mayo de 1565; después vino otro Oydor de Santo Domingo, que fue el Licenciado Ortegon, y también vino de alli por presidente en el año de 1566 el licenciado Alejo Arias de Herrera, que era presidente de aquella Audiencia; dende entonces se a continuado el gouiemo de la Audiencia real en este rey no, y su residencia en esta ciudad.

De los oficios referidos arriba son vendibles por vida el de alguazil mayor de corte; el de alguazil mayor de la ciudad; el alferazgo real; los rcoimientos del cabildo; las procuradorias de la Audiencia.

Oíicios renunciables por vna vez, pagando el tercio del valor al rey, son las dos escriuanias de Chancilleria; la escriuania de minas y registros: las dos escriuanias de prouincia; las tres publicas, y la del cabildo, que es anexa a vna de las publicas; el officio de depositario general y las receptorias.

El alguazilazgo maj'or de Corte no tiene salado may»)i

deCort»*. no, ni otro aprovechamiento mas que las décimas de las execuciones.

Donde Xicolas López de la Iraga, que vino de Guatimala con el Audiencia, an sido cinco algTiaziles mayores de corte, con el presente, que es Don Tomas de Meneses, y compro el oficio por quince mil ducados. Alguacil En el tiempo que esta prouincia era rcíjida por iTc¡uü.i'l íTOuernadores, se les daua a cada vno por los quatro años de su oficio, el de alguazil mavor de la

Alguaci'az-

ciudad, y lo vendía ordinariamente por doze mil pesos ensayados, por el tiempo de los quatro artos. Después que boluio el Audiencia se dio por merced del rey a Pedro de Ortega Valencia, que por otra merced que se le hizo para que lo pudiese vender, lo vendió por vna vida a Julio Rodrig:uez Baptista, en catorce mil pesos ensayados; por muerte deste lo puso la Audiencia en almoneda en 11 de Octubre de 159(\ y se remató en Francisco Terrin, en trece mil y docientos y cincuenta pesos corrientes; por su muerte se a arrematado ajjora en quince mil pesos corrientes, en A<íustin Franco. No tiene este oficio salario, mas de sus derechos.

El alferazjjo real se introdujo y se vendió jun- Aifer»dgo, lamente el arto de 1593. Comprólo Luis de Torres Guerrero en quatro mil ducados. Este murió en 4 de Agosto de 1'*%; dende entonces esta vaco el oficio; no a ávido quien lo ponga, sino persona no de las calidades requisitas y en precio muy bajo.

Quando se trasladó, a la fundación dcsta ciu- Reíímícadad, el cabildo del Antigua, no eran los oficios de voto todos (alguazil mayor, oficiales reales y regidores) mas de diez.

Anse ido acrecentando y en el arto de 1370. quando se artadio el deposito general, llegaron a ser deciseis; en el de l.VKJ se instituyo el alferazgo y so artadieron quatro regimientos, y despuo el oficio de teniente de escriuano mayor de los nauios del mar del Sur. De manera que son aora. demás de los alcaldes ordinarios, veinte y dos oficios los de voto en cabildo. A los principios daua

el rey por merced a personas beneméritas los regimientos que vacaban* Com enejaron se a vender írímbrüd* el año de 1586, v son los reg:Ídores que aora podofíi y seen, trece: dos por merced, que son el capuan C^'^íí* Nicolás Martínez de Montenegro y Juan de Tege- °^*^^' di»; los demás compraron por los precios siguientes: Damián Méndez fue el primero, que compro por 1.600 ducados. Alvar Nuflez de Herrera» por l.OíX) ducados. Gerónimo Suarez, que se paso a biuir á Lima, I -000 ducados* El capitán Diego Rengel, mil ducados. El doctor Francisco Carras* co, mil pesos ensayados* Crístoual Nuñex Guerra, mil y sesenta y seis ducados. El secretario Balta- ^ sar Calleja, mil ducados. Diego Pérez, mil duca*

dos. Pedro Al varez Villa, 1.100 ducados. Hernán González de Villafranca, 1.100 ducados. Don Diego de Meneses, mil y cien ducados. Andrés de Bolaños es teniente de escriuano mayor.

Están vacos dos regimientos: el de Baltasar Pérez, que tenia por merced, y el de Sebastian Valmaseda, que auia comprado por mil y doscientos y cincuenta ducados. Procurado- La Audíencía, dende su principio instituyó quaAudien tro procuradoriüs; después se añidió vna y se mandaron vender. Vendióse la primera el año de 1583 a Francisco de Bustamante, en quatrocientos pesos ensayados. Los que oy poseen an comprado en estos precios: Lucas de Santa Cruz, en 350 pesos ensayados. Urban de Medinilla, en 450 pesos ensayados. Juan del Hoyo, en 600 pesos corrientes. Luis Martínez, 550 pesos ensayados. Francisco de Azedo, 450 pesos ensayados. Compro Lucas

cía.

de Santa Cruz el oficio de escriuano publico y del cabildo de lá villa de los Santos, y aviendosele tomado en cuenta su procuradoria, se a vendido a Agustín Flores en 300 pesos ensayados.

El presidente Gabriel de Loarte, el año de 1570, ofícíM por cédula del rey instituyo y vendió en almoneda p^rte^uocu el oficio de depositario general, con voz y voto en Dep¡í¡«rio Cabildo. Comprólo Gaspar Pérez en cinco mil y i*»^*- trecientos pesos ensayados. Este renuncio en Pedro López de Baeza, poniendo el tercio del valor en la caja, en 24 de Diciembre de 1578, por muerte del qual, en 11 de Octubre de 15%, el oficio se vendió en almoneda y se rremato en Francisco Terrin en 7.250 pesos corrientes, juntamente cofi el oficio de alguazil mayor de la ciudad, que entrambos se le dieron en veinte mil y quinientos pesos corrientes, con que se comprehendiese en esta suma la composición que como forastero devia. Nombró, conforme a la condición del remate, por administrador, a Agustín Franco, que oy lo vsa. No tiene salario este oficio, mas de sus derechos. La rcyna I3ofta Juana, por cédula en Valladolid en 28 de Ju- ^^""»* lio de 1513, hizo merced a Lope de Conchillos, su r». secretario, de todas las escríuanias que se avian de instituir en las Indias. Confirmóse por el Emperador a don Pedro Niño de Conchlllos, su hijo, por cédula en Valladolid en 17 de Diciembre de irvJ2. En el tiempo que este reyno se rigió por governadores, don Pedro Nifto ponia en esta ciudad vn escrivano de la governacíon, y lo fue mucho tiempo Gerónimo de Mercado. Quando boluio aquí la Audiencia de Guatimala, conuirtiose esta escriua*

nía de Cámara, y con este nombre y en el de don Pedro Niño la comento a vsar Baltasar Martines, que auia sucedido a Gerónimo Mercado. Después, en 31 de Diciembre de 1568, don Pedro Niflo vendió esta escriuania de Cámara a Gabriel de Navarrete, que fue el primero propietario y la simio liasta que en 22 de Mar^o de 1583 la renuncio en Pedro González Rangel por seis mil y quinientos pesos ensayados, poniendo el tercio en la caja. Confirmosele por cédula en el Pardo en 29 de Noviembre del mismo afto, y oy sirue el oficio. No tiene salario, sino solos sus derechos. Segundáis- Antcs dcsto, porquc vn escrivano no bastaua al

ciimlra. " despacho de los negocios, en el año de 1569 la Audiencia instituyo otra escriuania de cámara, que se le dio á Luis Sánchez por respeto de aver seruido este oficio en Guatimala. Por su muerte, el año de 17)84 se le rremato a Baltasar Callejo en diez mil y docientos pesos ensayados, que sirue oy sin sa-

EM:riv;inia iario, mas de derechos. En el año de ir)68, quando

de minas, ,,,.,, ^, ^ - • • j /^

re}í¡slrü^ Gabriel de Navarrete compro la escrivania de Ca- <!oi" ""'^ mará de don Pedro Niño, compro juntamente el oíicio de escrivano de minas, rejjistros y juz^jado, «1 qual, después en el año de ir>S3se vendió en diez mil pebos ensayados a Cristoual Xuñcz Guerra, poniendo el tercio en la caja real; este sirue oy y n<^ tiene salario más que sus derechos. i^sdrt.es- Las dos escriuanias de prouincia fueron instiITe'*"!;?- luidas por la Audiencia. El primero que parece aver vsado la vna dellas fue Francisco de Zuñis^a, por cuya muerte se le remato a Bartolomé de Paradinas, y por su muerte la compro OieiiO de Sa-

CTivun..»- de pr : %-inct.t.

bogal. Este la vendió a Diejio del Castillo en dos mil y quatrocíentos pesos ensayados, poniendo el tercio en la caja, que oy la sirue. La otra tuuo Baltasar Martínez y la vendió en dos mil pesos ensayados a Francisco Ortiz, pa<;ando el tercio á la caja. Este la vendió en dos mil y docientos pesos ensavados, poniendo el tercio en la caja. A Alejo de Salazar, el qual pleitea por desazer la compra, alep:ando que Francisco Ortiz no pudo vender.

A los principios, don Pedro Nifto vendió las La»tre»e*.

crivanua

tres escriuanías publicas, y la del cabildo, anexa públicas. a vna dellas. Después, aviendo vacado esta publica que tiene anexa la del cabildo, por muerte de Alvar Sánchez de Oviedo, el rey, por cédula en Córdoba, en 22 de Hebrero de 1570, hizo merced della a D.* Ana de Navarra, que la vendió en quatro mil y quinientos pesos ensayados a Agustin de Haro, y en 22 de Marvo de l.Vl se la confirmo el Audiencia. Hizo dejación Aíjustin de Haro por averie hecho Su Mag^estad merced del officio de contador de su hazienda. Vendió la Audiencia la escrivania en 23 de Ag^osto de 1575, en 4.500 pesos ensayados, con 300 de prometido, a Antonio Correa, el qual en el año de 1584 la vendió por 4.5ím) pesos ensayados, poniendo el tercio en la caja, a Hernando de la Cueba. Este la vendió A Die^o dtla Torre en 5.575 pesos ensayados el arto de le:>04. por permisión de la Audiencia, y esperase licencia del rey para que se pueda vender, y eniretanlo se difiere el poner el tercio en la caja, e\ercita el olíi cío. Xo tiene salario por la escrivania publica; por la del cabildo tiene 150 pesos corrientes cada año.

ia6

segundae». Dicgo Roddguez, quc avia comprado vna de pdbiiclT. las escrivanias publicas de don Pedro Nifio en el año de 1564, la renuncio en Hernán García (por via de renunciaciones que confirmava el rey, y no con nombre de venta, se repasaran entonces los oficios); muerto Hernán Garcia, la Audiencia vendió la escrivania a Juan de Toro en 3.500 pesos, en 18 de Noviembre de 15^, y trajo confirmación del rey.

Tercera n- La tcrccra cscrívania publica renunció Andrés pdbr¿a! del Corral, por cédula del rey, en Bfadríd, 15 de Agosto de 1570, á Di^o Martínez. Este la vendió en 14 de Diciembre de 1582, en dos mil pesos ensayados, a Crístoval de Luque, i este a Pedro de Salamanca por 2.2r>0 pesos ensayados, en 13 de Mayo de 1586. Poséela y trata pleito con los herederos de Cristoval de Luque, diziendo no la pudo vender.

Las dos receptorías solía dar la Audiencia por merced. En el año de 1589 se vendieron en ochocientos y quarenta pesos ensayados, cada vna; compráronlas, vna Sancho de Orduña, y otra Juan Lucas de Vega, con facultad de renunciar por vna vez. El primero vendió la suya en quinientos y sesenta pesos ensayados, poniendo el tercio en la caja, a Andrés de Bolaños, que oy posee. La de Juan Lucas bacó por delito y la compró del rey en setecientos pesos ensayados, Bartolomé de Vergara, y la vendió este año de lo(^ en setecientos pesos corrientes, a Sebastian Gallardo, que oy poseeNo tienen salario las receptorías, mas que sus derechos.

de Lo^ir De las corredurías de Lonja queda dicho tra-

Lm dos receptorías,

lando de como soA propios de la ciudad. A la persona en que se rremata cada vna se le permite que nombre, con aprobación del cabildo, dos o tres que le ayuden. Ay aora quatro corredores de lonja: Urban Tello, Francisco de Paiva, Rodrigo de Soto, Melchior de los Reyes Alcaraz.

Por lo dicho de los offícios parece como en ge- ^'^^ ^^^ ncral an tenido diminución en sus precios, y se en- de io« ©«- tiende la tendrán mayor, porque se ve que la ciudad va siempre a menos en número de vecinos y valor de haziendas.

También queda dicho en cada vno como se re- ^^^^^ pasan o venden por almoneda en que los pone el ^Í|J|[*7JJ^ Audiencia quando vacan, para el rey. De los ofíciales de hazienda y de la caja de Su Magestad se dirá después, y aora mas en particular a quien y como toca la provisión de los ofícios, y los salarios de cada vno dellos.

El rey provee el oficio de presidente del Audiencia con seis mil ducados de salario al año, y los oficios de los quatro Oydores, y vn fiscal con dos mil pesos ensayados, de salario cada vno, que se pagan de la caja. El relator es también proveido de Su Magestad, con quatro mil reales de salario al año, librados en penas de Cámara. Por muerte o ausencia del fiscal, el Audiencia nombra quien sima el oficio con la mitad del salario, y por falta de relator nombra otro sin salario.

El juez de bienes de difuntos es cada año vno Ju«d«bi«.

nt% ót di*

de los Oydores, que lo nombra la Audiencia por funtot. turno al principio del año. Ansimismo nombra alcalde de Corte cada quatro meses.

Abogados. La Audiencia da licencia par abogar a los letrados que tienen titulo y suficiencia, y no ay numero limitado de abogados, ni tienen salario mas de lo que ganan.

El oficio de alguazil mayor de Corte lo provee el presidente, vendiéndolo en almoneda» y el rey lo confirma. Escrívanias Las dos escHuauias de Cámara, y los oficios de M. *"* procuradores y de receptores, vende el Audiencia '^^rectp' en almoneda; el rey confirma. Po?t^¿. El portero propietario es proveído por... (1) con

quinientos pesos ensayados de salario, en penas de Cámara; quando vaca, la Audiencia nombra otro con la mitad del salario. Capellán de La AudicHcia nombra capellán de la cárcel de de Corte. Conejeen quinientos pesos ensayados, en penas de Cámara. Alcaide de El alt»uazil mayor nombra alcaide de la cárcel Ifc Lonc! de Corte, con trecientos pesos corrientes, en penas de Cámara, y otros cinquenta por la pascua de Alguaciles. Navidad. Nombra también dos al^uaziles sin salario. Repari¡.i..r La Audicncia nombra al repartidor de pleitos, dcpieut'>'! con tres reales de derechos por cada rcpartimien 10, y al tasador de pleitos, con salario de veinte mil maravedises al año, en penas de Cámara. EscrivA,.; ». Kl Audiencia pone en almoneda las cscriuanias cil^'y oc d^' provincia, como la de Cámara, y la de minas, m.nas. rejiistros y Juzoado. Eieccír:..!- ]l\ cabjldo de la ciudad, por cédula del cmpera-

alcaldes ordinjiios de 1 4 cía dad. ' ^-•> ÍJ-anv-o en el ms.

dor, dada en Burfi:os en 1') de Abril de 1540, y confirmada por el rey Don Philipe 2." en 26 de Hebre ro de 1567, eligre al principio de cada año, del numero de los vezinos mas principales, dos alcaides ordinarios, sin que en esta election tenga parte, ni se entremeta la Audiencia, ni persona alguna. Xo tienen salario, antes gastan de sus haziendas en ocasiones que se ofrecen. En la misma manera eliue el cabildo dos alcaldes de la Ermandad. Los oficios de alférez real, alguazil mayor de la ciudad, depositario general, y de regidores, y escrivanos públicos y del cabildo, pone y vende en almoneda el presidente de la Audiencia.

El cabildo nombra del numero de sus regidores, por turno, dos fieles executores por dos meses, por privilegio y cédula del emperador, en Valladolíd en 14 de Mayo de ir>42, confirmado por el rey don Philipe 2.'* en el Pardo, en 6 de Julio de 1574.

Nombra también el cabildo procurador general, sin salario; mayordomo, con doscientos pesos corrientes; alcaide de la casa de Cruces, con quinientos pesos corrientes. Dos letrados con setenta y cinco pesos corrientes cada vno al arto; vn procurador, con setenta pesos. Dos porteros, con ciento y cinquenta pesos corrientes cada vno, que lodo se paga de los propios de la ciudad, como queda dicho. Los tres jueces oñciales reales son Lry^ur^r>ñproveídos por Su Magestad con quatrocientos mil fo/"" maravedís de salario cada vno, que se pagan de la caja; quando falta alguno dellos, el presidente nombra quien sirua, con la mitad del salario Los oficíales nombran la guarda del puerto, con ciento ' yutno.

Fiel«« «secutore^.

Procurador general y otro* oficut% de 1* citidad.

y cincuenta pesos corrientes. Iten, nombran el reReoeptorde ceptor de las alcabalas, que por el arancel real tiene seis por ciento de lo que cobra, con obligación de pagar lo que se píenle. Los mismos oficiales toman la cuenta al tesorero y a los receptores de rrentas reales, y juntos con la Audiencia no^^ Capitán de brau Capitán de la artillería, con salario de 400'pe*

artillería. *^ j • « a 1-

SOS ensayados, que se pagan de la ca|a^ A cargo deste capitán, demás de la artilleria, están las armas y municiones del rey.

^SSSIdaf Juntos el obispo y el presidente eligen tesorero de la Cruzada, con salario de seis por ciento de lo que cobra.

Receptor d*í £1 presidcntc nombra el receptor de la averia

U avena , , . , ... «.

del wini. del cammo, con seis por ciento de lo que cobra.

cTpúan de Xombra también el presidente capitán del pre-

artiiiena. ^jjj^ ^^ Ballauo, cott quinicntos pesos ensayos de

salario al año, y es sustentado a costa del rey y se

Capellán de ¡g (j^ y^ia boiíja de vino al mes. Yten, nombra al

capellán del presidio, con docientos y cincuenta

pesos ensayados de salario, ración ordinaria y

sargentode vna botíja dc vino al mes; y al sargento, con deci-

tenedorde . . ^ , . , .

basitmcii seis pcsos comentes al mes y ración, y a el teñe-

'°*' dor de bastimentos, con veinte pesos al mes y

Barbero, 3o racioH. Y a cl bafbero, con catorce pesos al mes

?eaia»°gVn- v racioH, y treinta soldados con doce pesos co-

frano! "** rrientes al mes cada vno, y ración. Demás de los

quales ofícíales y soldados ay en el presidio atam-

bor y pífano, con paga y ración de soldados. Iten,

seis negaros de seruicio, que algunos dellos son del

rey» con diez pesos al mes y ración. Iten, quatro

negras; todo lo qual se paga de la caja. Nombra

los

mas el presidente al piloto mayor, y visitador de p"o'o «^* los nauios que salen del puerto de Perico, con de- t*«ior de rechos de ocho pesos corrientes de cada nauio que visita. Otros ministros nombra el presidente, que se dirán, con sus salarios, quando se trate de los gastos de la caja, de que por ser materia tan conjunta convendrá tratar luego.

DE LA CAJA REAL

Ay en la ciudad de Panamá caja real con tres offíciales reales que tienen judicaturia y juridicion en todo el distrito; estos son contador, tesorero, fator; y los nombres de los que aora siruen, Juan Pérez de Lazcano, contador propietario; Juan de Ibarra, tesorero; Alonso Sotelo, fator; estos dos sin propiedad. Provéelos Su Majestad (como queda dicho) con 400.000 maravedis de salario cada vno en la caja, y por falta provee el presidente quien sima, con la mitad del salario.

Las rentas y aprovechamientos que entran en la caja son los almojarifazgos de las notas que de dos en dos años vienen de España a Puertobelo, el valor de los quales parecerá por esta ragon.

Los almojarifazgos de la nota que vino año de 15W a cargo de don Francisco Martinez, valieron trecientos y setenta y cinco mil pesos ensayados, y el averia de los dos por ciento por España, valió cerca de cínquenta mil pesos ensayados.

La flota siguiente, que fue en el año de 1594, del cargo de Sancho Pardo, valió doscientos mil pesos ensayados.

OficUl«sde I a caja.

Kcntas de U caja.

Valor de lo» almojari - fasfot de Puertoveto.

Valor de U averia.

AJmnjari '■ rutffj^del del

Tributo de mulatos, negros y indio». 5oo pesos corrientes.

Venu del oro de Veragua y Cocle, 1.5oo pesos.

Oficios vendidos.

Bulas.

Penas de Cámara y gastos de justicia.

Las quatro notas que vinieron después desta an valiüo cada vna de ciento y cincuenta hasta ciento y setenta mil pesos ensayados.

La flota del año pasado de 1605 valió doscientos mil pesos ensayados.

Los almojarifazgos de las mercadurías y frutos de !a tierra que se traen por el mar del Sur, valdrán vn año con otro quatro mil pesos corriente*^*

El alcavala de todo el reino valdrá diez mil pesos corrientes.

El averia del camino valdrá al aflo dos mil pesos corrientes.

El estanco de los naipes vale mil y quinientos pesos corrientes cada afto.

Los tributos de mulatos, negros y indios valdrán quinientos pesos corrientes al año.

(Nótese esto, porque dize en otra parte que no ay indios que paguen tributo en esta tierra, ni a hecho mención de que los mulatos ni negros lo paguen.)

El oro que se saca en Veragua y en Cocle es poco y paga la veintena; suele valer mil y quinien tos pesos al año el que del se saca, y no ay otro quinto en el reyno, sino es de alguna plata labrada.

Lo procedido de los oficios vendidos es mas o menos, conforme a los que se venden cada año.

La limosna de la Bula de la Cruzada se embia en especie a España. Las penas de Cámara y condenaciones de gastos de Justicia y estrados, no alcanzan a los salarios que están librados en ellas.

Las situaciones y gastos de la caja son:

Salarios de presidente, quatro Oydores y vn tíscal, deciseis mil pesos ensayados.

Salarios de los tres oficíales reales, vn cuento y doscientos mil maravedis.

Las fabricas de Puertobelo an costado mas de sesenta mil pesos ensayados al año, pero ya están acabadas.

Al govemador de Veragua, mil pesos ensayados al año.

Al alcalde mayor de Nata, trecientos pesos ensayados al año.

Al sargrento mayor del reino, mil y docientos pesos corrientes al año.

Al presidio de Ballano, diez mil pesos corrientes cada año para los salarios, sueldos y raciones dichas. Que en quanto a los sueldos, se díze aqui con mas distinción que el capitán de los ne<2:ros horros gana de sueldo en este presidio deciseis pesos corrientes al mes. Tres sargentos de las compañias de los vezinos de Panamá son soldados en este presidio, con sueldo de deciseis pesos corrientes cada vno al mes. Veinte y siete soldados, alambor, pífano, a doce pesos corrientes al mes.

Ay diez negros» seis varones; los quatro son del rey, y a los dos se les da diez pesos corrientes a cada vno al mes. A lodos los del presidio se les da ración ordinaria, si no es a los tres sargentos y al capitán de los negros horros. Sacanse también desta caja los gastos del presidio de Puertobelo. y de la boca del rio de Chagrc, que son:

RKLACK>Mt4 OS AmIMICA CkMTRM. I^

Gastos de U aja.

16.000 peftot cnu* yadot.

Un qiHWto, 3OO.00O maraveo dis.

MilpeM> entayados.

?oopeso<.

1.900 petos corrientes.

Gastos del presidio de Ballano, 1 0.000 pe%o% corrientes.

<faMo« drl

Purrtfj? e -

Al capitán de la boca dd rio, qtiiiiieiuos pesos ensayados y doce botijas de vino al año.

A dos alíerezes, 36 pesos corrientes a cada vno al mes.

A dos sargentos, veinte y cinco pesos corrientes a cada vno al mes,

A ocho cabos de csquadra, 21 pesos con ¡entes a cada vno al mes.

A 60 mosqueteros, veinte pesos y medio a cada vno al mes*

A 128 soldados, deciocho pesos corrientes a cada vno al mes. ' A quatro alambores y dos pininos, a 18 pesos

corrientes a cada vno al mes.

A quatro atambores y dos pífanos, a 18 pesos corrientes cada vno al mes.

Mas sesenta ducados al mes de ventajas.

Destos soldados están en el castillo de San Philipe 50,yen el de Santiago 130, y a la boca delrio 15.

A los flaires de la Merced, por dos capellanes que sustentan en los dos castillos, quinientos pesos corrientes al año.

Al capellán de la boca del rio de Chagre, 250 pesos ensayados al año.

Al conde estable de los artilleros, 36 pesos corrientes al mes.

A veinte artilleros, veinte y quatro pesos corrientes a cada vno al mes. Alcalde Al alcalde mayor de Puertobelo se le dauan

rucrtobcio. mil y doscientos ducados del dinero de las fabricas al año; pero ya acabadas, solo tiene 600 duca dos de salario en pemis de Cámara.

Sustentanse dos barcas con quatro negros cada vna en el rio de Chagre; vna en seruicio del castillo de Sant Philipe, otra a la boca del rio.

En el hospital de Puertobelo se p^astan cada año ocho mil pesos corrientes.

A los dos curas de Paertobelo, cinquenta mil maravedís a cada vno, menos el valor de los diezmos que cobran.

Parece que suman los glastos d^l presidio de Puertobelo al año, 750 pesos ensayados; 12 botijas de vino, 62.000.5% pesos corrientes, demás de los cien mil maravedís de los curas, y gasto de las dos barcas.

Al governador de Santiago del Principe, 500 pesos ensayados al año.

Al capiun de la artillería de Panamá, 400 pesos ensayados al aAo.

Al ayudante del sargento mayor, 36 pesos corrientes al mes.

A la guarda de los oñciales reales en el puerto de Panamá, ciento y cincuenta pesos corrientes al aflo. Estos no son de la caja, sino de penas de Cámara.

A la guarda de los oticiales en Pucriobclo, IjO pesos ensayados al aAo.

Al hospital de Panamá 10.000 maravedis al año, por cédula de Su Magestad. La limosna que se da de vino y azeite a los cinco conventos de Panamá, para celebrar y para alumbrar al Santísimo Sacramento, costara cada arto dos mil pesos eo rrientes.

Otra tal limosna a los conventos de Sant Fian

StutcntaM dos barcas en el rio de Chagre.

Hoipiul de Tuertobelo.

Dos curas.

7^0 pesos ensayados. 6l.OCO.596 pesos co* rrieates.

( 'rovcrnador de Santiago.

S o o pekos

entayados. 400 peso«

entayadon.

|3s pesos ensayados.

I 5 o pt'tos ensayados.

Limosna*. io.(X)omarji«edis.

cornentet.

^ o o pe«r>% cofiieutes.

t€.a(W> [fu-

Cí«iCQ«iKn-

Gastot de penas de Cámara.

5o o pesos en$ayado5.

5 OO pesos ensayados.

loo. 4.000 reales.

1 5o j>es/>>v.

Gastos de .justicia y estr.-iílos.

cisco de Casta Rica, monta cada año trescientos pesos corrientes.

En prevenciones de ííuerra por avisos de ene* niíg:os,,se íxastan vnos años con otros sobre qu airo mil pesos corrientes al año, í en ocasiones de aver armada enemiga mayores cantidades; en la de Francisco Draque se ífastaron setenta mil peso^.

La pólvora, plomo, cuerda y alpargates que se gastan en ocasiones de íjuerra y en los castillos de Puertobelo, vienen del Piru.

El almirante de las Indias tiene de titulo en esta caja dcciseismíl ducados a! año, y se le deuen mas de doscientos mil de corridos. Las galeras de Cirtac^ena tienen situados en esta caja cinco cuentos, y no se les pa^aii porque his re¡íí:is que c!itran en ella no alcanc^an a los <::astos que Su Majestad tiene en estos reynos, y para las fabricas se a tomado dinero de lo remitido del Piru.

Los gastos de penas de cámara, como parece por lo dicho.en los capítulos precedentes, son:

Al capellán de la cárcel de corte, quinientos pesos ensayados al año.

Al portero de la Audiencia, quinientos pesos ensayados al año.

Al letrado de pobres, cien pesos ensayados.

Al procurador de pobres, otros ciento.

Al relator, quatro mil reales.

A la <;;uarda del puerto de Panamá, ciento y cincuenta pesos corrientes al año.

De los gastos de Justicia y estrados se pa^an: ochenta pesos corrientes al capellán de la cárcel de Corte, para vino y cera.

Al solicitador del fisco, doscientos pesos ensa- Sopcsm yados.

Sustentanse y vistense dos negros que tiene la 200 p< Audiencia, y se compraron de condenaciones. *""^* Conseraase el ornato de la sala real; libranse en ellos cosas extraordinarias; paganse deudas a diferentes personas, por cédulas de Su Magestad.

La región, como se dijo en la primera parte, es Fábncs muy abundante de diuersos géneros de madera buena para las fabricas de nauios, y la ciudad esta siempre proveida de las demás cosas necesarias. La buena jarcia biene de España, y otra no tan buena, de Guayaquil. La cIava(;on, de España. La brea, de España y de Nicaragua. La estopa, de España, y en Panamá también se haze alguna de cables (1) viejos. Fabricanse en este distrito dos o tres nauios cada año, de porte de cinco mil hasta catorce mil arrobas, y suele costar la fabrica de cada tonelada de nauio, puesto a la vela, sesenta pesos ensayados, antes mas que menos.

Los fletes en tiempo de ñolas suelen costar: Fieics. para Guayaquil, el hierro, herrage, clavaron y otras cosas semejantes con que se enyuncan los nauios, a tres tomines ensayados el quintal.

La rropa de caja, a diez y a once tomines ensayados el arroba.

Para Lima, el hierro y lo semejante a quatro tomines el quintal. La ropa de caja, a doce y a trece tomines el arroba, y lo mismo la cera, y alguna vez a uno y a dos tomines menos.

(l) En el ms., clabUi,

!<«

Para Arica, el hierro a ocho tomíoes eJ quintalLa rropa de caja, a catorce y a decíseis tomines ensayados*

En otro tiempo, que no es de flota, suelen los fletes costar la mitad menos. Algunas vezes fletan Jos nauios al Iraues. Los maestres, quando les faltan fletes cargan aquí de madera para Lima. El flete de los negros suele ser doce a catorce pesos ensayados por cada pie^a.

En toda la prouincia de Panamá no ay mesones ni tambos, por no a verse abierto camino para pasar por tierra a las prouincia s del Piru, ni para otras partes. Manteni- Nü ay Tfiuiínüb CH Panuitia, ni sun ncccbariu» iiu

S^*^e^ cogendose trigo, ni cebada en su prouincia, ni viniendo del Piru trigo en grano, sino en harina. Dizen que diez años antes avia traído vn vecino vna nave cargada de trigo, que para molerle fabrico vn molino, y el tiempo que lo uvo menester lo sustentó con muy gran costa y trabajo por causa de las muchas aguas, y que ansi lo deshizo. Las harinas vienen en abundancia necesaria y suelen valer de diez hasta a veinte reales el arroba, conforme a los tiempos; pero corrompense muy en breve y se hazen muy dañosas a la salud, y algunas vezes fallan del todo, con grande descomodidad y carestía de la ciudad, porque noay pósito ni prevención alguna. Quando falta pan se sustenta el pueblo con bollos de maiz y plátanos, y el precio del maíz suele ser desde diez hasta veinte reales la hanega. En el pan masado hazen postura los fieles executores, conforme al precio a que corre la ha-

MoHnos.

Harina».

Maú

Pan masada

rína; agora, vn pan de doce on9as vale medio real.

La carne se suele vender por arrendamiento y Carne. obligación de personas que se obligan a darla dende pascua de Resurecion a San Juan, a dos reales y medio el arroba de la baca, y a cinco reales la de ternera, y en el demás tiempo hasta Carnestolendas, a dos reales la baca, y a quatro la ternera. La Quaresma se pesa sola ternera a doblado preció; la carne de puerco vale mas caro.

El vino vale dende a ocho a doce pesos la boti- ^"'**- ja, y al tiempo desta relación se vendió :\ los doce. No se permite vender otro vino que el de Castilla, porque el del Piru se halla dañoso á la salud.

Los plátanos o plántanos, diez por vn real. Las '''"^^^*'* guayabas, veinte; los anones, quatro; los guayacates y mameyes, dos a vn real, y algunas vezcs dan ñus por vn real. Los mameyes de Cartagena suelen valer a quatro reales cada vno; los demás géneros de frutas y hortalizas se compran a precios menores, conforme las posturas de los fieles egecntores.

Los demás mantenimientos y cosas que domas de la harina vienen del Piru, tienen ordinariamente estos precios:

Los frísoles, que son mayores y de diícrciue genero de los que se cogen en la tierra, a seis pesos la hanega.— Los garvan^os, a ocho pesos la hanega. El almidón, a quatro patacones la botija. La sal, a quatro reales el arroba.

Las azeitunas, a quatro patacones la botija. Hl azúcar» a quatro pesos el arroba. La miel de ca-

P recio* ile iMoiantriiimicntoft

Ocl Firu.

f EiifrFiineda-

flñSf a tres patacones» Li botija. Las canservas, a tres reales la libra*

El jabón, a deziseis pesos el qutniaK El azúcar y conservas que vienen de la Buenaveiiluraf no son tales como las del Pirih El vino y oirai> cosas vienen de España.

La tierra, por el cite eso ordinario de calor y humedad, es enferma. Ay todos los g^eneros de enrermedadesí que en España, pero las calenturas son mas Irequentes que en España. Las mas peligrosas enfermedades en esta región son cámaras y spasmos. Uíiase de los mcsmos remedios y modo de curar que en Esipaña, y ay muchas yervas y medicinas de las de alia, de las quales y de las pro* prias de la tierra, de los venenos y sus remedios, y otras cosas pertenecientes a este capitulo, queda dicho en ta primera parte.

TERCERA P.\RTE

QUK rKRTEKKCfi A tO ÜJILlTAiC

No ay ííuetTa ofensiua ni defensiva ordinaria en el rey no de Panamá, ni de presente a y guerra all*;una; pero por estar la ciudad en frontera entre los dos mares» está con sospecha y recato perpetuo y a padescido muchos u'abajos por acometimiento de enemigos externos y internos. Las prí* meras Jnquíeiydes íueron civiles, movidas por Hernando y Pedro de Conireras,cr manos, hijos de

Rodrigo de Contreras, governador que auia sido de Guatimala, y nietos de Pedro Arias de Avila, fundador desta ciudad. Estos se levantaron en la prouincia de la Nueua Granada, y avíendo recogido trescientos soldados de los que por aver tomado las armas con Gon9alo Pi^arro avian sido desterrados del Piru por el doctor de la Gasea, y llegado entonces a aquellas partes, mataron al obispo de aquella provincia Don Antonio de Valdevieso, y pasaron con tres nauios contra esta ciudad y la ocuparon, y saviendo que el dia antes avia salido della el doctor de la Gasea y iva a Nombre de Dios por el camino de Cruces, dejaron aqui presidio y partieron en seguimiento del Doctor por ambos caminos, por el de Cruces y por el de Chagre. El de la Gasea tuvo aviso y salió de Cruces antes que los enemigos llegasen. Entre tanto los vezinos de Panamá tomaron las armas y aviendo vencido y muerto el presidio, salieron en busca de los Contreras, que no aviendo alcanzado al Gasea se bolvian dende Cruces a la ciudad; acometiéronlos y rompiéronlos con grande estrago, y también fueron muertos los que por el camino de Chagre i van a Nombre de Dios. Esto sucedió en el año de mil y quinientos y cinquenta. Doce años después, en el de mil y quinientos y sesenta y dos, Rodrigo Méndez, vezino de Panamá, recogió y juntó consigo doscientos hombres vagabundos y perdidos y acometió la ciudad para ocuparla, pero fue luego muerto por los vezinos el y todos los que le siguieron.

> . Negros ci-

Los Cimarrones que aora ay son noventa y marrones.

Ingleses.

Francisco Draque.

quatro, todos negaros esclavos fu^itiuos y al^adost que no ay entre ellos mulato ninguno* Estos se sustentan hazíendo a1a:uQas sementeras de mau, y tienen plantanales; montean y hurtan ganado; deliendense con Ja aspereza del monte y con no tener asiento cierto en ninguna parte- Los alcaldes de la Ermandad tienen a hu cargo el salir a buscarlos con sus quadrilleros, pero esto se haze pocas veces y alg:unas embia la ciudad con mayor aparato gente contra ellos» El año pasado embio el Presidente mas de cíen personas entre soldados y negros, a costa de Su Majestad y de los vezínosque acudieron con negros cargueros, y a costa de la ciudad de Puertobelo.

Poco después de la rebelión de Rodrigo Méndez se levantaron los negros cimarrones y dieron bien en que entender á los vezinos.

Por el año de 1578, los ingleses, fauorecidos y guiados de los negros cimarrones subieron por el rio de Puerto Faisanes, que entra en el mar del Norte, y pasaron a el rio de Indios y por el al mar del Sur, donde fabricando lanchas con el aparejo que para ello llevavan, comen9aron a rrobar la mar; fueron presto vencidos y muertos por los vezinos, y la nauegacion quedo segura, que pudiera con este principio recibir grave daño.

En el año de 15%, Francisco Draque con armada de la re3'na de Ingalaterra tomó y quemó la ciudad de Nombre de Dios, y dende alli embio novecientos soldados, pensando hacer lo mismo, a Panamá. Saliéronles a el camino los vezinos desta ciudad y hizieronles tal resistencia que se voluie-

ron con gran perdida. Por el aflo de 1602, Guíller- Guillermo mo Parque, cosario ingles, entro en Puertobelo y corrió. lo saqueo. Como esta ciudad no tiene otras circunvezinas que le puedan dar socorro con preste<;a, está sugeta á inconuinientes tales.

La preuencion y gente de guarnición que tiene ^¿^•^" Panamá para su defensa en casos semejantes, son las manos, armas y valor de sus ciudadanos, que simen con grande obediencia y preste<;a poniéndose en orden y peleando en las ocasiones como lo pudieran hazer soldados pagados de presidio, y para que lo puedan hazer sin perturbación y des orden, están seftalados oficiales de milicia, que son quatro capitanes, cada vno de su compañia, cuyos nombres son aora: Juan Tinoco, que juntamente es aora Maestre de Campo; Bartolomé Gómez de ^fi<:'*l<H«

'^ la milicia

Reynoso; Francisco de Almonte; Pedro Pablo Mi- J* ?««» nucho. Estos capitanes no ganan sueldo, antes para aprestarse en las ocasiones gastan mucho de sus haziendas. Ay un sargento mayor del reyno que gana cien pesos de paga al mes, que aora lo es don Francisco de Naruaez Alfaro; tiene un ayudante con treinta y seis pesos al mes. Iiea, ay tres sargentos que juntamente son soldados del presidio de Ballano, con 18 pesos al mes cada vno. El capitán de los negros de Panamá es también soldado del presidio, con 18 pesos.

No se labran armas ni municiones en Panamá, '^""*' y ni ay fundición de artilleria; la que ay se a traitlo de Espafta* y de alia vienen también los arcabuzcs y mosquetes, el plomo y las picas; la pólvora viene de Quito, y es muy buena; la cuerda y los alpar^a

Cavallos.

tes vienen de los valles del Piru. Generalmente todos los vezinos tienen espada y daga, y entre los vezinos españoles avrá ciento y cinquenta y vn arcabuces, y no ay mayor numero porque la humedad de la tierra engendra mucho orín con que se destruyen las armas si no se tienen con gran cuidado. También ay algunos arcabuces en poder de los mulatos y negros horros.

Armas defensivas no las ay porque demás del daño á^\ orin son inútiles en las ocasiones, y no ay quien las pueda llevar por el mucho calor de la tierra.

Entre los vezinos, para su seruicio y gusto se hallan aora veintiséis caballos. Seis vezinos tienen a dos caballos; los demás a vno, de manera que son veinte los vezinos que tienen a caballo, cuyos nombres se ponen en la relación en la pregunta 110.

De armas y municiones publicas que son de Su níinkbnc^ Magestad ay nueve piezas de artillería, que pesan públicas, todas 14S quintales y medio; vna de 25, otra de 23, otra de 21 y medio, dos de a 20, dos de a 10, vría de a 11, vna de a 8 quintales; mas ay quatro versos con dos seruidores cada vno. En el almacén de la munición ay las armas y municiones siguientes: de poluora, 114 botijas; de cuerda, 50 arrobas; de plomo, 28 quintales; mosquetes, 88; arcabuces, 26; alpargates, tres mil pares; balas de arcabuces y mosquetes, cerca de 25.000.

Los años pasados vinieron de España 140 mosquetes; destos se embiaron a Lima ochenta y cinco; los cinquenta y cinco que quedaron en Pana-

2(^

ma, o esian repartidos entre los capitanes, o se an perdido.

lien, vinieron de España 300 arcabuces; y no hallándose en el almacén mas de 26, los demás, o están repartidos entre los capitanes, o perdidos. Mas vinieron 200 picas, de que no ay ninguna en el almacén; anse perdido casi todas de carcoma, y las que an quedado están entre los capitanes.

El presidio de Ballano está quarenta leguas de '*'Ji'i;{¡!^'J^^'^' la ciudad, y seis de la mar del Sur, junto a el rio que se llama de Ballano; fundóse el año de 1578 en esta parte, por la ocasión de aver pasado los yngleses, con fauor de los negros cimarrones, por los rios que por aquí entran en el mar del Sur. No es fortaleza, sino sola vna casa edificada en vna savana* en que se haze cuerpo de guardia. Al rededor della están los bohíos en que biven los soldados, que todos ganan paga y ración, y del numero y sueldos dellos y de sus oficiales queda dicho largamente en la segunda pane desia discripcion, en los §§ de la prouision de oficios y de l.i caja y de sas gastos. Los nombres, calidades, hijos y haziendas de todos los que se hallauan en este presidio, oficiales, soldados, negros y mestizos, y el seruicio del, se ponen con distinción en la relación, plana (x). Los españoles eran Jl. 1{I ripitan se llama Lope de Estrada; el alférez, IVdro Méndez; sargento, Pedro Giménez; prouccdor, Francisco Giménez, etc. „ .

Aunque av en el revno hombres de calidad ;<rtai.rr*

- pura if-

exercitados en ne;;ocios de icovitrno, prro qur k-. sv tengan experiencia en cosas de ;4uerra no a y mis ¿ ,-rra.

que dos: Don Francisco de Naruaez, sargento mayor, y el dicho capitán Lope de Estrada. Gente de Lo Que toca a csta descripción acerca de la f^¿! gente de guerra y a otras cosas de Puertobelo, se *<>• dijo en el § de los gastos de la caja, y no se halla

mas en la relación. Puertos y No tiene Su Magestad en este reyno galeones,

ñaues de ^ **

armada, ni galeras, ni otro genero de navios. Los dos puertos están sin fortale9a ni defensa alguna con que poder estoruar ni dificultar la entrada a enemigos, particularmente en el de Perico, que esta apartado del pueblo. Ambos puertos tienen mucha necesidad de fortalezas, y sitios muy conmodos en que se pudieran edificar, porque el puerto de la ciudad, que es el menor, tiene a la entrada peña biva Necesidad por ambüs partes; en olla están las casas reales, y ÍL^**y^ll- los años pasados don Alonso de Sotomayor juntó m^^i^n cabildo abierto de la ciudad y propuso que se fa- 1«*. P"^* bricase vna fortaleza detras de las casas reales, para defensa del puerto y seguridad de las haziendas de los ciudadanos, y aconsejó a los vezinos que confiriesen para ella. Todos vinieron en ello y prometieron servir, y algunos hizieron mandas, declarando la cantidad que confiriria cada vno. Después acá no se a tratado mas desta fabrica, ni de la de otra fortaleza en Perico, que también se propuso para el amparo de las naos. No ay nueuos descubrimientos, ni disposición para ellos en todo este reyno.

tos.

CUARTA PARTE

DE LO ECCLESIASTICO

Los templos 3* casas religiosas que ay en Pana- TempU». ma son la yglesia mayor, quatro conuentos de religiosos, vno de monjas, vn hospital, dos ermitas. La yglesia mayor es cathedral y juntamente parroquial, y no ay otra parroquia en la ciudad. Ansi el numero de feligreses es el mismo que de vezinos. Todo su edificio es de madera y tiene de largo LVI varas en tres ñaues anchas; la del medio, diez varas; las de los lados a cinco. La capilla mayor esta al Sur, quadrada, de diez varas por cada lado. Tiene quatro altares demás del mayor, que son: de la Pasión, de Nuestra Señora de la O, Nuestra Señora de la Concepción, y el de las Animas. Los dos de Nuestra Señora son de cofradias. El coró esta a el suelo de la demás yglesia. La pila del baptismo al Levante, y el órgano al Poniente. Al Sur están la torre con las campanas y las casas de los prebendados, que también son de madera.

El año de mil 3' quinientos y trece, el Papa León X concedió al rey don Fernando y a la reyna doña Juana la erección de la iglesia de Santa María de la Antigua, en la provincia del Darien, y en el de mil 3' quinientos y veinte y uno, fray Vicente Pedrada, segundo obispo, re3'nando Carlos V, en cumplimiento de la bulla de Su Santi-

Fuodacion delaygle* »ia y sus ministros.

20S

dad, por instrumento publico, en Burgos, en 1 de Diciembre de 1521, instituyo las dignidades, canongias y otros oficios del ministerio y culto diuino desta yglesia, que fueron deán, arcediano, chantre, maestrescuela, tesorero, arcipreste, diez calongias, seis raciones, seis medias raciones, seis acólitos, seis capellanes, sacristán, pertiguero, mayordomo, notario, perrero. Mas porque las rentas de la yglesia eran pocas para tantos ministros, suspendió por entonces las dignidades, la de tesorero, que después se bolvio a introducir y a suspender, y la de archipreste; las cinco calongias, las seis ^raciones, todas las medias raciones y el resto de ministros nombrados arriba. Los ministros que con efeto an quedado y aora siruen en la yglesia son tres dignidades: deán, arcediano, chantre, y están vacas la tesorería y maestrescolia y dos canónigos, y vno esta ausente; nunca a ávido ni ay raciones, ni medias raciones, por la probeza de la yglesia, por la qual también no ay curas, sino los prebendados siruen el curato.

Dotrinas. gj^ gste disti*ito uo ay dotrinas de yndios, por-

que los de Chepo ellos cogen y pagan vn clérigo . que les administra los sacramentos; los de la isla del Rey solían tener vn frayle dominico que también ellos paga van, y ya por su probeza lo an dejado de tener, y semejantemente los de Taboga, por ser pobres, no tienen dotrinero ninguno ni quien los enseñe.

Rentasecie- La vglcsia cs pobrc v apeuas sustenta los mi-

siásticas, . " '

Curatos. nisiros que tiene; por esto an menester los prebendados seruir el curato que se les da por con-

cesión de Su Magestad, cu^a es la presentación de las dignidades. Dansele por este servicio quatro novenos deste partido, que valen agora mil y quinientos pesos corrientes.

Solían valer las rentas eclesiásticas la mitad, ^^ «T mas an venido a menos con la diminución de los i» natas. vezinos, porque ellas resultan de diezmos, funerales, baptismos, velaciones y de misas votiuas. Los diezmos parecen aver valido en dos años i>»««»o^ 15.246 pesos corrientes, en esta manera: Panamá, 4.200; la villa de los Santos, 4.550; Nata, 4.361. Los de Nuestra Señora de los Remedios, 765. Los de Santa Fe de Veragua y el Montijo, 800. Los de Chiriqui, 570. Ansi valen cada año 7.623 pesos- corrientes. Pertenece a el obispo la quarta parte, ^^^^n que es 1.906 pesos. Otra parte se diuide entre las dignidades y prebendados, que son cinco, y entre el sacristán y organista, desta manera: pártese la quarta parte en veinte y tres partes y danse a cada vno de los cinco prebendados quatro partes; ?*«« d«

los prebcn*

al sacristán y al organista una. Que conforme a el d«io«. ta-

dicho valor de los diezmos, valdrá la parte de vn ^íisuf

prebendado 332 pesos corrientes. La del sacris- SIITJwi

tan, 166. La del organista, 83. Las otras dos quar- J^JJS

tas restantes en todas las yglesias se parten en ¿"[^¿^

nueve que llaman novenos. Destos son dos del Noyeno». rey; quatro de los curatos; uno y medio de la fabrica de la yglesia; uno y medio del hospital.

Los novenos de la yglesia de Panamá valen un ^J]^*°^^*

mil y cinquenta pesos corrientes. Los dos novenos ^ pw»-

de Su Magestad valen 233 pesos, de que a hecho ""' merced a los prebendados por seis años; los qua-

Rblacionbs dk Am^.rica Central. U

tro novenos de los curas, 467 pesos. Estos llevan los prebendados por el servicio del curato, como queda dicho. El noveno y medio de lá fabrica vale 174 pesos 41. El noveno y medio del hospital.

Funerales, ij^ pesos 44- Los funcrales de todo el año suelen valer mil y quinientos pesos corrientes. La cuarta parte del obispo, y vale 375 pesos. Las otras tres partes se reparten a los cinco prebendados, y a el sacristán; caben a 187 pesos 4i.

BaptUmosy lqs baptismos Y velacioues suelen valer tre-

velaciones. '^ -^

cientos pesos corrientes al año, de que no tiene parte el obispo; répartense entre los cinco prebendados y el sacristán, y caben a cada uno cinquenta pesos. Misas, me- Las misas de testamentos valdrán vnos años

■norias y . . .

capciu • con Otros cien pesos corrientes, de que pertenece **'**• a el obispo la quarta parte, y las tres se reparten entre los cinco prebendados. No ay capellanías, sino ciertas memorias instituidas de poco tiempo a esta parte, a que las relaciones llaman misas votiuas, que valen cada año 745 pesos corrientes y se reparten a solos los prebendados, que caben a cada 159 pesos. Las memorias y sus rentas y fundadores son las siguientes: María Alvarez dejó cien pesos corrientes en censos de casas, con cargo dedos misas cada semana. Leonor de Castilla, 40 pesos en censos, con cargo de vna misa cada semana. Isabel Sánchez de Cordova dejó cinquenta pesos en censos de casas, con cargo de dos misas cada semana. Teresa de Morales, cien pesos en censos, con cargo de dos misas cada semana. El maestre de campo Hernando de Berrio dejó

mil reales en censos de casas, con cargo de vna misa del alva las fiestas.

Don Francisco de Ribera Bustamante, setenta pesos en censos de casas, con cargo de vna misa cantada todos los sábados.

La cofradía de las Animas del Purgatorio paga doscientos pesos al año por vna misa cantada todos los lunes.

La cofradía de Nuestra Señora de Concepción paga cinquenta pesos al año, con cargo de vna misa cantada cada sábado.

La cofradía del Santissimo Sacramento doce pesos por vna misa cantada cada tercer domingo del mes.

La cofradía de Nuestra Señora de la O, doce pesos por vna misa cada mes.

La fabrica de la vglesia mayor tiene demás del Rentas de

' U fabrica*

noueno y medio dicho, que vale 174 pesos 4 l;quatro casas que se alquilan en mil pesos corrientes.

Las sepulturas le valen 750 pesos, que suma todo 1.924 pesos 4 i.

Parece por lo dicho que la renta del obispo vale cada año dos mil y trecientos y seis pesos corrientes. La de cada vno de los cinco prebendados 883 pesos, 4. La del sacristán, 353 pesos, 4. La del organista, dlze la relación que vale doscientos y quarenta pesos al año; los doscientos que le paga el mayordomo de la fabrica de la yglesia, y los 40 la cofradía de Nuestra Señora de la Concepción; pero tiene demás destas dos partidas 83 pesos cada año en la quarta de los diezmos de los prebendados, como queda dicho.

t KcUtínof

relígtas<H.

CHuof. No tiene la yglesia de Panamá cantor ninguno

asalariado; solo el sacristán canta, no porque sea cantor o le toque el oñcío^ sino que no ay otro que lo haga» por la provecía de la yglesia,

Ay en la ciutlad quatro conuentos de religiosos: vno de Santo Domingo, otro de San FrancíscOt otro de Nuestra Señora de la Merced, y el colegio de la Compañía de IHS> y un monesterio de monjas de !a Concepción.

Tienen agora estos conuentos:

El de Santo DomingOt ocho sacerdotes y dos legos y dos negros.

El de San Francisco, ocho sacerdotes, un lego, dos donados, cinco negros.

La Merced, ocho sacerdotes, dos novicios, tres legos, seis negros.

La Compañía de IHS, seis sacerdotes y cinco ermanos y cinco negros.

La Concepción tiene veinte y quatro monjas, doce negros y veinte negras.

El conuento de Santo Domingo tuuo este principio. En el año 1571 vino del Piru frai Domingo Pérez con otros tres de esta orden, y compro vna casa con su huerta en el sitio donde fundaron, por tres mil y doscientos pesos ensayados, que le presto Gerónimo Suarez, vezino de la ciudad, y le pago después el conuento los tres mil con limosnas de otros vezinos, y el hizo gracia de los doscientos. Reou. La renta cierta deste conuento vale cada año

V93 pesos corrientes, que proceden de mandas y memorias que le an dejado algunas personas, con

Fundación de los conventos. Santo Domingo.

obligación de misas. Las partidas que hazen esta renta se ponen en la Relación, folio 85.

La limosna de vino y azeite que le da Su Magestad cada afio, vale 150 pesos.

No tiene posesión, estancia, ni ganado, mas de las limosnas de misas y la que piden por la ciudad.

El conuento de San Francisco fundaron los ve- san Fraazinos poco después de la fundación de la ciudad, "*** y bive de limosnas.

El de la Merced fundaron los vezínos luego en uiferotd. los principios de la población de Panamá, en el afto de 1522. Tiene de capellanias y limosnas de Renu.G«- misas cantadas y regadas, seiscientos pesos corrientes al año. Demás desto tiene vn hato de quatroclentas bacas en Pacora, y con ellas, para seruicio del hato, vna yeguada de doscientas caberas. La limosna de Su Magestad le vale 150 pesos al año, demás de otras limosnas inciertas de particulares.

El año de 1578, quando comento el presidio de ^'"pjJJ Ballano embio a el para que entendiese en las co* sas de piedad y culto diuino, el virrey del Piru Don Francisco de Toledo, al Padre Miguel de Fuentes con vn ermano. Este trató con los vezinos de la ciudad que se le diese casa en Panamá. Ellos compraron vna pequeña casa de vn Alonso Cano de Arauz, y la dieron a los Padres de la Compañía, y por el año de 1582 vinieron de Lima quatro religiosos a biuir en ella. Después, con limosnas de los vezinos an ido comprando otras casas y fundaron el conuento, que se a augmentado y agora se

va labrando de cal y canto; no tiene renta i bive de limosna. Monjas de El conuento de monjas de Nuestra Señora de la tí¿^®****" Concepción se fundo en esta manera. El cabildo de Panamá deseó algunos años esta fundación y la propuso al arzobispo de Lima, pidiéndole monjas para dar principio al monesterio, y porque respondió las embiaria en avíendo casa, se difirió el efeto hasta que en el año de 1595, con las mandas que hizieron los vezinos, que fueron en cantidad de 3.770 pesos corrientes, se comento a labrar en vnas casas de piedra que se compraron de los bienes de Maria de Tapia. A este tiempo, Francisco - Terrin pidió a la ciudad que se le diese el patronazgo y un sitio junto a la pla^a en que estañan sacados los cimientos para vna casa, y que el acabaría la obra del monasterio y las casas comen(;adas en el sitio, que era de la ciudad y valdría hasta 2.000 >pesos corrientes, y constituiria sobre ellas dos mil pesos de renta para el sustento de las monjas, y entretanto dende luego daría de su hazienda dos mil pesos cada año. Concediólo el cabildo y confirmólo Su Magestad por cédula, llegando el effeto en el año de 1598; el arzobispo de Lima embio quatro monjas que entraron en el monasterio, y an ido entrando nouicias hasta 24 monjas. El fundador Francisco Terrin a prosiguido la fabrica y a gastado en ella hasta el año 1601, treinta y vn mil y setecientos y setenta pesos corrientes, entrando en esta suma los 3.770 de las mandas dichas, y cinco mil y doscientos de otras que an heRcnu. cho después particulares. Tiene ya de renta este

conuento quatro mil pesos corrientes. Los dos mil que le da el fundador; mil an comprado las monjas, de censo en casas, con diez mil que mando al monasterio Juan de Reynoso, vezino de Panamá, y ocho mil Ana de Espinosa; los otros mil se han hecho de las dotes de las monjas que se an re« cibído.

No ay seminario en Panamá. Vn maestro ense- Seminai ña a leer y escrivir pagándole los muchachos, sin "*

otro salario mas de que la ciudad le da casa de valde. En el colegio de la Compaftia se enseña latinidad y la ciudad les paga por ello a los padres trescientos pesos corrientes al año.

Ay dos ermitas: vna de Santa Ana, que manda- Ermita» ron edificar don Francisco Diaz, chantre de la yglesia, y Juan de Soto, clérigo; está junto a la ciudad y no tiene renta ninguna. La otra es de San Cristoval; mandola hazer don Alonso Miño, deán de la yglesia, sobre el cerro que agora se llama de Sant Cristoval, y antes se llamava de la Matan- <;a, por la que alli se hizo en los Contreras.

Está vn quarto de legua de Panamá y tiene cien pesoí> de renta que le dejo el deán su fun* dador.

QUINTA PARTE

DE LOS PUEBLOS DE INDIOS

El pueblo de indios llamado Chepo está en el chepo, continente, a ocho leguas de Panamá al Este, en vnos campos entre dos rios caudalosos; el de Ba-

llano, de que dista medía legua, y el de Mamoni, que tiene junto, a tiro de arcabuz. Desie beue el pueblo y en su vega tienen los indios sus plantana* res y haien sus sementeras de maíz. En otro tiempo tuüo Chepo muchos indios^ que an ido siempre BiKOíie en diminución. La gente que agora tiene son ^ "' quarenta y vn indios; los treinta y cinco casados^ cinco biudos y vn soltero. Ay seis mugeres biudasNiños y muchachos de diuersas edades, 43. Niñas y muchachas, 30* Cinco mestizos casados con in* dias, que tienen tres hijos y dos hijas, Vn español, casado con india» con dos hijas. vierno. Eq lugar dc cacique tienen vn gouernador indio, con vn alguazil y dos mandadores; hazen cada año vna sementera de maíz en común y para la ciendas. comunidad, de que cogen cerca de doscientas hanegas y las encierran en vna casa publica como «ito de pósito. De aqui pagan al clérigo que los dotrina y "»*• los demás gastos de la yglesia, y si algo sobra se parte por los mandadores, a cuyo cargo están las cosas publicas, entre los pobres y biudas. nado de Tambícn tienen vn hato de cerca de quatrociencomum- ^^g reses, que es de la comunidad, de que matan cada semana vna baca y vna ternera que repartan los mandadores.

Cada vno tiene de quatro a cinco hasta diez bacas y haze su sementera particular. [«nieni. Sus mantenimientos son maiz, plántanos, batauentos. ^^^^ frisóles, vacH y ternera. Hablan la lengua casoju^. tellana y an oluidado del todo la suya. También se visten a la española jubones y zaragüelles; no ay mas. ninguno que sepa leer. Sus armas son arcos, lan-

cas y algún arcabuz. Las casas de caña, cubiertas con paja. Crian gallinas y puercos. Algunos trabajan alquilados en los hatos y estancias que están cerca de su lugar. Todo el espacio de tierra que Tierra deesta entre Chepo y Ballano hazia el Este, que son cerca de treinta leguas, es despoblado y no ay roas que ciénagas y montañas sin provecho, y ansi están otras muchas mas leguas de la otra parte de Ballano.

A diez i ocho leguas de la ciudad de Panamá y pw^wo «n

U ¡«la dei

seis de tierra firme, a la parte del Este, en la mar Rey. del Sur, esta la isla que llaman del Rey, de tierra fértil y que tiene de circuito veinte leguas. En esta ay vn pueblo de yndios que afirman los viejos del que avra quarenta años tenia mas de quinientos Núm«o de yndios. A venido a tan grande diminución que oy no tiene mas que doce yndios, todos casados y algunos con negras, y tienen nueve hijos varones y seis hembras. No tienen cacique, que se les murió Mantenipoco a y no admiten a la sucesión nmguno de quatro hijos que dejo, por ser 9ambahigos, hijos de negra. No tiene este pueblo sacerdote, porque no lo puede sustentar. No tienen casa en común; cada vno haze su sementera de maiz, que acude de ordinario á doscientas por vna. Este es su comida principal, y los plántanos, yuca y fruta que los arboles silvestres producen de suyo, y pescado que matan con yerva, mucho. Ay en la isla puercos nuestros, cimarrones, y conejos de dos géneros; ratones de la tierra, iguanas, de que ay mucha carne. Crian puercos, gallinas y palomas; hazen del maiz vna suerte de vino que llaman chicha, y emborracha, chicha.

Biven en bohíos de paja. Solían pagar tributo y por su pobreza se lo remitió el virrey del Piru el año de 1574. Sus armas son langas. Visten al uso de España ropillas y <paraguelles, y hablan castellano, olvidados de otra lengua; tienen sus canoas. Ay en Estancias. ^3^^ j^jj^ ^^^g estaucías dc españoles, en que cogen maiz, plántanos y pinas y otras frutas de la tierra, y hazen tablas.

El tercero pueblo esta en la isla de Taboga, quatro leguas de Panamá a la parte del Sur. Tiene la isla en circuito dos leguas, y en el pueblo ay catorce yndios; doce casados, con algunos hijos y hijas. Que todas las personas que se hallan en este Tercero pueblo y CU cl de la isla del Rey son 26 yndios: caTaboga. sados, 24; solteros, 2; mugeres, 24. Niños y muchachos, lo. Niñas y muchachas, 12; y mas los quatro i^ambahigos, hijos del cacique de la isla del Rey. Dizen que en tiempos pasados tuuo Taboga muchos yndios. Tienen un governador yndio; no sustentan sacerdote; son esentos de tributo y en todo biven, visten y hablan como los de la isla del Rey. El fiscal del rey tiene la protección de todos estos yndios. Los de Taboga traen fruta a vender a la ciudad, en canoas.

Tienen estos tres pueblos de yndios mucha mas tierra para sembrar de la que pueden y an menester. Ansi no poseen tierras en particular, sino cada uno elige y siembra a su arbitrio la tierra que quiere, sin que por esto aya encuentro ni competencia.

DIARIO

OCURRENCIAS PARTICULARES

acaecidas en las dos ocasiones

que el Capitán de Fragata y Comandante

de la Corbeta San Pío

DON GONZALO VALLEJO

se LB COMISIONÓ CN LA COSTA DE MOSQUITOS DCSDK KL aiO TINTO Á LOS ESTABLECIMIENTOS DE BARLOVENTO

cvio original m hjüla en mi poder, extractandosse estas Noticia*, it interesantes, para trasladarlas al

EXCMO. SR. FR. D. ANTONIO VALDES

<—rttario é» R«t«4o f 4*1 DvtpArho ttnÍT«r»al d« Marina 1 1 \

(I) Ma. dt la Biblioicca del r>«pó%ito Hidrográfico de Madrid , onginal, con ftraa aot¿(nifa, folioe 1 59 á tjl. (Noticias hidrográficas de la América ScptcniñouJ; C. S.% tomo III.)

PRIMBRA SALIDA DE LA COSTA DEL RIO TINTO EN 20 DE FEBRERO DE 1787

Haviendosse embarcado en esta corbeta el teniente coronel D. Gabriel de Hervias, comisionado para la evacuación de los colonos ingleses en la costa de Mosquitos, me hice á la vela, con el objeto de dirigirme al cabo de Gracia á Dios, liebando en mi conserba la goleta Fénix; lo mismo practicó la corbeta inglesa la Siuna,<al propio destino.

Segui en conserba de los dos buques referidos, hasta el dia 23, que se me separó la corbeta Siuna; los vientos han reinado por el L. y LNE. y á bordos conseguí dar fondo en la ensenada del cabo de Gracias á Dios, el dia 28, á las 7 1 de la tarde, y á mi imitación la corbeta Fénix, en donde ya se hallaba la corbeta Siuna desde el dia anterior, y un vergantin particular yngles destinado al transporte de colonos. Después de haver dado fondo vino á esta corbeta el comandante de la Siuna, D. Marcos Jonter, á cumplimentar á D. Gabriel de Hervias y á mi, combidandonos para que al dia siguiente le acompañásemos á comer.

El dia 29 nos saludamos ambos buques español y británico, y haviendo pasado Hervias y yo á la

corbeti Simia ^ tra tamos coiiD. Marcos Jonter sobre el mas pronto expediente para la verificación del transporte de los hiibitantes ingleses en aquella costa, proponiéndole que respecto á no ser alÜ excesivo el numero de colonos, podían conducirse en los dos buques de guerra, en el particular que se hallaba allí, y en la goleta Fénix; agradeció Jonter hi oferta del Pió y Feniíc, respondiendo no podía verilearse el protecto en aquellos buque:^ Holamente, pomo caber en ellos los ganados, nnaderas y üemas efectos de los colonos; pero que lo verificaría en los transportes que ai^uardaba de Jam:iíca y Blufil, y que desde lue;^o daría principio en el vergantin y goleta Fénix.

En la tarde de este día vinieron á bordo de esla corbeta dos y n dios llamados Póquer y Várela* ambos capitanes del rey Jorge^ manitestando el recelo en que estaban todos^ del trato de los espa* Aoles, y el inienio de hacerlos esclabos; todas sugestiones'de los yngleses; pero desengañados por Ucrviasypor mi, asegurándoles que el designio del monarca español era cukíbar y conserbar una perpetua amistad y cordialidad con todos los de su nación, siempre que obserben una igual correspondencia» y ha viéndoselo confirmado con aliju* nos regalos, se fueron muí satisfechos y ofrecieron maaifesiar á sus mugcrcs y demás yndios la bue* na acogida que havian hallado en los españoles, y que eran fabas todas las noticias acerca de ellos.

El dia 6 de Marzo, ase^furado por D. Marcos Jonter. el capitán Híckey, comisionado en Itetra

En todos estos días vinieron ;l esta corbeta d¡- lereutes capitanes 3'ndíos y de otras clases, A quienes hemos cortejado Hervías y yo, manifestándoles la amistad que deseábamos se establcciesse reciprocamente, á que siempre indicaban ir muy satisfechos. Asimismo continuamos en recíprocos combites con don Marcos Jonter, en prueba de la buena armonía y cordialidad que rcin.i entre ambas naciones.

El día 13 vinieron a esta corbeta el í:encra! yn dio Pedro Mo^^uel, el coronel Hoios y el yndio Ro berto, suei^ro del rey Jorjí^e, embiados por este A cumplimentar á don Gabriel de Hervías y a mi, y que al día sijjuíente tenia que tratar con nosotros. Se les obsequió en el mejor modo posible, y á su despedida pidieron al»í:unos comestibles de que carecían en tierra, y les di alguna carne y <»alleta, combídandotos para que al día sij^uiente viniessen .i comer A esta corbeta.

El 14 vinieron A comer A este buque los yndios expresados, acompañándonos don Marcos Jonter.

Explorado el íjencral yndio por Hervías y por mi, sobre los asumptos que dijo el dia anterior tecnia que comunicarnos, respondió que su embajada se dirigía A vernos y llebar a su rey los regalos que les entretjasen los españoles, ;\ que lo comes tamos que entreíjasse primero los cauíibos espa ftoles que tenían en sus pueblos, y les dariafnr)s rncanifc aguardiente y otros '^eneros, á lo qual nada contestaron.

Seguidamente, ha viéndose propuesto los nit - dios de correspondencia entre españoles é ynJio^,

RujkCio««« OK Antt es <'rsT««L.

Le aseguro á v. m. que me tengo en esta ocasión por muy desgraciado de no poder ir personalmente, por cuio motibo acaso puede ser para mi de alguna perdida, ó alguna mala constitución. Yo estimaré la respuesta de v. m. y lo tendré por mucho fabor. La gente del señor governador está actualmente aqui, y asi mandaré aviso á él; también de la respuesta que embie v. m. y la propuesta de venirse á Sandy Bay, suplicándole que en termino de 8 dias se ponga aqui, para asi tener el y yo el honor de ver á v. m. y á los otros caballeros que vinieren con V. m.

Buelbo á suplicar á v. m. que me mande la respuesta con el portador, y dará muchos saludos al S.of Hickey y á todos los demás amigos que están en el Cabo, quando v. m. se vea con ellos.

Su mas obediente y humilde servidor, Jorge, rey de la costa de Mosquttos.=F. D. Le ruego á V. m. me mande unos pliegos de papel para escrivir. Yo deseo en el corazón ver y dar la ultima despedida á todos mis amigos antiguos los yngleses que han estado poblados en el Cabo, y me tendré por dichoso si alguno de ellos me hace este honor antes que se yaian.=Rey Jorge.

El dia 10 dieron la vela el vergantin yngles y goleta Fénix; el primero conduce 100 habitantes, con sus efectos, para Walis; y la segunda transporta 35 personas para el Caimán Grande, iendo en ella un pilotin de los de la dotación de esta corbeta, que destiné á dicha goleta por no tener piloto.

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en caníie aiíu.irdier.te y oiTv^'í Licncí 0^, .\ 1«^ y\\\.\\ nada contentaron.

Seguidanieiuc, haviendo-io propuesto ]o*i nv^ dios de correspondencia entre e^^paftvMe^ O yn.li»^^.

dijo el indicado general Moguel, en nombre de su rey, que el de España les havia de auxiliar con sal, tabaco, nabajas, cuchillos, aguardientes, anzuelos, perdigones, piedras, listados, machetes, fusiles, polbora, equipajes para piraguas, espejos, peines, cordeles, sombreros, cintería, tanto de colores para mugeres como para coletas, pañuelos de seda negros y de colores, ahujas de coser, hilos, lienzos blancos para camisas, zapatos, hevilias, y demás que el yngles les surtía, en cambio de maderas caobas, carey, pipantes y otras cosas que produce el pais; á todo lo que respondió Hervias, que quedaba enterado. También añadió el yndio que el rey Jorge y el governador no venían á, parlamentar al Cabo á causa de hallarse enfermos, y que el primero se havía retirado de Sandy Bay á otro lugar mas interior, y el governador se mantenía. en sus dominios.

Concluido el combíte, solicitó el yndio general se le saludasse al retirarsse de a bordo, respecto venia caracterizado embajador; pero considerando Hervías y yo que esta solicitud era invención de los yngleses, despreciamos la proposición, previniéndolo con botellas de vino, un barril de aguardiente para el rey Jorge, y algunos reales que ha pedido, con cuíos obsequios y una cartera que le regalé para que guardase el título de general que tenia despachado por Laury, se fué muí contento y satisfecho con estos honores, mas adaptables a su carácter que los tiros de cañón.

El día 15, Hervías y yo propusimos de nuebo á don Marcos Jonter que respecto al corto numero

de abitantes que quedaban en el establecimiento del Cabo de Gracias á Dios, podíamos transportarlos en las dos corbetas, con sus muebles y efectos; pero Jonter respondió no serle posible acceder á la propuesta, porque se hallaba con orden de no separarsse de alli hasta la total evacuación de aquellos colonos, que debia efectuarse con los transportes que esperaba de Jamaica.

El 16 ancló en esta ensenada una balandra mercante ynglesa, con cartas de Laury y Hutt para Jonter; en este buque venia un theniente coronel de yn(;:enieros con el designio de recaudar negros y maderas suias que tenia en Rio Grande y Bluñl, para cuio fin dio la vela al dia siguiente 17, después de haver pasado este oficial á visitar á Hervias y á mi. Este mismo dia dio fondo aquí un goleta ynglesa, para transportar para Walis colonos y ganados.

El dia 2S» cargada la referida goleta, en que se ocuparon los dias anteriores, salió para Walis conduciendo 19 personas con sus muebles y ganados* quedando en aquella fecha en tierra 31 colonos, 22 de los quales componen la familia del comisionado de tierra, Hickey, quien para su transporte está construiendo una goleta, y para cuía pronta havilitacion le auxilié con la maestranza que tenia á mi bordo, como también empleé las embarcaciones menores en el embarco de gente y efectos, á fin de conseguir la mas pronta evacuación de aquella costa, y ofrecí á Jonter repetidas veces quantos auxilios pendan de mis faculiaücs.

Haviendo bajado á tierra Hervías y yo con el

desiiíiiioíJe reconocer el lerreno y ver el maü A proposito para formar cl establecimiento» pues el que tenían los yngleses está expuesto á Ins avenidas del rio, estubimos en unacasn de cnmpo del rey Jorge* y seí^uida mente fuimos á oír a de yndios que estaba mas internada, la que lia llamos va* cia y quasi sin muebles, infiriendo que con el temor y desconfianza que continuamente le?» inspi ran los >Tiglescs, de los españoles, se ha%Tian hui^ do luego que nos vieron en tierra.

El día I ." de Abril comió á bordo de esta corbeta un hermano del rey Jorge, A cuio solo fin vino A e»te bordo*

El 2 bajiíron á tierra don Gabriel de Hervías y mí segundo don Adriano Tronco?io, y hatlandose en casa del comisionado Híckey con don Marcos Jonter, alabó este A una porción de yndíos que es* ^ tabunallj, varias expresiones insultantes que h*ivian proíerido contra los españoles, aseguran dolé» que jamas faltarían y ng I eses de aquella costa ; todo lo entendió Troncoso muí distintamente, ignorándolo Jonter, pero conserbaron un profundo silencio y disimulo por no perturbar el principal objeto de la comisión; en vista de lo qual providencié que quando fuesse Li lancha A hacer as^ua* no se separasse de ella la gentei para evitar todo incidente.

El 7 fondeó en esta ensenada una goleta proce* dente de Jamaica, mandada por un jíu^irda tnari* na, quien dijo que el propio día de su sídída lo havia veriiicíido otra con pliegos para el coronel Laury y el capitán de la Camilia, don Juan lluii^

en que se les prevenía que el Rey Católico havia concedido cuatro meses de prorroga il los colonos yngleses para la evacuación de la Costa de Mosquitos.

En este d¡a pasamos Hervías y yo a la corbeta Siuna, en donde hallamos al rey Jorge acompañado de su cuñado Moguel, su consejero mayor y un capitán, y con el objeto de cultíbar la amistad de este gefe yndio para la facilitación de las sucesivas operaciones de la evacuación, lo combidé para que al día siguiente fuesse á comer A la corbeta San Pío con su comitiba.

El 8 recívio don Marcos Jonter de oficio la noticia de la prorroga, por don Juan Hult.

Este dia vinieron á esta corbeta el rey Jorge con su cuñado, su consejero, y el capitán, acompañados de don Marcos Jonter y de una comitiva de yndios, culo numero ascendía A 37; il los primeros les serví una explendida comida, y á los demas yndios se les dio galleta, queso y aguardiente. Manifestamos Hervías y yo al rey Jorge que los españoles tratarían A los yndios con el mayor cariño y amistad, siempre que estos correspondiessen en iguales términos, en vista de lo qual aseguró el rey Jorge daria las mas severas ordenes para que sus subditos lo veriíicasscn asi, ;í fin de conserbar permanente la paz y buena unión con los españoles.

En dicho dia recívimos Hervías y yo oficios despedidos desde Trujillo, en que se nos comunicaba la comisión que Su Magestad encarga al coronel don Juan Nepomuzeno de Quesada, como

gefe de tierra, para U evacuación de la Costa de Mosquitos, y et mando del destacamento que debe situarse en Rio Tinto, á don Gabriel de Hervías; y considerando este que importaba mucho ver y tratar con el governador de la Costa de Mosquitos para sondar el animo de este geíe^ respetable entre los demás yndios, y facilitar por este medio la evacuación y establecimientos que havian de ñjarse en aquel continente, determiné pasar á Ba* francas, que está 30 leguas al S- del Cabo de Gracias á Dios, no obstante la escncés de víveres con que me hallaba*

El día 9 comió el rey Jorge en la corbeta la Síuna, á cuío convite asistió Hervías, y dicho rey me escriuió pidiéndome algunos comestibles para la gente de su comítiba, por carecer en tierra de ellos, y con respecto ú los que tenia á bordo, le embíé una arroba de carne salada» y otra de galleta, y Hervías una docena de botellas de aguar* diente.

El dia 10, hallándonos Hervías y yo en la corbeta Sluna á despedimos de su ca pifan don Marcos Jonier, lleg<^ un yndio capitán de Tam Li, procedente de CartagOi quien dijo venía de parte de aquel General á hablar al rey Jorge y al goveí nador Bretok, sobre asunto de paces con los españoles, pues Li estaba resuelto 4 hacerla, y que deseaba saber las intenciones de los otros dos gefes yndiof»; como no se hallasse el rey Jorge en aquel establecimiento, pidió el yndío le llcbasse en la corbeta á Barrancas ¿i parlamentar con el goverlUidor, respecto se diriiíia allí du ho buque, á que

oonclrscemü gustoso. Asimismo nos dfjo 3cnii«r, que devie&do pasar ¿ Blnfil j mas esutafrimíentos de cok»05 rstgleses al S átí cabo de Gracias á Dios, pora reiificar su eraumacioii* Decesitaba del practico qne estaba desonaio en esu corbeta, sin cuio auxilio ao le era posible Terificar su comiskm; á lo qnal ]e re^x>ndimos qne pues debían ambas corbetas pasar á Barraix^as. que aUi le entregaríamos al practico, por las justas causales que exponía, y en consideración á que el buque de mi mando, por la escaces de víveres que tenia, no podía segoir á la Siima.

A la 1 de la noche di la vela, diríjiendome á Barrancas, navegando por fondo desde t> hasta 8 brazas, fango y arena, y en algunos parages con conchuela y piedrecitas, y el día siguiente á las 11 i de la noche di fondo, con el objeto de no sotaventarme del surgidero de Barrancas, haviendo observado mientras subsisti al ancla, que giraba la corriente para el X. con la velocidad de mas de media milla por hora.

A las 5 i de la mañana del 12 me lebé y segui en demanda de Barrancas, á 3 leguas de distancia de la costa, y con vientos de! 1.** y 2.** quadrante. A las 6 de la tarde fondee en 5 i brazas, lama y conchuela, en el indicado surgidero de Barrancas.

El dia 13 bajé á tierra con un oficial del destacamento de Trujillo, que servia de ynterprete, con el objeto de cumplimentar al governador Bretok; pero no habiéndolo encontrado alli, por hallarse 30 millas mas al S., en el paraje que llaman Baraderos, hablamoá con su segundo, llamado

Sambo, el qual vino á bordo de la corbeta, acompañado de un coronel y cuatro criados; les di un convite, y después de comer, signiñcamos Hervías y yo al. mencionado Sambo, que nuestro designio era tratar con el governador en asumpto de paces y amistosa correspondencia con los españoles, para cuio fin le estimaríamos le avisasse; á que respondió Sambo, que al propio intento le havia despachado correos por tierni.

El dia 14 vajaraos á tierra Hervias y yo, á pagar la visita á Sambo, ver si ha vía llegado el governador, explorar los ánimos de aquellos yndios, y al mismo tiempo obserbar la trinchera y artilleria que nos havian dicho en el Cabo tenia este gefe, pero vimos que eran únicamente 4 cañones, los tres de á 4, y uno de «I 2, y dos pedreros de á 2; cuias 6 piezas estaban sobre un polín, arrimados á un asta de vandera y totalmente desprovistos de pertrechos y municiones. Su población consiste en catorce barracas, que forman dos caljes, con muí poca gente, por hallarse en aquella actualidad ocupados en las labores del campo: pero en virtud de aviso del referido Zambo se presentaron un general y quatro capitanes, quienes manifestaron mucho afecto á los españoles, traiéndonos comestibles para vender y tratándonos de hermanos.

Haviendo el dia 16, por la mañana, pasado A bordo de esta corbeta el yndio Sambo, y dicho á Hervías y á mi que su governador embiaba un yndío practico y un mulato ynlerprete, que nos presento para que sí gustábamos, pasassemos í\ Baraderoscon la corbeta, en donde entonces exis-

tía y nos estaba esperando, en cuia atención di la vela en la misma mañana, conduciendo á bordo un general, un capitán y como doce yndios, quienes me suplicaron los llebásse en este buque para ir á ver á su governador; seguidamente me lebé y diriji á Baraderos, por fondo de 6 y 7 i brazas, lama y conchuela y arena, con alguna piedrecita, y á las 5 i de la tarde di fondo en 5 i brazas, lama, demorando al SO. i O. la población donde se hallaba el governador, á quien desde luego embiamos un recado por los yndios que bajaron á tierra, diciendole que al dia siguiente iriamos á cumplimentarlo.

El día 17 bajamos á tierra Hervías y yo y hallamos la gente del governador formada en dos filas, haciendo calle hasta su casa, algunos yndios con alabardas, larga vna vandera ynglesa en un asta, y en otra un gallardete francés en señal de paz, y A caja batiente fuimos conducidos por el mulato ynterprete á una barraca algo distante de la del governador, ínterin este aseaba la suia y se vestía. A poco rato bolbió el ynterprete y dijo que podíamos seguir; lo execuiamos hacia la casa del governador, en donde se hallaban el segundo Sambo y los cuatro capitanes que havian venido en la corbeta; á nuestra llegada nos abrazó, significándonos tenia mucha complacencia en vernos, y después de ha ver hecho nos sentassemos á vna mesa nos sirvió chocolate del pais, miel de abejas y plátanos. Sígniíicamos á aquel governador los deseos que teníamos de verle y tratarle, por las recomendables circunstancias que concurrían en

el, presentándole al mismo tiempo algunos regalos.

Después Ue haver visto el pueblo, que salió á enseñarnos el Governador^ bolbimos A su casa coo los yndíos Sambo, un General, y Capitanes referidos, y desde loego dimos principio £1 tratar sobre el asumpto de nuestra ida á aquella costa* y expul» sion de los yngleses, que deseaba saber el Gover* nador, y havíendosele informado que el monarca español , viendo que los yngleses establecidos en estas costas eran causa de discordias que redun* daban en ¿guerras, convino con el rey de Inglaterra para que saliesen de allí aquellas «entes y se estableciessen españoles, á ñn de asegurar una paz duradera; le agradé mucho este y n forme y seguidamente dijo que el no havia de tener guerra con ninguna nación, y que si alguna lo intentasse, se retiraría con su gente d la montaña, en donde no podrían ser hallados; porque Nuestro Señor JesuChristo (asi se explica) aunque les havia dado aquella tierra á los Mosquitos» como ú las otra<i naciones las que tenían, no les ha vía provisto de licrramientast armamento y municiones, y que por lo mismo juraba paces por Nuestro Señor Jesucristo, con los españoles; que jumaría los prisioneros que tenia, para entregar los qu ando bolbiesse algún buque español por aquel paraje, haciendo desde luego entrega de quatro, de los q nales, uno que era de Costa Rica, se quedé pura trasíerirsse á aquel país con las piraguas del Governador quando f uessen á Malina ¡\ la pesca lIH cirr-v, y una muchacha de siete años que ha-

vían cojido quando solo tenia uno, hizo fuga al monte; dijo también el Governador que una mestiza ynglesa que existía en Barrancas tenia tres mugeres españolas que estaban casadas con yndios, y que por deudas de estos, la ynglesa se las havia quitado.

Pidió asimismo dicho Governador pasaportes para que pudiessen navegar "sus piraguas francamente por la costa, sin que los españoles se opussie^n á sus pesquerías, en inteligencia de que sus gentes conserbarian toda paz, conforme ofrecía por Nuestro Señor Jesu-Christo; en cuia virtud le dimos dos pasaportes de un tenor ñrmados por Hervías y por mi, de que quedó satisfecho. También solicitó se le entregasen los yndios que se hubiessen huido á las tierras de los españoles, ó los que estos hubiessen cojido; á lo primero que nó, respecto que tampoco le pedíamos los españoles que estubiessen en sus posesiones en iguales circuñstancias ; y á lo segundo, que asi como le pediamos los cautibos que tubiesse, también se le entregarían los que hubiessc en las tierras de los españoles; á todo lo qual se manifestó muí contento y satisfecho. Comimos con el enunciado Governador, y á las 5 i de la tarde, después de havernos dado reciprocas demostraciones de amistad, nos restituímos á bordo y al dia siguiente á las 5 i de la mañana di la vela, dirigiéndome á Barrancas por 8 hasta 10 brazas, lama, y A las 5 de la tarde di fondo en 4 ^ brazas, arena gruesa con piedrecitas, á la immediacion de la corbeta ynglesa la Siuna que se hallaba también alli al ancla.

El 19 vajé á tierra con Hervías con el fin de hablar al comandante yngles don Marcos Jonte^* y tratar sobre la recaudación de los españoles que la ynglesa mestiza tenia esclavizados; se esqusó Jonter diciendo no tenia facultades para exigirselos, pero reconvenida la ynglesa por nosQtros, sobre tener injustamente como esclabos unos individuos libres, respondió que los yndios á quienes havia- tomado las quatro mugeres y cinco muchachos que tenia, le debian 150 conchas de carey, que debian producirle de 500 á 600 pesos, y que no podía perder este caudal; pero buelta á instar por nosotros y Jonter, se convino á entregarlos por la gratificación de 125 pesos, que en consideración á libertar aquellos miserables de su esclavitud se franquearon á la mestiza, y recojidos se condugeron á la corbeta Pió. Seguidamente pidió Jonter al practico Guillermo, pues repitió que sin el no podia seguir en los establecimientos al S. de aquel fondeadero y los de las yslas de San Andrés y Santa Catalina, en cuia virtud se transbordó dicho practico del Pió, á la Siuna.

El dia 20 llegó á Barrancas una goleta ynglesa, procedente de Jamaica, destinada para el transporte de colonos.

El dia 22, A las 5 i de la mañana me hice á la vela, dirijiendome al cabo de Gracias á Dios, por fondo de 6 hasta 10 brazas de agua, fango, arena, conchuela y piedrecitas; vientos del 1." y 2.*" quadrante, con algunas turbonadas de agua y viento fresco; el 24 fondeé en quella ensenada, con el designio de unirme á la goleta Fénix, si acaso se

hallasse en aquel surgidero, explorar el estada de" la evacuación, y ver si podíamos recoger los esclabos españoles que tenia el rey Jorge, como lo havía ofrecido. Vajamos á tierra Hervias y yo A hablar con el comisionado Hickey, quien nos dijo que por no haber llegado ningún transporte, se hallaba según lo haviamos dejado, con porción de maderas de caoba, ocho colonos que se havian quedado para cuidarlas, y su familia; por lo qual, viendo que no parecia yndio alguno, ni que la goleta Fénix se hallaba allí, determinamos seguir para la costa del Rio Tinto, dando la vela el dia 28, á las 5? de la mañana, por sonda de 5 hasta 11 brazas, fango, y vientos del 2.** quadrante, y á tres leguas de la costa. El 29 di fondo sobre las aguas de Rio Tinto, en 12 brazas, fango, á la inmediación de la fragata Santa María, en cuia costa se hallaba fondeada.

SKGUXDA SALIDA DK LA COSTA DEL RIO TINTO, KN 16 DE MAIO DE 1787

Consequente á orden comunicada de oficio en fecha de 15 del corriente, por el capitán de navio, y comandante de los buques del rey, D. Pedro de Obregon, para prepararme á dar la vela, con destino á los establecimientos del Buiovento, previniéndome que debe embarcarse en esta corbeta el coronel don Juan Xepomuceno de Quesada, á fin

de instruírsse del estado de la evacuación de los colonos yngleses de toda la costa; luego que pasó á bordo de este buque el citado Quesada, conforme á las ynstruccíones con que se hallaba»]ií la vela á las 11 del citado día, ha viendo acaecido la perdida de una ancla por hay.er faltado el cable por la en talingadura al tiempo de lebarla, y no haberse con seguido aguantasse el trinque para suspenderla por mas diligencias que se practicaron al intento. A las 12, por las demarcaciones del cabo Cama ron y Rio Tinto, quedo en la latitud de 16^5', y Ion gitud de 29(y*, meridiano de Tenerife:

Di'a 16 al 17.

Continué con toda vela, governando al L. con viento flojo por el ONO; ?e avistaron dos embarcaciones al SNE. que poco después se reconocieron que eran un vergantin y una goleta, y considerando que podia ser el Atochadle hize varias señales para que viniesse á la voz, pues se hallaba á barlovento, á ñn de manifestarle é instruirle en las ordenes que tenia de don Pedro Obregon acerca de estas operaciones, y aunque contexto y no me quedo duda que era el citado vergantin A tocha ^ no pude consiguir arribasse á la inmediación de esta corbeta, ahun haviendome puesto en facha, manteniéndome en esta posición desde las 8 hasta las 10 de la noche, con el fin de esperarlo. Desde esta hora, perdidas las esperanzas bolbi á marear, por no atrasar mi comisión, y continué con toda vela el resto de la singladura.

Ea estas 2X horas he sondado en 10 y 12 brazas de agua, fondo arena parda, y á corta distancia de la costa. Por el ponto de estima quedo en la latitud de 15*^45' y longitud de 291*4', demorando rio Chico al SSO, distancia de 6 millas.

Día 17 al 18.

En esta singladura navegué á los rumbos del L. y L. i S E. á lo largo de la costa, distancia de 2 á3 leguas, con vientos del 2.** y 3.® quadrance, flojos; avisté una embarcación á las 2, la qual poco despues reconocí que era la Camilia, con la que hablé y le entregué cartas para don Pedro de Obregon, para cuio fin me puse en facha hasta las Si que mareé, continuando mi navegación en la forma expresada, y sondando en 8, 9 y 10 brazas, fondo arena parda, menuda.

A las 12, por la demarcación hecha al cabo Falso al S. } SE., distancia de dos y media leguas, quedo en la latitud de 15*^17' y longitud de 292^4', resultando de diferencia con el punto de estima 13' al O.

Dia 18 al 19.

Continué en esta singladura al rumbo de SE» con viento ñojo del primer quadrante, hasta las 8 i de la noche, que sondando en 4 brazas de agua viré en buelta del N.i N.E. Alas 9, hallándome en 6 brazas rebiné, y á las 9 i, haviendo sondado en 3 i brazas bolvi á virar, y con esta faena seguí bástalas 11, que haviendo observado que la co-

rriente iba con mucha rapidez para O. di fondo en 51 brazas, fango, demorando el cabo de Gracias á Dios al SSO., 7® O. corriendo á distancia de dos leguas.

Amaneció aturbonado con relámpagos por el L., y con viento; de este paraje di la vela á las 5 1 dirigiéndome al cabo de Gracias á Dios, en cuia ensenada conseguí fondear á las 10 del dia, en 17 pies de agua; calidad del fondo, fango suelto, demorando la punta de Arena al SSO. 5^ S., y el cabo de Gracias á Dios al L-, 5® S., todos rumbos de la ahuja.

Varias ocurrencias acaecidas en el cabo de Gracias a Dios en los dias que me mantube al ancla en aquella ensenada, y diligencias practicadas para las sucesivas operaciones, desde este parage á la costa del S. y yslas adiacentes.

Después de ha ver dado fondo en la ensenada del cabo de Gracias á Dios, vino á bordo una canoa con algunos yndios, noticiándonos que el rey Jorge se hallaba en aquel establecimiento con el objeto de pasar al rio Tinto á ver A don Juan Ncpomuceno de Quesada y despedirse de sus amigos los yngleses. Con este motibo bajamos á tierra Quesada y yo, dirigiéndonos á la casa del capitán Hickey, en donde se hallaba el rey Jorge, y después de los regulares cumplidos nos manifestó el rey Jorge su intención de pasar del cabo de Gracias A Dios al rio Tinto, y la salida del vergantin

Atocha de aquella ensenada el 19 del corriente. Pedimos á Hickey nos facilitasse un buen practico de aquella costa é yslas adiacentes, y asimismo una balandrita chica, para que con ella pudiera Quesada verificar los accesos á la costa en los diferentes parages de ella en que hai establecimientos, pues en la corbeta no era posible conseguirlo á causa del poco fondo, bajos y arrecifes que l:i circundan; á que respondió el referido Hickey que la balandrita la daría luego que regressase de la pesca de la torruga« pero que ignoraba hubiesse algún practico. También nos dijo que los yndios de aquel territorio havian aprehendido tres marineros del vergantin Atocha que en la noche del 5 del corriente se havian desertado, estando igualmente dichos yndi viduos iniciados en la muerte de otro marinero del mismo buque, que se hallo en la lancha, manifestándonos las filiaciones de ellos, que al intento le havia dejado el comandante del citado vergantin. En esta atención reclamé estos desertores al rey Jorge, prometiéndole gratificar a los aprehensores; condescendió (1) gustoso, dando seguidamente orden á sus yndios para que los tragessen y me los entregassen; y concluida esta sesión nos restituimos á bordo.

Dia 20.

A las 11 de la mañana vino una piragua de yndios con un capitán del rey Jorge, quien me en-

(l) Eln el mu., condeulfudi»*

Rklacionbs ob América Centkal.

tregó con grillos las personas de los grumetes delinquentes Antonio Josef Andrade y Manuel Estebez, participándome que el tercero, Antonio de la Cruz, se les havia huido en elcamino, ofreciendo harian todas diligencias posibles para buscarlo y traerlo á bordo. A la 1 i llego á bordo el rey Jorge acompañado de un coronel, dos capitanes y el comisionado Hickey, con el designio de comer en esta corbeta, en virtud de convite que el dia anterior les haviamos hecho Quesada y yo. Di las gracias al rey Jorge por los desertores que me havia remitido, y entregué á uno de sus oficiales siete pesos para que gratificase á los aprehensores.

I la viendo hecho saver al rey Jorge la dlianza que se havia concluido con el governador Bretok y general Tan L¡, y asegurándole que deseábamos en nombre de nuestro monarca hacerla igualmente con el y con todos sus yndios, á quienes prometíamos tratar con la mas sincera amistad, siempre que por su parte correspondiessen en iguales términos con todos los españoles que navegasseñ en aquellas costas y transitassen por sus tierras, contexto que estaba conforme, y en prueba de que deseaba nuestra amistad, nos pidió á Quesada y á mi pasaportes para que sus piraguas y las de sus yndios pudiesscn libremente navegar por toda la costa y continuar con sus pesquerías, como asimismo pudiessen transitar á los pueblos españoles, en cuia atención le dimos Quesada y yo pasaportes relativos á su solicitud y nuestra propuesta. También nos ofreció remitir i\ rio Tinto, ó

Trujillo, tres españoles que tenía cautivos, conforme lo había practicado Bretok con los que se hallaban en sus tierras, quando estubo alli la corbeta.

Por la tarde se fueron á tierra los yndios, mui contentos con algunos regalos de aguardiente, carne salada, galleta y tabaco.

Di a 21.

Havtendo savido extnijudicialmente que el piloio que tenia en tierra Hickey, destinado para su goleta, era practico de la laguna de Bluíil y yslas de Mangles, con acuerdo de Quesada embié A tierra al alférez de Navio D. Joaquin Asunsolo para que solicítase de Hickey el practico mencionado, para que con el y la balandrita que nos tenia ofrecido pudiessemos seguir nuestra comii^ion; respondió que desde luego facilitaba el practico y balandrita, pero que hallandosse esta 12 leguas distante de esta ensenada en la pesca üc tortuca. consideraba que no estaría de vuelta hasta pas:ir 4 0 5 dias.

Dia 22,

Este dia fondeó una goleta yn<;lesa, conducinido 47 personas y 27 reses con destino A Walis; su capitán nos informó que don Marcos lonter con su corbeta quedaba en rio GranJe, y debía pasar á Barrancas, en cuio paragc se hallaban dos i;ok- (as de su nación, una de las cuales tenia que ir .1 l.i ysla de San Andrés para transportar los ahitan

tes de ella; y la otra y una fragata que existííi en rio Grande, removerían todos los colonos que quedaban en aquella costa. La mencionada goleta se hizo a la vela para Walís el dia B, sin que ames hübjesse ocurrido novedad particular.

Dia 25.

A las U de la mañana fondeó en esta ensenada la corveta de guerra yngksa la Siuna, y en su conserba una goleta de Ja misma nación. Por la tarde fuimos don Juan Nepomucenode Quesaday yo á cumplimentar á don Marcos Jonter, capitán de la citada corbeta, quien nos dijo venia de la ysla de Mangles, Rio Grande y Brakmanes, ó Barrancas; que en la ysla solo quedaba un americano con su familia, resuelto á mantenerse alli vajo la dominación de España; que con igual determinación existia en Blufíl el coronel Hogdson con su familia, y dos en rio Grande; que en esté rio subsistían tres familias de colonos, que la una saldría mui brebe, y las dos restantes esperaban transportes para verificarlo, y que en Brakmanes estaba para salir una viuda con su familia, en una goleta que tenia alli al intento.

En la misma tarde dio fondo en esta ensenada la goleta Fénix, que havia salido el 10 de Marzo comisionado por D. Gabriel de Hervias y por mi para conducir colonos y afectos de este establecimiento al Caimán Grande, con orden de recorrer las yslas de Santa Catalina, San Andrés, Mangles, y la costa desde Bliifil hasta este surgidero; pero

á causa de los malos tiempos y muchas corrientes solo pudo verificar el transporte de los colonos.

. Con motibo de la llegada de la goleta Fénix determinamos Quesada y yo emprender la salida para las ysias de Mangles, llevando en mi conserbti la expresada goleta y el practico facilitado por Hykey, á quien le noticiamos que respecto teníamos la goleta española, no nos hacia falta la balandrita.

Completada la aguada y embarcado el practico, di la vela el día 29 á las 6 1 de la mañana, dirigiéndome á la ysla grande de Mangles, con proa del S. i SE. viento L. fresquito, y la goleta Fénix en mi conserba.

Al medio dia no hubo observación, y ha viendo demarcado la boca de Walunt al NO. i O. corriendo distancia de 3 i leguas, me pone en la latitud N. de 14^38' y longitud de 292*»38'.

Del dia 29 al 30,

Toda esta singladura pasé con repetidas turbonadas, governando al SSE. y SSO con el fin de conserbar el fondo de 7 J hasta 8 k brazas. A las 6 de la mañana, á solicitud de D. Juan Nepomuceno de Quesada mandé A la goleta Fénix re conociesse otra que estaba á la vista, y se informasse de.su destino y carga.

Al medio dia obserbé la latitud de 13^41' N. y se demarcó la población de Aloba, ó Baraderos, al OSO. ó** O , corriendo distancia de 3 leguas, cuios datos me dan la longitud de 292*^40'.

- Día 30 al 31: - .

En esta singladura experimenté ventolinas muí flojas, por el LSE. y L. y con motibo de algunas turbonadas, y aguardar la goleta Fénix, hize poca vela. Llegó esta á la voz á las 8 j, y dijo que la que havia reconocido era ynglesa, mandada por un guarda marina de los de la dotación de don Marcos Jonter, y que conducía una familia de 36 personas que estaba en Barranca3 y pasaba á Walis.

Al medio día se demarcó el Pan de Azúcar al ONO. de la ahuja, á larga distancia; obserbé el sol en la latitud de IS^'U' N. y haviendo navegado 6 i millas al S. i SE. me considero en la longitud de 292*^45'.

Dio 31 al /.® de Junio,

En esta singladura, con vientos flojos y variables del 1." y 4.° quadrante y algunas turbonadas, hize diligencia de grangear para el S. y al medio día obserbé la latitud de IS^'SO' N. Demorándome el caio del Navio de Guerra, al S. distancia de 8 leguas, ^s la longitud llegada de 292°43'.

Di a l.^'al 2.

Sigue el tiempo chubascoso, repetidas turbonadas, con vientos variables é inconstantes, con los que aprovechó lo posible á conseguir el fin de mi navegación, siguiéndome la goleta.

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Este dia no hubo observación, y haviendo demarcado el caio Silky al SO. i O., correíjido á distancia de 6 millas, es la latitud arribada de \J'3' y la lon^tud de 2^í2**38'. Demorando la ysla pequeña de Mangles al SSO. 5**0., distancia de 14 leguas.

Día 2 ai 3.

En esta singladura estubo el tiempo mas claro, y el viento por el l.«' quadrante bonancible, haviendo navegado con proa del SE. \ S. con el objeto de reconocer las yslas de M;in<ílcs, las que descubrí al amanecer, demorando la «jrande al SSE. 5* S. de la ahuja, distancia de .'> lej^uas, se<í;ui en su demanda, y la Fénix unida.

Al medio dia obserbé el sol en la latitud de 12*12 . Demarqué la ysla grande de Mangles al SE. i S., y la chica al LNH. 4** \.; todos rumbos corrientes ;\ distancia de 4 millas; cuios Jatos me dan la longitud de ííO'ló'.

Dia V (// 7.

Seguí con viento SSE. flojo la vuelta del L. .'>.' N. en demanda del fondeadero de la ysla (irantlr de Mangles, con la goleta incorporad. i, por 14 brazas de agua; caliJ.id del londo. arena y cascajo. A la una sondé en 8 brazas, y h.ivienJo practicad ) l.i misma faena A laso, en 7 braz.i^. tonJo pieJt .i. \ ii tá buscar el fondo de arena en 14 brazas y st uui .il NO. por sonda desigual desde IJ liasia o braza-v,

arena y concliueJu, havienüo avistado una balandrita fondeada sobre la puntftdclNH. de dicha ysla. A las B, haHandome en 18 braias, arena y con* chuela, viré al LSE. A las 11 i, liaviendo sondado en 7 brazas, arena, con acuerdo del practico di fon do al ancla de leba, con el objeto de no propasarme del fondeadero, cxecutando igual f^iena la goleta Fénix. A las 5 i de la mañana me lebéi y dicicndome el practico debía dirigirme ú donde se halla* ba íondeada la balandrita, seguí en su demanda con las tres gavias. A corto rato se sondó en tres brazas escasas, tondo piedra; dispuse prontamente la virada, pero no ba viéndolo consei^ído, di fan^ do ¿I un ancla; hcché seiruidamcnte las embarca* clones menores al agua, con las que tendf un anclote al LNB; se sond(3 por la popa de la corbeta, y para no caer en la menos agua que ha vía por lii proa, pasé el chicote del calabrote á popa, lebé el ancl£«, y sobre la rcgera mnreé las gavias; per© estando ít pique del ancla tocó la corbeta en las piedras por dos ó tres veces. Dejé la lancha para que recogíes^e el calabrote* y con esla diligencia lo* ^ré salir del riesgo de eitcalUr» siguiéndose la perdida de la corbeta. A las 10 me hallaba en 14 brazas arena, y á las 10 i llegó la goleta FeniJt á la voz y me notició que Uaviendo observado el americano que residía en aqucUa ysla, lo expuesta que ha vía estado la corbeta por no ha ver en aquel paraje buen fondeadero, pues avn las muí chicas corrían alli mucho riesgo, venia con su canoa A esta corbeta para conducirla al verdadero surgidero de la ysla; con este motivo me atraveiié

para esperarlo, y haviendo llegado á éste bordo, con su dictamen mareé governando al SSO. S. y SSE. viento bonancible del L. y á 1 legua de distancia de la ysla. A las 111 llegué al fondeadero y deje caer un ancla al O. de la ysla grande de Mangles, en 5 i brazas, arena gruesa, practicando lo mismo la goleta Fénix. Demorando la punta del O. al SSE. 9® S. lo mas O. del arrecife que se descubre sobre el agua, y sale de la punta del NO. al NE. i L. y el monte mas alto de la ysla al L. 2" N. todos rumbos de la ahuja, á distancia de una milla de arrecife.

En la noche, considerándola imposibilidad que se ofrecía para que la corbeta pudiesse hacer acceso á la laguna de Blufil, por el poco fondo que tiene, y no ser posible que en ella fuesse el coronel D. Juan Nepomuceno de Quesada á la mencionada laguna á seguir su comisión, acordárnoslo verificasse en la goleta Fénix, y habiéndose pasado á ella con el alférez de navio D. Joaquin Asunsolo y el practico, dio la vela á las 10 de la misma noche.

No ocurrió novedad en los siguientes dias, hasta el 9, que haviendo regresado la goleta Fénix se restituieron <i este bordo el coronel D. Juan Nepomuceno de Quesada, Asunsolo y el practico.

Dia 9 al 10.

A las 4 de la tarde di la vel.i dirigiéndome al Rio Grande, governando al NNO. viento NE. bonancible con maiorcs y gavias. En la noche se ex-

2jO

perimentaron varias turbonadast vientos v;iriables y calmas,

Al medio dia obserbé el sol en la latlmd de 12^ 30' y se demarco el monte olto de la y%la de Mans^Ies al SSE. 5*^ L. corriendo A distaticia de 7 leguas, cilios datos me dan la longüud de 292** ñS', havien tío navegado en la singladura 15 millas al NNO. Demora el caío g^rande de Sil^ui al NO. * N* distancia de 25 millas.

Día JO oí //,

Sigue el tiempo achubascado, vientos ñojos y variables, y calmas, y observando que la corriente me arrimaba á los caios de Kusqui, con acuerdo del practico di fondo al ancla de leva en 15 brazas, arena aplomada, practicando igual faena la goleta Fénix. Toda la noche me mantube al ancla, con los orizontes aturbonados, hasta las 7 i de la mañana, que haviendosse entablado el viento por el ONO. flojo, me lebé, mareando maiores gavias en vuelta del NNE., y á mi imitación lo executó la goleta Fénix.

Al medio dia obserbé la latitud N. de 12** 38' y se demarcó el caio mas S. de los de Cusqui al 0\0. ó"" O. corriendo A distancia de 2 i leguas p jr cilios datos quedo en la longitud de 2^2® 46'.

Dia 11 al 12.

l£n esta siiii^ladura huvo vientos tlojos y variables desde el NE. hasta el SSE-, y me mantube

proporcionando la vela A no propasarme del rio Grande, siguiendo unida la goleta.

Al medio dia obserbé el sol en la latitud de 13^ 6' y se demarcó el caio del Navio de Guerra al SE. i S. corriendo distancia de 2 i leguas, cuios datos me dan la lopgitud de 292'' 33'.

Dia 12 al 13.

Experimentando que por los vientos escasos y flojos, y la. mucha rapidez de la corriente que gira al N. no me era posible tomar el fondeadero del rio Grande, con acuerdo del practico di fondo á las 6 de la tarde en 7 4 brazas, arena y cascajo, demorando el caio del Navio de Guerra al SE. 3** S. y el grande de Silgui al SE. \ S. rumbos corrientes, distante de ambos como 5 millas; cuia faena executó igualmente la goleta á la imediacion de este buque.

Durante la noche hubo repetidas turbonadas, y á las 6 de la mañana, viendo por los incombenientes expresados no podía ir al rio Grande en esta corbeta, el coronel D. Juan Nepomuceno de Quesada, con mi acuerdo determinó verificarlo en la goleta Fénix, en cuio buque se embarcó desde luego, Uebando en su compañía al alférez de navio D. Joaquín de Asunsolo, y al practico, y seguidamente se hizo íl la vela, dirigiéndose al mencionado rio.

Dia 13 al 14.

Durante estas 124 horas se experimentaron repetidas turbonadas de truenos y agua, algunas

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fugadas de viento, manteniendosse constanteinenle el orízame can muí malas apariencias.

Dia i 4 al 15.

Sigxít el tiempo con contintias turbonadas 3* mal cark, en vista de lo qual, y considerando lo arries*; adá que estaba la corbeta, próxima A la costa y A muchos bajos, arrecifes y caios, con el mal tiempo.que reinaba, comboqiié á Junta á los oticiales y pilólo de este buque, para que en vista de lo eit puesto me díessen su dictamen sobre \m resolución que estimasen mas combeniente debía tomarse en aquellas circunstancias para la seguridad de la corbeta, y havíendo todos convenido en que íl la primera callada del tiempo nos biciessemos á la vela, munteniendonos en la ímmediacion del rio Grande para incorporarnos con la goleta Fcníx quando reg^resassc; to verifiqué d las 7 de la mafiana del 15 con gavias sobre sn rizo, y matoreSt governando al LSE* con %'iento NH. fres quito» proporcionando lo^ bordos á franqueanne de los calos y bajos.

Al medio dia obserbé el sol en la lutttud de 13*17' N. y se demarcó el caio del Navio de Guerrsi al SSEm corriendo á distancia de 7 millas, cuios da^ tos me dan la longitud de 292^38'.

IMa 15 ai 16.

Toda esta singladura me mantube sobre bordos con vientos vuriableí^ del 1 " y -i.** quadrante, repetidos chubAi^cos y turbonadas*

Al medio-dia obserbé el sol en la latitud N. de 13*7', y se demarcó el caio del Navio de Guerra al SSE., distancia como de 7 millas, la misma sitúa* ción en que se halló la corbeta el dia anterior á la misma hora.

Dia 16 al 17.

Sigue el tiempo llubioso y aturbonado, y el viento inconstante. A las 10 | de la noche pasó por mi popa la goleta Fénix, y haviendome dicho que respecto no le era preciso á D. Juan Nepomuceno de Quesada pasar í\ Barrancas, dispussiese mi dirección al cabo de Gracias á Dios, governé al N. 5** L. largando toda vela posible.

A las cinco de la mañana se restituieron á esta corbeta Quesada, Asunsolo y el practico.

Al medio dia obserbé la latitud N. de 13^39' y según lo navegado por corredera demoran los Baraderos al O. distancia de 5 leguas, y las Barrancas al NO. 5"* N. 6 leguas.

Dia 17 al 18,

Seguí en demanda del cabo de Gracias á Dios, experimentando vientos variables, aguas y turbonadas.

Al medio día obserbé el sol en 14*36' de latitud N. y se demarcó la boca de la laguna de Walunt al NO. 4** O. corriendo distancia de 4 leguas, cuios datos me dan la longitud de 292^'.

DiaJSai 19.

Seguí en demanda de la ensenada del cabo de Gracias á Dios con ]a goleta Fénix incorporada, en la que fondeé á las 5 i de la tarde en 17 pies de agua, calidad de fondo, fango suelto; hallandosse allí al ancla la corbeta ynglesa la Siuha, vna goleta del capitán Hicke\', y otra cargando caobas. A las 6 embio D.' Marcos Jonter vn oficial A cumplimentarme, remitiéndole otro de esta corbeta con el mismo objeto.

En tos dias 19, 20, 21, 22 y 23 se han ha v ¡litado las dos goletas, auxiliándolas con mis embarcaciones menores, para el pronto embarco de los efectos del capitán Hickey, y las maderas, que tenian acopiadas, en la otra goleta, haviendoseles reunido otra del rio Grande con el resto de colonos y efectos de aquel establecimiento.

Dia 24al 25,

El 24, á las 5 i de la mañana, desfogada vna fuerte turbonada, di la vela para dirigirme al rio Tinto, executando lo mismo la corbeta Siuna, y vna goleta para Jamaica, y las dos restantes para Walis.

Con motibo de no ha ver sido posible ir á la ysla de San Andrés con esta corbeta, á causa de la tenacidad de los vientos contrarios, se dispuso fuesse á aquella ysla la goleta Fénix, á cuio efecto, y a solicitud del coronel D. Juan Nepomuceno de

Quesada, dispuse se embarcasse en ella el alférez de navio D. Joaquín Asunsolo, y vn pilotín de los de la dotación de esta corbeta, y haviendole dado á Asunsolo las ynstrucciones correspondientes, se hizo la expresada goleta á la vela para su destino, en este mismo día.

Al medio día del 4 no hubo observación á causa de la mucha Ilubia, y haviendo demarcado el cabo de Gracias á Dios al O. 4**S. corriendo distancia de 2 millas, quedo en la latitud N. de 14** 59' y longitud de 292** 39'.

Segui grangeando para el O. todo lo posible, con vientos bonancibles del primer cuadrante y algunos chubascos.

Al medio día no hubo observación, y por la estima quedo en la latitud N. de 15** 54' y longitud de 29^56'.

Di a 25 al 26.

Segui haciendo la vela proporcionada al vien to, y con consideración á las turbonadas que frequentemente experimentaba. A las 7 \ vi desde el tope, sobre las aguas del rio Tinto la fragata Santa María }- algunos otros buques al ancla. A la 1 \ de la noche, haviendosse quedado en calma y con mucha Ilubia, y considerándome ya sobre el rio Tinto, para no propasarme del fondeadero, á causa de la mucha corriente que se experimenta para el O. di fondo á vn ancla en 13 brazas, fango suelto.

No ocurrió novedad durante la noche, y al amanecer me lebé con el objeto de situarme á la ínme-

diacion de la fragata Santa María,, lo que conseguí A las 8 de la mañana, dando fondo á un ancla en 12 brazas, fango suelto; demorando el rio Tinto al S. i SE. y cabo Camarón al O. ambos rumbos corrientes á distancia del rio 1 i leguas.

A las 9 vino á esta corbeta el bote de lá Santa María, en el qual pasó á tierra el coronel don Juan Nepomuceno de Quesada.

A bordo de la fragata Santa María, al ancla en la bahía de Trujillo, 15 á% Julio de 17S7.

Pedro db Obrbgon .

RELACIÓN

DBL

RECONOCIMIENTO GEOMÉTRICO Y POLÍTICO

DS LA

COSTA DE MOSQUITOS

MSDI KL ESTABUCIMENTO DEL CABO DE GRACIAS A DIOS HASTA EL DE BLEWFKLDS

practicado por el Ingeniero ordinario

DON ANTONIO PORTA COSTAS

EN VIRTUD DE OKDBN DEL M. 1. S. PRESIDENTE DON JOSé ESTACHERÍA

(Aíío 1790) (O

(1) M«. original; 7 hojas en folio. Bib. de Depósito Hidrográfico de Ma« drid- Noticias Hidrográficas de América Septentrional, C. 2.\ temo III, UÚM 83 á 88.

IU1.AC10MBS DM Amíkica Ckntrai..

M, /. 5. don Bernardo Troncoso,

1. Luego que obtube la orden del antecesor de V. S. M. I. el M. I. S. Estacheria, librada en 6 de Junio de 1789, para descubrir en la costa cierto terreno mas ventajoso que el del establecimiento del Cabo, de que S. S. estava informado tener mejores proporciones para fundar una floreciente colonia, proyectó el comandante don Pedro Brizio, en 4 de Diziembre, que para su mas pronto cumplimiento me embarcase en la o;oleta de guerra San Bruno, del mando del teniente de fragata don Miguel Palacios, cu\'a idea nunca adopté por la razón que después expuso este comandante, de ser opuesta aquella estación. Abandonado, pues, este proyecto, emprendí mi viaje en una piragua del governador mosquito don Carlos Antonio de Castilla, de que me servi hasta rio Grande; mas alli adelante hasta mi regreso hube de sufrir la incomodidad de otra menos capaz. Y conociendo por experiencia, repetidas veces constante, el cíifacter codicioso é interesado de los yndios incultos que havitan la costa, me pareció indispensable proveerme de algún surtimiento de efectos que poder regalarles y darles al fíado, en cambio de otros de que con facilidad

hazen acopio; que es el sistema á que la nación ynolesa los tenia adictos, sin el qual es imposible contemporizar con ellos. Instruido de estas razones, el comandante me franqueó de los reales almacenes, á mi costa, quanto pareció necesario, y de lo que en ellos no se encontró huve de proveerme del mejor modo posible. Estos efectos juntamente con mi preciso equipage hize embarcar á bordo de la piragua, y di la vela el dia 8 de Enero ultimo, Uebañdo conmigo dos soldados veteranos y uno miliciano para mi asistencia, y también un bacaleño que me sirviese de ynterprete. Tomé el rumbo lo que es la dirección que sigue la costa. El viaje fue penosísimo, tanto por lo recio de los vientos contraríos, quanto por lo incomodo del buque; no obstante, con el favor de Dios huve de dar cumplimiento í1 la orden, reconociendo por menor todos los puestos que en el expuesto distrito se encuentran avítables, y observando las proporciones é improporcíones que ofrecen, y el genio y carácter de sus avitantes: sobre que ingenuamente voy á exponer mi sentir, refiriendo de todas mis observaciones, asi geométricas como políticas, aquella parte que me parezca digna de ponerse en la alta comprensión de V. S. M. I. y comenzando por

Establecimiento del cabo de Gracias d Dios.

2. Está situado en U'^ScV N. de latitud observada, y 292*^30" de longitud del meridiano de Tenerife, sobre un banco de arena volante que forma la

ensenada de este nombre con un brazo del rio Segovia, y a su rivera, cuya situación no tiene mas elevación que un pie y medio sobre la superficie de las aguas en la plena mar; goza de una bella temperie y saludables vientos, no obstante los quales, todo el año se ve infestado de molestísimas plagas seis meses; carece de agua dulce y es preciso suplirla con la de cazimbas, y tanto esta como la manantial son saludables, aunque ingratas.

3. El puerto que forma la ensenada esta resguardado de los vientos Lestes; es capaz de abrígar bastante numero de barcos menores; su fondo es fango suelto y limpio, pero insensiblemente se va inutilizando, porque las fuertes avenidas del rio van dejando un deposito de troncos, ramas, etcétera, que forman unas balseras que parecen yslotes, y por consiguiente disminuyendo el fondo de tal manera, que no es difícil de entender que dentro de pocos años la mayor parte de el seno acia la punta del L. se reduzga í'i un manglar; en cuyo tiempo los barcos que aora fondean a media legua de distancia de la población, se verán precisados á dar fondo á mucha mayor, y tendrán, por consiguiente, mucho menos abrigo.

4. En esta distancia de siete á ocho leguas de circunferencia es el terreno de las mismas circunstancias del de la población, sin mas diferencia que en algunas partes parece que se afirma, porque asi lo representa la corrupción de ojas y troncos que forma una superficie de tierra engañosa, ó una especie de abono, la qual no llega á tener de grueso dos pulgadas; por cuya razón nó se encuentra en

todo este distrito una quarta de tierra de pan llevar. A la poca elevación del terreno es precisó, por consiguiente, ser unas tierras anegadizas que la mayor parte del año están inundadas, y por donde quiera se encuentran abundancia de esteros y lagunas metidas entre manglares, y aunque hay algunas sabanas espaciosas, inutilizan las mas las frecuentes inundaciones. Hay abundancia de madera de mangle blanco, poco del colorado, y mucha manaca; mas todo de tan mala calidad que promete poca duración á los edificios que con ella se constru3'en. Ya se ve que un terreno de tan malas circunstancias no es capaz de compensar con sus frutos los gastos que precisamente irrogaría su agricultura. Esta improporcion obliga a aquellos havitantes á poner sus siembras, milpos y platanares, á tres, quatro y mas dias de incomodo y molestísimo camino rio á arriba; y alrededor de sus casas tan solamente tienen algunos arboles frutales, con el obgeto de ocultarlas y preservarlas de los vientos, que todo el año son frecuentes y recios.

5. A pesar de las inundaciones producen las savanas abundante yerba a proposito para pacer ganado bacuno y caballar, mas uno y otro es tan escaso, que en todo el distrito del rey Jorge apenas havra arriba de diez bacas y sinquenta caballos; y esto procede de que en las frecuentes hambres que experimentan, ya por su natural dezidia, ó 3^a por la infecundidad de la tierra, se coman quanto encuentran, sin reservar los caballos.

o. No obstante las expuestas improporciones,

oo puede abandonarse este puesto, tanto por el asilo que puede dar su puerto á nuestros buques, qnanto porque seria franquear esta puerta al cooMrcio clandestino, que muy cómodamente podría internarse hasta toda la provincia de Nicarag^ua, mediante el qual se extraerían las maderas y demás producciones de que abunda.

7. Todos los Zambos havitantes en esta comarca son partidarios del rey Jorg^e, de cuia dominación» govierno y jurisdicción se tratará á su tiempo.

Sandibay ó Sandivel.

8. Está situada esta población á distancia desiete leinias del cabo de Gracias, inmediata á la lafCuna del mismo nombre; su terreno es igual aquel en todas sus circunstancias y producciones é improporciones. La laguna es incomoda por ser tan poco el fondo de su barra, que en baxa mar bara cualquiera piragua.

9. Aqni havita el rey Jorge una parte del afto, y las restantes en un sitio llamado Dancin, rio Sego\'ia arríva. Tiene consigo dos yngleses, de los quales, el uno, llamado Samuel, manifiesta una intención doble, que haze sospechosa su asistencia en aquel puesto, porque es quien domina el animo del rey, y se percibe ser muy opuesto il la nación española, contra la qual frecuentemente vierte entre los yndios especies perjudiciales.

10. Todos los havitantes de uno y otro sitio ticI sos chácaras á la falda del monte y á las rive-

ras del rio, buscando á mucha dístaacia^terr^no a proposito; quando por ser mucha ylo^tipmí)©^ contrarios, no pueden conducir los frutos, padesei|b desesperadas hambres que los precisan á abanden nar sus casas y situar sus.faniilias en los montes; rios y playas, para que con el asilo de lape^ca; caza y frutos silbestres, poderse sustentar,* á cuya miseria es consiguiente que estos barbaros'jamas tienen domicilio fixo. . >

11. Todo$ lossambos de este distrito, que se extiende desde el Cabo hasta aqui, y los de la la-; guna de Perlas, son partidarios y dependientes del rey Jorge. Este es opuesto á la nación española. Tiene por rivales al almirante Gualtin, al general Machín, y al biejo Maltis, que forman un partido contrario; y aunque repulsan la dominación del rey, no por esto abrazan enteramente nuestro partido.

12. El carácter de este personage es un hombre amulatado, de un aspecto igualmente agradable que formidable; naturalmente grave, de tal mancr ra que con sola su presencia infunde respecto en sus subditos, que le tratan con quanta sumisión cabe en su barbarie, sin atreverse á estar tocados, ni sentados delante de el, cuyo trato sostenido dura mientras no ay brindis, que llegando este ya son todos iguales, y representa el tanto como uno de tantos. Goza sobre todos sus dependientes y partidarios una autoridad y jurisdicción enterar mente despótica, ni hay mas ley que su gusto, ni d su gusto oposición. De nada experimenta falta, porque es con propiedad dueño de vidas y hacicn^

dab, de que resulta que si alguna cosa nesesita, la totna del primero que la tiene, sin que este ten^i^a derecho á negarla; y si en alguno se experimenta desagrado, tiene muy prontamente sobre sí el castigo. De la misma manera que es duefto absoluto de los bienes de sus dependientes, lo son estos de los suyos, porque tienen derecho á todo lo que sobra del gasto de su casa.

13. Este despotismo no se limita A solo los bienes, sino que se extiende hasta despojarlos de sus mugeres é hijas, apropiándoselas quando y como le acomoda; de manera que á mi llegada sustentaba en su casa hasta onze concubinas, de las quales la primera es siempre la predominante.

14. El que tiene la fatalidad de caerle en desgracia no tiene segura la vida mientras le obedece, y de aqui se origina la pluralidad de partidos, porque cada uno de estos que se ven como proscriptos, forma el suyo agregando descontentos y declarándose su rival; en este estado se acabó la dependencia y se muda enteramente la subordinación en insolencia y en dicterios.

15. Cada uno de estos cabezas de partido, que se intitulan arbitrariamente .Mmirantes, (.^ciu rales, Coroneles, etc., se abro;;an respecto de sus panid«irios el mismo despotismo que del n y loruo se ha dicho acia los suyos.

16. El estilo de comunicar sus ordenes es entregar su bastón al que ha de practicarlas, mediante cuyo carácter son siegamcnte obedecidas y mas prontamente executadas.

17. Vltimamentc, como es rev de lo:> sambos, le

reconocen cuantos intliviJuos de esLi cnsta havU tan la costa y rios; de manera que en un mismo si* lio cuyos ha vitantes sean zambos é yndios, son tie su devoción aquellos, aunque estos no.

Tupapi,

18. Dista de Sandibay catorse leguas, y veinte y una del Cabo; está situada en una espaciosa sabana distante del mar una legua, sobre un terreno algo colorado y mese lado con cascajo menudo; produce abundante ver va de todas especies, por cuya razón franquea proporción para cria de ganados mayores, aunque inútilmente, por falta de ellos, pues quando el governador solo tiene una baca y quatro caballos y dos burros, se deja entender que ganado tendrán sus dependientes. Produce también pinos de mediana altura; mas como aquel clima es extremamente árido, poco lugar tiene la ao;ricultura; con cuya experiencia los yndios fundan sus chácaras con tres, quatro y mas días de camino, á la falda de la montaña mas vezina y en las riveras del rio Va va; mas esta dilii;cnc¡a nunca basta á que todos ellos, con inclusión del oovernador, dexen de carecer de comestibles la mayor parte del año.

19. Aquí recide el ^overnador don Carlos Antonio de Castilla; este es un hombre en cuyo semblante se ven perfectamente deliniadas la hipocrecia, el dolo, la infidencia é ingratitud, que son sus vicios dominantes. Con ningún agasajo está satis fecho, porque por mucho que se le haga, aun mas

piensa quemerese, llegando esta ingratitud A tanto grado que siendo notorio á todo el mundo que su obsequio ha sido el obgeto del arzovispo virrey, y del governador y obispo de Comayagua, ó de Nicaragua, tubo la libertad de decirme que nada deve á los españoles. Es inconsecuente en sus tratos, de tal manera que yerra el concepto quien espera que cumplirá mañana lo que oy ha prometido, de que tengo harta experiencia; cuyo carácter le hace odioso entre los suyos, de que resulta tener solamente á su devoción á un coronel zambo de nombre y de nación, y á un capitán yndio, con sus respectivos partidarios. De aqui procede que las poblaciones circunvecinas le profesan una subordinación aparente, pues aunque en el exterior le reconocen, son en el interior de la devoción del general Chismi, almirante BenAdo y otros gefes que por sus inconsecuencias le son desafectos, y forman un partido opuesto, el qual abrazan sus mismos hermanos, cuyas continuas desabenencias amenazan malas resultas.

20. Todos los partidarios son adictos á su sobrino el almirante Alparis, su mas irreconciliable enemigo, el que tiene su residencia en Arenas Blancas, de cuya situación se tratará abajo.

21. Contra éste manifiesta una emulación ambiciosa, porque le disgusta en extremo que tenga idea de presentarse á León con el designio de bautizarse, y tiene celo de que se le agazage como a el, lo qual me consta de experiencia, porque en aquellos dias havian recivido uno y otro ciertos regalos del obispo y governador, y no pudo ocultar la

envidia de los que recibió el sobrino, ni el celo de que aquellos sertores hagan tanto aprecio del, que solicitan reconciliarlos, y mediante el empeño con qac S. S," lo emprenden, me encargó que Á mi transito por Arenas Blancas hiciese lo posible por establecer su reconciliación*

22. Pocas acciones de chrtsiiano se le reconocen, pues no lo parece sino es en tener una sola muger y una cruz en su casa, y en resar la doctrina quando su muger quiere enseñársela. Clama por un ministro, mas no tiene arv itrios para defenderlo de la hambre común.

23. Me instó porfiadamente para que del surtido que llebaba, y de que me avia visto obsequiar á el y á los yndios, le dexase alguna parte que darles al fiado; por cuya razón y porque la piragua iba muy embarazada, después de haber dado á su muger lo que para si quiso, entregé á el mucha parte de lo que llebaba, que lo distribuyese entre los demás.

Caleta Barrancas.

24. Dista de Tupapi tres leguas, y veinte y quatro del Cabo; á media legua de distancia, en dos casuchas, vive un yngles casado con una mestiza también ynglesa. Esta y toda su familia se han criado y nacido aqui; fue expulso en la evacuación, y después se ha buelto sin licencia. Tiene consigo á la suegra, dos hijos de veinte á veinte y quatro años, tres esclavos y quatro yndias. Se exercita en la pesca de tortuga y carey, que ven-

de én Blewfield, para cuyo trafico tiene un guaira y algunos pipantes. El terreno es el mismo que el deTupapi. De su carácter é intención baste decir que es el mismo del Samuel que se ha dicho asiste al rey; por tanto, combendria expulsarlo segunda vez.

Rio Valpasisa,

25. Dista de la Caleta catorce leguas, y treinta y ocho del Cabo; forma barra capaz en plena mar de dar entrada á balandras pequeñas. A un quarto de legua hace una pequeña ensenada a propocito para abrigar dichos buques. Aquí ay tres casuchas en que a vitan un yngles mestizo, aqui nacido y criado, casado con una yndia; tiene dos esclavos también casados con yndias, cuyos tres matrimonios constan de diez y seis personas. Fue expulso igualmente que el de la Caleta; es carpintero de rivera, y con sus criados travaja en componer piraguas de los yndios. Se le percibe una bella Índole, y no le observé ni oy cosa alguna sospechosa á nuestra nación; por tanto y porque es útil á los yndios, como se ha dicho, y esta ligado con ellos, no parece combeniente bolverle á expulsar. El terreno, hasta en las casas, es todo anegadizo.

Gualatara, ó Rio Grande.

26. Dista de Valpasisa doce leguas y cincuenta del Cabo; tiene igual barra que aquel; á quatro le-

l»uas arriva 3*ace en su rivera la sabana de Arenas Blancas, que se ha dicho ser la residencia del almirante Alparls, Consta esta población de veín* le y seis casas, y en distaocia de una legua acia arriba ay otras seis poblaciones, cada una con dtez ó doce casas, todas circundadas de pinos de extre* mada magnitud. Ay aqui muchas sabanas muy pobladas de pastos para ganados mayores, aunque se carece enteramente del bacuno y ay poquissimodel caballar* Todo este terreno es de ñnissíma y bUinquissima mezcla de Uerra; no produce gra* no alguno, ni rayses (1) comestibles, razón que obliga á los havitantes á tener sus chácaras, seis, ocho, y mas leguas rio arriva, en sus riveras y alrededor de barias lagunas que forma. Esto no obstante no exprimenta este Almirante tantas hambres como el governador. Hay aqui muchas piraguas, pipantes y dorises de todos tamaños, con que hacen su trafico áBlewfields. Este gefe es absoluto y despótico; tiene consigo tres yngleses, uno de los cuales es del mismo genio del Samuel y profesa contra los españoles el mismo odio, administrando á los yndios iguales sugestiones.

27. Este Almirante me recivió con mas de veinte yndios sobre las armas^ porque hubo dos ó tres de ellos que haviendome visto tomar el rio, le informaron que venia un oficial del rey de España con el designio de llevarle preso ó muerto; sin embargo de esta demostración entré á su sala, en donde le hallé decentemente vestido, con vn som-

(l) En el ms., rgyus.

brero de plumas, botas y espada, ostentando su bastón. Vi un personage de agradable, aunque grave presensia, que en el modo de proponer sus razones manifestaba una índole sencilla y un animo despejado. Atendió mis satisfaciones, que admitidas hizo inmediatamente castigar con cincuenta palos á cada uno de los chismosos. Traté con el largamente, confirmando siempre el buen concepto que á mi llegada formé de su carácter, porque en todo descubría una racionalidad generosa y desembarazada en el modo de proponer sus resentimientos de su tío. Dispuse, en fin, abrazar su amistad, y tratamos que á mi regreso se vendría conmigo, con el designio de reconciliarse, y aun acompañarme hasta el Cabo.

28. Estas recomendables prendas le hacen en extremo amable á los suyos y le grangean mas y mas partidarios, que por lo común lo son todos los desafectos á su tio. Aqui paré ocho dias, y hasta aqui me servi de la piragua del governador Castilla, transbordando mi equipage y demás á otra menor que me franqueó el Almirante, y de que me servi hasta mi regreso al Cabo.

Entrada de la laguna de Perlas por el Norte.

Dista de el rio Grande ocho leguas, y cincuenta y ocho del Cabo; tiene doce leguas de longitud, y en su latitud es irregular, porque forma varios estrechos, ensenadas y recodos; abunda de bajos 3' canalizos, por cuya razón, aunque la barra admite pequeñas balandras y guairos, no es de prove-

cho la laguna para estos buques, por el frecuente peligro de bararse. Acia el mediodia tiene otra entrada que por su poco fondo es solamente útil para piraguas y pipantes. Acia la parte delLeste es todo el terreno bajo y anegadizo, y por consiguiente infecundo; al contrario, por el Mediodia y Oeste es alto, de arena fina mezclada con tierra negra, en algunas partes colorada, en gran manera fértil, porque produce abundantissimamente toda especie de granos y raices comestibles. Toda esta fertilidad está ociosa por lá suma desidia de sus havitantes, que se contentan con tener solamente su mas preciso sustento. Hay una isleta de una legua de longitud y media de latitud, tan abundante de caza, mayormente de puercos monteses, que en la de un dia traen á sus casas la carne que consumen en una semana.

30. Abundan aqui tanto el ganado bacuno y caballar, que estos solos yndios tienen mas de ellos que juntos todos los demás de la costa.

31. Al principio de la laguna hay una población. Aqui tiene el almirante Alparis una como casa de recreo, en que reside la mayor parte del año. No muy distante y siempre á la rivera, ha}- otras dos poblaciones en que havitan dos coroneles hermanos del almirante; cada uno de ellas se compone de la familia y parientes de cada uno de los coroneles.

32. Al extremo de la laguna hay otros cinco pueblecitos de Zambos, dependientes del rey Jorge, bajo el govierno del capitán Sisa; los subalternos que hacen cabeza de ellos son hijos y sobrinos

de este, con títulos de general, almirante, coronel, etc. Separada de estos pueblos hay una casa de una mestiza ynglesa que tiene consigo cinco hijos de ambos sexos, de menor edad, y quatro yngleses y dos esclavos.

Laguna de Blew/ieldes,

Está situada en la latitud observada de 1P52 Norte y en la longitud de 292P25 del meridiano de Tenerife. Dista de la laguna de Perlas doce leguas; setenta del Cabo; tiene tres leguas de longitud y otras tantas de latitud; entra en ella por quatro distintas bocas el rio de este nombre (que se interpreta el escondido}, el qual tiene su origen en la provincia de Nicaragua. Tiene dos entradas la laguna, y en ambas barra; la principal es de bastante fondo para embarcaciones de mas de doscientas toneladas, las quales con toda comodidad y seguras de todos vientos pueden anclarse en gran parte de la laguna, que es capaz de dar asilo á muchos buques, aunque estos no pueden arrimar á la población, que está al otro extremo opuesto, por impedirlo muchos bajos que la inutilizan para barcos de este tamaño, como igualmente la otra entrada, la qual solo es útil para piraguas y pipantes.

34. Esta toda circumbalada de bosques, muy útil para la abundancia de madera, palma y bejuco que produce. Todo de buena calidad para construir casas pagisas y en donde quiera que se corte hay toda comodidad para conducirlo por agua

Relaciones dk América Ckstral. l^

donde se necesite. Hay excelente tierra para construir texa y ladrillo, y en los cayos, caracoles» conchas y otros mariscos de que se puede sacar muy buena cal. Y, últimamente, hay poca plaga y las aguas, aires y temperie son igualmente saludables que agradables.

35. Los yndios Oluas havitan las riveras del rio y suben con pipantes hasta las montañas de Chontales, cuia nabegacion, aunque es larga (de diez dias), y trabajosa, porque se pasan muchos saltos, y asi que reman contra muy rápidos raudales, la emprenden gustosa y frecuentemente, porque en toda ella encuentran plátanos y caza abundantemente, y retornan muchas trozas de coabillas y de otras clases, y piraguas, y pipantes de enorme tamaño, los quales venden en cambio de aquellos géneros de que necesitan.

36. Aquí reside el coronel don Roverto Hogdson, cuya familia compone toda la población, como demuestra el plano. Tiene doscientos esclavos negros de ambos sexos y treinta individuos de distintas naciones: ingleses, americanos, franceses, etc., unos son marineros, otros trabajan en distintas faenas, y algunos están sin exercisio, esperando proporción de pasar á otro destino. To dos los que están por cuenta del coronel se exercitan en cortar maderas, asserrarlas y esquadrarlas; en buscar zarza, y otros exercicios de esta clase, cuyos efectos remite á Jamaica é Inglaterra, y muy pocos á Cartagena.

37. A ocho de Febrero di fondo aqui, y le traté hasta el dia veinte y sinco, por no dexarme salir

los vientos contrarios; se esmeró en mi agasajo con generosa (1) afabilidad; mas desde el principio le caractericé de homvre de segunda, porque -le obserbé mucha reserba en quantos asumptos ocurrian á la conversación aserca del govierno del Estado, del comercio y de la costa. Le penetré también una porfiada politica, cuyo obgeto ha fundado en sostener las desavenencias que hay entre yndios y zambos, y en fomentar la pluralidad de partidos, como abajo veremos.

38. Desde mi llegada se estaba cargando de maderas una fragata ynglesa titulada Sarah Bristol, de construcion olandesa, y porte de mas de trescientas toneladas, mandada por Guillermo Russ, y por las demostraciones y aparatos del coronel me persuadí que su biaje se dirigia acia Cádiz, ó al Ferrol.

39. Me instaba porfiadamente que supuesto que los malos temporales me impedian mi regreso, lo emprendiese hasta la Laguna de Perlas, subiendo por el rio de Aloba; cuya idea reusaba yo por estar informado ser una navegación pesadissima, por haver que arrastrar un dia entero la piragua sobre las balearas de palos y troncos que abundan en aquellos riachuelos (2), y tres quartos de legua por tierra hasta introducirla en otro rio que va á dicha Laguna.

40. El citado dia veinte y cinco amainó el tiempo y emprendí mi regreso en la piragua; mas no

(I) En el m 8., giuturosa. (}) £a el ns., rickueUi»

bien me liavía hecho á la mar, repitió el temporal, que me oblit>6 á bol ver á la Laoruna. Di fondo ¡unto á la fragata, y como de antemano havia establecido amistad con el capitán, pasé á su bordo: allí vi que estaba tripulada de doce ingleses. Permanecí en ella hasta el dia tres de Marzo, en cuyo intermedio presencié el cargamento hasta su fenecimiento, y vi el diario que trajo desde Brístol, lo^ pliegos de correspondencia que para allí y Lotidres Uebaba, y últimamente la orden del coronel para que el dia siete se hiciese ;l la vela para el puerto de su origen* Con esto enlendi que los aparriíiv; nuf^ nnte's finírio e? coronel fiírron para des lumbrarme, y los esfuersos que hiso para que adoptase mi regreso por el rio, fueron tamvien porque no me informase yo de todo lo dicho. Cuyo pensamiento confirmé quando me refirió el patrón de mi piragua, que le havia encargado me facilítase el regreso por el rio; mas en caso de que no lo adoptase, nunca me llebase á bordo de la fragata.

41. Yamehavian informado su escribiente y algunos marineros y negros que tiene un bergantín que trafica acia las colonias de Norte America, y una balandra que cruza á Jamayca, y otra que anualmente ba á Cartagena, y que la fragata hace un viaje anual á Bristol, cargada de maderas, carei, gomas y peletería.

42. Últimamente, viendo que el tiempo se pasaba inútilmente y el viento no amainaba, me fue preciso adoptar á mi pesar mi regreso por el rio. en que pasé innumerables penalidades, haciendo

arrastrar la piragua, como se ha dicho: mas quando sali al mar, aun estaba embrabecido, razón que me obligó á continuar la molestissima, y pesadissima faena de arrastrarla por la costa, á precio de no exponer las vidas á la voluntad de las ondas.

43. Finalmente, de todos los puertos que he reconocido en este viage, el mas a proposito para una ventajosa colonia es esta Laguna, por muchas razones; la primera por la capacidad y abrigo de su puerto; la segunda, por la fertilidad de la tierra, que promete compensar con ventajas el costo de su agricultura; la tercera, por su saludable clima; la quarta, por la proporción que ay aqui para fomentar el comercio con los yndios de la costa y los Oluas, y aun los Chontales; sobre que es de adbertir que la abundancia de maderas buenas que tiene este rio, y el carei, gomas y peleteria, en que comercian los yndios, es un considerable ramo de comercio; máxime quando todo lo dan á cambio de los efectos nuestros. Y la quinta y mas fuerte razón es la proporción que franquea este terreno para una ventajosa fortificación. Sobre este punto me ocurren algunas reflexiones que supuesto el superior permiso de V. S. M. Y. voy á exponer.

44. El coronel don Roverto Hodgson se imagina principe de este distrito, y aun dice ser señor de esta Laguna é yslas adyacentes, y se porta en todo con toda independencia, jactándose de ella, por cuya razón y sus consecuencias, sin embargo que con permiso de la corte esta aqui en calidad de governador, se debe suponer que aun está este

lerreno sug:eto á un principe extranjero, por me*" dio de uTi comercio clandestino fundado sobre las ventajas que acabo de exponer; lo quaí hemos visto practicado en la fragata, lo han referido sus dependientes, y en conclusión, el mismo lo confiesa quando refiere los comisos que se le han hecho en Carta ííena y Granada; sobre que es de notar que en Granada aun tiene pendiente una causa de esta naturaleza.

45. De lo dicho se sigue que sin embarco que se supone tendrá ordenes de la corte para fomen* tar aquí una colonia, en nada menos que esto píen* sa, pues no se encuentran mas edificios que su casa pagisa y las demás casuchas de que necesita para sus esclavos, operarios, y almacenes, ni mas desmonte que el que han menester cultivar sus negros para su propia subsistencia, ni se exerciui en otra cosa que en el comercio que hemos dicho.

46. Si hubiese de exponer mi dictamen acerca del método que en toda esta costa se debería establecer para cortar el comercio clandestino que en toda ella se practica, y desterrar los buques yngleses que continuamente la infectan, sin dejar de frecuentar los yndios, tendria por combeniente que aqui se fundase una colonia sobre el mismo pie que la de la boca del rio de San Juan, cuyo govierno se encargase á un governador español, hombre á quien su propio honor le estimulase A procurar sus adelantamientos, y que se pusiesen almacenes Reales }• particulares, bien provistos de to dos aquellos géneros y efectos que apetecen los yndios; estableciendo el mismo método que con

ellos observaban los yngleses, en que cada particular les fiaba lo que necesitaban, y ellos pagavan puntualmente al plazo en carey, maderas, etc., lo que aun oy practica el Coronel. De esta manera los yndios que desde el rio trafican hasta los Bacatoros, como este puesto es presisa escala, se nos familíarisarían cada día mas y mas, y exprimentarian el trato con los españoles, ventajoso sobre el que tenían con los yngleses.

47. Ya queda dicho que para salir de la Laguna de Perlas se continuó la faena de arrastrar la piragua. En esto, pues, gasté quatro fatigadisimos dias, al cabo de los quales huve de arribar al rio Grande; al siguiente me dirigi á la havitacion del almirante Alparis, ansioso por ver logrado el empeño con que tomé su reconciliación con el governador Castilla, pues como hemos dicho, esperaba traerlo conmigo hasta el Cabo; mas toda esperanza se fustró, pues ya havia desistido de aquella sana intención, dando por pretesto para no acompañarme, tener que pasar á Blewficlds A tratar con el Coronel cierto asumpto urgente; mas no estimando yo por bastante razón este pretexto, procuré informarme del yndio patrón de mi piragua; este, mediante mis regalos me hizo saber que con el mismo le havia pasado recado el Coronel para que no accediese aquella paz, ni emprendiese tal viaje, por serle indecoroso, pues tan governador es el en su distrito, como su tio en el su\'o, y el comandante en el Cabo.

48. Sinembargo de esta desazón, en tres dias que aqui paré esta vez, y otros quatro á que me obli-

gó una arrivada impelido de los vientos, a viéndome visto muchas vezes casi sepultado en las ao^uas, cada vez exprimentando mayor agrado en el almirante Alparis, que dos ó tres veces me provejró de víveres y bogadores, porque estos quando se les antojava me comían los que tenia y me dejavan solo.

49. A pesar de contratiempos hube de arribar á Tupapi, que lo deseaba con ansia, confiado en el asilo que esperaba hallar en el governador Castilla: pero ¡ó quan en baño! pues no pareció que trataba con un christiano de quien debía esperar se pórtase conmigo del mismo modo que tantas veces ha exprimentado se portan con el los nuestros^ sino con un enemigo declarado, porque me negó, quanto estubo de su parte, los auxilios de que nesecitaba; y esto con la terquedad mas agria, hasta llegar á decir que no podia obligar su gente á servir á los españoles de balde; á que satisfice haciéndole ber que jamas yo ni algún otro español nos haviamos servido de ninguno de ellos á quien lio huviesemos compensado con ventajas su servicio. Aquí añadió que mejor le estaría dejar el partido de los españoles y procurar estar bien con mugente.

50. Sírvase V. S. M. Y. permitirme que con razón me maraville como tantos caballeros del mayor carácter y relevantes talentos han podido lormar de este yndio tan distinta idea, que lo han llegado á difinir tan honrrosa y ventajosamente, ■quando de lo expuesto consta ser diametralmentc opuesto su mérito; de tal manera que no me parece

yerra el consepto quien quiera seguir á el partido de quien mas le regalare, abandonando ligeramente el que actualmente sigue.

51. Mediante, pues, mi protesta, la experiencia que de mi agrado se tenia, me huvo en fin de auxiliar para continuar mi regreso, á que contribuyó mucho haver arribado á esta sazón el bergantín de guerra el Galveston, del mando del teniente de navio D. Adriano Troncoso, quien le puso una carta, diciendole queporquanto tenia que regalarle, y los malos tiempos no se lo permitian hacer alli alto, le estimaria se sirviese pasar al Cabo, en donde esperava tener la complasencia de verle y obsequiarle. Con esta novedad se embarcó en otra piragua y se vino juritamente conmigo. Ultimamente arrivamos á 10 de Abril, donde tubo la satisf ación de verse magníficamente obsequiado del Sr. Troncoso, y combidado á explendidos banquetes, tanto á bordo como en tierra.

52. Ya que he dado fin á mi narración y razón del reconocimiento, á costa de tantas fatigas fenecido, no pienso será irregular, antes muy consentaneo, se me permita exponer las reflexiones que aserca del sistema de la costa me ocurran, adquiridas por experiencia palpable.

REFLEXIONES

53. He hallado todos los yndios y zambos resentidos y disgustados del trato con los españoles, y esto por dos razones: la primera, porque no se hallan satisfechos de los regalos que se les ha he-

cho en el Cabo, pues el estilo que en estose obserbo fue entregarlo al rey Jorge, y governador Castilla, para que los desirivuyesen entre sus dependientes; mas como estos ge fes son adictos A hx codicia, y por otra parte esta» dominados de ba* rias pasiones respecto á los suyos, resulta que se han tomado para si la mayqr parte, y ú ellos individualmente han dado poco ó nada, y estos pocos soloá sus favoritos. Y la segunda razón es porque están persuadidos á que los españoles les engaflan en sus tratos; esto piensan por otras dos razones: la primera, porque como en el Cabo se les paga á dinero los efectos que ellos venden, y no entiendan la moneda, y están avituados al estilo yngles de diez reales por un peso, y por otra parte exprimentan continuas alteraciones en los precios de los almacenes del rey, de estas dos antecedencias deducen consecuencias perjudiciales á la fidelidad del trato español. Y la segunda razón es porque el comandante D. Francisco Peres Brito ha establecido la prohivicion de que puedan hender á ninguno otro que á su merced quanto traigan, y como ellos son amantes ásu libertad 3' quisieran tal vez vender mejor á otros de quienes han recivido algún obsequio, ó que se lo pagarian mejor, les disgusta esta oprecion; A que se añade que de verse precisados á vender privativamente íl uno solo, se ven, por consiguiente, compelidos por su necesidad á profesar con el precio que este quiera, por ínfimo que sea, y efectivamente lo es mucho, pues se ha dado caso en que por un caballo regular solo ha pagado quince reales. Y avien-

do embíado á henderle el rey Jorge una silla de montar nueva, y tan bien puesta que cualquiera habria dado por ella treinta pesos, y una escopeta fina inglesa que nunca seria cara por catorce ó diez y seis, pagó por una y otra tan solamente diez pesos, cuya injusticia sufren no más que obligados de la necesidad, no porque dexan de conocerla; mayormente el rey, á quien no falta discer- ' nimiento para conocer el intrinseco valor de cada cosa, y aun quando le faltase, se lo haría ver el yngles Samuel. Todas estas desavenencias son ' muy á gusto de los yngleses que hay entre ellos, pues se aprovechan de la ocasión para vituperar el trato de los españoles y ensalzar el de su nación, cuya diferencia saben explicar con vivacidad, de tal manera que no se controvierte otro punto en sus combersaciones ni asambleas, que este, y el poco ó ningún aprecio que aqui se ha echo del rey Jorge. De todo lo dicho se perciben las razones que A este le asisten para sernos desafecto, incombeniente que de si mismo esta brindando fatales consecuencias, y que no faltara mientras no se mude de sistema.

54. Para atacarlo, pues, parece mui combeniente haya siempre en los almacenes reales un considerable surtimiento de coleta, camisas ordinarias y al;»unas finas, calsones, hachas, machetes ligeros á manera de oja de sable: pues los que hasta aqui se les ha dado, traidos de la Havana y Cartagena, no los han apreciado ni usado por ser toscos y pesados; sombreros ordinarios, anzuelos de todos tamaños; navajas de golpe, grandes y pe-

quenas, abalónos ney:i os pequeños; aritos de plata; cintas anchas y encarnadas, azules y plateadas; listados ordinarios; polbora y munición; cachimbas y tavaco; bretaftns contrahechas; algfunos sombreros finos; zapatos y limas, y sobre todo mucho aguardiente, cuyos efectos son los que mab apetecen*

55* Provistos assi los almacenes, combendria reglar por cuenta fixa y dias señalados (que deberían ser inmediatos á Ja Navidad) ios regalos que se han de distribuir, no como hasta aquí se practico, sino entreg^ando su porte á cada mdivi* dúo en mano propia, para que de este modo cada uno supiese lo que se le diera y lo disfrutase agradeciéndolo al trato español.

56. Para el comercio que con ellos debe siem pre sostenerse, seria importantissimo que assi como los precios de los efectos que ellos traen son inalterables, lo fuesen también los que en su retorno se les diese, y que se les permitiese comerciar libremente con quien quisiesen de los recidentes españoles que hubiese en los establecimientos, sobre que es muy de notar que el comandante Don Pedro Brizzio, que fué el primero que allí mandó, estableció al principio el sistema que arriba queda dicho observa el actual; mas viendo los pocos progresos que se hacian, permitió vendiesen libremente, con cuyo ensancha se experimentó mayor gusto y frecuencia en los yndios.

57. Para tener siempre estas incultas naciones á nuestra devoción, seria importantissima macxima de la mas lina política, pedirles á los principa-

les alfi^unos de sus hijos para educárselos, pues hay experiencia de que los dan sin mucha dificultad; de cuyo sistema se seguiria precisamente una paz inalterable, porque siempre temerian caicsen sobre sus hijos las consecuencias de qualquiera deslialtadsuya. Y seria mas ventajoso este proyecto si se pudiese conseii^uir de cada uno de los principales un muchacho, que serian otros rehenes de la paz.

r)8. Todos estos arvitrios serían muy saludables, y para que lo fuesen mas convendría extir par (I ) enteramente su trato y frecuencia con la nación yn^lesa, que se propag^a por medio de muchos buques que nunca faltan en los callos de Sindibay, y río Grande, ni en la La«xuna, y callos de Perlas, máxime á el tiempo en que se pesca el carey. Esta extirpación pareceme se conseguiría estableciendo en cada uno de los establecimientos Trugillo, Rio Tinto. Cabo de Gracias, y Blewficldes, tres ó quatro piraguas bien esquifadas y tripuladas y prontas A qualquiera expedición, y ademas que hubiese dos barcos menores de guerra que cruz«asen la costa de extremo ;l extremo, con el designio de escarmentar los barcos yngleses y sostener las piraguas mientras entrasen á reconoser los ríos, lagunas, calsas, y callos, para ex pulsar los yngleses que en ellos se encontrasen; cuya idea me párese tan importante, que mientras no se extablesca nunca podra corlarse la comunicación entre yngleses é yndios.

(i) Ea d a»., fttripmr.

Estas son, M. I. S.^ las cortas reflexiones que según mi modo de pensar me dicta la lealtad y el amor y celo al Real servicia. Pueden salir falibles, pero no saldrá nunca la recta intención que me obliga á proponerlas^ y si mereciesen la alta apro* bacion de V. S. M, 1^ daré por suficientemente compensadas las penas y fatigas que este recono* cimiento me ha costado. Trugillo, L" de Agosto de 1790- Antonio Porta y Costas,

VARIAS NOTICIAS

RÍO DE SAN JUAN

YSUS ADYACENTES DE U COSTA DE LOS MOSQUITOS

PROVINCIAS Y PARTIDOS

QUE TIENE EL REYNO DE GOATEMAU

DKSCRIPZION DEL PUERTO DE BLUPLIERS ÍDEM DE LA PROVINCIA DE fflCARAGUA, A, A (\)

(años 1791 i 1804)

(I) Mi. d« U BiblioMca «M DapÓHto Hidrafráfico <U lladnd ; copu Wacka á piwcipiw dd áflo nx; «n folio. SiffBMura, Virreiaato d« Mésiee, A. 3.'. too» IV, 16.0 (

Noticia de las distancias y nombres de parajes DEL RÍO de San Juan, por lo que respecta A la

SUBIDA desde el PUERTO HASTA EL FUERTE DE SaN

Carlos.

Subida,

Del dicho puerto al fuerte de San Carlos, se ocupan 83 horas, 25 minutos, de remo continuo, habiéndole aumentado á la pirap^ua cuatro remos á más de los cuatro con que se bajó, que por todos subió con ocho, aunque más cortos.

En la primer jornada ó primer dia que se salió del puerto de San Juan, á la hora y cinco minutos de navegar se encontró el caño de San Juanito á la mano derecha, dejando á la izquierda, casi á un igual, el caño llamado Sucio,. ó Catalán, que es el verdadero río de San Juan, y habiendo entrado por el dicho San Juanito, á la hora y diez minutos más se encuentra á mano derecha una boca como de estero que á poco ba á dar á una laguna redonda; y como á la hora y media más se reconoce otra voca como de río, en cuyo centro forma una laguna quadrilonga; en toda la navegación de este dia se reconoció ser las orillas de dicho caño muy

Relaciones dk ÁMáitiCA Ckntkai.. 19

anegadizas* habiendo navegado 7 horas, 30 minu* tost de contiiiuo remo.

En d %"* dia se encontró á las 2 horas, 5 minu* 105, un caño ó voca de rio á mano derecha, que ba á dar *i una laguna de figura redonda, üorla, y continuando la navegación se dilató 6 horas^ 25 minutos, en cuyo tránsito no era tan anegadizo el terreno.

En el 3,«r día se llegó á los ranchos de San Jua* ntto, sin liaber encontrado cosa de notar, y se dilató 6 horas, 10 minutos.

En el 4.^ se salía de San Juanito á Sarapíquí, ranchos que se fabricaron después de la bajada, dilatando 7 horas de navegación.

En cl T)-** se llega á las casas de San Francisco á las B horas, 5 minutos.

En el 6/' se pasa á San Carlos, dilatando 12 horas, 10 minutos, de continuo remo.

Hn cl?."^, para Machuca, se Ue^a á las ? horas, 30 minutos.

En el í^,** di,i por la larde se salió para Diaman ^ te, y dilató en el paso de este raudal dos horas, s\n tropiezo alguno ni detención, por sus corrienteii rapidaf^.

En el 9.**, para cl castillo de Sím Joan, se dilata 7 horas, 30 mímitos.

En el 10, para los Abalos, se dilata 6 honuí, 3i minutos, de navegación.

En el II, para el fuerte de San Citrlos» se t]iU* lan II horas, 30 minutos.

En los tiempos secos del aíio, que son los meses de Marzo, Abril. Mavo. parte de Septiembre, Fe-

brcro y Junio, no se hace naveíjable sino para pipantes y cayucos, desde Concepción hasta caer donde sale el caflo citado de San Juanito, bien que en a1)(unas otras partes del río suelen barar en dichos meses las canoas quando han sido escasas las afijas; pero como en todos ellos el fondo es arena ó un cascajo muy menudo, á excepción del raudal de Machuca, se echan al a^ua los marineros y arrastran la canoa; pero en los demás meses del aflo es navegable para canoas, y mejor lo fuera para champanes como los que se usan en el río de la Magdalena, en los que no se padecerían averías, por su vella disposición.

Por el caño de San Juanito se dilatan tres días en volver A introducirse en el río de San Juan, los mismos que si se subieran por este desde dicho puerto, bien que quando son muchas las aguas y se aumenta, por consiguiente, la fuerza de la corriente, se dilata 5 y 6, y por el dicho caflo siempre son 3, porque guarda un nivel muy poco desigual, aunque tiene mayor distancia y más tornos, aunque cortos.

La bajada que se hace en los raudales del Toro y demás que median entre los Abalos y el Castillo, se hace por el Norte, y la subida por el Sur, y lo mismo el de Santa Cruz; pero el de Machuca no tiene canal fija, pues con abundante agua se sube y baja por uno y otro lado, y quando hay poca agua, por donde se reconoce ha formado la canal, que los prácticos bien lo advierten.

Los primeros cuatro raudales inmediatos al Toro, se pudieran quitar en tiempo seco, porque

se descubren las piedras y son muy cortas ías distancias.

Ya queda dicho en la bajada se le pudiera hacer canal al raudal de Santa Cruz, y solo en el de Machuca se encuentra diñcultad; pero si hubiera en el pie de el establecida alguna hacienda» en todo tiempo podian pasarse los tercios en vestías, y aun en carretas, haciendo dos pontarrones de palos en dos quebradas que median por el camino que está avierto al lado del Norte.

£n todas los raudales suben con palancas los marineros las canoas.

NonCIA DC LAS DISTANCIAS Y NOICBRES DB PASAGES

DKL RIO DB San Juan, pos lo que respecta á la

BAJADA DESDE EL FUERTE DE SaK CaRLOS HASTA EL PUERTO.

Bajada.

Del dicho fuerte al puerto se graduaron de distancia 54 leguas, ocupando en todo el tránsito 32 lK>ras, 25 minutos, de remo continuo, dilatando 6 dias y navegando solo por la mañana, á excepción del primero, en esta forma:

En la primera jomada del Fuerte á los Abalos, se graduaron 12 leguas, dilatando 9 horas por ser poca la corriente á causa de que los raudales que subsiguen forman una altura que impide y detiene las aguas de dicha distancia*

En la segunda, de los Abalos al arruinado castillo de San Juan, en que se graduaron 6 leguas de distancia, se dilató tres horas y un quarto, habiendo encontrado qtutro raudales, que se reducen á unas quantas piedras que forman un chiflón entre si, que teniendo bastante agua no se conocen en otra circunstancia que en la de la violencia de la OMrriente» y se hallan á muy corta distancia unos

de otros. Al frente de dicho castillo se halla el raudal llamado de Santa Cruz, y por los ingleses, del Diablo; es muy rápido, de mucha piedra, dilatándose una canoa solo cinco minutos en bajarlo, y il precaución, en su cabeza ó principio^ que es en la rampa que forma la subida del castillo, se desembarcan y desalijan las canoas, y paliaran í! media cariía, y después por la orilla, de como 12 va* ras de ancho, se conduce la carga :i hombros al otro lado, que habrá la distancia poco menos de 150 varas, bien fácil de hacer cannl en esta orilla, por ser iodo piedra movcdiíra que en tiempo seco se descubre.

En la tercera, del Castillo á Diamante, se dilata tres horas, y á la hora y 10 minutos se encuentra una isla llamada Bartola, y á la vista de ella se nota rebentazon de piedras, pero no es por ella la canal; en tiempo seco se dibisan casi todas, y como Á un quarto de legua de esta se mira un riachuelo, y al frente reconoci un bajo de cascajo oculto, que raspó el buque en él, nominado los Pilares, y se graduó la distancia de cinco leguas hasta dicho Diamante.

De este se pasa en el mismo dia á Machuca, cuyo nombre ha tomado por un raudal compuesto de infinidad de piedras, que unos días forma canal por unos puestos, y otros por otro, tan sumamente rápido y ancho que habiéndole graduado la distancia de dos leguas caminando por tierra de uno á otro lado ó sitio por el camino que esta abierto, se baja embarcado en 2i) minutos.

En la cuarta, de Machuca á San Carlos, se di-

lata 4 horas y un quarto, y se le graduaron 7 le- }Oias de distancia.

En la quinta, de San Carlos á San Francisco, se dilatan 3 horas, y en el mismo dia se pasa á San Juanito, cuyo nombre ha tomado por un brazo de agua que sale desde San Juan y vuelve después á reunirse ¡I el cerca del puerto, habiendo dilatado 3{ horas, y siguiendo hasta Concepción, alias Colorado, que es otro brazo que sale de San Juan, llevándose la mayor parte de agua, y de donde limpieza A reconocei*se el declive del terreno hasta la mar, y se llega á la hora y 20 minutos, habien* do graduado de distancia en todo 14 leguas.

En la sexta, de la Concepción á la Boca, se dilata 4 horas 30 minutos, en cuyo transito se divide el rio Taure, que sale A la mar como Colorado, aunque no con tanta agua, y se graduó la distancia de S leguas.

Por el brazo de San Juanito, en tiempo seco, pas«i muy poca agua, pero se ha navegado ya por el en cayuco en el tiempo medio de aguas, ahorrándose dos dias de camino, sin haber encontrado otro impedimento que el de dos arboles grandes que atravesaban en distintos puestos, y haber tenido que echar el cayuco A pique para pasar por debajo y seguir la vuelta ó remanse de agua, con una punta de piedra y un placer de arena que íorma antes de dibidirse del de San Juan; parece que en caso de quererle dar mas agua á San Juanito, pudiera hacerse y conseguirse el que ni Colorado ni Taure fuera navegable, quitándosela al de San Juan; pero resta conocer si la cauce que

Mgue ha ata donde vuelve A íiiiroducirse en San Juan, )a recibirá, pues puede ser un terreno demaajadamente bajo, y derramarse, é bien consumirse en dos lagunas que hay adelante, y á corta diitancut se djbtde del de San Juan el rio Coloraidai y tiene su saüda Ala mar como á las 12 ó 14 leguMSi de aquel^ y aunque su barra es ali^o expuestai ya ha habido canoa que entrando por él y cruzando por un estero que íormu con Taurc, han salido A San Juan por uno de los caños de Colorado*

El puerto de San Juan está muy resguardado con fondo aun á la orilla. Las dos barras que se miran por uno y otro lado de una isla que hay por donde se sale al puerto, la mano derecha no ofre* ce el menor riesgo, pero sí \n izquierda.

M, I. S.

Knierado de las diferentes preguntas que en olicio de 7 del Febrero próximo pasado se sirvió V. S* confiarme, procedo d su conie^itacjón del modo que verá V. S., poniendo aquellas para ma* yor claridad al nyirg^en^ con !a debida ^epanu ion de puntos, y mis respuestas á su frente.

ri«EG«l[TA$

En quanto á ícente armada hay muy poca, ó en sustancia ninguna, y en orden á la cantidad de hombres c^ip^iccs de tomar las armas, nadie

Qué /nersíis tirn^n ios Muscos,

puede saberlo; pero es constaote que componen un extraordinario número, cuya ignorancia nace déla suma libertad de ellos, de su ningún arreglo, ni subordinación, y de la considerable extensión del terreno que ocupan.

Aunque son varias sus parcialidades, solamente la del rey Jorge es de algún respecto, y

Si son machas sus parcialidades, y qucmtas.

no puede saberse quantas serán.

La del rey Jorge es la más respetable, por sus mayoresconocimientos, nacidos por el roce qu^r él (1) y sus subditos 6^ vasallos han tenido con los eztrangeros; pero si se unieran las demás, indispensablemente acabarían con ella, por su inmenso número.

3.* Si hay alguna enlre ellas que comparalivamenle tenga tanta que absorba el resto de todas las otras.

Las tierras en que residen los Moscos y de más indios salbages, ó caribes, abrazan desde las orillas del rio Tinto basta las del rio Mico, que desagua en la bahía de Blufliers, ambos inclusive, cuya extensión ocupa como cien leguas por linea recta, ó por elevación.

4/ Que extensión de terreno ocupan, ó si solo están establecidos desde el Cabo de Gracias, d Blufliers, inclusive, ó exclusive ambos puntos.

(l> U^mm.,d0 0i,

Viven ea raocherias 6 palenques permanentes, excepto los que por determinados tiempos recorren la costa que hit paríi el Sur Imsta Bocaioro, pescando ca< rey, tortuga, etc.; y por separado hay otros caribes tnontaraces que aban donando sus rancherías se dirigen á algunas ve* "ías de ríos que tengan buea pescado, y en que construyen otras de nuevo*

Si tienen esiabiecimienfos ^xos y ptrnianentes dentro de eltQSj ó si los mttdaptj y en e^te ultimo caso, guando y como.

Si hacen estas mudanzas solo con relación á la pesca, ó con algún otro objeto; en que embarcaciones , en que tiempos, y si estos son periódicos siempre, ó comunmente.

Al recorrer dicha costa por mar, que lo verifican en solo piraguas, no Ueban otra mira que la pesca indicada, cu^^a navegación emprenden anualmente en los meses de Abril y Mayo, y regresan como por Octubre ó Noviembre.

En estos últimos años ninguna sensible comunicación han tenido con los ingleses, aunque con demasiado sentimiento suyo, por las inmensas ventajas que lograban con su trato, que les era en sumo grado más

Qué comercio ó comunicación tienen con los ingleses.

benéfico que nuestros regalos, por quanto de aquel modo nada les faltaba, y de este les escasea todo; siendo lo más gracioso que los ingleses resultaban beneficiados, y nuestros regalos quedan sin recompensa ni agradecimiento alguno, causándoles esto mas bien cierto odio hacia nosotros, por la memoria que con ello hacen de lo que perdieron con la espulsion de los ingleses. Hoy solo tratan con dichos Moscos los vecinos isleños de San Andrés, de Santa Catalina y de Mangles; esto es, que lo sepa yo.

Quando los ingleses comunicaban á dichos Moscos, procuraban tenerlos adictos y contentos sin otro artificio que el de los cambios, de cuyo modo los proveyan de quanto les podia hacer falta, admitiéndoles en pago diferentes peleterías, maderas, zarza, brasil, carey, tortuga y demás producciones de la costa.

8.* Si estos procuran tenerlos adictos con regalos, con cambios, con tino y otro, ó de que modo.

Por la contestazion que precede se echa de ver que el medio más preferible ó único para tenerlos contentos es el de los cambios, á imitación de los ingleses, admitiéndoles todo lo que produce aquel terreno y surtiéndoles de quanto ellos necesitan, á saver: de anzuelos, aparejos

9.* Qual de los medios, el de cambios ó el de regalos, será preferible: ó si convendría substituirle con otro, ú otros nuevos, y guales sean ó puedan ser éstos.

de pescar, actias, machetes, algunas escopetas y municioaes para canar, aguardiente, crudos ati^ gostoSf listados ordinarios y otras diferentes ropas bastas que ellos usan-

10. Si navegtm algunos rw$j V que itotubres tienen ios mds frecuentados ,y conocidos ^

Desde rio Tinto Á Malina (cuyo puerto también visitan los Moscos) cuentan ellos cinco rÍos nabegahlcs y conocidos por nosotros, ;i saber: el del citado rio Timo, que llega á las inmediaciones de Olancho; el de Segóvía ó Cabo de Gracias, que es uno mismo, y se sube por el hasta cerca de la Nueva Segovia; el de Biuñíers, nombrado rio Mico, cuyas cabeceras están cerca de Chontales; el de San Juan, y el de Matina.

Muchos de los indios que habitan aquella región merecen realmente el nombre de salvages; otros algo menos, y también los hay bastantemente racionales. Huyen comunmente de comunicarse con los Moscos Zambos de la costa, y lo mismo de nosotros, excepto tales quales que bienen de quando en quando á buscarnos con la idea de hacer algunos cambios.

Si los indios salvages que habitan aquella región merecen el nombre de tales, y si están mezclados ó separados; si son ene' migos entre sí, ó de nosotros.

Ocupan toda la costa que se cita en la respuesta 4.*, y no se sabe quanto internan para el Oeste, ó que terreno ocupan en lo interior; pero es rejBTuIar que no exceda de qnarenta leguas el palenque más internado.

12. Que pais ocupan dichos indios, asi en la costa como en el interior.

i:i

Qué carácter es el de unos V otros, y lo mismo en religión, costumbres, medios de subsisteftcia, fuerzas V modo de reducirlos.

Los Moscos Zambos son robustos, valientes, muy «igiles, morenos, buenos cazadores ó escopeteros, famosos pescadores é insignes nadadores y muy marineros de embarciones menores. Los indios Moscos son del color de los demás indios del reyno; los que viven cerca de la costa y de los ríos grandes, casi son de las propias circunstancias que los Zambos, y los de las montañas mucho más débiles» menos agites y muy caribes ó salvages. Parece que ninguno de todos ellos tiene religión alguna. ó si la tienen se ignora totalmente; como faltos de educación carecen también de costumbres, y en orden á medios de su cómoda subsistencia se ben oy casi totalmente sin ellos, por no haber quien les compre lo que producen sus costas y terreno. El reducirlos á todos es moralmente imposible. pero muy fácil el domesticar quanto se quiera á los de las inmediaciones de la costa, por medio de los cambios, y no de otro modo.

Desde las poblaciones que ellos tienen á las orillas del rio Mko^ hasta la^ mas inmedia* tas de nosotros, dista de 12 ti 2S leguas, sejíun el rumbo que se quiera lomar para dar con ellas. De las haciendas de Olancho, hasta los palenques de los indios Payas, hay como veinte leguas; > en quanto .i la distanciit que; habrá en lo interior desde sus pueblos á los ntiestros, se ignora totalmente. El terreno que di bidé sus po* blac iones de las nuestras^ en parte es llano, en otras pantanoso, y también lo hay muy montuoso. Su temperamento para nosotros es enfermizo» por estar sin el menor culiibo, no obstante ser templado; pero para ellos al contrarío, á causa de haber nacido y ser criados en éL

14. Qué distanda hay de jíW5 esiabiecimieníos ú nuestras púbíado^ ftes; la calidad del terreno á camino que intermedia; si su tempera m en to es su * I a dable, ó morti/erOj con especi/icación de i o que éste pueda influir con respecto é ellos, ó ú nosalros.

15.

Sí hay fácil iiiad ó gran dificultad para que p ueda n i r n i r m m h os de ellos junios d Huestr a s p Maciants, V el para ge é pa* ruges par dmtde con

Aunque ellos tienen bastante facilidad para que puedan venir muchos juntos ü nuestras poblucicmes por qual* quiera de los puntos de rio Tinto, Cabo de Gracias, Blufliers y Maii* na» no es % erosimil qvL^

fmls probabilidad podran verificarlo.

lo verifiquen, como tampoco lo han hecho jamas , ecepto tal qual vez que en cantidad de solo ciento ó doscientos de ellos han venido á Matina, Loba{;o y Jutifi^alpa con la idea de robarse algún cacao, ganado ú otra cosa de poca entidad; ya se ve que en aquellos parages tampoco hay cosas de más valor.

Ib. 5f unidos d los ingleses, ó éstos solos, es verosímil emprendan expedición formal, d menos que sea por el rio de San Juan.

A no ser unidos con los ingleses, tampoco es creible emprendan ellos expedición alguna contra nosotros, ni contra nadie, por su impericia, por sus ningunos conocimientos, poca su-

bordinación V menos ambición.

17.

Qué circunstancias son

tas de éste.

El rio de San Juan es el que presenta menos escollos que otro alguno de dichas costas para subirlo en cualesquiera de todas las estaciones del afto. Toda su longitud, que corre con corta difercDcia Leste á Oeste, asciende á 40 leguas marítimas de 20 en grado, sobre muy poco mas ó menos. Sus orillas son bajas en la mayor parte; su ancho desde 100 á 'JOO varas; su fondo muy vario; sus corrientes, en medio muy rápidas en sus mayores crecientes, y en las orillas corren entonces desde 2 hasta 4 millas; y quando no lleva crccicn-

tes, su mitad. Tardase en subir con buques medianamente aparentes, de 6 á *? dias; á medía eargí, en todos tiempos,

Qiié/aciíidiui y ítí/kultades se puisim para resisHrios en caso de que stibaN por dicho rio de Sanjuutt, y ios medios mds ecoitómteos y bastantes que se puedan tomar para^ f ni pedirlo.

Para impedir su subida deben colocarse ocho cañones, no con* cando por ahora el puer* to de San Juan, y en el que hecha In paz deben formarse dos baterías rasas, y cuyos fuegos crucen la entrada á él, y que sean del c;iUbre de il B, u quando menos de ü) á saber: 4 en Concepción, que es donde se dibide el río Colorado de el de San Juan, distante 6 leguas del puerto, para impedir que subnn por el; y los otros 4 en el sitio que ocupó el castillo viejo de San Juan. De estas dos pequeílas baterías solo debe permanecer en tiempo de paz la de Coo* cepción» eligiendo el terreno menos bajo y más solido, no solamente para el indicado objeto, sino también para la rormacion de un grande aimacen que deberá servir para la custodia de los diferen* les cargament^is mercantiles que convendrá se depositen en él por ciertíis rabones que el comercio representará á su tiempo.

^i tu ef caso de superar tilos ias dificultades

En ti caso de estar proveído el fuerte de San Cíirlos de buena

30.")

qtic presenta el citado rio, tos detendria mucho et fuerte de San Cartos. Si eti et caso de posesioptarse deteste, tomando nosotros buenas probidencias podrían sub sistir niuclio tiempo en ta provincia, y guates serian nuis adaptabies, atendidas asi tas circunstancias de ta tropa, como su catidad y ta det paraje.

polbora y demás pertrechos de defensa, con un destacamento de IfiO á 200 soldados regularmente disciplinados, parece moralmente imposible superen los enemi<;;os aquel punto por aijua; y mucho menos si se establece, casi á ninjíun costo, una batería rasa flotante, formada de íj^ruesos y lij^erisimos maderos de balsa de que abundan aquellas ve<ías), fondeándola en medio de la misma boca del rio, frente A la propia fortaleza. Si no obstante lo expuesto lleg^asen los enemijios á posesionarse de ella, que siempre seria precediendo alf^un desembarco, con mucha tuerza de j;ente. é inmensos afanes y costos, por lo cerrado y cenagoso de todo aquel terreno, el mejor, el mas acertado y el mas económico medio para echarlos, sería el dejarlos en ella hasta que su mortiferisímo temperamento y los incalculables nuevos costos que tendrían que sufrir para medio alimentarlos, les hiciera abandonar el puesto irremisiblemente. V si no contentos con apoderarse de dicha fortaleza, pensasen en dirigirse para lo interior de esta provinc¡;i. dejando guarnecida aquella, aun en este íncrei-

ble (1) ebento, sus perdidas^ costosi desgracias y trabajos» serian infinitamente mayores que los ]mesuos« y su utilidad ninguna, por nal nuoaes que A nñií^un hombre medianamente sensato se le pueden obscurecer» atendida Ui dilatada, mo lesia y mortífera distancia que tendrían que a irabesar sin mas auxilio que el de sus fusiles; y por lo que no me molesto en relatarlas.

Qnti/í's SON también las circtinsttmcias de dicho fuerte^ y tas dí't (icstacafíientú de Owntaies, dando noticia de stís temperatnvntos.

La citada fortaleza de

San Carlos (que ya que da dicho ser de fatal temperamento) está si* tuada en la propia boca superior del rio de San Juan, ó desaguadero de este gran lago* Su terreno es duro, firme y bastante elevado; su artillería, sino carece de defectos, y en que no tengo el menor boto, es más que suñciente. La mayor parte de sus enfermedades dimanan del errado método que se obserba en el arpillaoc, conducion y conservación de los viveres con que se raciona su «uarnicion. El destacamento áv Chontales se ve situado en parage bastantemente sano, esto es, en una de las haciendas de aquel partido, pero la más inmediata í\ las montañas del Norte por el rumbo que guia hacia Bliilliers.

') tu el ins , indeibU.

21.

Por ahora es preciso que continué el destacamento de la fortaleza de San Carlos, y al contrario el de Chontales, que no puede servir más que para impedir algún leve robo que los Moscos intenten hacer precisamente por donde est.1 el propio destacamento, porque por otro lado no lo podrán estorbar.

Si son precisos ó útiles uno y otro, ó si convendría substituirlos^ y con qué.

22. Qué gente costaran anualmente á esta provincia ambos destacamentos, por una regulación prudente.

Es imposible calcular la infinidad de gente que cuesta anualmente dicho destacamento de San Carlos á esta provincia, por quanto la mayor parte de los milicianos van á morir á sus casas al cabo de quatro, seis, ocho, diez y veinte meses de haber vuelto de ella; otros fallecen por desertarse, sin conocimiento del terreno, en las asperísimas montañas que intermedian entre aquella fortaleza y las haciendas de Chontales; otros mueren en este hospital de Granada, á donde vienen á parar, ya sea por haberse enfermado antes de cumplir su tiempo, ó ya después de cumplido con sus compañías, que se dembarcan todos aquí; y otros, en ñn, que quedan enterrados en el campo santo del mismo San Carlos. El destacamento de Chontales no causa regularmente más muertes que lasque sus mal acondicionados víveres acarrean, que no son muchas por

quanto tampocQ permajiccen allí más de cinco meses cada año, y en la mejor estación.

Si cútnrendrá que sif^ñ eí defiUuameníú en Ckontaies, numenturnio ó amiHorando su numero de iropas, y iú mismo las qu^ esiáfi de guarmaón en ef fue fie, cxprcmtídú en caso de convenir una y otra rebaja, itasta que nú^ mero deban redaeirse.

U] destacamento de Chontalcs no puede ser vír mas que para lo qu«? ya queda dicho, y eit qitanto ni del fuerte de San Carlos, con que quede este reducido á fioIo la tropa tic morenos franceses y otros cien soldados bien discjplinados del Rejíimienlo fixo, tiene %uñ* cíenle tropa para de* fendcr en aquel punto ía subida del rio.

Las fuerzas navales de este lago siempre he fi^uardado por inútiles, atendida la ninj^una instrucción de su oficialidad, patrones y tripulación, la poca dilií;encia de los buques, lo inaparenie de su jarcia, velas y lonas, y principalmente porque juz^o que jamas se les presentará ocasión de hacer fuego; pero ya que ha costeado el rey todos los que en el dia existen, se debe ber el mejor modo de conservar-

24. y que fuerzas navales existen en este lago; su utilidad ó inutilidad; si conviene refor::arlas, ó disnximiirlas, expresando qnales deban quedar.

los, teniendo listos y tripulados solo dos de los siete de cubierta que conserva y mantiene actualmente S. M., y que los cañones de los que conviene desarmar se coloquen en la balsa de que trato en la respuesta 19 de este papel, bajo el supuesto que dichos dos barcos son muy suficientes para todas las atenciones del servicio que aqui puedan ofrecerse.

Espero tenga V. S. M. I. la bondad de disimularme los defectos que habré cometido en la contestación que precede, bajo el firme supuesto que en nada he procedido de malicia, ni tampoco lo permita Dios.

Nuestro 5.°^ gue. á V. S. los m.* a.* que le deseo. Granada, 5 de Marzo de 1800.

M. I. S. Presidente D,** José f Domas y Valle.

Hay en el reino de Guatemala quatro intendencias, 39 subdelegaciones, 4 comandancias ó gobiernos políticos y militares, 3 corregimientos }' 7 alcaldías mayores.

La población se regula en un millón de todas clases. Por el censo executado en el actual Gobierno, años de 803 y 804 resultaron:

Españoles 140.S15

Indios 578.236

Ladinos 318.370

Total 1.037. 421

CuntMi Pii£blo«,

t23

En el Araiobispado ,

En el Obispado de Nicaragua.

En el de Honduras , . . ,

En el de Chíapa. , , , , ^ .

No se incluyen lospue&tos ó pla^as militares de Omoa, Truxillo, Peten^ Golfo Dulce y San Carlos,

donde hay capellanes reales, ni las nuevas redac^ clones de ladinos é indios agregados á curatos antiguos.

En el quinquenio de 798 á 802 se exportaron para Cádiz por el golfo Dulce de Honduras, en buques de registro.

Tercios ó zurrones de añil 22.241

Botijas de balsamo i .347

Arrobas Je zarzaparrilla 1.386

Cajones de cigarros de Tusa 391

Docenas de mechas de papelillo . . i • 1 39

Tercios de cacao 18

Plata acuñada, pesos 53i*»5^ 4 2

ídem en pasta 1 .636

Los reales derechos del comercio recíproco del Callao, Guayaquil y Acapulco, con los puertos interiores de Realejo y Sonsonate, en el quinquenio de 795 á <^)9, importaron 51.692 pesos, 6 \ rs.

Los indios tributarios, por la matricula de 803, so:i 111.335.

El tributo que pagan anualmente es de dos

pesos. En algunas partes solo pagaban diez y doce reales. Se han dado providencias para igualarlos.

Los negros y mulatos libres no son tributarios en el reino de Guatemala; se trata de que lo sean.

La renta da Alcavalas se regula en 180 mil pesos aAo común. Cedió el rey todos sus productos en el decenio de 775 ¡I 784 para la traslación de la capital, arruinada por los terremotos de 773, é importaron 1.747. 142 pesos 3 j rs. La cesión íue de la coarta parte de estos productos para los editícíos reales, y de las otras tres quartas para los de comunidades, yglesias y auxilios de particulares.

La del tabaco, en el quinquenio de 799 á 803, rindió de utilidad líquida 949.757 pesos !, que corresponde por aAo común A 189.951.

El ramo de rentas y composiciones de tierras realengas, en el decenio de 793 á 802, produjo la corta cantidad de 20.710 pesos, 3 i reales.

El derecho de Consulado, desde Mayo de 791, en que se estableció, hasta fín de 803, importó 91ÍÍ2D pesos 51 rs.

En la Casa de Moneda, en el decenio de 795 ¿ 804, inclusive, se introdugeron y amonedaron marcos de plata 187.649, 1 peso, 7 ochavas, 4 tomines, y de oro 335 marcos, 1 peso y 1 real.

Las asignaciones de curas con título de sínodos y doctrinas, ascienden anualmente á 43.235 pesos

Los sueldos de empleados de solo el departa mentó de Real Hacienda, con inclusión de las pe queftas asignaciones de los corregidores y alcal des mayores, importan al afto 198-898 pesos, o rs

Los fondos de consumidores de comunidades

de Indioa consisten cu 302 OJ'» p^^os, ó reales, impuestos en partícuiarcs al rédito de 5 por lOO, 6 exijsteoies en caxiis; de que se han trasladado las dos terceras partes á la de consolidóte ion de Vales.

Los ing:refsos anuales se reducen al expresada rédito de 5 por 100 dt: lo que estáimpuesio formal* mcnte^ y á una contribución que se cobra Con el tributo, é importa al ;iño 13.528 pesos, 1 real.

Pertenecen á este ramo algunas pequeñas* eb lancias, potreros y otras fincas de que no se llevava cuenta hasta los últimos años en que se han dado providencias para quí- Utles partidas entren al fondo común.

La administración corre por la Audiencia exclusivamente, como la de los Propios y Arbitrios, que están arruinados en todos los pueblos.

Hay un Monte Pió, establecido para habilitar ó socorrer á los cosecheros de añil. Se formó con 100 mil pesos prestados por el rey y con la contribución de 2 pesos por cada zurrón de este fruto en cosecha. Kn 806 tenía de existencia efectiva 61.0U> pesos, y repartido, ó en deudas de los mismos cosecheros, 551 .(>62 pesos, 2 reales.

Los ingleses, desde el primer tercio del s¡»;lo cinterior, tuvieron el proyecto de apoderarse de la provincia de Nicaragua, con el oboeto de abrir }.i comunicación de los dos mares, que fue el de las expediciones de \'ernon y Anson, tan costosas como desgraciadas.

En el .'.ño de 776, el capitán Smilh 1) que vivió

(l; Km el m»., Siinith.

18 años entre los Mosquitos, y se internó disfrazado varias veces, presentó á su corte descripciones y planos que se creyeron muy exactos, de todos los puertos, bahías, etc., de las dos costas del Sur y Norte. Quiso persuadir que el gran Lago se comunicaba con el mar del Sur por la bahia de Papagayos, y tanto la corte de Londres, como la de Madrid lo creyeron así algún tiempo.

Se recibieron después en Londres los planos y diarios del Coronel Hogdson, que no suponian tal comunicación abierta, pero sí la facilidad de abrirla por medio de un canal de seis leguas de largo,- que es la menor distancia de la Laguna A la punta que forma el mar, y que Hogdson llamó impropiamente punta de Papao^ayos. Su designio fué inclinar á su corte, como lo consiguió, á que continuase las operaciones simultáneamente sobre el puerto de San Juan y el de Realejo.

No se fió el Ministerio ingles de los papeles de Hogdson. Comisionó á otro Coronel, llamado Lee, que estubo en el terreno, para lo qual se valió de mil ardides. A su vuelta comprovó todo lo que aquel habia expuesto. Sobre los informes }' planos de los tres, Smith, Hogdson, y Lee, se escribió en Londres una memoria que fue premiada y corrió entonces con mucho secreto. Aun ahora se encuentran muy pocos exemplares de ella. El que quiera imponerse á fondo de este asunto debe buscarla, sin creerla en todas sus partes, porque se percibe que estando muy inclinado el Ministerio inglés al proyecto, se tiró íl presentárselo todo llano y hacedero.

Lo cieno es que se adoptó el plan de Hogdson en el año de 80, y que tubo las malas resultas que todos saben.

Nuestra corte hizo Jo que pudo. Instruida por mayor de las intenciones y de los datos con que se contaba, embió por el cabo de Hornos algunas tuerzas que no lle^^aron ú su destino- Quiso que se loriificase la bahía de Papagayos, y que la princi* pal mira se pusiese á embarazar la entrada por el rio de San Juan,

Al mismo tiempo comisiono á los ingenieros n* Joaquín Isasi y D, Josef Alexandre, con el Coronel D. Ignacio Maestre, que era Comandante de Omoa, para que reconociesen si la Laguna se comunicaba con el mar del Sur, y aseguraron no solo que no había tal comunicación, sino que mediaban entre sus respectivas margenes elevadas cordilleras y otros varios obstáculos que casi imposibilitaban á la industria humana que llegase jamas á abrir un canal navegable de la una A la otra parte.

Digeron también que las aguas de la Laguna conservan un nivel superior respecto al de los dos mares, como lo acredita por su único, continuo y precipitado desagüe que por el rio de San Juan tiene á la mar del Norte. „

Con estas noticias, acompañadas de un plano inexacto, quedó tan satisfecho nuestro Ministerio, que no mudó de opinión aunque después tubo en >us manos los diarios de Hogdson.

3ir>

Descripción de las islas adyackntrs de la costa DE LOS Mosquitos, A saver

Jsia de Providencia.

Tiene como siete millas de Itir^o y quatro dtancho; est.l situada en 13 grados y 20 minutos de latitud al Norte, en una situación muy importante, por tener el mando de la costa de los Mosquitos.

La mayor parte es tierra muy alta, pero tiene también bastante de llano; ambas son tierras muy excelentes. Casi toda la playa es pedregosa y alta; tiene pruebas de ser muy sana. Hay dos rios chicos y algunos arroyos con buenísima agua, y la de los pozos es igualmente buena.

La isla estil llena do buenas maderas, entre otras del palo moro, y cedro. También tiene pimienta de Jam«iica, muchos j.ivalícs, tortugas de tierra y aves de varias especies, y entre ellas loros y palomas. Tiene culebras, pero no son de veneno, no obstante que son de las mismas especies que las que tienen veneno sobre la costa.

El puerto principal está entre la IVovidencia \ la Chiquita isla de Santa Catalina, que es como al Ñor Noroeste de la isla de PioviJcncia. Hn este puerto no pueden entrar barcos de más de lo pies de aguas; hay al rededor otros fondeaderos, pero este es el principal.

En Santa Catalina se hallan vastantes vesti;:¡o>

de las fortiücacíones y casas de los yiijíleses que vivieron allí en el siglo pasado*

La tierra de estas islas es l:iü fértil que prodiich'án todas las cosas que se hallan entre los tro* picob. Lo que ha sido sembrado anteriormente como altjodún, muiz^ &\ se ha dado muy bicti.

Casi toda la Providencia está i;uaraccida con arrecifes, particularmente uno al Norte, que corre como cinco leguas a la mar. Todo al rededor de la isla y entre los arrecifes» hay abundíincia de tortuga, carey y pege- No hay mas a vitantes en ti día que dos familiar de mestizos que no pasan del numero de 12 á 14 personas.

Isld de San Andrés.

La isla de San Andrés es como de 10 millas de lar^o y tres de ancho. Está en latitud de 12 grados y 35 minutos al Xorte. Esta isla es de tierra baja y fértil, pedre*»osa y sana. El a<» ua de vever no es buena, ni en «jran cantidad, y es de pozo.

Aquí se hallan bastantes maderas buenas para hacer casas y embarcaciones menores, y entre ellas ay algún palo moro. Hay bastantes aves chicas, y culebras en los montes, pero no son de veneno.

El puerto principal está al Oeste; tiene agua para qualquiera barco, pero es algo expuesto al viento quando sopla del Oeste, y hay otro puerto al Nordeste para barcos menores que no tienen más de 6 á 8 pies de agua. Hay muchos arrecifes, particularmente al Xorte, á donde corren como

dos millas Á la mar. Al rededor produce bastante peftc. pero poca tortujja. Esta isla ha sido establecida por alimañas familias injílesas, casi un siijlo, pero no tenia muchas antes de la paz de 17(>3. Ahora tiene X) familias que están establecidas principalmente al Norte y Leste de la isla, con 2Sr> esclavos.

Tienen grandes siembras de ali;:odon y abundancia de plátanos, maíz, ftames, yucas, batatas y bastantes frutas como naranjas, aguacates y algunos cocos, &.• Tienen poco jjanado, al^junos caballos, ovejas, bastantes cabras, puercos, patos, pabos y gallinas.

Los habitantes son labradores y navejíames; tienen pertenecientes A la isla como 10 ch¡quito?> barcos y botes, y están empleados jjeneralmente en la pesca de torluijas.

Los labradores están solamente empleados en sembrar algodón, y dicen que pueden ganar ciento y cincuenta pesos fuertes al arto por el trabajo de cada esclavo que tienen empleado en dicho a!- icodon: pero este me parece algo crecido. Esta isla está lejos de la laguna de Perlas, como de ^le;;uas.

J^ia Grande lie ,Uanglt\ <5 <iv Corn,

Tiene como tres y media millas de largo y dos y media de ancho; está situada en 12 grados y 8 minutos al Xorte; generalmente es tierra alta, con algunos bajos. Los l>estig¡os demuestran que ha sido bolean en tiempos pasados.

La tierra es buena y produce las mismas cosas

como la Providencia y San Andrés; el agua es de pozo y buena. No liay maderas suficientes para hacer casas ó barcos» siendo todas chicas y no igyales ;l tas de las oirás islas. Hay pocas aves, á excepción de palomas, y de ellas hay una cantidad innumerable. Hay abundancia de culebras, pero no son de beneno.

El difunto coronel D- Roberto Hogdson ha tenido un establecimiento y hacienda en ella por mas de 30 afiost y ahora sus herederos tienen allí mu* chas ganados, puercos, obejas y cabras* También tienen algodón, platanares y milpas, No hay otros habitantes en la isla, sino dichos herederos, sus esclavos y dependientes. Los Mosquitos que han lomado refujíio en ella, siendo transeúntes, no son contados.

Tiene un puerto hecho de arrecifes al Norte, llamado el puerto de la Concepción, pero de poco fondo, como para barcos de 7 pies, y tiene dos ensenadas, una al Noroeste y otra al Sudoeste, en donde hay buenos fondeaderos, y qualquier barco puede fondear, pero están muy expuestos á los vientos del Norte, Oeste y Sur. Hay muchos arrecifes en el rededor, particularmente el Norte, Sur y Oeste. Hay entre los arrecifes y al rededor muchos peges y tortui;as.

Jsle/(is de Perlas,

Hay como 30; la más larga no tiene mas de media milla de largo. Generalmente están bajas y algunas anegadas, Xo producen más que cangrejos.

caracoles, iguanas y maderas de poca importancia. Cerca de ella se produce mucha tortuga, carey y pege. No hay habitantes ningunos, y generalmente ablando son de ninguna importancia. Todos los demás islotes hasta el Cabo de Gracias á Dios, están de la misma descripción.

Esta descripción fue hecha en Enero de 1793,

Noticia de las provincias y partidos quk tiene el reyno de guatemala, con sus respectivas producciones.

Obispado de Ciudad Real de Chiapas.— Sus producciones, ningunas en sustancia, excepto el poco

tabaco que coge, porque las que da se consumen

en su despoblada provincia.

Soconusco.— Produce cacao y algún aflil.

Totonicapam. — Da texidos de lana, y aun mas trigo.

San Antonio.— Cacao y algodón en rama.

Solóla.— Trigo y garbanzos.

Chimaltenango.— Trigo y minestras.

Zacatepeques.— Nada en sustancia.

Escuintla.— Sal y pescado.

Guatemala, capital y Arzobispado.— Muchos texidos de algodón.

Verapaz.— Ylados de algodón y zarzaparriHa.

Chiquimula.— Ylados de algodón y algunas minas de plata.

Sonsonate.— Muy pocos ylados de idem, algún bálsamo, añil, azúcar, petates y sombreros.

San Salbador. "Mucho añil y algún azúcar.

Comayagua, Obispado— Ganado bacuiio, alguno mular y muy poco aflil y zariíaparrilla.

Gracias— Tabaco \^ muy poco añil.

Tegucigalpa.— Minas de plata-

Nicaragua, Obispado*— Cacao, ganado bacuno y mular; quesos, añil, paíos de tinte, maderas, mucho maií!» azúcar, alquitranes, breas, loi tuinas y carey.

Kicoy a.— Ganado de dJclias dos clases, perlas é ylo morado.

Mat apalpa*— Trigo, acucar y ganado de las pro*

Seoobia.— Azúcar y ganado.

Costarrica. — Tabaco, azúcar, cacao é ylo mola do.

yoía.—Que en quanto i\ extracción de maderas y palos de tinte, no se verifican hoy otras que las que del puerto del Realejo se llevan al Perú.

Ofra.—La pesca del carey y tortuga se hace en mucha abundancia por los Moscos é yngleses que habitan por las costas del \orie de este reyno, sin que A nosotros nos resulte ventaja alguna.

Otra.—E\ corte de palos de tinte y de exquisitas maderas respectiva í\ diclia costa del Norte, tampoco nos rinde utilidad chica ni grande, sucediendo con esto lo mismo que con el carey y la tortuga, por cuya razón y sin que el puerto de San Juan se fomente, jamás podrá el reyno gozar lo que su mismo terreno le brinda por aquella parte en tantísima abundancia: Grnnada, y Enero 3 de 1<S00.

Copia de la descripción y explicación que del

PUERTO DE BlUFLIERS HIZO EL INGLES D. GUILLERMO PíT HOGDSON.

Su situación esta demarcada por la isla del Fierro en 11 grados y 55 minutos. Toda embarcación, para entrar en él ha de benir por entre el Caimán y la tierra, buscando las 6 y 7 brazas, siguiendo la demarcación de ellas hasta el núm. 3, en cuyo sitio ha de dar fondo precisamente, no reinando el SO. que es rarísimo en aquella costa, y desde este sitio, para vencer la rapidez del corriente se ha de remolcar hasta dar fondo donde lo manifiesta la fijíura de el ancla; bien que en la ensenadita que se figura de herradura, pueden anclarlos barcos, y con el mismo resguardo siempre que no haya recelos de que puedan escaparse ó hacerse á la mar, quando no convenga que lo hagan, pues aunque en él se demuestran unas piedras, están algo profundas y son fáciles de quitar.

El Morro es de tierra y piedra de todas magnitudes, pero produce arboles poco nutridos; se le ha regulado de altura desde la superficie del agua, 200 pies; de circunferencia dos millas, y media de diámetro.

El canal que se representa con dirección al río Escondido, tiene 10 pies de fondo, y entran en él embarcaciones de 100 toneladas, á 30 ó 40 leguas río arriba, debiendo entenderse que este con el otro del mismo nombre, es uno mismo, con la diferencia que á las 5 leguas tierra adentro se dibi-

Rklacioses dr AxtéKiCA Crntral. 21

de en estos dos braEos» pero siempre la entrada es por el primero: Se cree es el rio Mico, que nace próximo á Chontales, habitadas sus orillas de la nación Utua, numerosa.

El rio Escompra, que entra en el del Mico ó Escondido primero, no es garande y á las 5 leguas vuelve A unirse con el mismo rio. Sigue su navegación hasta las cercanías de Chontales, y sin tropiezo como 15 leguas, hasta el encuentro del rio Arrama, y desde allá es bastante navegable tambien hasta el salto de los Molejones ^ que habrá como otras 7 leguas» no obstante las diñcultadesque se hallan en este ultimo trecho por sus raudales y sequía.

Los demás ríos que entran en la laguna son cortos, á excepción de Coo Kracos. La isla de San Jorge, y callo de en medio son de piedra con monte. Todos los bajos que se demuestran tienen hostiones, de que se hace cal buena, y toda la laguna mucha pesca de manatí ó baca marina.

La canal entre punta de San Andrés y del Demonio, no es transitable, y el canal desde el fondeadero .1 punta de Naranja es capaz para embarcaciones de 30 á 35 toneladas.

El terreno que circunda la laguna es pantanoso en alguna distancia, pero quanto más se interna más apto es para siembras y haciendas de ganado.

El mejor terreno para el establecimiento es el que se demarca, por tener alguna altura, dibisarse qualquier embarcación que se dirija al puerto y estar mirando el fondeadero, y el canal que va A

río Escondido, por donde siempre se encaminan los indios.

Granada, 23 de Julio de \19\~Guillermo Pitt Hodgson.

DESCRIPCIÓN POR MENOR DE LA PROVINCIA DE NICARAGUA

Nombre de los partidos. Númeru de habitantes* Su calidad, ó clases.

Viejo Como 1 5.000 personas La mayor parte

indios.

Sutiaba 12.000 Casi todos indios.

Leon^ capital, con |

sus arrabales y j 25.000 ....... . Casi todos lad i -

haziendas ) nos.

Matagalpa 1 2.000 Los mas indios.

Segobia y Somollo. 10.000 Los mas ladinos.

Contales con sus | _ ...

., , ¡10.000 Tantos mdios

pueblos altos — ...

'^ como ladmos.

Managua 8.000 Tantos indios

como ladinos.

Masaya con todos | , ...

^ . , 1 24.000 Los mas indios.

sus pueblos ) ^

Ciudad.— Granada | ^ . , 1 ,.

. . ,. . } 13.000 Casi lodos ladi-

y su lunsdiczion. ) "^

^ ' nos.

Fi7/a. — Nicaragua I ^. ,

. . ,. . 22.000 Dichos casi to-

y su junsdicion. ) ,

Nicoya 8.000

Total.... 159000

Cacao, mucho.

Ganado bacuno, id.

Ganado mular, id.

Ganado cabalUir, id.

Quesos, bastantes.

Mai^, id.

Azúcar, algo.

Algodón, bastante*

Añil, en regular cantidad*

Brasilete, inñnito.

Maderas de todas clases, id.

Alquitranes y breas, id.

Carey y tortuga, mucha y por ambos mares.

Perlas, algunas.

lio morado, id.

Los diezmos importan anualmente de 45 á r>0 mil pesos en esta provincia.

Los efectos que en tiempo de paz se extraen anualmente para fuera del reyno, importan en

Añil 160.000 pesos.

Brasilete ;^ .000

Maderas 5.000

Alquitrán y brea 10.000

Total 1 78. 000

Los efectos que se extraen de la provincia para las demás del reyno importan, á saver:

En cacao 220.000

Ganado bacuno 100.000

ídem mular 15.C00

Caballar 6. 000

Quesos 16.000

Maíz 12.000

Azúcar 5.000

Algodón 8.000

Carey i .000

Perlas 5 .000

lio morado 3.000

Total 391.000

Nota

En esta provincia no se hace comercio ilícito alguno, por la dificultad de su introducción sin ser visto.

El valor de los efectos de ropa, europeos, que se expenden en esta provincia anualmente en tiempo de paz, no excede de 300 000 pesos, á causa del excesivo costo que tienen puestos en ella; pero estando ya habilitado el puerto de San Juan, es recular que quando menos se duplique su consumo.

Los frutos y efectos que vienen del Perú, que son vinos, aguardientes, cuerdas de guitarra, pellones, peroles y otras menudencias de poca monta, importarán cada año 30000 pesos, y los que se

I te van de retorno en los artículos ya indicados, de 5Ü ó 60 000 pesos.

Los efectos de ropa de tierra que bíenen anual* mente de la capital del reyno y sus inmediaciones, valdrán 60*000 pesos: compoiiense estos de legídos de algodón y de lana.

Los dos puertos abiertos que eüta provincia tiene» el uno por la mar del N., y el otro por la del S»i á saber San Juan y el Realejo, son inmejorables, á que se agreg;a que los transportes de frutos á ellos, se vei itícan á muy poca costa, tanto por la vondad del camino que ba para el Realejo, como por ser por agua las 95 leguas que hay desde Granada y Nicaragua al puerto de San Juan, esto es> las 50 por el gran Lago» y las 45 restantes por el Desaguadero de él, conocido con el nombre del río San Juan, sin que su pequeñísima barra perjudique en manera alguna d los traficantes.

La fertilidad, temperamento y demds bellas circunstancias de terreno de tod;t esta provincia y la aplicación de sus habitantes » prometen hacerla felicísima, muy útil á la nac ion « y lo mismo al estado, dentro de muy pocos años, siempre que se le auxilie por el Gobierno con algunas exenciones; que se provea el puerto de San Juan y orillas del rio de los Consuelos» que tanta faka les hace; que se limpie bien el Estero y orillas del Realejo, y que se extinga el infractuoso destacamento de milicianos que se le da A la fortaleza de San Carlos, tan perjudicial ú la agricultura como A la población de la provinciaLas costumbres de los naturales y demás gen-

te parda de esta provincia, son mejores que las que promete su ninguna instrucción. Como inclinados al trabajo son naturalmente bondosos; es raro el robo que se experimenta, y lo mismo las pendencias. Si vinieran á este pais algunas mil familias de colonos de loables costumbres, con inclusión de 150 á 200 buenos artesanos, que se repartieran por sus principales poblaciones, harían increíbles progresos aquí; y si entre las propias familias viniesen también cinco ó seis sugetos de buena moral, conducta é inteligencia, para maestros de primeras letras, no es ponderable el buen éxito que causada, en la inteligencia de que entre estos vecinos honrados se les podria proporcionar un decente pasar ó una congrua más que suficiente.

El quintal de maiz vale á quien cosecha, de tres í'i 4 rs.; el de frijol, de diez á 12 rs.; la arroba de arroz, 3 rs.; cada novillo de 4 á 7 pesos; una baca, 4 pesos; un caballo de igual edad sin mas educación que amansarlo, ocho pesos; una yegua, 4 pesos; la arroba de queso, de 8 á 16 rs.; el azúcar, de 12 á 30 rs. la arroba; la rapadura ó azúcar basta, de 6 á 8 pesos la carga de nueve arrobas.

La gente parda é indios se viste en la mayor parte de texidos de lana y algodón, trabajados en la misma provincia y en otras del reino.

El resto de los ha vitantes consume mucho lienzo amburgues y francés, con bastantes texidos de seda, Ídem de lana, listonería, sedas, ílo y zarazas españolas.

Los efectos de ropa europeos que quedan cita-

dos, se venden aqui por ma5^or á un 60 por ciento sobre sus principalesv en Cádiz^ y por menor al 90 por ciento; y los texidos de GuaicmaTa á un 3) por ciento por mayor, y al 60 por menor. Granada de Nicanigiiá, y Enero 2l> de \EfX>—Juan de Zattüa. ;Ví>/íi,— Una copia de esta descripción, con un mapa ó pequeño plano en borrador, despaché en 22 de dicho mes y aflo al Sr. Püona, Fiscal de Guatemala, para su remisión al Sr. Posada á Madrid. =Vale.

RELACIÓN

VERDADERA

DE LA REDVCCION DE LOS INDIOS INFIELES DE L\

PROVINCIA DE LA TACVISGaLPA, LLAMADOS

Xicjcjucs, cuyos Operarios han ÍAido, y falcn deíU

Provincia del SS.Nombrc de I £ S V 6 de Goacemala»

dcfdc cJ aóode itn. hjfU el prefente

año de 1674.

Dedícala como teílígo de viíla

£L M. R. P. FR.lT FERN/iNDO ESP/NO^

FnéUcéulor ,y MtmRro ProvinamiáeflA Provtncui/obndíAé

dei SS. Nombre ¿e ¡ESVS de CoMeméU^

Hímdufétí , yChiépé,

Al Illuílrifsífno Señor.

CON FCRNANOO FRANCISCO De BSCOBEOO.

Generil de \% Arfillerii del Rejfoo de laeo , Señor de tas ViHat á%

Zainafon , y Sanc>z en la Religión de San loan , Fiefidenre en !•

Aeal Audiencia, y Chancilleria, <\nt en e0a Cíodad nobiiiflíaB»

de Santiago de lote Cavallerot de Goafemaia rcfidc»

Governtdor, 7 Capiran General en la» FrovicKÍaa

de ío diRnra

SALE A LVZ

•4 soitart/'D, r ci^id^do del k. tadks

P^diemJ^f Ftsy l§sm Jt Z/stsJéim , kij§Ji fflti Sét9t0 Ff^umts^

<jmm9Íis9 ^ths I%á9 Jt Us C§»vewt9S Je 7^. P./. Ff#sii/.#ir

Teefmmgusttmmls, ydtU ¿•/?i^«. y itt di S Mi¿i»il Tté^itmfs^

y smm Pr^rmtsitf ¿fmtfsl^jCwmtffmfié dt Cc'U di tts.

Can hcencis , En Coátemsii , P#r l^efh de Ptnedd Tkétns'^ Imfnfefde Ltir^s . Año ír t éf 4»

Copia de vna carta qve el M. R. P. M. Fray

lOSEPH MONROY, PaDRE DE LA PROVINCIA DE GOATEMALA, DEL OrDEN DE NCESTRA SeÑORA

DE LA Merced, Calificador del Santo Oficio,

DiFINIDOR ACTUAL EN DICHA PROVINCIA, DOS VE-

ZES Vicario Provincial "in capite„ en ella, ESCRivió AL M. R. P. Fr. Fernando Espino, Predicador y Ministro Provincial de la Santa Provincia del Nombre de Iesus, del Orden de N. P. S. Francisco.

M. R. P. Nuestro:

Lo mas fervoroso de la charidad, no solo esta librado en el dar el pan de la doctrina á quien lo busca y pide, sino en buscar á quien darlo: no sossegó el patriarcha Abrahan hasta salir á los campos, compitiendo el ardor de su charitativo cora- <;on con los ardores del dia: tn ipso fervore diei. A imitación de los Padres antiguos, hijos de la Santa Provincia del Nombre de lesus, hallo en este viaje que salió V. P. M. R. de su retiro (que ha sido siempre el centro donde ha logrado su espiritual sossiego) llamado de la necessidad de aquellos pobres, y de la voz de Dios que con soberanos impulsos le dezia: Messis qnidem multa, operarii

úHtem paucí. Y aunque antccedentenietite tenia Dios dedicado á V. P. MR* para estos cMcrckios soberanos de charidad^ y para otros de liuimiento y enseñan va en el ejercicio de letraSi quiso Su Divina Mai^estad que acudiesse adonde eran pocos los obreros en la escuela de la diaridad; porque cii la escuela de las letras ay muchos en su Santa Pro* vincia» siendo la Alhenas christiana desta America. Con V. P. M, R» habló la promessa de Dios hecha á David: intelleclam tibi dabo & iustruam te: in lili hac qun gradicris, Jirmabú su per fe ácidos meos. Aunque le dio entendimiento A V, P. M. R. para luzimientos de eaihedra y pal» pilOi como lo dízen las experiencias que tenefiios con su ensefSanviK intellecium /iW dabo. Pero donde ma^ se han conocido las instrucciones divinas por donde V, P. M. R, ha con ¡do con tan siiii;ular exemploi dt.'ntro de la tela de la vida religiosa, ha sido en este viaje: I$istrnmn te in viti Mac f/uti grtídiens* Pues poniendo los ojos a que* líos pobres en V. P, M. R. para que ic los aluní' brasse, llamándole tantas vezes con firmeza y constancia f Dios, que habita en estos desseos, áize: Firmaba su per te ocuios meos, Y a viéndose tras» ladado estos ojos de misericordia en V. P. M. R,| y mirando con ellos ta necessídad de aquellos pobrest que habitan, como dixe S. Pablo: Jn soítiudiiiibus rrrm$tes, in caverttis Ik speiuHcís ierrw^ desechó \*. P. de sí todo temor á tantos peligros como se refieren, mirándolos con los atajos de charidad que le tiíu'ian del coravon. Perfeeta charetas/oras miítit timorem^ Siendo su esperanza so-

lamente la salvación de las almas, como dice el Espíritu Santo: Spes enim illorum, in scdvantem illos. Ruego y suplico á V. P. se perpetué este viaje, para que sirva de guia á los demás; ¡dichosos los que s¡guieren(l) este camino! que será obedecer a Dios, que lo manda en el capitulo 44 del Ecclesiastico, hablando de los varones que nacieron, no para suyos, sino para la misericordia: Sed illi viri misericordice suní; para que imiten como hijos á tal Padre que les dexó el camino andado: Filti eorum propter illos. Y pues la Religión le tiene á V. P. M. R. puesto en el candelero para luzir no solo su Provincia, sino todas estas partes con sus luzes de charidad, virtud y letras, mientras las gozamos acá, vayan tantos hijos como V. P. M. R. tiene por el camino que en este viaje les ha enseñado. Guarde nuestro Señor á V. P. M. R. para honra nuestra y servicio suyo. De la celda,, en este convento de Redemptores de Goatemala, 4 de Septiembre (2) de 1674 años.

M. R. P. N.

6. 1. m. de V^. P. M. R. su hijo y discípulo

Fray Ioseph Monroy

(i) En el original, sugieren. (1) En el original, Septrembre.

UCENCIA DEL GOBIERNO SUPERIOR

Don Femando Francisco de Escobedo, General de laArliUeria del reyno de laen, Seflor délas villas de Samoyon y Santi^i en la Religión de San loan. Presidente en esta Real Audiencia, Governador y Capitán General en su distrito: Por lo que toca á este Govierno superior, doy licencia ú lo* seph de Pineda Ibarra» impressor de libros de esta ciudad de Santiago de Goatemala, para que pueda imprimir vna Relación é Informe que el muy Reverendo Padre Fray Femando Espino, Ministro Provincial desta Provincia del Santissimo Nombre de lesus de Goatemala, del Orden del Señor San Francisco, ha compuesto y escrito, tocante á ia en* trada que hizo su Paternidad muy Reverenda en la Reducción del Xicaque, y otros parajes, y los acaecimientos de ella; atento á que para ello tiene las aprovaciones necessarias. Fecho en Goatemala, en trcze de Septiembre de mil seiscientos y setenta y quatro años.

Don Fernando Francisco de Escobedo^

p0r jnandado de Su S^ñtítm» D. LOKEKZO DE MOKTUFAR

Parecer del M. R. P. M. Manuel Lobo, Rector que ha sido y prefecto de los estudios del inSIGNE COLLEGIO DE LA COMPAÑIA DE IESUS DESTA CIUDAD DE GoATEMALA.

Por comission del señor Doctor D. Nicolás de Aduna, Dean desta santa iglesia cathedral de Guatemala, luez ofícial y Vicario general deste Obispado, Comissario del Santo Oficio y del Apostólico y Real Tribunal de la Santa Cruzada, e leido el informe que ha dispuesto el M. R. P. Predicador Fray Fernando Espino, del Orden Seraphico de N. P. S. Francisco, Custodio habitual desta Santa Provincia del Santissimo Nombre de lesus de Goatémala, y actual Provincial de ella y Comissario Apostólico de la Reducción de indios Xicaques de la Teguisgalpa, &, sobre la jornada que de orden de sus superiores hizo á dicha Reducción. Y confiesso que aviendolo visto, e estrañado que dicho M. R. P. aya con su relígiosissima modestia dilatado por tanto tiempo el comunicar las noticias desta mission Apostólica A su observantissima Provincia, en la cual el ardiente zelo de tantos Ministros Evangélicos que la componen las abria logrado para encenderse en mas vivos desseos de continuarla y de adelantar la labor comentada

para mayor gloria de Dios y utilidad de aquellas almas* Pero no dudo que governandola acra su P. M, R, como su Provincial, compensará esta omi* ssion aplicando medios eficaces para que tan felices principios se colmen con jíloriosissimos fines. Con las caudalosas aguas de su doctrina Evangélica regó este Ministro apostólico por alí^un tiempo la inculta selva de aquella gentilidad, en quien no halló ni rastros de christíandad, ni vislumbres de fe, Pero agradecida al riego, cómenos á reconocer y aun á desahogarse en agradables plantas de fervorosos chrístíanos, de los cuales, trasplanlados algunos al Paniiso del Cíelo, reconocen el beneficio de la gloria que gozan, á estas corrientes saludables que se le asseguraron. Pero retiradas ellas al imperio de la obediencia y vueltas al ori^ gen de donde salieron, son 3*a fuente capital que conducida en ríos caudalosos se comunica á aquellas montañas incultas, pues como Prelado supe* rior desta santa Provincia, ha embiado y cmbiará obreros apostólicos que con su predicación y doctrina las conviertan en agradables jardines. Y pienso que vno de los principales cuidados que pulsan en el generoso coraron des te gran Prelado es el que solicita la reducción de aquel su aprisco desvalido, y que quando como Pastor govierna la dilatada grey cometida ú su cayado, repite tierno lo que el supremo Pastor Christo: Ai ¿as oves ha beo quae non snní ex hoc úvíIé^ A Utas úporteí ^csp. 10. me addticere. \ y3.qu^ cmbsLVgaáo de obligacio* nes mayores no acuda personalmente á conducirlas á los rediles del Evangelio, hazelo por medio

de los herederos de su espíritu fervoroso. Púsole Dios á Abraham precepto de que dexasse las comodidades de su casa, renunciasse las conveniencias de su descanso y se enagenasse de las dulzuras de su retiro y peregrinasse á tierras estraftas y desconocidas, incierto de los peligros á que lo exponia, y solo advertido de la trabajosissima jornada en que lo empeñaba: Egredcrc de térra tua,,. Kveni i9t terram qtiam moHstravero tibi, Y pe- c«ii««.c.!i. netrando el mysterio de precepto tan arduo S. Ambrosio, dice: Ad magisterium futurae successio* uis informatus k instructus est. Destinaba Dios á Abraham para exemplar de missioneros aposto- s. Ami»?. lieos, y quiso que tuviessen en él sus successores un perfectissimo maestro de quien aprendiessen obediencia para desprenderse de proprías comodidades, valentia para emprender correrías arduas, y animosidad para despreciar peligros patentes quando el orden de Dios los empeftasse en ellos. Volvió después Abraham por la mesma obediencia divina á su patria y casa, y comenyó á dessear con vivas ansias herederos, aun quando las causas naturales parece los impossibilitaban, y concedióselos Dios, obligado del religiosissímo motivo con que los solicitaba: condecendió con sus desseos y ruegos (dice S. Ivan Chrisostomo) porque non vitam, twu factiitates á Deo exposcit, sed dtgNunt quaerit sui haeredem iaboris. No desseó vida, ni s.CkfWM. pidió riquezas, sino herederos de su espiritu y imi- acmuiat. tadores de sus alientos en sus trabajosissimas excursiones. El impulso divino y el imperio de sus superiores sacó á X. M. R. P. Provincial Fray

Rn-ACioMkt OR América Cimtb«u ts

I. Cor. cap. 3 y lo.

S. Hicr. ¡n

Ruih.

Fernando Espino de la dulzura de la Recolección

desta santa Provincia, en qite como Superior presidia, y lo empeño en la ardua y peligrosa jorna* da de los Xiaiques; el precepto mismo lo revocó á la tranquilidad dulce de la celda que avia dcxa* do, y parece que la ha logrado en solicitar de Dío^ dignos herederos de su apostólico espíritu y de sus atentados esfuerzos, que continúen las correrias que le interrumpió su obediencia, pues los ha conseguido tales quales la esclarecida religión sera* phica sabe formarlos para ministerios tan altos. Si bien, poraver N. M* R. P. Provincial abierto los primeros fundamentos del edificio de la fe en aquellas montañas, podrá decir con S. Pablo: Uí sapiens archilectus postti Jiindamenttim, Y de su P. M. R. y de sus successores en la converssion de aquel gentilismo podré yo dezir con S. Gerónimo: Apostolicae dignitatis est iacerefundamcntum; qiii inferiores arlifices sunt, posan nt aedes snpra fnndamenta constrnerc.

Apostólico espiritu fue neccssario para zanjar los fundamentos de aquella fabrica, sobre que los artífices inferiores podrán encumbrar el edificio (1) hasta el cielo. Y si como se espera de la predicación y fatigas destos alentados obreros, se cogiere copiosa cosecha de conversiones, y colmados frutos de virtudes christianas en las dilatadas serranías de los Xicaques, cosecha y fruto se deberán al que con sus desvelos dexó sembrada en ellas la primera semilla del Evangelio, y para que no fal-

co £n el original, edicio.

33<)

lassc la escarda y cultivo, lo asscíí;uró con cl arle y libros que dcxó formados en aquel idioma bárbaro, para facilitárselo á los nuevos obreros.

Y es muy cierto lo que dixo el Xazianzeno: Xon tnifft eius qui demessuit spica est, ver uní illius qui semeutem fecit. No se debe la j;Ioria de una cosecha a los que siejxan las heras tupidas, y derriban las espigas maduras; sino al que sembró en la tierra barbechada con sus fati^ras, y rejeada con sus sudores, el rubio grano que descolló en doradas mieses.

Es, pues, este informe dignissimo de que se dé á las prensas y se imprima con moldes de eterno agradecimiento en los cora(^ones, y que los que de la Sagrada Religión Seraphica emprendieren con zelo ardiente esta Mission Apostólica, tengan un derrotero seguro que seguir, y un exemplar ilustre que imitar; y para que al intimarles la obediencia, pueda repetirles quien les desseare el acierto, lo que S. Ambrosio dixo A las Virgenes, proponiéndoles el excmplo de una ilustrissima matrona: HiPic sumatis exemplo vivendi, ubi tanquam in exem piar i ma histeria expressa probitatis, quid corrif¡ere, quid effuf^ere, quid t enere de^ beatis, osteptduuí.

Assi lo siento, salvo &c. En este colegio de la Compaftia de lesus de Goatemala, á 22 de Septiembre de 1674.

Urat.Sadver»us lif lian.

S. AmU. >(ie Vi'fiíi*

Manuel Lobo

LICENCIA DEL ORDINARIO

Nos, El Doctor Don Nicolás de Aduna, Dean de la San til Ig:1esia Cathedral de esta ciudad^ Comissario Apostólico, Subdelegado íjeneral de la Santa Cruzada en esta Corte, y del Santo Oficio de la Inquisición, luez» Provisor, Oñcial y Vicario general de este obispado» por el Illu§trissimo y Re* verendisstmo seílor Doctor Don loan de Santa Mathia, Saenz de Maftozca y Munllo, por la divina gracia y de la Santa Sede Apostólica, Obispo de Goatemala y Vera paz, del Consejo de Su Ma» gestad, ífec. Por la presente damos y concedemos licencia para que en la imprenta desta ciudad se pueda imprimir C* imprtmíi el Informe que el muy Reverendo Padre Predicador Fray Fernando Espino, del Orden Scraphico de nuestro Padre San Francisco, Custodio habitual de esta Provincia del Saniissimo Nombre de íesvs de Go^temala, y actual Provincial de ella, y Comlssario Apostólico de la Reducción de indios Xicaques de la Teguísgalpa» dispuso sobre la tornada que de orden de sus Superiores hizo á dicha Reduccionr Átenlo á que avlendolc remitido A el Reverendo Padre Ma»

3X\

nuel Lobo, de la Compañía de lesvs, nos ha constado de su aprovacion poderse imprimir.

Dada en la ciudad de Santiago de Goatemala, en veinte y quatro dias del mes de Septiembre de mil seiscientos y setenta y quatro aftos.

DocT. D. Nicolás de Aduna

Por BUUKlado d«l Scftor Proviior y Vicario f eoeral

Miguel de Cuellar Varona

Ai Señor Don Fer fiando Fraftcisco dv Escobaio, General de la AríiUtriu del revito de íaen, Se^ ñor de las trillas de Samayon y Saníi^, eu la Reiigíúít de S, ÍOiift, Presidente en la Real Audiencia y Chancilieria que en eíiia ciudad de SitHliíigo de Goalemala reside; Governaáor y Capitán Geueraí c/i .^ti distrito^ ele.

Illüstrissjmo Señor:

No t!S nuevo que del coravon passen ú las li?- tras, esculpidíiíí, la inclinación y voluntad^ siendo el arcaduz )a lcngu;i. V assi, sm arrimarse á mi níecto níng^una diligencia» por si mismíi fuem rstn Relación á buscar el amparo de V* S* en virtud del afecto que de su dueño hereda» Arrojo y temeridad mía fuera intentar reducir ñ suma tantos hechos valerosos como en V* S. caben. Solo digo (íiín lísonj:!] que concurren en su illusire persona las preroífaiivas todas y excelencias que se de- !^scan en los muy grandes varones. Solo lo que intento es pag^ar en algo lo grande de la deuda en que mi Rclig^fon Seraphtca y yo nos hallamos empeñadoH. Porque si el agradecimiento es pnga forzosa y pensión hidalga, y la memoria gustoso tributo del beneficio, que obliga á mostrarse agrá-

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decido al que se halla beneficiado, siendo cada día mayores las mercedes, favores y honras que de V. S. recibe esta provincia seraphica del Santissimo Nombre de lesus de Goaiemala, y yo en particular, forzoso es el reconocimiento. Este me obli^ja á que venya postrado á sus pies ;\ reconoceríh la deuda, con este pequeño don, que es la Relación y nuevas que traigo de l.i provincia de la Ta^uis^alpa, que llaman los Xicaques, ofreciendo en ella vna voluntad agradecida, que es muy justo, en quanto A esta Provincia Seraphica toca, que qualquier hijo della la manifieste, contribuyendo el cornadillo de su corto possible para el desempeño, pues, de tantas honras tan sin exemplar como ha recebido esta provincia en las ocassiones que se han ofrecido, y aora de nuevo ha recebido en embiar á dos operarios ;\ la reducción de aquellos infieles Xicaques: al P. Predicador Fr. Lorenzo de Guevara, á los valles de lamastran y Cuscateca, cercanos i\ los Xicaques, y al P. Predicador Fray Pedro de Lagares, al valle de la Fantasma; este, A expens;is de V. S.; el otro, á su devoción, zclo y honra de ambas Magestades, patrocmandole, como también lo ha hecho con el Padre Predicador Fray Pedro de Ovalle, que está en otras reducciones en el valle de Olancho; feliz y dichosa provincia, patrocinada con el zelo y amparo de tal Presidente, Governador y Capitán General. Acu de V.S. Á quien es, y ser Sindico General de toda esta Nueva España, por patente que tiene de

(>) Kn «1 ori(i»al, rf%^mfr.

nuestro Reverefidíssimo Padre Comissario General que fue, Fr* Hernando de la Rúa, y como protector y amparador de la familia humilde de mi Padre San Francisco, la honra V. S. L; assí, siendo 30 el menor hijo desta provincia y Ministro Provincial de ella, viéndome honrado con el favor que podía estimar el de mas gigantes prendas, conociéndome siempre a^adecidoi me pongo A sus plantas con este papel, para que sirva de aliento á los religiosos que lo leyeren * para esfor>;arse a redemir almas de aquellos idolatras* Y á los que no son religiosos, que alaben á Dios, de ver la propagación de la santa Fe Catholica con el patrocinio y amparo de V. S. Bien conozco no tiene otro acierto este papel que el de aver elegido á V. S. por patrón que lo patrocine. Que si llamarse la protección sombra, es porque oculta y encubre los defectos, a la de V. S. me prometo que los destos renglones parecerán luzes, y me hallaré seguro en la protección de su luziente esfera. Y aviendo ido V. S. á visitar los puertos de todo este Govierno, y aviendo visitado el castillo de San Carlos de Granada, mandándole fortalezer, pasando por la ciudad de la Nueva Segobia, y teniendo noticias alli avia cantidad de indios Xicaques que desseaban la predicación del Santo Evangelio, dexó V. S. orden á D. Francisco Fustamante (1) dándole el vaston de sargento mayor para este efecto. Y se ha logrado este zelo christiano de V. S. por aver dado aviso D. Francisco Fustamante que están más de

(I) En c\ oñgia»\, FustamrH/f,

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dozientas almas pidiendo ministro, á cuyo efecto va el Padre Predicador Fr. Pedro Lagares, y assi esperamos muchos copiosos frutos que ha de dar para servicio de ambas Magestades. Dios guarde á V. S. con los aumentos de salud y gracia que este su mas humilde capellán dessea. San Francisco de Goatemala, y Septiembre 17 de 1674 años. B. L. M. de V. S., su afecto capellán, Fray Fer ftando Espino,

Fray Fernando Espino, Predicador, Cusiodso habitual desta Santa Provincia del Santíssímo Nombre de lesus de Guaiemala, y Comíssaria

Apostólico de la Reducción de los indioí> Xicaques de la Taguisgalpa: por mandado del M. R. P. Fr. Francisco Calderón, Secretario general délas provincias de la Nueva España, Padre desta del Santissimo Nombre de lesus, dos vezes Comissario V' issitador de ella. Aviendo visto su P. M. R. los despachos que el M. R. P. Ministro Provincial Fray Christoval Serrano me dio de Comissario Apostólico, para la Reducción de los indios Xicaques de la provincia de la Tag^uisgalpa, donde fueron martirizados los benditos Padres Fray Estevan Berdelete, y Fray loan de Monteagudo, hijos desta santa provincia, me mandó su Paternidad que pues avia yo ido á aquellas partes, con fidelidad y verdad le certificasse de mi viaje y del sucesso de la reducción; y assi, obedeciendo á su P. M. R. como á mi Prelado legitimo que era, dixe y juré /;/ verbo saccrdotis, que mi viaje y sucessos en aquellas montañas fue desta manera, con toda brevedad y verdad, quitando muchas circunstancias que no hacen al caso, por abreviar.

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Primera menic llegaron A csia ciudad de Guati-mala dos indios de los «joniiles, recién baptizados, que los iraxo el capitán D. Bartholome de l-lscoto, los quales se llamaban, el vno loan Antonio, hijo de vn capitán, y el otro, Andrés Caberas, los quales, aunque estaban baptizados, estaban mal catequizados porque el que les baptizo no sabia el idioma dellos (como hizo con otros muchos iníieles). Yo, con parecer de hombres doctos, después de averíos catequizado é informado lo mas bien en nuestra santa Fé Católica, y como lo manda el Ceremonial Romano, stéb couditione, los baptizé, porque los hallé muy bocales en todos los artículos de la Fé. por saber yo el idioma de ellos: estos dos que vinieron A esta ciudad, viendo y entendiendo que yo sabia su idioma y lengua, y que no avia otro que la supiesse, con muchas ansias é importunaciones me pidieron y rojearon fuesse yo «i sus montañas á catequizar y baptizar A sus deudos y parientes, y que les enseftasse el camino del ciclo; yo, entonces, hallándome en la santa Recolección de Almolon^ja, enfermo, les dixe no podia ir, por las incomodidades de aquellas montañas, y longitud que ay mas de dozientas letonas de aquí allá) y viendo ellos que yo no queria ir, el vno, hijo del capitán llamado loan Amonio, de muy lindo parecer y entendimiento, medixocon coraje santo la razón si^juiente: I\i dre, pues, ¿no tiesis que ios que uo están baptizados se van al in/ierno, tugar de fuego y habita don de demonios?; mira, que si no vas á echar ai Cieio, donde esíd nuestro Dios que nos crió, tí

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nuestros padres y parientes, que te castigará Dios si mueren aquellos sin baptismo* Aunque le entcndi, le pregunté otra vez ¿que me Ucaiaí Viendo yo que estas razones eran mas de chrislian o antiguo, que de gentil recien convertido, y algo enojado, me respondió y repitió las sobredichas palabras que me assombraban, y saliendo yo al claustro de la Recolección, hallé al R» P. Fray Francisco Meneses, Difinidor, y al P. Fray Miguel de Gordo va, Vicario, y les dixe lo que aquellos me decían, y dichos Padres me dijccron que me encargaban la conciencia, y que fuesse. Comuni* quelo también con el Illustrissimo y Reverendissimo señor Maestro Don Fray Payo de Rivera, Obispo que era entonces deste Obispado, y oy dignissimo Arzobispo y Virrey del reyno de la Nueva España, y me dixo lo proprio; y los indios hizieron vn Memorial, y se fueron al señor Presidente Don Sebastian Alvarez Alfonso Rosica de Caldas, pidiéndome, y también le encargaban su conciencia y le citaban para el tribunal Divino si no me embiaba. Su Señoría comunicó el caso con el M. R. P. Fray Christoval Serrano, Ministro Provincial, y le pidió por petición (la qual está en mis despachos), que me embiasse, y su Paternidad me dio los despachos, patentes, y comission para dicha reducción, los quales papeles originales entregué á el M. R. P. Fray Francisco Calderón.

¡Secretos juizios de Dios! Estos dos indios cayeron enfermos luego en esta ciudad, lleváronse á la enfermería deste convento de Goaiemala, en donde se les acudió con mucha caridad, como la

tienen aquestos benditos enfermeros desta enfermeria; murieron ambos, no llevándose vno á otro mas de ocho dias; enterráronse en la capilla de los indios del Barrio, con hábitos de S. Francisco N. Padre, con la pompa que se entierra vn religioso professo, porque vio la comunidad la disposición de la muerte de ambos.

Y fue desta manera: que estando el primero que murió, loan Antonio, confessado y sacramentado (que lo confessé yo) aviendome ido á. nuestra celda á descansar, le dexé vn Christo en las manos, y vn donado que le assistíesse; comentó á inquietarse y á dar vozes y querer arrojar el Christo, y viéndolo assi el donado, fue y llamóme; fui luego y pregúntele ¿que tenia, pues estava tan assombrado? y muy risueño me respondió estas palabras, con grande alegría: Padre, ya no tengo nada, ni tengo miedo; primero, si estuve muy alborotado y congojado, porque por aquella ventanilla (la cual cae á la huerta, y esta muy alta) entraron tres ó quatro bultos muy feos V desgreñados, y me dixeron que arrojasse este Christo, que tu me engañabas; yo los via, y el Padre que estaba conmigo no los via, y assi me assombré,y mientras este Padre fue d llamarte, por la misma ventanilla entró vn español mofo^ hermoso, muy lindo, y riñendo d aquellos bultos, les dixo: quitaos de ai, idos, salios presto, que aquel que tiene en las manos es nuestro Dios; y luego las bultos con mucha presteza se salieron por la ventana, y me dixo este español: no tengáis miedo, y me consoló hablandome en mi

fuvsína I en g va; yassf, Padre^yo e^toy muy con' lento; mas quierú tnonr^ que i^olver á na tierra^ Y con esto apret6 el Santo Christo llei^andoselo á su rosiro» y besándolo muchas veces; cogió el cordon de N- P* S. Francisco y lo besaba muchas vezes; yo les conté á los Padres lo que passaba, y con csso se juntaron mas de diez religiosos sacerdotes, dando gracias A Dios de verle lan contento, y decía algunas palabras en romance, y repelía muchas vezes, lesns, Marta, San /í<fiw;dióle vn parasismo y cantáronle el Credo, y volvió muy alegre y dixo á los Padres, apuntando á un rincón, con Christo y cuerda: Echen agua bendita; y se reia, y preguntándole yo {de que se reía? me diio: De ver huir aquelios nticos, de miedo del agua bendita. No se puede dexar lo siguiente, aunque me dilate (dexo otras circunslanciasí); encomendándole yo el alma por el Breviario, aunque estaba muy d esa ssosse gado, con atención estuvo, sin menearse, oyendo la recomendación del alma: y acabándola me díxo: Dios, i e lo pagará^ Padre. Yo le díxe: sí supieras lo que aquí te he dicho, le liolg^aras mas, y sonriendome dixo: Todo lo he en* tendido, Padre. Y para cerlificarme yo, le pregunté ¿que avia entendido? Y me diJto casi toda la recomendación; dentro de tres horas murió.

El otro murió luego, á los quatro ó seis días, con demonstraciones de chrístiano, pero no con estas de loan Antonio; ¡6 fueixa de predestinación, y misericordia de Dios» que gentiles barbaros acaban dándonos tantas muestras de su salvación!

Con estos alientos sali para mi viaje, llevando en mí compañía al P. Predicador Fr. Pedro de Ovalle, y llegamos á vn pueblo llamado Santa María, donde ay iglesia y casas; hallé como veinte personas, entre chicas y grandes, los quales indios avia reducido el capitán D. Bartholome de Escoto; hallé al padre y madre de los que acá avian muerto, tendidos en el suelo para morirse (que esto hazen por superstición antigua quando se les mueren los hijos ó madre); avia muchos días que no comían, ni bebían, porque avian sabido la muerte de sus hijos (que les llevó la nueva vn indio que se adelantó). Yo les consolé, y comieron y bebieron: la india madre de el vno, no quiso consolarse; murió; seria de edad de mas de setenta años. Cathequizela, y sub cofidítioue la baptizé; murió luego con demonstraciones de christiana; el cacique ó capitán se consoló y está bueno.

En este pueblo de Santa María estube como vn mes, cathequizandolos y enseñándoles la doctrina christiana, y en este ínterin salieron como 20 personas, entre chicas y grandes; estas temen mucho á estos de Santa María, porque dizen, que son hechiceros y que les matan sus hijos; dixeronme no querían estar alli en Santa María, temerosos de estos; y assi los saqué siete leguas á fuera á vn valle muy ameno; alli híze vna iglesia, fundé vn pueblo, pusele por nombre San Buenaventura; alli loscathequizéy baptisé, instruyéndolos en la Fé Catholica; hizeles sus casillas y milpas de maíz: los circunvezinos de alli, que son españoles, mulatos, y indios, que están en tres

valles que se llaman laliapa, Cuscateca, y lamastran, acudían á oír Missa, porque raras vezes la oyen, por estar muy lejos su cura» mas de veinte leguas; estos me proveían de carne, que davan á estos recien convertidos, y comunicaban con ellos: casé á indios cliristianos antiguos con indias recíen convertidas, y ú. la contra, indias christííinas antiguas con indios recien baptizados; avia como quareuta y mas personas; hiie la Semana Santa y celebré los Oficios Divinos. Puse Monumento lueves Santo, con el Santissimo Sacramento, con muchas luzes de cera blanca (que se labra en aquel valle); hubo su procesión, disciplináronse muchos Xicaques, y ellos mismos con sus ñechas y arcos rondaban el pueblo, temerosos no viniesen los de la tierra adentro (que estábamos cerca de vnos indios caribes llamados Taguacas), y huvo cantidad de españoles, mulatos, y negros. Y estando yo algo convaleciente de vn grave achaque (que me puso en trances de muerte) que aun no me podía menear en la cama, por permission de Dios, vn hidalgo á quien todos obedecen por su condición rigida, vino como á las tres de la tarde acompañado con mas de veinte mulatos. Y porque yo avia sacado á los infieles recien convertidos á este paraje que se llama San Buenaventura, sin tomarles parecer, muy colérico mandó me levantassen de la cama, y en vna mala silla me mandó poner con imperio, y á vnos mulatos que me cargassen; assi lo hizieron y lleváronme como mas de una legua; yo me desmayé, y no obstante metiéronme por vna montaña espessa, de mucho

lodo y pantanosa; ya era escuro, y llegamos á vn rio caudaloso, como á las ocho de la noche, y metiéronme en vna canoa bien pequeña, y passaronme el rio y lleváronme otra media legua de montaña, hasta salir A vna estancia que llaman el Zamorano; alli me hallé bien fatigado y casi muerto. Doy gracias á su Divina Magestad que assi lo permitió para que yo mereciesse y padeciessc por él, por cuyo amor padeci todas estas cosas, y assi no me di por ofendido y agraviado de tal hombre, antes otro dia por la mañana lo regalé con vn poco de biscocho y chocolate que tenia.

Estando en esta estancia llegó á los tres días el clérigo, llamado Andrés de Torres, el qual ya antes me avia venido A ver estando yo muy enfermo con la grave enfermedad que tuve, muy peligrosa, en la poblazon de S. Buenaventura, donde me sacramentó dicho clérigo, porque mi compañero Fr. Pedro de Ovalle se habia ido A vna estancia, nueve leguas distante de donde yo estaba, á confessar á vnas personas devotas de \. P. S. Francisco, que se llama lamastran; allá también estubo muy al cabo mi compañero, y yo sin habla mas de quatro días, sin tener en mi compañía mas que los indios é indias recien convertidos, los quales viéndome tan enfermo, lloraban, y según me dixo D. Luis de Servellon. que acaso llegó alli en este tiempo, le dixeron: Qttattdo está assi vna persona tan mala, ¿que haseis vosotros.^ Díxoles el cavallero: rezamos delante desta imagen que está aqui. Entonces ellos, con ser barbaros, dixeronle: />Mfs hagámoslo assi todos. Hincáronse de rodillas de-

ESLAOOUSt D« Améska QUTVnM,, ]3

laiite de vna imag^en de la Limpia Coücepcian, de lienzo, en vn aliar en donde yo de^ia Missa, y alH diso eí Ave María ea romance dicho D. Luís Ser vellón, y ellos con mal articuladas palabras repettíin el Ave María, con golpes en los pechos y lagrimas en los ojos* Esto me contó este c a vallero después que v^olví en mi, admirándose, a&si de aver yo vuelto del achaque ú la salud, como de ver á los recien convertidos y baptizados aver hecho aquella acción,

Era mi albergue, adonde padecí esto, pajizo, de ocho var¿is de lart40, y quatro de ancho, cercado con vnas cañas, que á quatuor ventis entraba el aire y ventisco, y era por Octubre, que en aquellas partes son las aguas rigurosas; aqui, como digo, vino este clérigo de vn pueblo llamado lalapa, treinta leguas distante deste rancho, porque supo estaba yo en aquel peligro; traxo consigo á vn Hermano de la Tercera Orden, descubierto, llamado George de Sossa, acertado en curas por ser buen arbolario y hazerlo con mucha cbaridad; curóme, y aviendome dexado convaleciente se volvió á lalapa, y sabiendo después avia yo recaido, vino á dicha estancia del Zamorano, en donde me halló (como tengo dicho), y vino en su compañía el mismo Hermano Tercero George de Sossa; pusiéronme en una jamaca, y en ombros de mulatos é indios, por vna cuesta muy agria, empinada, que tiene mas de cinco leguas de subida, y á los lados peligrosos precipicios, sin agua en todo el camino, tardamos dos dias hasta llegar á vna estancia cerca del pueblo de lalapa, en donde estuve

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algunos días y me acudieron con charidad los que assístian allí, y después me passaron al pueblo de lalapa, adonde el buen clcrig^o me assístíó, y convalecí y fuimc á la ciudad de la Nueva Segovia, mi patria, distante deste pueblo mas de doze le- (>uas, a convalecer; duróme la convalecencia mas de quatro meses.

Y aunque padecí estos y otros muchos trabajos por el amor de Dios y de mis próximos, no por esto pienso que tengo obligado á Dios; antes estoy de mi poca virtud y paciencia rezcloso; solo confío en la misericordia divina, que por su bondad me ha de salvar. Volvime al pueblo de S. Buenaventura, que avia yo poblado, el qual estaba despoblado, porque los Indios, viéndose solos, se fueron otra vez á la montaña y se metieron en unas grutas, temerosos de los de Santa María sus enemigos.

Envarqueme yo y mi compañero Fr. Pedro y vn español loan García de Miranda, aunque viejo, gran soldado; no llevábamos armas, mas que el Santo Evangelio, palabra de Dios; el viejo si, llevaba su escopeta, y tres indios christíanos; envarcamonos en el rio de Guayambre, en cuya ribera está el pueblo de Santa María, en dos canoas y una balza; fuimos rio avaxo, como vá hasta abazo (vá muy rápido y tiene en el medio muchas piedras levantadas, con que era forzoso apearnos y subimos por los peñascos, y a gatas subrepando entre aquellas malezas, andábamos vnas vezes dos quadraSy otras mas, y otras menos; vá el rio encaxonado entre peñascos muy altos; tiene pocas orí-

lias, que todos son arcaduzes); cainfníiTnos quarenta, ó cinquenta leguas, durmiendo en parajes de muchos mosquitos y otras incomodares que se pueden imaginar.

Al cabo de tres días llegamos d los Encuentros, que llaman, que es adonde se juntan este rio de Guayambrc con el de Guayape» rio de mucho oro, que baxa de los %'alles de Olancho; alli entre los dos rios está vna grande plava; hallamos como veinte personas en vnos ranchos ó buxios de ojas anchas que se crian por allií nos recibieron muy bien; el capitán es chrístíano, y su mujer y hijos, y otros quatro ó seis; llamase el capitán Apuis; en el baptismo le pusieron D. Diego de Olmedo; regalónos con pescado, miel, tortuga, y puercos de monte.

Estaba afligido este capitán porque avia embiado rio avaxo, azia el mar de Norte (adonde entra este caudaloso rio) á cinco deudos suyos, y avia tiempo que no venian, y él sospechaba los avian muerto ó captivado los ingleses (los quales están abaxo deste rio, poblados en compaflia de muchissimos negros y indios caribes; hanse casado los ingleses con las indias y negras, con que me dixeron avia mucha cantidad de gente de toda brosa). El capitán, al cabo de tres dias, viéndome celebrar y dezir missa, llegóse vna mañana estandome yo revistiendo, y dixome: Padre, pues me desis que esso que levan tais {por la Hostia) es Dios, que sabe (odas las cosas, preguntadle que se ha hecho mi gen te, ¿si están muertos ó i;iros? Dixele yo con gran fe: si haré; y apenas avia acavado yo

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la missa, en la qual pedí á Dios me pussiese en e! coraron y boca lo verdadero de aquel caso, quando se Ue^o á mi con grande imperio y dixome delante de todos. ¿Que dise Dios, Padre? Vo sin advertir mas de lo que avia pedido á Dios en la missa, le dixe: Oy vendrán todos ius detuios, Y él, alterado, prej>untó segunda vez: ¿Oy vendrán? Dixele yo con fé: Si. Alborotáronse de contento, tocaron sus pitos y danzaron. Preguntóme mi compaftero, y el buen viejo español, ;que regozijo era aquel que mostraban los indios? Dixeles lo que passaba; ellos me dixeron: bien pudiera V. R. responderle equivocadamente; pero yo tuve gran fe (que es forzoso entre aquellos infíeles); obre Dios como quien es, les díxe, tomando por instrumento lo desechado y vil del mundo para dar á entender que todo lo haze su Divina Magestad, y nosotros nada.

Luego, que serian las siete de la mañana, todos aquellos gentiles comentaron á mirar y atalayar rio abaxo, á ver si venian; llegó el medio dia, las quatro de la tarde, y hallándose ellos cansados de atalayar, y que no venian las canoas, llegóseme el capitán, triste ya, y dixome: Padre, parecenie que mefitis vos, ó mieptte aquel Dios. Vo le dixe: todavia ay sol; con harto miedo y harta congoja de ver que aquellos parecian ya atloxar, cogi el Breviario y fuime azia el monte, encomendándolo á Dios lo mejor que pude; sali dentro de media hora; dixome el capitán: Pareceme que de corrido V afrentado te fuiste al pnonte. Diziendo esto :¡ó misericordia de Dios!) luego al instante assoma-

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ron dos caaoas por vna punta del rio, y él y los demás, dando írritos de alegría, dixeron: AqueUos son ni4es¿rús deudos^ que están muy iexos^ la punta del rio; verdad dise nuestro Dios. Ya es nuestro Dios. Considere cada vno el alegría que tendríamos los christíanos.

Lle«:aronse las canoas cerca de donde estavamos, y venían todos los que avian ido, pero venia muy achacosa vna hermana del capitán; llegóse á ella, y viéndola tan achacosa vino á mi y dixome: Tu gente, la que ve$ü& d sacar, han hechisado d e^ta nti hermana , y ntc la matan: no me ha de quedar ninguna con vida; las tengo de ahorcar y matar d todas. Las quales ya venían, que avia yo embiado por ellas para llevarlas á San Buenaventura.

Bramaba el indio capitán como vn toro; es valiente, temenle todos; no le pude aplacar. Dixele á los que llevaban la enferma que passassen á sus ranchos, que están rio arriba de Guayape, como media legua: passaron; ya era la oración; llamóme el capitán y dixome: Vamos tras ellos padre^ y curarás á mi hermana. Cogimos vna canoa, fiiimonos tras ellos rio arriba, y llegamos á las rancherias; yo solo con el capitán. La india enferma estaba muy fatigada; pregúntele de que era el achaque, y que ¿si la avian hechizado mi gente? Dixome que no, sino que de bañarse estaba mala y enferma, y que su hermano era de mala condición, y que le aconsejaba dixesse que los indios que sacaba yo, la mataban.

Cathequizela, y me pidió que por aquel Dios

que le dezia la pusiesse en el camino para ir á verlo; lloraba, ^emia, y pedíame el agua del baptismo; seria de edad de quarenta artos, donzella, y diziéndole yo que por la mañana la baptizaría, co- (>iome la cuerda y dixome: No te has de ir de aqui hasta que me eches af(ua, pues es el camifto para ir adoude están las estrellas; yo me hallo muy fat i gaita, no sea que me muera esta noche V vaya al lugar del fuego. Viéndola yo tan lirmc en la fé, la baptizé; era ya muy tarde la noche. Dixome ella: Parece, padre, que esta agua ha llegado á mi coracon y me a al eg ñuto mucho. Dixele yo: mira, que digas á tu hermano el capitán que no te mata mi gente, ni te han hechizado. Quedo en esso. y baxeme á mis ranchos.

Por la mañana vi venir al capitán de donde la enferma estaba; venia en vna canoa, desnudo, todo vntado de carbón molido, con cierto vetun, con vna vara ó lanza en la mano: dióme grima de verle venir en aquella forma: el viejo español (que es de la tierra del señor Presidente cogió la escopeta para darle vn valazo: yo le detuve; desenvarcó el capitán, vinoso i\ mi, y dixome con bravo imperio: \o temas. Padre, de verme assi. Yo le dixe que los sacerdotes no temen A nadie, sino solo á Dios. Dixome que su hermana se moría, y que como avia yo sabido de Dios que venia su gente, quería él saber también, echando suertes, ¿quien mataba A su hermana?; y que si quería yo, fuesse adonde estaba la enferma, y que le vería vestirse como yo me vestía en el altar, y que pisaría muchas brasas, y que á la Oración embia-

ría por mi. Dixcle que si ida, y volvióse muy contento.

Yo, para ver estas inveiiciones y marañas día* bolicas, determiné con animo, fiado en Dios, de ir, como lo hizc; porque luego» cerca de la Oración vinieron dos canoas con alg^unos Xicaques, por mi; llamé á mi compañero Fr, Pedro, embarcamonos, fuimonos^ 3- Ue<!;amos. y estaba una enramada grande muy limpia , por abaxo con assientos^ y ce medio una grande hoguera. Mandóme sentar par de sí; al rededor desic rancho ó ramada estaban diez ó doce Xicaques con sus lanzuelas en las ma* nos, en pie; animé a mi compañero, reconciliamonos ya con animo varonil para dar la vida por lesu Christo Señor nuestro, ó assados, ó alanzeados (sabe su Divina Magestad que hablo con verdad, como la pudiera hablar á la hora de la muerte) que lo que es el desseo y la voluntad no faltó á la muerte, ni al sacrificio; dióme su Divina Magestad en aquel trance animo y valor, con alegría y contento; no fue servido su Magestad, por sus justos juizios y mis pecados, que muriesse alli; harto lo siento.

Ya era tarde de la noche, y dixele yo que coniengasse; estaba alli como un altar, adonde tenian unas cortezas de arboles (que son vestiduras que ellos usan); sacan la corteza del árbol conforme quieren la vestidura, aporreanla en el rio con unas piedras lisas, y sacan unas mantas tan tupidas como melingue ó ionancho de á vara, y mas largas de seis y í\ ocho varas; calientan mucho.

De estas tenia como quatro sobre aquel altar;

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llegóse y púsose una y vistióse como alba; ciAose y púsose otra con mangas, y en la cabera un voncte á modo de mitra; quedó formidable, la cara negra, envetunada con carbón, los labios colorados, y los ojos también; es él agigantado.

Comentó á vallar al rededor de la hoguera: estaba un calabazito colgado, y bebióse lo que avia dentro. Preguntando yo ¿que era lo que avia bebido de aquel calabazo? dixome otro indio: es la sangre de la lengua de aquel indio (apuntándome uno) que se la agugereó y sacó; comentó su vaile como á las nueve de la noche; comentó á cantar en su idioma un canto en que llamaba á la culebra blanca, y á otras culebras que ay en aquellas montañas, diziendolcs: Venid v desidme quien mata á mi hermana. Llamaba al Tigre, al León, y Micos y otras sabandijas montarazes; ya la hoguera hazia brasas pequeñas, daba con la punta del pie y sacaba dos ó tres brasitas pequeñas, y las pisaba; esto duró hasta mas de media noche; yo me enfadé y dixele que acabasse; hizo que se caia como desmayado, y alli dixo como le avian revelado que mi gente ó indios le mataban su hermana.

Fui á verá mi enferma, la hallé muy conforme con la voluntad de Dios, dile una cruz de palo, dexele un poco de agua bendita, que la avia traido de abaxo, y me despedi; dixome: ¡A, Padre/ que consolada estoy! En üefcando donde están las estrellas me acordaré de vos. Fui, hállela amortajada; quando volvi, entérrela en un sepulcro. que ellos tienen dentro de la montaña en una casa

grande muy aseada, y una crui; alU hay muchos enterrados; en lugar de losa ponen una canoa volcada como tumba: dixeronme que los enterrados estaban baptizados» por lo qual bendixe aquel lugar; cantárnosle un responso yo y un indio sacristán cantor, que iba conmigo^ y con esto me volvñ á mi rancho, que avia una legua, y quedóse el capitán acabando de enterrar la india -

Ya estaban mis indios en mi rancho, que avian llegado; dentro de dos horas vide venir río abaxo quatro canoas con todos los Xicaques que queda* ron enterrándola india, con muchas varas 6 tan* zuelas, y el capitaneando en la proa, todos desnudos, tapadas las verendas con pedazos de aquellas cortezas, que assi andan siempre; desen vareáronse cerca de mi rancho, y el Capitán, como un tigre furioso, dixo a todos los indios que traia: Porteos como os dixe. Pusiéronse como vna media luna, cogiéndonos en medio, á guisa de pelear, con vna lanza cada vno en la mano derecha (quesonvnos hierros de vn palmo de largo, como cuchillas, las quales se las dan los ingleses, con quienes comunican), y en la izquierda recogidas quatro ó cinco; están estas lanzuelas en vnas bastas muy curiosas; assimesmo todos los indios traían vnos cordeles gruessos arrollados en la cintura; el capitán y otros dos embistieron á vna ó dos indias de las mias, en un instante, con aquellos cordeles que traian, las ataron las manos por detras y en el cuello vna de aquellas sogas; ibanlas a ahorcar, diziendo y haziendo, de los palos en la enramada en donde avia dicho missa yo; el viejete apuntaba

con la escopeta; yo le detuue, y cogi a las indias y los cordeles, y comencé á defenderlas; el capitán forzejaba á quitarlas para ahorcarlas; duró esta gresca mas de vna hora; mi compañero, como no sabia la lengua, estábase parado; todos los indios christianos que llevaba yo, turbados; diome Dios animo; la verdad, que dezia yo con San Ignacio Mártir: Vtinam frtiar bestiis, quoe mi'hi sunt proeparatce. Porque vnos me tiraban de las manos; otros me daban empellones; hasta las indias del capitán se me atrevieron; finalmente, como les hablaba yo en su idioma, fue Dios servido de que se aplacasse el capitán: dexólas, 3^0 les hize vn sermón en aquella playa, que duró más de vna hora, diziéndoles lo mal que hazian y que los avia de castigar Dios, y que se avian de morir por el poco respecto que avian tenido al sacerdote, y que las personas que me avian dado empellones avian de morir; fueron con esto a sus ranchos, que estaban cerca del mió.

Serian las dos de la tarde, llamé á mis indios para volverme; oyólo el capitán, y vinose y dixome: ¿En que canoas te has de bolver? Dixele que en aquellas que avia traido, y dixome él que no, sino que me quedasse aquella noche allí, y que comiesse con seguridad y durmiesse, que por la mañana me llevarían su mesma gente; aunque temeroso, le di palabra. Despaché mi gente luego rio arriba; aquella noche temimos no diessen sobre nosotros; luego se aplacaron todos y se ofrecieron á llevarme rio abaxo por donde vine.

Viéndolos yo muy contentos, dixele al capitán

que mirasse que aquellas ceremonias que avia hecho el dia antes, eran supersticiones del demolí ¡o» y embustes; lo mismo le díxe antes en el sermottj luego que soltó las indias, y díjceie que /como no salió ninguna de aquellas culebras que lianiaba? ¿ni tí^re? ¿ni ningún animal? Y otras cosas á este tono, y vuelto á los indios y indias les dixe: no creáis esto que haze este capítaní que es por atemorizaros y que tengáis miedo; él díxo que no haría mas aquellas supersticiones y suertes. Alli estube ocho dias, cathequizé y baptizé alg:unos seis ó ocho gentiles, puse muchas cruzes, diles rosarios, c cascabel es, peines, que n tas y trompas y otras bujerias,

Volvime á S* Buenaventura; dentro de ocho dias se le murió al capitán su mui^er y vna hermana vieja que Je avia quedado; estas se avian señalado en darme empellones; reconociendo esto el capitán Apuis, que líene buen entendimiento» erabióme un recaudo dÍ2iendome que era castigío de Dios por el poco respecto que me avian tenido» y que assi se salía assia el valle de Olancho (que oy está fundado, según dixo el P. predicador Fr. Antonio Berzian, que vino de allá). Estando yo con estas funffíic iones en este estado, en S. Buenaventura^ achacoso, el año passado de mil seiscientos y sesenta y nueve, á primeros de Enero recebí cartas de su Reverendissima N* M. R. P. Fr, Hernando de la Rúa, di^nissimo Comíssario general destas provincias de la Nueva Bspaüa, agradeciéndome esta reducción (que ya yole avia escrito desde aquellas montañas el estado delta).

en la qual carta, después de averme echado muchas bendiciones como tan amoroso padre y tan zeloso del progresso, aumentos y propagación de la sama fe catholica, y del bien de nuestra sagrada Religión, me insinúa su Reverendissima de su letra, que mirasse yo que la santa Recolección de Almolonga la estimaba como A la reducción, y que si no avia mas que hacer, me viniesse i\ ella; y pone su Reverendissima fcomo si yo fuera algo): ffure, mi viejo, que el bendito Fr, Francisco Solano dexó la reducción del Paragui y se vino á haser recolección á Lima, Assimesmo vino inclusa otra carta de N. M. R. P. Fr. Francisco Calderón, secretario general, Padre desta provincia y de la de Nicaragua, a quien yo también escrebi, y su P. ^L R. me respondió en dicha carta muy agradecido y muy alegre de que de la Recolección que su P. M. R. avia fundado, avia salido persona que derramasse y sembrasse la semilla del Santo Evangelio en aquellas partes tan remotas, adonde después que el mundo fue hecho de nada, no se avia oido la palabra de Dios: y también me insinúa su P. M. R. que si no avia mas que hazer, que me volviesse á esta su Recolección y planta nueva y jardín que tanto amaba. Viéndome yo que insinuaciones y ruegos de prelados son mandatos, y mas de tales prelados tan vigilantes pastores, me vine á exercer el oficio de maestro de novicios que su P. M. R. me dio, y fui leído en Tabla Capitular del trienio passado.

Hize arte en aquel idioma, y escrebi la Doctrina Christiana; quedaron alli el P. Predicador

Fr* Pedro de O valle, y el P. Predicador Fn Antonio Berzian. Esto es, en suma, todo el pro^csso de aquella reducción; quedaron dos pueblos: Santa María y San Buenaventura; este fundé yo; quedó ornamento para decir missa; chrísmeras de plata con oleo consai^rado, y otras cosas que por memoria y inventario está en el archivo de la provincia.

Salí desta ciudad á úiez y seis de Mayo del año de mil seiscientos y sesenta y siete, y volví el aflo de mil seiscientos y sesenta y ocho^ á once de Febrero. Todo lo qual es verdad, m verbo sacerdútisy que lo juro, y no pido premio, ni galardón, ni agradecimiento, porque lo he hecho y lo hize por el servicio de Dios nuestro Señor y bien de aquellas pobres almas, y porque la obediencia me lo mandó, pues fui fiado solamente en la Divina Providencia, pues dándome esta Real Audiencia de Goatemala trecientos pesos y mas, no los quise recevir, por ir solamente á reducir almas, sin más premio que recevir y padecer trabajos. Y fue tal la Providencia Divina, que en aquellas montañas, distantes muchas leguas de christianos, me sustentaba tan abundantemente (inspirándoles Dios), que nunca me faltó nada; antes bien sobraba para aquellos pobres recien convertidos.

Mas para curiosidad y saber del natural de los indios y frutos de aquella tierra, que Dios por su misericordia tiene para sustento de aquellos infieles gentiles, certifico como testigo de vista, que son de muy buen natural, apacibles, de muy buenas estaturas, por la mayor parte de lindos cuerpos y

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rostro^; ellos y las mu;í:cres son blancos, amestizados; recibieron muy bien la fe de Christo Señor nuestro; guardan hasta el tercer ^rado de afínidad para casarse; no tienen mas que vna mug^er; poco viciosos en la sensualidad; las mugeres guardan virginidad hasta casarse; no se acompañan con varones aunque sean primos, quando van á sus cacaguatales y plantanales, y es de miedo; porque si acaso alguna india cat- en el pecado de la sensualidad antes de casarse, hecha la averiguación, es el castigo ponerlos á él y A ella en vn patio, parados, y alli los varean ó flechan á entrambos hasta que los matan, por cuyo temor generalmente son castos.

Las casas en que viven son vnas chozas fabricadas de vnas ojas anchas, á las orillas del rio; son muy pequeñas; no están todos juntos, ni tienen po blazon; por la orilla del rio, á legua y á dos leguas de distancia tienen sus ranchos. El sustento es maiz y plátanos, que ay en abundancia; pescado. puerco del monte y xabalies.

Vistense con vnas cortezas de arboles, como queda ya dicho. Sacan fuego de este modo: ha criado Dios en lo más retirado de la montaña vn bejuco muy largo, sin ñudos, á manera de ramas de mimbre; cogen esta y cortanla en trozos pequeños de á palmo; ponenlos al humo, y en estando bien secas, quando han menester fuego, cogen vna, y con las dos palmas de las manos la estrujan como al molinillo para hazer chocolate, y quando ellos ven que está de cierto temple, soplan por vna punta ó extremidad y por la otra parte sale fuego.

y se enciende como mecha de escopeta^ porque él en si es estoposo por de dentro. De otro modo sacan fuego, que es el común de los indios, estregando vn palo con otro.

La sal la hazen de vnos arboles que ay en aque* lias montañas, á manera de coyol ó coco; rajan este árbol, hazenlo astillas, quemanlo, hazen ceniza, hazen de ella legia; esta en vna olla grande la echan» sola la legia sin la cenica* y ¿v fuego manso lavan calentando hasta que se convierte en sal; es muy blanca, pero no tan fuerte como la que vsamos: Dios nuestro Seftor por sus secretos juízíos, les da este sustento y vestido en aquellas grutas y montañas; no tienen idolo que adoren. Y hize exactas diligencias con halagos y algunas dadibas que les hize, y hablé á solas sin interprete, por saber yo aquel idioma, como tengo dicho; y esta es la verdad por el juramento que arriba hecho tengo: otro tanto como este, con el auto que me mandó hazer el M. R. P. Fr. Francisco Calderón, llevó su paternidad con los papeles originales, mandato del señor Presidente D. Sebastian Alvarez Alfonso Rosica de Caldas, y patentes que me dio el M. R. P. Fr. Christoval Serrano, Ministro Provincial que fue desta S. S. Provincia.

Declaración, para que no ayga confusión. El P. Fr. Estevan Berdelete y su compañero Fr. loan de Monteagudo, fueron muertos por los indios Xicaques, por la fe de lesu Christo, en el rio de Guayape, rio caudaloso por juntarse con el rio de Guayambre; está abaxo del valle de Olancho, adonde vo estube.

Los benditos Padres Fr. Christoval Martínez, sacerdote, Fr. Benito de S. Francisco, sacerdote, y Fr. luán de Baena, religioso lego, enfermero que fue desta enfermería, fueron muertos, y martirizados por la fe de lesu Christo N. Señor. Estos benditos religiosos fueron á la conversión de los indios de la Taguisgalpa; envarcaronse en el puerto de Truxillo, y fueron por la orilla del mar, en vnas montañas: en aquellas riveras del mar hallaron cantidad de infieles y se quedaron allí; el P. Fr. Christoval Martínez sabia el idioma de aquellos gentiles, porque viniendo dicho P. de España, mo<;;o, en un navio, se perdió en una borrasca y se hizo pedazos; saltaron en tierra, toparon con cantidad destos infieles, los quales captivaron á los españoles; quedáronse muchos allí, casáronse con las indias los españoles, multiplicáronse muchos mestizos; este bendito moQo Christoval Martínez se estuvo algunos años con ellos, aprendió su idioma, tubo modo y traza, ordenándolo Dios nuestro Señor, de salirse de la montaña, topó con christianos en el valle de Olancho; vínose á esta ciudad de Goa témala, estudió en el Colegio Seminario, tomó el habito en este convento de Goatemala, y con licencias y patentes del Superior, él y los religiosos sobredichos fueron á dicho paraje, convirtieron mucha cantidad de indios y mestizos, y de otra parte vinieron cantidad de infieles y los martirizaron; los recien convertidos hizieron vna hoya grande ó carnero, y con los ornamentos y sus vestidos los metieron allí, y al cabo de seis ó ocho meses lo supo el Governador de Honduras,

Rklacionbs !>■ A mírica Central. *4

D. loan de Miranda, y fue con gente de guarnición á dicho lugar y sacó los cuerpos; iruxolos á Truxillo; de alli se trasladaron á la capilla de S, An* tonio, adonde están 05' con el cuerpo de N. R. P. Fr, Diego del Saz, y hallándome yo entonces se hizo él epitaphiOp que est;V en un dístico que esiú alli, que dize:

Chuditur hinc DiJacus Sajt yirginkate irittmphans^ Ei fres Taguisgaipam sangutnis ense ruhtnt.

El lugar en donde fueron martirizados estos benditos religiosos, hasta donde tueron martirizados el P. Fr. Este van Berdelete y su compañero, aunque es vna provincia llamada la Taguisgalpa, ay mucha distancia, de mas de cinquenta leguas de montañas inaccesibles y ríos; esto sé yo por relación cierta que supe en aquellos parajes, y assi lo firmé; en el Archivo ha de aver noticia larga desto.

Estos religiosos fueron el año de mil seiscientos y veinte y dos, y estuvieron hasta el año de 1623. Los primeros fueron Fr. Estevan Berdelete y Fr. loan de Monteagudo, el año de 1612; estos dos convirtieron pocos ó ninguno, porque apenas llegaron abaxo del rio de Guayape, envarcados con gente de guarnición, llegando á vna encenada adonde hazia punta un peñasco, escondía la parte y playa adonde estaban gran cantidad de indios infieles caribes, y vinieron en unas canoas cantidad dellos, hallaron al Padre Berdelete, á su compañero y demás gente; dixeronles por señas que fue-

ssen adonde estaban sus ranchcrias. Y aunque parte de ellos repugnaron, el Padre Fr. Estevan Bcrdelete. con el fervor de su espíritu y desseo de la conversión de aquellos barbaros, como Iba por Prelado y General de aquella compañía, mandóle al Padre Fr. loan de Monteaj^udo ya otros soldados luessen y se cnvarcassen; confessaronse y reconciliáronse todos, y el Padre Fr. loan de Monteagudo le díxo: Padre nuestro, aquí llevo tinta, pluma y papel; en llef;:ando á la ranchería han de volver por V. P. y por los que quedan, porque no cabemos en estas canoas; y mire, que si no traen papel mío, no se envarquen; porque serA seftal evidente de que quedamos muertos. Con este aviso se envarcaron como diez personas y dieron vuelta á la puma, y dentro de poco oyeron un estrallido de escopeta; dentro de dos horas ó tres vinieron muchas canoas y muchos indios con vnos remos de madera neji^ra, dura como hierro. Desenvarcaron* se en donde estaba el Padre Berdelete, el qual, ansioso, y los demás también, pidieron las señas que avia prometido el Padre Montea^j^udo, que era el papel; no lo traían, ni mostraron; temerosos la compañía y gente, díxeronle al Padre Fr. Estevan Berdelete que avía algún engaño, y que su Paternidad viesse que se ponían á peligro de la vida, pues no venia papel, como lo avia prometido Fr. loan de Monteagudo; y preguntándole el interprete A los indios £como no traían papel? Díxeron: Está muy contento el Padre tirando micos, y assi no dio papei. Fervorizado el Padre Berdelete, no obstante esto, mandóles envarcar; envarcaronse, y en-

do el mismo Padre capitaneando las canoas; en cada vna iban dos indios y vn christiano en medio, y al dar la vuelta de la Punta vieron cantidad de infieles á la orilla del rio; llegando cerca de la rivera hicieron señas con vn pito, y á vna todos los que iban en las canoas levantaron las palas y los mataron, y entre ellos al Padre Bcrdelete cortáronle la cabera, y como eran caribes, se los comieron.

Esto contaron dos de los soldados, que se escaparon milagrosamente debaxo de una canoa, que versando con los indios que los llevaban, la volcaron, y se escnnnron mn una imaf^en tle vulto iJt» la Limpia Concepción de N. Señora, la qual tiene oy un vezino de la Nueva Segovia, llamado loan de Acebedo, adonde aportaron estos dos hombres y contaron lo sobredicho.

Y luego á diez y seis de Mayo sali yo desta ciudad, el año de mil seiscientos y sesenta y siete, con mi compañero Fr. Pedro de Ovalle, el qual está en el valle de Olancho, en donde van saliendo muchos indios infieles, y haziendo mucho fruto. Y volvi el año de mil seiscientos y sesenta y ocho, íl onze de Febrero, llamado de N. Reverendissimo Padre Fr. Hernando de la Rúa, como refiero arriba.

Y á diez de Septiembre deste año de mil seiscientos setenta y quatro, salió el Padre Predicador Fr. Pedro Lagares para la provincia de la Pantasma, y el Padre Predicador Fr. Lorenzo de Guevara está ya aviado para los valles de lamastran y Cuscateca. Con esta declaración, que en el valle

de Cuscatcca y lamastran ay reducidas arriba de ochenta almas, y van saliendo otras. En el valle de Olancho, mas de dozientas de diferentes naciones é idiomas. En el de la Fantasma, cerca de la Nueva Segovia, cerca de dozientas están esperando ministro.

Governando esta provincia de Goatemala el Señor General D. Fernando Francisco de Escobedo, Presidente en esta Real Audiencia, Governador y Capitán General en su distrito.

Y siendo obispo el Illustrissimo y Reverendissimo señor Doctor D. loan de Santo Mathia, Saenz de Mañozca y Murillo, del Consejo de su Magestad, Obispo deste obispado de Goatemala y Verapaz, aviendolo sido del obispado de la Habana é inquisidor mayor de la Inquisición de la Metrópoli de México, y en esta ciudad Presidente en esta Real Audiencia, Governador y Capitán General de todo su distrito.

Y governando estas provincias de la Nueva España N. Reverendissimo Padre Fr. Francisco Trebiño, Predicador General, Padre de la Santa Provincia de Burgos, y Comissario General de todas estas provincias, quien aviendo llegado á celebrar Capitulo á esta provincia» y visto este Informe, se regozijó de tal manera y se fervorizó, que mandó hazer muchos traslados y se remitieron á N. Reverendissimos Prelados Generales á España, y con instancias me mandó fomentasse estas reducciones, repitiendo de México mandatos que se executen las patentes de su Reverendissima, tan llenas de espiritu y ardores del servicio de

Dios, y dilatación de la Ley Evangélica, que con su zelo Apostólico ha continuado, instando y exortando se acuda á dichas conversiones, como lo ha hecho también por patente particular N. Reverendissimo Padre Fr. Antonio de Zomoza, Lector jubilado. Calificador del Santo Oficio, Padre de la Provincia de Santiago y Comissarío General de todas las provincias de las Indias. Y obedeciendo á estos tan justos y santos mandatos, se han puesto en execucion en esta Santa Provincia de Goatemala.

Todo lo sobredicho es verdad, que certifico y juro, y lo firmé en este Convento de N. P. S. Francisco de Guatemala, en 17 de Septiembre de 1674 años.— Fray Fernando Espino, Ministro Provincial.

PROTESTA DEL AUTOR

Todas las vezes que en esta Relación dixere Martyrio, Santo, Santidad ó semejantes palabras, es mi intención y dictamen ajustarme á lo que la Santidad de Urbano VIII dispone, y no es mi intento se dé mas crédito que el que se funda en fe humana, remitiendo la fidelidad de su creencia al ultimo juicio de la Santa Sede Apostólica, que no puede engañarse, ni engañarnos.

RAZÓN DEL ESTADO EN QUE SE HALLAN

LAS

REDUCCIONES DE INDIOS INFIELES

QUE ESTÁN Á CARGO DE LOS RELIGIOSOS

DB N. P. S. FRANCISCO DESTA SANTA PROVINCIA

DEL SANTISSIMO NOMBRE DE JESÚS DE GUATEMALA

assi en la Provincia de la Taguisgalpa,

en ios parajes de Xicaque y lamastran, del Obispado

de Comayaguay como en la de la Nueva Segovia

y parajes de la Fantasma

OBISPADO DE NICARAGUA

SEGÚN LAS CARTAS QUE HAN ESCRITO

LOS PADRES MISIONEROS APOSTÓLICOS

QUE SE EXERCITAN EN ELLAS

A N. M. R. P. FR. FERNANDO ESPINO

Ministro Provincial desta dicha Provincia (i).

(I) Impreso bastante raro, que reproducimos conforme á un ejemplar que se conserva en el Archivo general de Indias. Audiencia de Guatemala. — Cartas y expedientes del Presidente y Oidores de dicha Audiencia; afiot de 1676 y 1677.— Est. 63, Caj. 6, Leg. i5.

Admirable siempre Dios nuestro Señor en sus obras, ha querido en estos tiempos sacar de las tinieblas de la idolatría y engaños del demonio casi innumerable multitud de almas, á quienes aun aviendose difundido tanto la luz del Evangelio en estas partes y dilatadas regiones, no avian llegado los rayos de la Fe; aunque los de la razón, aventajándose á las fuer9as naturales, han hecho salir a esta gente en busca de la ley de Dios, solicitando Ministros evangélicos que se la prediquen, y nuevos Apostóles que los cathequizen; excelencia que en todo tiempo les grangea no pequeña estimación, y a Dios perpetua alabancia, pues aunque se halla en estas partes tan propagada la fe catholica en la gente de ellas, la mayor actividad parece tuvieron las armas para introducirla, pues tan a sangre y fuego se conquistaron; no assi estos, sino que qual ciervos sedientos de los raudales de la divina gracia, ellos mismos con instancia han siempre solicitado el entrar en el numero de los fieles, enviando a los mas principales de ellos a esta Real Audiencia y Corte de Goatemala a pedir pastores que los agreguen al rebaño de la Yglesia, y que sean de los mas humildes y pobres en profesión, hijos del seraphin Francisco, para que mas mués-

tre Dios el poder de su diestra, valiéndose de instrumentos los mas débiles y menores, para sus mayores empresas.

Aviendo, pues, venido de los parajes de la Fantasma a pedir al Govierno Superior, estos indios, ministros que les enseñasen la ley de Dios, el Señor Don Fernando Francisco de Escobedo, Señor de las villas de Samayon y Santiz en la Religión de San Juan, Presidente de la Real Audiencia que en esta ciudad de Goatemala reside, Governador y Capitán General en su distrito, con su catholico zelo y christiano fervor de la salvación de las almas, propagación de la Santa Fé Catholica y dilatación de la Real Corona, como tan leal vasallo de Su Magestad, despachó mandamiento para que en la ciudad de la Nueva Segovia se fundase una casa con titulo de Hospicio de los Religiosos de Nuestro Padre San Francisco, veinte leguas antes de entrar en las montañas de la Reducción de la Fantasma, para que desde alli los religiosos hiziesen sus entradas y tuviesen donde alvergarse y curarse de sus dolencias, reforzandose para que con más vigor se exercitasen en tan santo ministerio; para lo qual destinó el muy Reverendo Padre Provincial Fray Fernando Espino, un Religioso suficiente de espíritu y letras, que es el Padre Predicador Fray Pedro de Lagares, quien aviendo ido con las licencias necesarias y conseguido el beneplácito del Venerable Cabildo Sede Vacante de la ciudad de León, no solo halló cosecha abundantisima de almas, sino tanto fomento en los ciudadanos de la Nueva Segovia, y aliento tanto, que instado de ellos escrivió a

dicho Reverendo Padre Provincial y toda la ciudad en forma congregada, pidiendo otro religioso predicador y preceptor de la lengua latina, en cuya conformidad su P. M. R. como tan vigilante prelado y zeloso de la honra de Dios, y como quien ha visto y experimentado los trabajos y fatigas destas nuevas Reducciones, embio al Padre Fray Antonio Cintor por predicador de aquellas tierras (que lo ha sido del convento de Guatemala seis años), y preceptor de Gramática, y al Hermano Fray Diego el menor, religioso lego, hijos desta provincia, para que exercitandose en la predicación y administración, tuviesen quien les descuidase en la fundación de dicho Hospicio, que con tanto conato han procurado los vezinos todos de la dicha ciudad de la Nueva Segovia, tanto, que ofreciendo todo lo necesario para ello un caballero llamado Don Luis de Zer vellón, dio su casa para que se pusiese en forma de Hospicio, con algunos aderentes, y hiziese oratorio para que los Religiosos celebrasen, lo qual, aviendose ajustado ádiez y siete de Agosto de mil seiscientos setenta y cinco, como consta por las cartas escritas A su Paternidad, causo tanto aplauso y regozijo que hasta los niños clamaron aquel dia diciendo: ¡Víctor, victor San Francisco, que ya murió el demonio y vive y vivirá la religión christiana! ; motivos todos que instan á dar esta breve Relación á la estampa, para que los fieles pidan a la Magestad Divina el progreso destas Reducciones que tanto fruto prometen a la Yglesia y de que tanta cosecha se espera para Dios en la salvación de tantas almas.

Estando, pues, en este estado esta Reducción de la Fantasma, y poblados ya por dicho padre misionero Fray Pedro Lagares, cinco leguas fuera de las montañas, en un valle de la Ciudad Vieja llamado Culcali, á costa de harto trabajo, hecha hermita y ranchos, han salido muchisimos voluntariamente y avezindadose con los recien convertidos de un pueblo llamado Paraca, con cuya comunicación y predicación y cathecismo de dichos religiosos, querrá Dios vaya en aumento para mayor honra y gloria suya.

Y ahora, á los once de Diciembre de mil seiscientos setenta y cinco años recibió su P. M. R. una carta de/ padre predicador Fray Pedro de Ovalle, misionero apostólico en la Reducción del Xicaque, en los valles de Xamastran, Cuscateca y Olancho, jurisdicción de Coma^-agua, que se exercita en compañía del padre predicador Fray Lorenzo de Guevara, que por ser breve y contener varios puntos y relación clara del estado destas otras Reducciones, pareció ponerla a la letra, que es como se sigue.

M. R. P. N. Provincial.

Quiera mi dicha esta llegue a manos de Vuestra Paternidad muy Reverenda, ya que no se han logrado dos que le tengo despachadas, dando cuenta a V. P. M. R. del estado desta Reducción. Buelvo Á repetirlo en esta, la qual quiera Dios halle á V. P. M. R. con la salud que deseo, a cuyo servicio queda la mia buena.

Gracias á Dios debemos dar de las muchas almas que al presente se han reducido al gremio de nuestra Santa Madre Iglesia, y con esperanza de otras muchas que están puestas en el cathecismo, y con asistencia de ministro se conservarán en dichos pueblos, y por mi, indigno sacerdote, cathequizados y baptizados, y otros que me han dado palabra de salir a poblarse a San Buenaventura, poblazon que se está principiando, de yndios Yaras, los quales tienen diferencias con la nación Paya, del pueblo de San Sebastian, y esto es causa para que no se acabe de poner en forma el pueblo de San Buenaventura, que fundó V. P., que aunque los he congregado y hecho las pazes, en mi presencia convienen en ellas, pero en mi ausencia se maltratan de palabras, y tal vez se van alas armas. Dios les dé paz, que con ella conseguiremos lo que V. P. M. R. con tan fervoroso espíritu dessea. Esto es en quanto al pueblo de San Buenaventura de yndios Yaras; la forma que tienen los otros pueblos en el valle de Olancho, es la que se sigue.

El pueblo de N. P. San Francisco, á la fecha desta se compone de ciento y sesenta y seis personas de todas edades, con iglesia capaz y embarrada, y vivienda nuestra y veinte y siete casas donde moran con gallinas, perros y gatos; tienen abundancia de vastimentos y son trabajadores; texen muy buenas telas, y muy obedientes á su ministro, que al presente soy yo, que les asisto y he asistido sin que otro ministro se aya embarazado en nada; me aman porque no han conocido otro ministro, que con todo amor les doctrino, y es

tanto el amor que me tienen, que sucede el averies insistido un cierto personaje que V. P. conoce, hidalgo, que sacó V. P. M. R. de San Buenaventura enfermo. Este mismo anda insistiendo á los recien convertidos no admitan religiosos de nuestra Sagrada Religión, y que él les dará quien les asista, y le respondieron los indios Payas no querían otro Padre que no conociañ. Y que si les quieren poner otro Ministro que no fuese religioso de nuestro santo habito, sin voluntad suya, se irán á las montañas. Esto es, Padre nuestro, la verdad de lo que pasa, porque los mesmos indios me lo han contado á mi, y están á la hora desta muy alborotados, porque el referido sujeto, viendo no pudo reducir á los indios á su voluntad, se ha valido de avisar al señor Obispo de Honduras, y sin temor de Dios, porque solemos ir á las estancias cercanas á pedir por Dios algún sustento, por no tenerlo, ni tener estos pobres con que socorrernos, ha escrito contra mi y el P. Predicador Fray Loren<;:o de Guevara, diziendo no asistimos en los pueblos, y que nos andamos vagueando de estancia en estancia. Gracias á Dios, á quien ofrezco esta mortificación, pues por su amor, esto y muchos mas baldones estamos promptos a tolerar; que el demonio, como enemigo, instiga al tal para procurar estorbar el fruto de esta Reducción; pero mas ha de poder la gracia de Dios, que invoco en mi amparo. Desto ha resultado el avernos embiado a llamar el señor Obispo que parezcamos en su presencia. Lo qual no haremos sin orden expresa de V. P. M. R. ó del R. P. Custodio

desta Custodia, que esta es Misión y no Doctrina, y sabemos no le mueve zelo divino, sino pasión, pues quiere quitar las Doctrinas de Teupacente, y los demás pueblos que están á nuestro cargo. Remítome á la carta del P. Predicador Fray Lorenzo de Guevara, quien por extenso le dará cuenta á V. P. M. R. de todo. Lo que importa es el consuelo de V. P. M. R. que con él nos animaremos y estos pobres recien convertidos.

Y pasando adelante con la forma de los pueblos que á nuestro cargo están, digo que el del Glorioso San Sebastián tiene á la fecha desta ciento y veinte y siete personas de todas edades, con la misma politica que el de San Francisco N. P. El de San Pedro Apóstol se compone de quarenta y quatro personas de todas edades, parte de ellas cathequizadas y baptizadas por V. P. M. R. quando asistió en esta reducción, que son la familia del viejo Domingo de Santa Cruz y la de Diego González y ^iguel. Las otras almas que ay en dicho pueblo son cathequizadas y baptizadas por mi. Estan en forma christiana.

- El pueblo de San Felipe de Jesús se compone á la fecha desta de treinta y tres personas de todas edades, cathequizadas y baptizadas por V. P. M. R. quando estuvo en esta reducción pasando tantos trabajos y enfermedades en estos desiertos estériles de todo alivio, á que yo le asisti tan obediente, como hijo de V. P. M. R.

El pueblo de Santa Maria se compone á la sazón de cinquenta y ocho almas, parte de ellos cathequizados y baptizados por V. P. M. R., y los de-

mas por los otros ministros que hemos asistido en esta misión. Tienen iglesia capaz, de noventa pies de largo y quarenta de ancho, y casa de vivienda de los religiosos, con una sala y dos aposentos, que todo se ha hecho a solicitud mia, asi en este de Santa Maria como en los demás pueblos de la misión, con harto afán y gastos que he hecho en ello. Estos indios de Santa Maria suelen por tiempos ausentarse algunas familias, de que jamas los he podido quitar que se vayan á sus antiguas moradas. Y aunque he hecho diligencias en orden á que no se ausenten de su pueblo de Santa Maria, no lo he podido conseguir. Bien sabe V. P. M. R. esto, pues tanto padeció en quererlo remediar. Hecho el computo de los que han muerto en todos los pueblos de la misión en el discurso de nueve años que ha que les asisto, han sido ochenta personas de todas edades, cathequizados y baptizados.

Esta es, R. P. N., la forma que al presente tienen los pueblos de la misión, y para prueva de todo lo que en esta escrivo, me holgara que V. P. M. R. embiara persona de su satisfacción que lo viesse, ó que la Real Audiencia embiase poder á algún juez desta provincia para que visitase y viese personalmente esta verdad, y con esto se conozca el cuydado y vigilancia con que nos exercitamos en estas reducciones, y los trabajos y pobrera que padecemos, que solo Dios sabe las necesidades que tenemos, aun de lo muy necesario. Bien conocido lo tiene V. P. M. R. que hartos trabajos pasó en estos payses; oy los pasamos nosotros, pero nos sirve de alivio el estar en servicio de ambas Ma-

gestades. La de Dios nuestro Señor guarde á V^ P. M. R. felices aAos para consuelo nuestro . Zamorano, once de Septiembre de mil seiscientos setenta y cinco años. Su humilde subdito tiue su mano besa, Fray Pedro de Ovalle.

Con licencia.=En Guatemala. Por Joseph de Pineda Ibarra, impresor de libros. Año de mil seiscientos setenta y seis.

Al niargen.=''Vino con carta del presidente don Fernando Francisco de Escovedo, de 15 de Abril de 1676.„

RBLACioitm* DB América Ccntral.

DOCUMENTOS

KBLATtVOt i LA

CONVERSIÓN DE LOS INDIOS JICAQUES

(AÑOS 1798 Y 1799; ;i)

(I) Archivo fcn«r»l d« India*. — Audiencia d« Guatefluia.— Cai-tas y Kx> «; aéM 1798 A l799.~E«t. lol, caj. I, kf . 1^.

■ ¡ *■'■

El Gobernador Intendente de Honduras dá cuenta á V. S. S. de un nuevo proyecto para reducir á la fe d los yndios Xicakes, estableciendo con ellos el comercio para utilidad de la Real Hacienda,

"M. I. S. y SS. de la Junta Superior.„

Don Ramón de Anguiano, Gobernador Intendente de esta provincia de Honduras, hace presente á V. SS. haber hecho la visita correspondiente a siete partidos de ella, inclusa la costa y puerto de Truxillo. Y como hallase detenido en el Gobierno vn expediente del año de 1794, sobre extraer á los yndios Xicaques de las montañas que ocupan, llamadas de Lean y Mulia, pertenecientes á la subdelegacion de Yoro, se detubo en ellas algún tiempo para examinar con presencia del dicho expediente vn asunto de tanta conseqüencia y en que se interesa tanto Su Magestad para bien de la religión y del Estado.

De dicho examen, colocado en el terreno, vistos los dictámenes dados al re}', y con suficiente conocimiento del carácter de estos yndios y del estado de la misión de Luquigüe, presenta a V. S. S.

el siguiente discurso para la pronta resolución de lo que se juzgue mas vtil á los altos fines de esta conquista.

Entre los partidos de Yoro, Comayagua, San Pedro de Sula y Tencoa, se halla una porción de terreno montuoso, perteneciente al primero de Yoro, cuya anchura de E. á O. será de 20 leguas, poco mas o menos, de á cinco mil varas, y su extensión de S. á N. hasta efmar tendrá 32 leguas, según manifiesta el adjunto croquis. Dicho terreno está limitado por ambas partes con los dos ríos llamados Cuero y Vlua, que baxando de las alturas de Comayagua desembocan en el mará distancia de 24 á 26 leguas vno de otro. Por su medio, poco mas ó menos, desciende otro rio caudaloso que llaman de Lean, cuyas montañas de ambas partes se hallan pobladas de yndios infieles á quienes se les da el nombre de Xicaquez en estos paises (termino provincial). Parece que ignorantes los RR. PP. de la misión de Luquigüe del verdadero numero de estos yndios, de la extensión del terreno y del numero de pueblos, intentaron sacarlos de las montañas á fuerza de armas y reducirlos á poblado, por la dosilidad y buen trato que en ellos se experimentaba. Por lo qual, el Intendente antecesor del que expone, Don Alexo Garcia y Conde, necesitando mas conocimientos para verificar la premeditada expedición, mandó hacer en el año de 1794 la ynformacion que se halla en el expediente, dictada por algunos prácticos que comerciaban con dichos yndios y transitaban aquellos terrenos. No pudiendo fiarse el gobernador de

tan superficiales noticias, hizo la vista de ojos de aquellas montañas; examinó á los ancianos de la villa de Yoro, y después de sus inbestigaciones vio la necesidad de hacer ynformacion mas detallada que aclarase la verdadera población de estos yndios, y cometió la comisión á su subdelegado Don Antonio Manzanares, español mui antiguo en esta provincia.

Del todo ha resultado que dicho terreno comprehende como vnas 700 leguas quadradas, poco mas ó menos, donde hay 68 pueblos de yndios infieles que incluyen de doce á treze mil almas. Con estas noticias han variado vnos y otros de dictamen, y se halla detenido el expediente, sin saber que resolver con unos yndios que viven en la aspereza de aquellas montañas situadas en las mayores alturas, con la idea de defenderse de la conquista que se ha intentado en otros tiempos, sacando de sus pueblos á muchos por fuerza y trayendolos á la Misión, de que ha resultado haber cobrado grande aborrecimiento á los religiosos de Propaganda Fide, porque los muchos que han apostatado }' buelto á sus montañas, cuentan á los otros la opresión en que los han tenido, enseñándoles el trato y comercio con los ladinos, ¿í que están acostumbrados.

El afecto que nos tienen por dicho trato y comercio con ellos, y el desafecto á los Zambos y Mosquitos, que viven separados en las costas del N. y E., proporciona reducirlos á nuestra santa fé con mucha facilidad, teniendo la tradiccion (según consta de la dicha información) de haber subsisti-

do doce años entre dichos yndios el P. Don Josef Fernandez, en cuyo tiempo formó este sacerdote, con su buen zelo, dos pueblos: el vno llamado San Josef de Cuaima, y el otro Nuestra Señora de Candelaria, cuyos yndios comarcanos estaban ya catequizados; y por muerte de este clérigo (que ha ya noventa y ocho años), quedaron sin párroco en aquellas ásperas breñas, y por consiguiente, como recientes en los dogmas de nuestra santa fé, perdieron fácilmente la memoria, por falta de repetición de doctrina.

A los treinta y ocho años de la muerte de este cura (que aun conservaban muchos en la memoria), llegaron los Padres de Fide Propaganda, y empezaron á entrar este terreno con los mulatos de Yoro, cogiendo varios yndios á fuerza de armas, como son los de la Guata, los de San Miguel y otros varios de los inmediatos que estaban cibilizados con los ladinos. De este modo dieron principio a sus Misiones, formando con los captibos algunos pueblos con yglesia, de los quales solo ha quedado por este mal método el de Luquigüe, y ya en el dia sin esperanzas de formar otro, ni de poder continuar esta buena obra, por haber cobrado vn total aborrecimiento, como ya es dicho, á los religiosos, y por tal razón ha muchos años que viven sobre las mayores alturas, y con entera desconfianza, esperando siempre la persecución de los PP., pero con deseos de nuestro trato y comunicación.

De aquí se infiere que si quando murió el P. don Josef Fernandez le hubiese substituido otro de

igual zelo, no se hubieran destruido dichos pueblos, antes al contrario, en vn siglo de tiempo que ha que murió, tal vez se hubieran aumentado las yglesias, y ya estarian reducidos á nuestra santa fé tanto número de ynfieles como pueblan aquel terreno y se hallan perdidos en el centro de nuestra religión.

Y respecto quedar totalmente destruido el proyecto de sacar á estos yndios á fuerza de armas, y ser el Gobernador del mismo dictamen que el Señor Arzobispo D. Francisco Josef de Figueredo (quien dixo á S. M: que el proyecto de entrar con tropa, de qualquiera suerte que quiera pintarse, jamas atraheria vn infiel d la Yglesia, y los que viniesen con esta ii otra violencia, seria únicamente para hacer un plantel de apostatas que sirviese de oprovio d la pureza del Evangelio); le parece que avnque en otro terreno y en otras sircunstancias haya convenido el medio de la violencia, en el caso presente no es adaptable, porque tanto número de yndios extrahidos fuera de su centro, aun quando pudiera verificarse el proyecto, perecerian, como es dicho, á causa de vivir solo con salud en el suelo donde nacen. A mas que no parece buena politica de Estado continuar dicho proyecto como quieren los RR. PP., dexando 700 leguas quadradas despobladas y abandonados vnos terrenos tan abundantes en frutos para bien general de la provincia, de que subsisten sin necesidades aquellos naturales.

Para remediar tanto daño, sacar ventajas de aquel terreno, y cumplir con las sabias intenciones

del rey, es preciso no dexar pasar el tiempo, estableciendo á la mayor brevedad un proyecto, fixo y permanente, que sin dudas, ni equibocaciones, proporcione la reducción á la fé de estos desgraciados.

£1 que apunta el Subdelegado en su ynformacion, dictado por orden del Gobernador antes de enterarse bien del genio, ideas y carácter de estos yndios, seria bueno si pudiesen colocarse siete yglesias; pero tiene muchos inconvenientes, siendo el principal que la introducción en aquellos terrenos con tanta gente como es indispensable para la formación de las siete yglesias, y 42 habitaciones A lo menos, extendería entre todos la voz de conquista, y harían inmediatamente fuga á las montañas, con detrimento del proyecto, si tal vez no quedaba imposibilitado para siempre, como es de creer por la experiencia que tenemos de que solo la vista del Gobernador ha producido en varias ocasiones estos efectos. A mas de esto, la entera repugnancia que tienen á separarse de sus montañas les intimida, porque alli viven felices y sin enfermedades, sin haber conocido jamas lo que es catarro, ni calenturas, según dicen los que han estado entre ellos años enteros, los quales aseguran haber gozado de mayor robustez que aquí. Al mismo tiempo conviene advertir que tienen la preocupación de que nuestra mezcla y contacto les introduce la peste ó contagio de calenturas, con cuya idea (vivísima en ellos, y de casi imposible desimpresion) se tapan el resuello á nuestra vista y dan sus frutos A 12 ó 15 varas de distancia.

teniendo en la boca el yute, que es la oja del tabaco verde, mascada y amasada con la cal que produce un caracol del mismo nombre, formando de ambos simples una pasta con que creen librarse del dicho contagio.

Con todos estos antecedentes, bien reflexionado el proyecto y examinados muchos prácticos juiciosos, con el fin de que resulte limado y propio de la atención del re}', le parece al Gobernador que por ahora deben hacerse tres yglesias: las dos en los mismos parages que el Padre Don Josef Fernandez las tenia colocadas, llamadas San Josef de Guayma y Nuestra Señora de la Candelaria; cuya costruccion es fácil por la tradiccion que de ellas tienen. La 3.** debe establecerse en el sitio llamado la Cadena ó Cangelica, 14 leguas distante del mar, en el mismo rio de Lean, hasta cuyo punto suben las lanchas y canoas, y es el establecimiento que tenian los 3'ngleses para el comercio antes de la guerra pasada, disfrutando la riqueza que produce aquel terreno por medio de los brazos de estos yndios. Esta obra también es fácil y no les puede alterar, porque acostumbrados al comercio que alli han tenido con los yngleses, donde estaban las grandes galeras para guardar los frutos, no es difícil persuadirles á que deseamos continuar este bien para proporcionarles con nuestras mercaderias la felicidad de la vida.

Para dicho pensamiento conviene vuscar tres clérigos ó tres religiosos que secularicen, de edad madura, que quieran dedicarse á tan alta obra en unos terrenos de tanta soledad y con el corto sino-

do de doscientos pesos, y mas los ciento y treinta anuales para servicio de la yglesia. También conviene vuscar quince familias pobres de las que tratan y contratan con estos yndios, auxiliándolas con el prest que corresponde á vn soldado, por espacio de dos años, hasta que tengan simenteras propias, dándoles al mismo tiempo casa con cubierta de texa, y herramientas para trabajar las tierras.

Y como este asunto es de tanta conseqüencia, debe tratarse en esa Real Junta Superior para adoptarlo ó no^ según convenga, con presencia de las Reales ordenes, leyes y cédulas que instruyen en la materia, expone el Gobernador que la Real Hacienda se carga del gasto anual de los tres curas, que importan en cada uno 990 pesos. Y por el pronto debe gastar veinte y quatro mil pesos en la construcción de las tres yglesias; considerando ocho mil para cada una, incluso el gasto de la casa del cura. A mas de esto, las quince familias, incluso los tres sacristanes, al respecto de nueve pesos al mes, producen el gasto en los dos primeros años de tres mil doscientos quarenta pesos. Y agregándose el de tres mil setecientos cinquenta pesos para la construcción de quince casas y compra de herramientas, al respecto de doscientos cinquenta pesos por cada familia, suma todo el gasto treinta mil novecientos noventa pesos, que es lo mas económico que puede hacerse esta tan grande obra, en terrenos tan distantes y donde es preciso emprender el proyecto con tres arquitectos ó maestros de albañil, á fin de que concluyan las yglesias

á un tiempo y se fabriquen lo mas breve que sea posible, asi como las tres casas para el cura y las quince para las familias ladinas» al respecto de cinco al rededor de cada yglesia, á fin de que á la mayor brevedad logren estos yndios del buen exemplo, viendo orar, oficiar y predicar; con el cual y las buenas costumbres que deben zelar los curas, imitaran con el tiempo la vida cristiana, particularmente si son tratados con amor, dulzura, sin engaños y buena fe; cuyo sixtema político proporcionará la formación de vn numeroso pueblo al rededor de cada yglesia, reduciéndose todos á nuestra santa fe sin trabajo, solo con el roce y recíproco comercio.

Resta aora examinar si los gastos que este pensamiento produce guardan proporción con las ventajas y utilidades que resultan a la religión y al Estado.

La primera no merece digresión, y la segunda para aumento de la Real Hacienda no merece dudas; porque quando los yngleses tenian su establecimiento en Cangelica y sacaban los frutos de este vasto terreno por el dicho rio de Lean, se sabe por notoriedad, que á cambio de mil varatijas y todo género de mercería, como son machetes, cuchillos, nabaxas, tixeras, redes, anzuelos, christales, anillos, abalorios, cintas, rosarios, aretes, &^, se llevaban, con vnas vtilidades que no se han podido averiguar, las zarzas, balzamos, cera prieta, breas, resinas, gomas, pita, bainilla, pimienta, tabaco, caña dulce, cacao, maderas, semillas, &.* y aun tal vez llevarían oro, que los yndios no

apresian, y precisamente lo hay en mucha abundancia.

A mas de la ganancia que tan desigual cambio proporciona, tenían el sustento sin dispendio, por la abundancia de maiz, aves, semillas, frutas y quanto aquellas feraces tierras producen sin cultivo, pues solo un platanar que rodea las orillas de los ríos, dicen que tiene 36 leguas de extensión. Ya se infiere que aprovechándose la España de esta riqueza, puede formarse en este reyno vna compañía de comercio bajo las condiciones que convengan, para cuyo fin se hallaran sugetos que lo tomen por su cuenta, pagando á la Real Hacienda vn tanto anual, cuya contnita puede formalizarse sacando este ramo á publica subasta y cediéndola el rey por tantos años al mejor postor.

También se infiere que aunque se ignoran las ganancias que resultaban á los yngleses en este comercio, ponderando vnos que ascendían á dos millones, y otros á tres, los mismos postores proporcionaran con sus pujas su verdadera estimación, sacando la Real Hacienda y la religión el fruto de un terreno que en dia tiene perdido.

Planteado este proyecto de comercio por mar y por tierra, no debe alterarse por ahora con nuevas ideas de formar yglesias en lo interior de los rios y montes, hasta que el mucho trato y frequentes viages entre ellos nos proporcione mayor confianza y les desimpresione de la peste que temen de nuestra mezcla. Sobre cuyo punto y propagación de la fé estaran vigilantes los Gobernadores, y con facultades para construir en adelan-

te, y en tiempo oportuno las yglesias que convengan á tan santa obra, en aquellos parages mas adequados para adelantamiento y felicidad del proyecto.

Comayagua, 1 de Julio de 1798.

Ramón de Anguiano

Excmo. Sr.:

Paso á la inspección de V. E. un nuevo proyecto que he dirigido á esta Real Junta superior para reducir á nuestra santa fe los 12 ó 13.000 yndios Xicakes hallados en estas montañas de Lean y Mulla, de resultas de mi visita en esta provincia de Honduras, estableciendo el comercio con ellos con orande utilidad de la Real Hacienda, á fin de que se digne V. E. presentarlo al rey, por quanto importa anticipar esta noticia antes de concluir mi visita.

Dios guarde la vida de V. E. muchos años. Comayagua, 2S de Agosto de 1798.

Excmo. Señor, Ramón de Anguiano.

Relaciones dk América Central. 3^

Exento. Sr. Principe de la Paz.

Excmo. Señor:

Con carta de 25 de Agosto último remite el Governador Yntendente de Comayagua un proyecto relativo á reducir á nuestra santa fe doce o trece mil yndios Xicakes hallados en las montañas de Lean y Mulia, y al intento propone el establecimiento de tres yglesias con tres clérigos ó religiosos de edad madura, con el corlo sinodo de 200 pesos y 130 anuales para servicio de la misma yglesia, y que se proporcionen quince familias pobres de las que con frecuencia tratan con dichos yndios, dando á cada una el prest que corresponde á un soldado, por espacio de dos años; casa con cubierta de teja y las herramientas necesarias para trabajar la tierras.

De orden del rey remito á V. E. la citada carta y pro3'ecto, para que el Consejo, con su vista, informe lo que se le ofreciere y pareciere. Dios guarde á V. E. muchos años. Aranjuez, 17 de Abril de 1799.

JosEF Antonio Caballero

Sr. Governador del Consejo de Yndias.

Consejo de 20 de Abril de 1799.

^Publicado, —Consejo del mismo dia, en sala 1.* A la Contaduría y Sr. Fiscal.

«Ynformado por el Sr. Director Contador general del Departamento Septentrional, en 30 de Abril de 1799. „

Informe de la Contadurin general ^ de 30 de Abrii de 1799: y d conlinuacimí tas respitesias dei Señor Fiscal, de 21 de Mayo del mismo año.

El Contador Director general ha visto el pro* yecto remitido por Don Ramón de An^uíano, Governador Intendente de la provincia de Honduras, en el reina de Guatemnlai con carta de 25 de Agosto del ukimo aña« piwa reducir ñ nuestra sagitada religión de 12 á 13,000 y ndios Xicakes establecidos en las montañas de Lean y Miiüa, de fa Subdete* gacion de Voro, cuyos documentos se le pasaron con Real orden y acuerdo del Consejo de 17 y 20 del presente mes, y enterado de ía materia qtic traía dicho proyecto, suspende entrar en juicio sobre ella, por ser agenu de sus conocimientos y muy propia de la literatura del Sr. Fiscíil y superior penetración del citado tribunal; pero le parece que el estado de este expediente no permite entrar en díscusíoni por asegurar en su carta el referido Governador Intendente que le promueve, que igual proyecto al que ha embiado á S. M- diri£:i6 á Im Junta superior de tribunales de Guatemala para sti e llamen, y míentrafi no se sepa que lo ha hecho, puede suspenderse su curso; pero combendra se Ia , prevenga por carta acordada informe á S* M* coit

la posible brevedad quanto sienta sobre el expresado proyecto de reducción de yndios infieles, oyendo antes á los religiosos franciscos observantes de la Misión de Propaganda Fide, y dominicos de aquel reino, y dé cuenta con testimonio de lo que se actuase en el asunto, para que en su vista pueda resolverse quanto se juzgase combeniente; pero no obstante lo propuesto por el contador general, acordará el Consejo lo que estime mas acertado. Madrid, 30 de Abril de 1799.

Pedro Aparici (1)

(i) Sigue un parecer del Fiscal, fechado á 31 de Mayo de 1799, ^"V^ ^^'^' to es el mismo que el dado á 28 de Junio de dicho afio.

Expediente sobre el RHorEcro neiiinno nm el

GOBERNADOR I^'TENDENTE DK COMAVAGUA, EBLA* TI va A REDUCIR Á XUESTRA SaNTA Fe DOCE O tRK* CE MIL VKDIOS XlCAKES HAtXADOS Efí L\S MOPÍfA*

ÑAS DE Lean y Mulia.

Con papel de 17 de Abril del comente año de 99, remiiiu de orden de S* M.^ el Señor Da* Joseí Antonio Cn vallero, una carta del go\ crnador yntendente de Comaynsua, de 25 de Agosto lUifmo, con la que acompañó un proj^ccto relativo á reducir A nuesira santa fe doce 6 trece mil vndío^ Xieakes hallados en las montañas de Lean y Mulía, y al intento propone el esiablecímíento de ires yglestas con tres clérigos ó religiosos de edad madnrmí con el corto sínodo de 201J pesos, y 130 anuales para ser%'ícío de la misma y iglesia, y que se proporcích ncn quince familias pobres de las que con frecuencia tratan con dícbos yndÍos« dando A cada vna el prest que corresponde á víí soldado, por espacio de do^ años; casa con cubierta de teja y las herramientas necesarias para travajar las tierras, á fin de que en su vista informiise ñ S. M. lo que se le ofreciere y pareciere.

La re! crida carta de An^uiano se reduce á re* mítir para noticia de S* M* copia del referido pro-

yeclo, que expresa ha dirigido A aquella Junta Superior, por ser conveniente anticipar esta noticia antes de la conclusión de la visita en que se hallaba.

Y el proyecto, A manifestar que con motivo de ha ver hecho la referida visita correspondiente á los siete partidos de ella, inclusa la costa y puerto de Truxillo, hallando detenido en el Govierno un expediente del arto de 1794, sobre extraher i\ los yndios Xicaques de las montabas que ocupan, llamadas de Lean y Mulla, pertenecientes A la subdelegación de Voro, se detubo en ellas para examinar, con presencia del expediente, un asunto de tanta conseqOencia, por interesarse en él el bien de la religión y del Estado (1)

Que respecto quedar totalmente destruido el proyecto de extraer A estos yndios A fuerza de armas, para remediar tanto daAo, sacar ventajas de aquel terreno, y cumplir las sabias intenciones del rey, le parece es preciso no dejar pasar el tiempo, estableciendo A la mayor brevedad un proyecto lixo y permanente, que sin dudas ni equibocaciones proporcione la reducción A la fe de estos desgraciados.

Que el que apunta el subdelegado en su yníormacion antes de enterarse bien del genio, ideas y carácter de estos yndios, seria bueno si pudiesen colocarse siete yglesias; pero que esto tiene mu chos inconvenientes, siendo el principal que la in-

(i) St^ioMflMM vano* párrafot que cotiici«l«n en absoluto con lo« cnrretpe mÍmmcs del f*r«)rccto <ic Aag ulano.

trodüccion en aquellos terrenos con tanta gente como era indíspensabte para la formación de ellas, y quarenta y dos ha v¡ tac ion es d lo meno^. extendería entre todos la voz de conquista, y harían inmediatamente fujja d las montañas con detrimento del proyecto, si tal vez no quedaba imposibilita* do para siempre, como era de creer, por la experiencia que stf tiene de que solo la vista del Governador ha producido en varias ocasiones estos efectos*

Que a mas de esto, la entera rcpu^ítiancia que tienen a separarse de sus montañas li s íntín^íj.i porque alli viven felices y sin enfermedades, ni haver conocido jamás lo que es catarro, ni calenturas, según dicen los que han estado entre ellos años enteros, los quales aseguran haver gozado de la mayor robustez; teniendo además la preocupación de que nuestra mezcla y contacto les introduce la peste ó contagio de calenturas, con cuya idea (vivísima en ellos y de casi imposible desimpresion) se tapan el resuello á nuestra vista y dan sus frutos á doce ó quince varas de distancia, teniendo en la boca el yute íque es la oja del tabaco verde, mascada y amasada con cal), con que creen librarse del dicho contagio.

Que con todos estos antecedentes, bien reflexionado el proyecto y examinados muchos prácticos juiciosos, con el fin de que resulte limado y propio de la atención de S. M., le parece al referido Go\ crnador que por aora debían hacerse solo tres yglesias: las dos en los mismos parages que el P.c Dn. Josef Fernandez las tenia colocadas,

llamados San Jesef de Guayma y Nuestra Señora de la Candelaria, cuya construcción es fácil por la tradiccion (1) que de ellas tienen; y la tercera en el sitio llamado la Cadena ó Cangelica, catorce leguas distante del mar, en el mismo rio de Lean, hasta cuyo punto suben la^ lanchas y canoas, y es el establecimiento que tenian los yngieses para el comercio antes de la guerra pasada, disfrutando la riqueza que produce aquel terreno por medio de los brazos de estos yndios; siendo esta obra fácil y que no les puede alterar, porque acostumbrados al comercio que han tenido con los yngleses, no era dificil persuadirles á que lo que se deseaba era continuarles este bien para proporcionarles con nuestras mercaderías la felicidad de la vida.

Que para dicho pensamiento conviene vuscar tres clérigos ó religiosos que se secularicen, de edad madura, á quienes se le dé el corto sinodo de doscientos pesos, y ciento treinta anuales para servicio de la yglesia. Que también conbiene buscar quince familias pobres de las que tratan y contratan con los yndios, auxiliándolas con el prest que corresponde a un soldado, por espacio de dos años, hasta que tengan simenteras propias, dándoles al mismo tiempo casa con cubierta de texa, y herramientas para trabajar las tierras.

Que deviendo tratarse este asunto, por conseqüencia, en aquella Real Junta Superior, para adoptarlo ó no, según conceptuase convenir, la

(l) En el ms., iraJucciotí.

expuso quando Je pnsó el proyecto^ qHeátbia la Real Hacienda cargarse del gasto anual de los tres curas, que importaba en cada año 990 pesos; y por el pronto de! de 2-1, OOU pesos que cosutria ^1) la construccióo de las tres yglesias, considerando ocho mil para cada una, incluso el gasto de la casa del cura.

Que a mas de esto, las quince familiaSj inclusos los tres sacristanes, al respecto de nueve pesos al mes producen el L^asto de los dos primeros años tres mil doscientos y quarenta pesos; a que ag^regados el de tres mil setecientos cinquenta para la construcción de quince casas y compra de herramientas al respecto de doscientos cinquenta pesos porcada familia, sumaba todo treinta mil novecientos noventa pesos, que era lo mas económico que podia hacerse esta tan í^rande obra en terrenos tan distantes» y donde es preciso emprender el proyecto con tres arquitectos ó maestros de albañil, á íin de que se concluyesen las 3'glesias á un tiempo, y fabricasen lo mas breve que fuese posible, como las tres casas para el cura y las quince para kis familias ladinas, al respecio de cinco al rededor de cada yglesia, á ñn de que ala mayor brevedad lograsen aqueHos yndlos del buen exemplOj viendo orar, oficiar y predicar; con el qual y las buenas costumbres que deven celar los curas, imitarán con el tiempo la vida christiana, particularmente si son tratados con amor, dulzura, sin engaños, y buena fé; cuyo sis-

íl> Etid mi-, tií«*írtrm.

lema político proporcionará la formación de un numeroso pueblo al rededor de cada yglesia, reduciéndose todos á nuestra santa fe, sin trabajo, solo con el roze y reciproco comercio.

Que solo restaba examinar si los ijastos que este pensamiento producía, jiuardaban proporción con las vent.ijas y utilidades que resultan í\ la reli^jion y al Estado.

Que la primera no merece digrecion; la sei^^unda, del aumento de la Real Hacienda, no merecía dudas, porque quando los yng:leses tenian su establecimiento en Cangclica y sacaban los frutos de este basto terreno por el dicho rio de Lean, se sabe por notoriedad, que A cambio de mil varatijas y todo jjenero de mercería, como eran machetes, cuchillos, naba jas, tixeras, redes, anzuelos, christales, anillos, abalorios, cintas, rosarios, aretes, ít, se llevaban, con unas utilidades que no se han podido averiguar, las zarzas, bálsamos, cera prieta, breas, resinas, g^omas, pita, bahinilla, pi mienta, tabaco, caAa dulce, cacao, maderas, oro. que los yndios no aprecian y lo hay en mucha abundancia.

Que íl mas de la ;;:anancia que tan desijjual cambio proporciona, tenian el sustento sin dispendio, por la abundancia de maiz, aves, semillas, frutas, y quanto aquellas feraces tierras producen sin cultivo, pues solo un platanar que rodea las orillas de los rios, dicen que tiene [¥y le^ju.is de estension. infiriéndose que aprovechándose la España de esta riqueza, podría formarse en aquel reino una CompaAla de Com rcio bajo las condiciones con venien-

tes; para cuyo fin se hallarían sujíetos que la tomen por su cuenta, pagando á la Real Hacienda un tanto anua!, cpya contrata podía formalizarse sacando este ramo á pública subasta ti), y cedién* dola el Rey por tantos años al mejor postor. Que también se inleria que aunque se ignoraban las t>anancias que resultaban á los yngleses en este comercio, ponderando unos que ascendían á dos millones, y otros :\ tres, los mismos postores proporcionaran con sus pujas su verdadera estima^ cion, sacando la Real Hacienda y la relísiuii el Iru to de un terreno que en el dia tiene perdido.

Que planteado este proyecto de comercio por mar y por tierra, no deve alterarse por ahora con nuevas de formar yglesias en el interior de los ríos y montes, hasta que el mucho trato y frecuentes viaf^es entre ellos les proporcione mayor confianza y desimpresione de la peste que tanto temen de nuestra mezcla, sobre cuyo punto y propagación de la fe estaran vigilantes los Govecnadores, y con facultades para construir en adelante y en tiempo oportuno las yglesias que convengan en aquellos parages mas adcquados para adelantamiento y felicidad del proyecto.

Por acuerdo del Consejo, de 20 de Abril de este afio de ^>9y pasó este expediente á la Contaduría y Señor Fiscal; aquella oficina, en su ynforme de 30 del mismo mes y año, suspende el entrar en juicio sobre ella, por ser agena de sus conocimientos, y niui propio de la literatura del S.®»^ Fiscal, y supe-

(l) En el ms., suóLtsta.

rior penetración del Consejo; pero le parece que el estado de este expediente no permite entrar en discusión, por asegurar en su carta el referido Governador Intendente que le promueve, que igual proyecto al que ha embiado á S. M. dirigió á la Junta superior de tribunales de Guatemala, para su examen; y mientras no se sepa que lo ha hecho, puede suspenderse su curso; pero combendrá se le prevenga por Carta acordada, informe á S. M. con la posible brevedad quanto sienta sobre el expresado proyecto de reducción de yndíos infieles, oyendo antes á los religiosos franciscos observantes de la misión de Propaganda Fide, y dominicos de aquel reyno, dando cuenta, con testimonio de lo que se actuase en el asunto, para que en su vista se pueda resolver lo que juzgase por mas conveniente.

El Sr. Fiscal en su respuesta de 21 de Mayo de dicho afio de 99, dice: Que las criticas circunstancias en que se halla la Real Hacienda con motivo de los grandes gastos que ocasiona la presente guerra y los que ha erogado con motivo de la que precedió con la Francia, dan poca margen á pensar en gastos extraordinarios; pero la dignidad y transcendencia del objeto es tan recomendable, que la ley 8, tit. 2.®, lib. 2.", dice: es el principal intento que tiene S. M. y manda, que el Consejo, pospuesto todo otro respecto de aprovechamiento e interés del Real Erario, tenga por principal cuidado las cosas de la conversión y doctrina, y se desvele y ocupe con todas sus fuerzas y entendimiento en proveer y poner ministros suficientes

pnrn ello, y todos los otros medios necesarios y í'oHzmtieHtes pam que los yndios y nalurafcs $t convienan y conserven en el conocimtenio de fa fe; de forma que cumpliendo S. M. con esta parte que tanto le obliga y A que tatito desea satisfacer^ los del Consejo descarguen sus conciencias, pues con ellos descarga la suya S* M. A esto se agre* gan las ventajas que puede sacar la Real Hacienda y la nación, del comercio con diclios yndios, según propone también dicho Vntendente.

Que este expediente no está bastante instruido para tomar resolución, como expone la Contadu^ ria: y se deber d pre%'en ir al Presidente, qtre con presencia de dicha ley 8 y demás que disponen acerca de esta materia, tome las providencias oportunas para que se pueda formar juicio de la importancia y posibilidad del proyecto, y después de oidos los Ministros de aquella Caxa general, el Contador de Cuentas y los Fiscales, haga que se examine todo en la Junta Superior con la detención correspondiente, y dé cuenta con testimonio, con la posible brevedad, para la Real deliberación de S. M.

Madrid, 18 de Junio de 99.

OrB ANEJA

Consejo de 19 de Junio de 1799, en sala 1.*

Con el Sr. Fiscal.

Fedto.

(Al )iiargeu.)=i Señores: Pozos Dulces. — Azedo. — Salcedo. — Hore. — Cerda.

DESCRIPCIÓN

DB LA

PROVINCIA DE GUATEMALA

POR

JUAN DE PINEDA Año 1594 (i).

(I) Ms. original; Archivo general de Indias, Est. 58, C*aj. 6, Leg. 38.

Mynuta de la provisión de lo de la provincia DE Guatemala

"A vos, Juan de Pineda, rresidente en la Nueva España de las Yndias del mar Océano, salud: sabed que a muchos años que nos fue hecha rrelacion, diziendo que las provincias y pueblos de yndíos que están en nuestra Real Corona en la provincia de Guatemala, siendo como son provincias y pueblos muy fértiles y abundantes de todas cosas, y los vecinos y naturales de ellos estar como están rricos y prósperos, ansi por tener como tyenen,ansi munchas my lipas de cacao, como muchos tratos y granjerias y mejores comarcas y tierras, y esto en mucha mas cantidad que los yndios de los encomenderos, y con todo esto nos dan y tributan mucho menos tributo que los pueblos e yndios de los dichos encomenderos, no siendo tan fértiles ny abundantes como los que están en nuestra Real Corona, y las tasas y tributos de los dichos yndios que tributan arroz están mucho mas bajas y nos tributan mucho menos de lo que cómodamente nos podrían tributar sin vejazion, de que nuestra Real hacienda rrescibe agravio y perjuizio; so-

RlLACIOMKS DK AMÉRICA CkNTRAL. 37

bre lo qual se despacharon nuestras ceduías rrea Its dirigidas^ la una al Hcenciado Landecho, y la otra al doctor Villalobos, presidentes y governadores que fueron de nuestra rreal Audiencia que rreside en la dicha ciudad de Guatemala^ para que niiríisen lo susodicho y tasasen los yndios quesian en nuestra rreal corona , de manera que nuestro rreal aver no fuese defraudado y los dichos yodios tributasen a nos aquello que cómodamente pudiesen pagar, y hasta el dia de hoy no se ha he* cho; y porque con vy ene que las dichas provincias y pueblos de yndios que están en nuestra Real co* roña en la dicha provincia de Guatemala se cuenten todos sin que ninguno quede, y contados se tasen todos los yndios vezinos y naturales dellos conforme al posible que cada uno tuviere, y cese el agravio que nuestro Real aver ha rrescibydo, nos nombramos a vos el dicho Juan de Pineda por nuestro juez contador, ansi de las provincias como pueblos e myllpas de yndios que están en la dicha provincia de Guatemala en nuestra rreal corona, para que como tal, con vara de la nuestra justicia, luego como vos sea entregada esta nuestra Real provisión vais a la dicha provincia de Guatemala y contareis todos los pueblos, provincias e rayllpas de yndios que están en la dicha nuestra Real Corona, sin que quede ninguno; y para el dicho efecto llevareis con vos escrivano e ynterpetres quales convengan y vos pareciere, que para los nombrar vos damos todo poder cumplido según que para ello en tal caso se rrequiere; e contado que ayays los yndios vezinos y naturales de los dichos

pueblos, provincias y myllpas, daréis en las quentas que de ellos y cada uno de ellos hizieredes, vuestro parecer, declarando las haziendas que cada uno tuviere y frutos que cojen, asi yndustrales como naturales, tratos y granjerias y otras cosas que cerca dello convenga 5'^ sea necesario, de que puedan y deban tributar, para que conforme al parescer que ansi dieredes, se tasen los dichos yndios lo que cada uno en cada un año pueda y deva tributar, y dado por vos el dicho parescer mandamos a nuestro presidente e oydores de la dicha nuestra Audiencia tasen los yndios vezinos y naturales de los dichos pueblos y provincias e m3ilpas, conforme a el, y contra el no vayan ni pasen, antes lo guarden y cumplan hasta en tanto que por nos se vean, ansi las dichas quentas, como las tasaciones que de los dichos yndios se hizieren, y ayays y lleveys de salario por cada un dia de los que en las quentas de los dichos pueblos, provincias e myllpas os ocuparedes hasta los acabar de contar, ocho pesos de oro de m ynas, de valor cada peso de cuatrocientos cinquenta maraved)'S de buena moneda, y de ellos aveys de pagar a el escribano e ynterpetre que con vos llevaredes, y la escriptura que montare se ha de pagar al escribano de donde se pagó al escrivano que llevó Juan de la Cueva, juez contador que fue de la provincia de Soconusco e Chiapa, de los yndios; el qual dicho salario que aveys de aver, mandamos que corra y se quente desde el dia que salyeredes de la parte y lugar adonde os fuere dada y entregada esta nuestra provisión, y fueredes a entender

en las dichas quentas, y )a estada en hazer las di* chas quentas, y buelta a la parte y lugar donde os fuere entregada esta nuestra provisioa; y como fueredes hazíendo las dichas queotas, ansí, de cada pueblo o provincia^ se os a de y r pagando el dicho salario desde el día que salyeredes de la ciudad de Guatemala, y la estada y buelta a ella de qualquier pueblo o provincia e myllpas^ con dos días mas que en la dicha ciudad de Guatemala os deluvieredes aderezando y concertando las queotas, pareceres y papeles^ para los entregar a la dicha Real Audiencia e ytiformar al dicho nuestro pre* sídente e oydores para que ha^an las tasas dellas; y dadas las dichas quentas bolvereys a salir a contar otros pueblos y provincias, y ansi de la manera que va declarado hareys las dichas quentas de todos los dichos pueblos, provincias e myllpas e yndios de las questan en nuestra rreal corona, hasta que se acaben todos de contar, como dicho es, y mandamos a los oficiales de nuestra real hazienda que en la dicha ciudad rresiden, que os den y paguen y hagan dar y pagar todos los pesos de oro que montaren los salarios y ocupaciones de las quenta o quentas que hizyeredes de todos los dichos pueblos, provincias e myllpas, segund y de la manera que va declarado, a rrazon cada un dia de los dichos ocho pesos del dicho oro de mynas, desde el dia que salyeredes a entender en las dichas quentas de la parte y lugar donde os fucre„ entregada esta nuestra provisión, y todo el tiempo que en ellas os ocupares, con mas los dos diasque estuvieredes en la dicha ciudad de Guatemala ade-

re(;ando los dichos papeles, hasta que finalmente se acabare de contar, sin que en ello, ny en ninguna cosa, ny parte dello vos pongan embargo ny impedimento alguno; y de lo que asi os pagaren tomen y rresciban de vos carta de pago, con la qual y con esta nuestra provisión o su treslado abtorizado, mandamos se les rresciban y pasen en quenta por la persona que se la oviese de tomar; y por quanto en el camyno que ay de la ciudad de México a la provincia de Guatemala está la provincia de Soconusco, vos mandamos que llegado que seays al primer pueblo de la dicha provincia de Soconusco, comencéis desde el a contar la di cha provincia y todos los pueblos della, para que quando Uegueys a la ciudad de Guatemala lleveys con vos la quenta hecha de toda la dicha provincia, y la entregareys a la dicha Real Audiencia para que la tasen, porque de otra manera seria mucho ynconvenyente pasar por la dicha provincia a Guatemala y de alli bolver a la dicha provincia a la contar, por la mucha distancia de camino que ay; y ansimismo vos mandamos que tomeys quenta de todas las comunydades de los pueblos, provincias y myllpas de yndios que contaredes, y averiguareys de donde procede lo que en ellas entra, y en que se gasta, y nos embyareis rrazon dello; y fechas las dichas quentas de los dichos yndios, nos ymbiareys aviso dello para que acá se vea los yndios que avya antes que se contasen, y los tributos que nos daban, y los yndios que en las quentas se hallaron, y los tributos que se acrecentaron, para que acá coste de todo; y podéis llevar

vara de la naestra justicia desde el dia que satfe* redes de la parte y lu^iar que se os entreíjare esta nuestra provisión, y la traer y llevar por todas las partes y logares por donde lueredes y an Juvieredes, ansí ciudades, villas y lugares de todos nuestros re_vnos y señoríos de las Yndias^ y dentro de la dicha ciudad de Guatemala, todo el tiempo que duraren las dichas quentas, hasta que bolbays con ella a la parte y lugar de donde salistes a entender en las dichas quentas; y mandamos al dicho nuestro presidente e oydores de la dicha Real Au* diencia de Guatemala, y a todas las demás justíeias de toda la dicha provincia de Guatemala y de todas las demás partes y lugares que sean, que por tal nuestro juez contador os ayan y tengan, y os dejen libremente usar los dichos cargos sin embargo de qualquiera cosa, y no vos pongan ni consientan poner embargo ny impedimento alguno, y a las demás personas, ansí vezinos y naturales de los pueblos de los yndios, y a las demás personas que en ellos estuvieren y rresidieren, que por tal nuestro juez contador os ayan y tengan y obedezcan y cumplan y guarden vuestros mandamientos cerca de lo que dicho es, y no vayan contra ellos, so las penas que de vuestra parte les pusieredes; las quales podáis executar en las personas y bienes de los que rrebeldes e ynobedientes fueren, que para todo ello y para cada una cosa y parte dcllo vos daremos todo poder cumplido, con todas sus yncidencias y dependencias, anexidades y conexidades; y los unos ny los otros non fagades ny fagan ende al, so pena de la nuestra merced y de

cada dos mili ducados para la nuestra Cámara. Dada... (1).

Esta es la minuta de la provisión que a de venir para lo que toca a la provincia de Guatemala; allá se verá y podrase quitar o añadir lo que allá mejor paresciere y conviniere.

(Al dorso se lee)

Avisos de lo tocante á la provincia de Guatemala.

Católica Real Magestad.

Lo que toca a los avisos de lo tocante á la provincia de Guatemala, y lo que cerca de lo que en aquella provincia y pueblos que están en vuestra rreal corona tengo que dezir y dar aviso a Vuestra Magestad, es en la forma siguiente.

Guatemala.

La ciudad de Guatemala está asentada en un valle grande y llano» y a un lado della, como vamos a la costa de la mar del Sur, ay tres bolcanes grandes: el uno de agua, que es el que destruyo a la otra ciudad; y el otro de fuego, y el otro de nyeve, y a la rredonda della está cercada de sierras no muy altas; es tierra de buen temple, mas fria que caliente, y muy sana y muy abundante de comydas de todo genero, y barata; aqui esta asentada el Audiencia Real y la yglesia catredal y tres monesterios de frayles, que son Sancto Domyngo

(l) En blanco.

y Sanl Francisco y Nuestra Señora de !a Merced, y un monesteno de monjas; esta ciudad esta muj bien poblada^ y junto a cada monesterio ay un barrio de yndios, que son de los esclavos que libertó el licenciado CenatOi primero presidente que fue de la dicha Real Audiencia, y sus mugeres e hijos e nyetos, que son oficiales de todos oíicios»

Myilpas del valle.

A la r redonda desta dicha ciudad de Guatemala

ay mas de quarenta myilpas de yudíos questan poblados en elías» que son de losqiiel dicho licenciado presidente Cerrato libertó, y sus mujeres y hijos y nyetos; en algunas myilpas destasson la tierra dellas de españoles, y por causa dello llevan los dichos españoles la mitad del tributo que dan los yn* dios, y la otra mitad se mete en la caja de Vuestra Mag' estad; y estas myilpas serán como hasta nueve o diez, y todas las demás myilpas son de Vuestra Majestad; estos yndios y sus mugeres e hijos, por tener como tienen m une has cosas de su cosecha, ansi mayz y axi y frísoles, crian muchas aves, ansi de la tierra como de Castilla; tienen huertas de las quales cojen mucha fruta, ansi de Castilla como de la tierra, y mucha legumbre y hortaliza^ y los mas dellos son cortadores y aserradores de vigas y tablas y alfaxías y ca Icón tes para las casas de los españoles de la dicha ciudad de Guatemala. Todos tienen caballos en que andan \ llevan sus cosas y granjerias, y lo que tienen de cosecha, a vender, asi a la costa de Ycuntepeque como a la de Guaina-

capan y a otras partes, de que traen mucho cacao y algodón que venden a los españoles en la placa de la dicha ciudad, y dello sacan mucho dinero; y esto sin las aves y frutas y maderas, como esta dicho, que venden a los vezinos de la dicha ciudad, que es mucha cantidad, y el trato del cácate para los caballos, que es mucho, y asi ellos tienen el dinero en su poder, demás de mucha loga de todo genero que venden a los vezinos de la dicha ciudad y los yndios de las dichas costas; y ansy biven muy descansados y andan bien vestidos y limpios ellos y sus mugeres y hijos, y algunos de lientos 1/ de Castylla, camysas y zaragüelles, y todos traen *^ gapatos y sombreros de fieltro, y al tiempo que yo conté todas estas myllpas por mandado del licenciado Landecho, presidente que fue de la dicha Real Audiencia de Guatemala, no avyan sido contados, ni pagaban tributo ninguno a Vuestra Magestad, y por la quenta que yo hize se les cargo el tributo, que fue por el año de cinquenta y siete, y entonces andavan estos yndios casi todos en cueros, porque avya pocos años quel dicho presidente Cerrato los libertó; estos yndios dan poco tributo a Vuestra Magestad; segund es posible tienen, podran dar otro tanto mas tributo, y esto sin vejación ninguna, porque como persona que a mas de quarenta y dos años que los trata y conosce, lo sé y entiendo; visitan estas myllpas rreligiosos de Sancto Domingo y Sant Francisco; cada borden aquellas que tienen a cargo.

El pueblo de (¡^unpango esta tres leguas de la Eipuebiode ciudad de Guatemala y tiene casi las propias gran-

jerias y trato y todo lo demis que estas Tnyllpas tienen; dan poco tributo a V^uestra Magestad seííun el posible que tienen; podran dar otro tanto mas tributo» sin vejación, sino muy cómodamente, porque están rricos y andan bien tratados ellos y sus mugeres e hijos, y todos tienen caballos a uno, y a dos, y a mas, en que üevíin sus g^ranjerias a las dichas costas como los demás y ndios de airas, y no se cargan; visitan este putblo los rreligiososde Sancto Domingo. "iSíí'*^'^' El pueblo de Petapa está qkiatro teguas de la ciudad de Guatemala, como salymos della para la villa de la Tnnydad, que por otro nombre se llama Cengonatle; está este pueblo asentado en la ribera de un rio, en un llano, y cerca del está una laguna, media le^^ua del, en que se toma mucho pescado de mojarras t;randes y muy buenos, y los vezinos del lo llevan a Guatemala a vender; es tierra fria y sana, y es pueblo muy pasajero, que por el van a la provincia de los Ycalcos, Honduras y Nicaragua; cojese en el mucho trigo y muy bueno, y mucho maiz, axi, Irisóles, chian; crian muchas aves de la tierra y de Castilla, y crian muchos capones; tienen muncha fruta, ansi de Castilla como de la tierra, y plátanos en cantidad y los mejores que ay en toda la provincia; y como es pueblo tan pasajero, venden todo lo que tienen muy bien á los pasajeros españoles que por el pasan, que es mucha cantidad de gente, asy de verano como de ynvierno, y el trigo que cojen lo llevan a Guatemala en sus caballos, que todos tienen a uno, dos y tres; biven muy descansados y andan bien aderezados

El pueblo di Santa Ynes,

y limpios ellos y sus niugeres e hijos; solían dar trigo, dinero y mantas de tributo, y el dia de oy dan dinero, y tan poco, que podran dar otro tanto tributo mas del que dan, sin vejación ninguna, como es notorio; visitan este pueblo los rreligiosos de Sancto Domingo.

El pueblo de Santa Ynes esta dos tiros de arcabuz deste pueblo de Petapa, orilla del dicho rio; tiene las propias granjerias y tratos y cosechas del pueblo de arriba, y están rricos como ellos por tener las propias tierras, cosechas y granjerias, e yr con ellas a la costa de Gua<;acapan y las vender a trueco de cacao y algodón, ansy para hazer mantas para se vestir, como para vender, y naguas; andan limpios y bien aderec^ados ellos y sus mugeres y hijos; dan poco tributo y lo podran dar al doble, sin vejación, sino muy cómodamente; visitan este pueblo los rreligiosos de Sancto Domingo.

El pueblo de Ycuntepeque, que estaseys leguas ei pueblo di de la ciudad de Guatemala como vamos al puerto qu""'**** de Yztapa, es buen pueblo \' grande para aquella provincia; es muy fértil de cacao y los vezinos del tienen muchas myllpas de que se coge en el mucho cacao, maiz, axi y frisóles; crian aves de la tierra \' de Castilla; tomase en este pueblo mucho pescado en un rrio que pasa junto a el, en especial tepemechines^ que por otro nombre se llaman truchas; es pescado muy delicado y muy bueno de comer; y ansimesmo se toma pescados de otros géneros. Está este pueblo asentado en un llano, tierra caliente y sana; es pueblo de mucha fruta de la tierra, de muchos géneros; es pueblo de mucha

ca^a de venados y conexos; los vezmos dcstc paeblo, ansí hombres como mugeres y sus hijos» nfi* dan bieo vestidos y aderecados y limpios, y nra^ ches deüos vestidos de rropa de Castilla, ansí camisas, caragueUes de lienvo y jubones, capoles y capas, sombreros de fieltro, t;apatos y botas; todos tienen caballos, a dos, y a tres, con que van a ver sus my lipas y traer el cacao y mas legumbres que cojcn, a sus casas, y leña que ííes* tan; biben muy descansados porque ellos no benefician sus myllpas, sino yndios que se les van aU quitar de la sierra, de que pagan sus tributos; quanto mas que el beneficio que tienen las m\ lipas de cacao es poco, sino es quitalles algún cácate que se cria debajo del árbol y rregarlas los veranos, no tienen otro ninguno sino coger el fruto por Sant Juan y por Navidad, que por entonces es la fuerza del cacao. Estos yndios acrescientan sus myllpas cada año, asi poner cacahuatales de nuevo, como quitar los arboles viejos y en ellos poner otros nuevos; de manera que cada año van en aumento las dichas myllpas y no vienen en dyminucion, y ansi están rricos, y comen, venen, visten \- calcan según questá dicho. El tributo que dan a Vuestra Majestad es muy poco, porque los pueblos que están a la rredonda y muy cerca, ques a legua y media, y a dos, que son Miztlan, Quavitle y Managua, que son de la viuda de Figueroa, que no tienen tanto posible, ny tan buenas tierras, dan a su encomendera una carga de cacao cada yndio uno con otro, y los de este pueblo de Yzcuntepeque dan a Vuestra Magestad hasta un

xiquipil cada j-ndio, uno con otro, que es la tercia parte de una carga de cacao; por do claramente consta el agravio que en esto ay; en este pueblo ay mas de veynte españoles tratantes que llevan a k los yndios todo lo que an menester, ansi rropa de i Castylla como de la tierra, pan, vizcocho y otras cosas de carne de puerco para su comyda, y se lo compran a trueco de cacao, y les queda muncho cacao que venden a trueco de dineros: visitan este pueblo los rreligiosos de Sancto Domingo.

El pueblo de Yztapan esta junto a lámar del EipucWode Sur, media legua del puerto que el adelantado don ''"P"** Pedro de Alvarado, gobernador que fue de las provincias de Guatemala, abrió para entrar en la mar del Sur para navegar por ella al Piru; este pueblo es muy fértil de cacao, porque tiene munchas myllpas,y tantas que no las pueden beneficiar los j'ndios, porque solya ser gran pueblo y a venydo en disminución por a verse muerto mucha gente y aver quedado muchas myllpas sin que aya quien las beneficie, y ansi los yndios de este pueblo no tienen trabajo ninguno sino es yr a cojer el cacao ellos y los yndias que se les van alquilar, porque cogen el cacao, ansy de sus myllpas como de las que dejaron los yndios que se murieron, que como digo fueron muchos, y no tienen dueño ninguno, y ansi están rricos y andan bien aderezados ellos y sus mugeres e hijos, y todos andan a cavalio, que cada uno tiene dos y tres cavallos, y comen y veven y visten y calcan muy bien, porque cojen muncho cacao y tienen para todo y les sobra para vender a los españoles que les llevan rropa

para su vestir y cosa de comida; y como esta la mar tan cerca toman mucho pescado y tienen mucha ca9a de venados y biven muy descansados; en este pueblo, digo en el puerto questá, como digo, media legua, está un chinchorro en el qual toman muncho pescado de todo genero, de que se bastece la ciudad de Guatemala, porque ay doze leguas desde este dicho pueblo a la dicha ciudad de Guatemala, y salen del puerto sobre tarde con el pescado en cavallos, y otro dia amanesce en la ciudad de Guatemala con el pescado; estos yndios dan poco tributo a Vuestra Magestad teniendo tanta fertilidad de myllpas y tanto cacao como cojen, que tributan como los de Yzcuntepeque pudiendo dar cada yndio cuatro veces mas de lo que dan, porque yo conozco un poblezuelo questa dos leguas deste dicho pueblo, que se dize Amayuca, que solya ser gran pueblo y vino en d¡m3'nucion, que tan solamente tiene syete o ocho yndios, y eslava tasado en veinte y tres cargas de cacao y un xiquipil y lo paga van bien, porque como digo tienen muchas myllpas y no tienen trabajo ninguno syno es yr a coger el cacao ellos y los yndios que se les alquilan; visitan este pueblo los rreligiosos de Santo Domingo. Eipuebiode El pucblo dc Guaí^acapau esta de la ciudad de Guagaca- Q^.^^^^^^^ia dicz y sictc Icguas; es un muy buen pueblo grande y por ser tal y no aver otro mejor ny de tanta gente, ny tan prospero y fértil como el en la dicha costa, le pusieron aquella costa la costa de Guagacapan; esta en el camyno como vamos a los Ycalcos; esta asentado a la alda de una sierra

que se llama Nestiquipaque, en una ladera abaxo; corren sus termynos de ally abaxo hazia la mar del Sur, que estara desde este dicho pueblo como seys leguas; es tierra templada, aunque mas calyente que fria; tierra sana, muy fértil y abundante, ansy de mucho cacao y muy bueno y lo mejor que se coje por aquella costa, como de maiz, axi y frisóles; crianse muchas aves, ansy de la tierra como de Castylla, y munchas frutas y legumbres de la tierra; tienen mucha ca<;a de venados y conejos y mucho pescado en abundancia, de la mar y rrios, de todo genero; los vezinos deste pueblo y sus mugeres e hijos andan bien vestidos, limpios y aderezados de rropa de la tierra, y algunos de rropa de Castilla, segund que losde Yzcuntepeque; rresiden en este pueblo mas de veynte españoles mercade res que les traen rropa de Castylla y de la tierra para vestirse y cal<parse, y pan, vizcocho, tocino y menudos de puerco para comer, todo lo qual los dichos yndios se lo pagan en cacao y les queda muncho cacao que les venden a trueco de dineros, y ansy están rricos y todos tienen cavallos, a dos, y a tres, y a mas, en que andan y traen su cacao y cosas que tienen de su cosecha, y tyenen yndios que les benefician sus myllpas como á los demás, y siempre aumentan cada año sus myllpas, como los demás que atrás esta dicho, y siendo tan rricos como son, dan muy poco tributo a Vuestra Magestad en comparación de lo que pueden dar y dan los pueblos de Tlaxisco que esta encomendado en Lope Rodríguez de las Varillas, questá legua y media deste dicho pueblo por la una parte, y por

la otra Chiquimula de ^eleda, questá dos leguas, que cada uno destos pueblos tendrán como a dozientos yndios y no tienen tan buenas tierras ny tantas myllpas de cacao, ni fértiles, como este de Guagacapan, porque tiene quinyentos vezinos y qualquiera de estos dos pueblos que aquí digo dan de tributo a sus encomenderos tanto como este de Gua^acapan; por do claramente consta el agravio que el rreal haber de Vuestra Magestad rescibe y el engaño que en ello ay, y para que mas claramente conste lo que aquí digo, ningún pueblo de los Ycalcos tiene tanta gente como este, porque el pueblo de Naolingo, que es el primero, tendrá como dozientos y ochenta vezinos y da a sus encomenderos trezientas y treynta y tres cargas y un xiquipil de cacao; digo trezientas cargas de cacao; y el pueblo de Caluco da a sus encomenderos trezientas y treinta y tres cargas y un xiquipil de cacao, y tendrá como trezientos y treinta vezinos; y Ycalco de Guzman tendrá como quatrocientos vezinos y dan el propio tributo; y este pueblo de Gua^acapan, como esta dicho, tiene quinyentos vecinos y da a Vuestra Magestad hasta ciento y cinquenta cargas de cacao, tenyendo tan buenas tierras y millpas como los demás pueblos; por do claramente consta, como está dicho, el agravio que en ello ay; visita este pueblo Martyn Díaz, clérigo, tesorero que fue de la yglesia catredal de Guatemala, y dejó la prebenda porque le diesen el beneficio y curato deste dicho pueblo. Eipuebiode El pueblo de Pacón está sevs leguas de Guatemala en el camyno rreal, como venymos a esta de

México; está asentado en un llano, tierra fria y sana; cojese en el mucho mayz, haxi y frisóles; crian munchas aves de Castylla y de la tierra y otras legumbres que comen los yndios; tienen muncha ca9a, ansy de venados, conexos, como codomizes, y como es camino rreal, los yndios venden las dichas cosas a los pasajeros que por el pasan, de que hazen mucho dinero; tienen todos cavallos en los quales llevan el mayz y lo demás que tyenen de cosecha y crianza, al pueblo de Atitlan y a la costa de los Suchi Tepeques, de que traen mucho cacao y algodón, y el cacao lo venden a los españoles por dinero, y del algodón hazen mantas blancas y gueypiles y naguas, y para vestirse ellos y sus mugeres e hijos y para vender, de que sacan muchos dineros; andan todos bien vestidos y limpios y aderezados; dan poco tributo a Vuestra Magestad, y por queste pueblo es estancia del pueblo de Tecpanatitlan y tributa con la cabecera, en tratando que se trate della se tratara del tributo que solya dar y de lo que puede tributar.

El pueblo de la Madalena esta tres leguas del ^\J"^J pueblo de Pa9on, y otras tres de Tecpanatitlan: lewu esta es estancia, ansimismo, deste dicho pueblo de Tecpanatitlan; tiene las mesmas cosechas, granjerias y tratos que los del pueblo de Pa^on, y todos tienen caballos, y está este pueblo en el campo rreal que va a la costa de ^apotitlan; es tierra fría y sana, y anda la gente bien tratada, limpia y bien aderezados, como los de Pagon; tributa este pueblo con la cabecera, y entonces tratare del tributo que da y a de dar.

Rblacionbs db ÁuÉnxA Cbntkal. 28

^' »»«wo^<í« El pueblo de Tecpanatitlan está seys leguas de tillan. Pagon, que es su estancia, vinyendo hazia esta ciudad de México; esta en el camino rreal; esta asentada encima de una laguna muy grande que se llama el alaguna de Atitlan y de Tecpanatitlan, porque está en medio de estos dos pueblos; esta poblado en unas lomas y quebradas pequeñas; los vecinos deste pueblo cojen mucho mayz,axi y frixoles; tienen muncha caga, ansy de venados como de conejos y codornizes; crían muchas aves, asy de la tierra como de Castylla; hazen mantas blancas, naguas, guepyles, y de la laguna toman muchos cangrejos y olomyna, y del monte que tienen sacan mucho ocote, ques de pinos, que se dize en España tea, para alumbrarse; y con todas estas cosas van a la costa de Qapotitlan, questá un día de camyno una cuesta abaxo, y todas estas cosas llevan en sus cavallos, que todos tienen a dos y a tres que para ellos tienen, y otros en que ellos van, y lo venden a trueco de cacao y algodón, y el cacao lo venden a los españoles a trueco de dinero, y del algodón tornan a hazer mas rropa de la manera questa dicho, y la buelven a llevar a vender y traen lo propio; y esto demás que a los pasajeros que por este pueblo pasan, que son muchos, les venden el mayz y aves y las demás cosas, de que sacan mucho dinero, y ansy bíben y están descansados y tien de comer y quietos, y están emparentados estos yndíos con los de la costa de (^apotitlan, y este trato y granjeria que tienen lo tienen por recreación y porque se huelgan dello, asy por el ynterese que se les sigue, como por lo questa dicho estar

emparentados unos con otros. Andan limpios y bien vestydos, ansy ellos como sus mugeres e hijos, de rropa de la tierra a su modo; está este pue- r^ blo asentado en tierra fria muy sana; estos yndios y sus estancias de Pagon y la Madalena, mas a de veinte y cinco años tributavan mantas y cacao y maiz, y con no estar tan rricos como de presente lo están, davan al doble mas tributo que el que dan de presente, porque es muy poco el tributo que de presente dan a Vuestra Magestad, pudiendo dar otro tanto mas, muy cómodamente, sin vejación ninguna; visitan este pueblo y sus estancias los rreligiosos'de Sant Francisco.

El pueblo de Totonicapa está en el propio ca- ei pueblo de mmo rreal que de la ciudad de Guatemala viene a p«. esta ciudad, siete leguas mas hazia acá del pueblo de atrás; está asentada en un llano, al pie de una sierra, y bien poblado por sus calles a modo de españoles; es tierra fria y sana; los vezinos deste dicho pueblo tienen las mesmas cosechas de mayz, axy y frisóles, aves de la tierra y de Castilla, y ca- <;as, y las mesmas granjerias que el pueblo de atrás, con las quales van a la dicha costa de ([^apotitlan a las vender, y las llevan en sus caballos que para ello tienen, y las venden a trueco de cacao y algodón, y hazen dello lo quel dicho pueblo de atrás haze; y el mayz y a ves y otras cosas lo venden a los españoles que por el pasan, que de lo uno y de lo otro sacan mucho dinero, y así están rricos y tienen abastadamente lo que an menester; andan bien tratados, como los del pueblo de atrás, y estan emparentados con los yndios de la dicha costa.

igualmente que todos, como el pueblo de atrás, porque están todos en una cordillera; antiguamente tributavan lo que el dicho pueblo de atrás; el dia de hoy tributan poco, como el dicho pueblo de atrás, porque como es una cordillera, todos tributan de una manera, y podrían tributar lo mesmo que esta dicho en el pueblo de atrás, sin vejación ning-una; visitan este pueblo los rreligiosos de Sant Francisco. ^ oíi^zihl- ^^ pueblo de Quezaltenango está asentado en nango. uu Uauo juuto a uua ciénaga y está en el camyno Real que viene de Guatemala a esta ciudad, quatro 1 corúas del pueblo de arriba, vinyendo para esta ciudad; los vecinos del y sus mugeres e hijos andan bien vestidos, limpios y aderezados como ios de los pueblos de atrás; están rricos; todos tienen cavallos como los de los pueblos de atrás, porque también están en la cordillera de la syerra que los de atrás, y tienen las cosas de cosechas, tratos y granjerias quellos; y deste pueblo a la costa de (^apotitlan ay una jornada una cuesta abaxo, como los demás; tiene dos estancias, que la una se llama Sant Luis, y la otra la Madalena, y en estas estancias tienen los vezinos deste dicho pueblo myllpas de cacao. Los tributos que antiguamente y de presente dan es como los pueblos de atrás dichos y declarados; podra dar el tributo que los demás e dicho, sin vejación ninguna, syno muy cómodamente, y los demás y este pueblo podrian dar el tributo al doble, como dicho tengo, pues los pueblos de ^acatepeque y Oztuncalco y sus estancias, que están seys leguas deste dicho

pueblo, questan encomendados en don Pedro de Alvarado, hijo de don Francisco de la Cueua y de doña Leonor de Alvarado, dan de tributo a su encomendero cada vezino mas de diez tostones en mantas y cacao y maíz, no tenyendo mas del mayz y axy y frisóles y aves, por estar muy adentro de la syerra, y para aver de dar el cacao se van alquilar a la provincia de Soconusco, de donde lo traen, y algodón para las mantas, ques tres jornadas de sus pueblos y otras tantas de buelta; de lo qual este pueblo de Quezaltenango y los demás de atrás, no tienen necesidad de se alquilar, por estar como están rrícos y tener las granjerias cerca de su casa, por do se ve claramente el agravio que en este caso ay, pues estos dichos pueblos no tributan a Vuestra Magestad a cuatro tostones cada yndio; visitan este pueblo los rreligiosos de Sant Fran cisco.

El pueblo de Sant Luis está en la costa de Qa- ei pueblo do potitlan, que serán seys leguas del pueblo de atrás, y es estancia subjeta á él; esta al pie de una sierra, tierra calyente; es pueblo de muncho cacao, patachitle, achiote, algodón, y de mucho mayz, axy y frisóles; crian muchas aves de la tierra y de Castilla; este pueblo tiene dos estan(;uelas pequeñas que se llaman la Madalena y Sant Bernardino, que estara cada una dos leguas deste dicho pueblo; tienen las propias granjerias y cosechas de este dicho pueblo; todos tienen cavallos como los de los demás pueblos atrás; andan bien adere<pados ellos y sus mugeres y hijos y están rricos; el tributo que dan es como los demás, por ser como son es-

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tandas de Quezal tenango, pudiéndolo dar al de ble» sin vejación, syoo muy cómodamente; y la causa porque estos pueblos ya dichos y todos los demás dan poco tributo á Vuestra Majestad, adelante se dinl; visita este pueblo y estancias ua clérigo. M

El pueblo de Atiyian está de la ciudad de Gui^ témala ciitorze leguas» yendo á la costa de ípapotitlan; este dicho pueblo esta asentado en la orüla de una laguna grande, muy hondable, que no se le halla fondo; desde la orilla desta laguna, una ladera arriba, entre piedras, estáaseniado este dfM cho pueblo; es tyerra templada; los vecinos del c^B jen mayz, axy y frísoles; crian aves de la tierra y de Castilla, y de la dicha laguna toman cangrejo^ y olomyna; hazen mantas blancas» guepües y n^B güas; es gente que anda limpia y bien vestyda y bien tratada de rropa de la tierra, y otros inunchos dellos de rropa de Castilla, como esta dicho en otros pueblos de airas; todos tienen ca val los en que llevan á la costa de Qapotitlan, ques una jornada una ladera abajo, todas estas cosas que tienen» y lo truecan a cacao y algodón; demás que casi todos los vezinos de este pueblo tienen rnyl pas de cacao en la dicha costa, enquatro estañe i que tiene, que se llaman San Bernardino, qm grande, y Sanl Francisco y Santa adres y Sant Barbara^ cojen mucho cacao de sus myilpas, achiote, axy y frisóles, y aves de la tierra y de Ca^ tilla j y pescado y camarones grandes, y munchi frutas de la tierra en abundancia, y asi la cíibecí ra como las estancias están rdcos y pueden dar

otro tanto tributo mas de lo que dan, muy cómodamente; y este pueblo y sus estancias están tasados bajamente; este pueblo y estancias, el tributo que dan se mete la mitad del en la caja de Vuestra Magestad, y la otra mitad lleva Sancho Barahona, vecino de Guatemala, al qual seria justo se le diese lo que le cabe de su tributo y que no entrase asi en el dicho pueblo de Atitlan y sus estancias, porque es nluy perjudicial para los yndios, los quales no le pueden ver; e oydo que Vuestra Magestad a mandado que en muryendo se ponga todo en la corona rreal de Vuestra Magestad, lo qual estara muy bien mandado, y como digo, de vuestra Real caja se le avia de dar lo que le perteneciere de tributo si no entrase en el dicho pueblo. En este pue- ,/ blo de Atytlan ay yndios muy buenos escri vanos | y aviles, y es buena gente, en especial todos los principales; visitan este pueblo los rreligiosos de Sant Francisco.

El pueblo de Utlatan está asentado en un llano; ei pueblo de es tierra ny fria, ny caliente, de buen temple; es ^^''•'*°- sana; está este pueblo cinco leguas del de Totonicapa, la tierra adentro hazia la sierra, en el camyno que va a la provincia de (^acapula, que es el camyno que va a la provincia de Chiapa; los vezinos del cojen mucho mayz, axy y frisóles; crian aves de Castilla y de la tierra; tienen mucha caga de venados, conexos y codornizes; tienen todos caballos, a uno y a dos, y otros a tres; andan bien aderegados ellos y sus mugeres y hijos; es gente limpia; están rricos; dan poco tributo a Vuestra Magestad; podrían dar al doble sin que rresciban

ninguna vejación; visitan este pueblo los rrelígíosos de Sancto Domingo. Provinciadc La provuicía de Soconusco tiene mas de quarenta pueblos y estancias, chicos y grandes, sin tres pueblos questanen el Despoblado que llaman, que se bajaron de la syerra al camyno real, adonde están asentados en tierra calyente y dan recaudo a los pasajeros, ansy españoles como a todos los demás, y rrequas que vienen desta dicha provincia de Soconusco a esta ciudad de México; el postrero pueblo destos se llama Tiltepeque; está cíent leguas de la ciudad de Guatemala, viniendo para esta ciudad de México; munchos pueblos de esta provincia, aunque están en tierra calyente son sanos, y otros están asentados a la halda de la syerra, y otros llegan cerca de la mar del sur; algunos pueblos destos, aunque son pocos, son enfermos; esta provincia está bastecida de mayz, axy y frisóles; crian aves, ansy de la tierra como de Castylla; tienen muchas frutas de muchos géneros de la tierra, y mucho pescado, ansy de muchos rios que tienen, como de la mar; cojese mucho cacao en mucha cantydad, porque los 3'ndios desta provincia tienen muchas myllpas y cada año las van aumentando y acrecentando y rreponyendo, como hazen los demás pueblos, de cacao, como esta dicho; todos tienen cavallos, a dos y a tres, ansy para yr a visitar sus myllpas, como para traer, ansy el cacao, como las cosas que tienen de cosecha, a sus casas, y no tienen ningún trabajo sino yr a sus myllpas a cavallo y mirar a los yndios que quitan el cácate que ay, ques poco,

y Fregarlas de verano y bolverse a sus casas; el cacao que estos yndios cojen es mucho y lo mejor que ay en la provincia de Guatemala, y ansy en las partes donde lo venden las personas que lo llevan, que es en Tlaxcala, Tepeaca, Acacpingo, Guajocingo, Holula y otros pueblos y en la ciudad de los Angeles, lo venden a tres y a quatro pesos y a mas por carga; todos los j'ndios de esta provincia andan bien vestidos, limpios y adere(;ados ellos y sus mugeres e hijos, porque es gente muy poHdg, y la mas della mexicana, y muchos dellos andan en ahitos d' españoles, como son camysas, zaragüelles de liento y callones y gapotes de paño y sombreros de tafetán y de fieltro, zapatos y botas, y jubones de liento de Castilla, y chamarres de paño; y las mugeres con muy rricos guaypiles y naguas de mucho precio, y es gente que se trata bien en su comyda, porque en el pueblo de Huluetlan, que es la cabecera, ay mas de cinquenta españoles poblados con sus mugeres e hijos, y en este pueblo esta el governador desta provincia por Vuestra Magestad nombrado; y estos españoles que digo les traen mucho vizcocho, tocino y cosas y menudo de puerco, y la rropa, ansy de Castilla como de la tierra y lo demás que visten y cal*;an, se lo traen estos españoles que digo, sin los demás que andan por los pueblos desta dicha provincia, y ansimesmo les traen mucho vino para bever, y se les da por licencia del dicho governador, y ansy andan buenos y sanos y recios y se lo pagan a los españoles, y les queda mucho cacao que venden a los dichos españoles y a otros que se lo van a com-

prar por dinero, y ansi están rricos, por el mucho cacao que tienen, y algunos dellos tien negros y negras que le sirven, y piezas de plata; y como persona que he contado esta dicha provincia dos vezes, y zdida bez que la conté syempre se le aumento el tributo de Vuestra Magestad buen pedazo, por entenderlo y hallar cada vez mas tributarios y dar rrazones suficientes para ello; y con todo esto, un yndio con otro no pagan tanto tributo como pagan los de Qacatepeque y Oztuncalco a su encomendero, cada uno en su cantidad, viniéndose como vienen los destos dichos pueblos a alquilar a los desta provincia para pagar sus tributos, y estos estarse en sus casas sin salir della a buscar su tributo, como hazcn los demás; quanto mas quel tributo que pao an, las myllpas lo dan y dellas salen, sin que rresciban pesadumbre, y los yndios de los Ycalcos, que son los pueblos atrás declarados en lo del pueblo de Guat^acapan, todos ellos no tienen tanta gente como esta provincia tiene, ny llegan con mas de üozientos tributarios; dan a sus encomenderos novecientas y sesenta y seis cargas de cacao, y havicndo, como esta dicho, en esta provincia, mas de dozientos tributarios mas, y tan buenas huertas de cacao, y tan fértiles y tantas haciendas como ellos, dan a Vuestra Magestad hasta la mytad del tributo que estotros dan; por do claramente consta el agravio que en esto ay; visitan esta provincia siete clérigos. El pueblo de 1^1 pueblo de Chiapa de los yndios, esta diez le-

Chiapa de

los yndios. ^uas poco mas del pueblo de Chiapa de los españoles, y de la ciudad de Guatemala estará poco

mas de setenta leguas de camyno fragoso y cuestas; está este pueblo asentado en un alto llano, tierra caliente y sana; pasa por junto a el un rio grande que todo el año lo pasan en canoas porque no tiene vado; tomase en este rio mucho pescado en abundancia, en tiempo de aguas; los caminantes y harrias que salen de Guatemala para esta ciudad de México, vienen y pasan por este pueblo, por las muchas ciénagas que ay en el camino de la prouincia de Soconusco para esta ciudad, y ansymismo los que salen desta ciudad para Guatemala van por este dicho camyno; está este bien poblado por sus calles, y las mas casas del son de tejas; es gran pueblo y muy bueno; tiene dos estancias: la una dos leguas, y la otra tres; es gente muy polida y bien trayda y andan bien aderezados ellos y sus mugeres y hijos, y todos ellos andan calcados con zapatos, y sus mugeres con jervillas, y muchos dellos vestidos de rropa de Castilla como los de la provincia de Soconusco, y los demás, y sus mugeres, bien vestidos y limpios; tienen muchas y muy buenas tierras; cogen mucha cantidad de mayz, axy y frisóles y algodón; crian muchas aves, ansi de la tierra como de Castylla, y muchas frutas de todo genero de la tierra; todos tienen cavallos, a uno y dos y tres, para el beneficio de sus haziendas y tratos que tienen en otros pueblos comarcanos; ay muchos yndios deste dicho pueblo que tienen a uno y a dos cavallos en cavalleriza, y otros a tres, ansi de rrua como de camyno, y los sustentan y muchos españoles se los van a comprar y se los pagan muy bien, y tornan a meter

otros en caballeriza, por que lo tyenen por trato y g^ranjeria; ay muchos oficiales en este pueblo, como son carpinteros, sastres, herreros, zapateros y de otros muchos oficios, y ganan muy bien de comer a ello, por que vienen de los demás pueblos comarcanos y provincia de Chiapa, y españoles, y les traen muchas obras, y siempre tienen que hazer; los vecinos deste pueblo y sus estancias tienen por granjerias y trato de hazer muchas mantas blancas de tres piernas cada una, que se llaman toldillos, y destas mantas pagan su tributo a Vuestra Magestad, el qual es tan poco ques mayor la comunydad que tienen, mas dos vezes, porque por mandado de los rreligiosos de Santo Domyngo, que les administran los sacramentos, hazen mucha cantidad destas mantas, y por mandado dellos, algunos principales y maceguales que llevan las dichas mantas acuestas y en cavallos, las van a vender a la provincia de Soconusco y a la costa de Qapotitlan y a Guatemala y a la villa de la Trinydad, y esto de quinyentas en quin3^entas mantas, y el dinero que traen lo meten por mandado de los religiosos en la caja de la comunydad del dicho pueblo, y lo que se gasta se saca por mandado de los dichos religiosos, y todo el año andan de esta manera; este es pueblo de mucho trato, adonde acuden muchos españoles mercaderes a compralles las mantas que hazen, y se las pagan y las llevan a vender a las partes declaradas, donde tienen sus tratos, e ydos estos vienen otros, por manera que en todo el año no cesan de entrar y salir en el españoles, y ansi están quie -

tos y sosegados en sus pueblos sin que nadie les de pesadumbre: todos están rricos y prósperos y tienen bien lo que les haze menester; podran dar a Vuestra Magestad los que tienen menos hacienda, dos vezes mas de lo que dan, y es muy poco tributo, y otros podran dar mas, y los que han contado este pueblo no lo han entendido, pues no han dado el parescer para que cada uno pague conforme a la hacienda que tiene, pues ansy lo pagan todoslos de la provincia de Guatemala; sino que tanto an echado al que tiene poco como al que tiene mucho. Este pueblo tiene una yglesia la mejor que ay en toda la provincia, y mejor que la de los españoles de la ciudad de Chiapa; es de tres naves y toda ella de ladrillo, y la capilla mayor tiene cinco altares, y desde el cuerpo de la dicha yglesia se puede oyr y ver misa en todos ellos: tiene muchos hornamentos y muy rricos, y mucha plata labrada, que creo deve de aver yglesia catredal que no este tan adornada: tiene dos plagas grandes: la una está delante de la puerta mayor desta yglesia, y la otra está enfrente de la casa del corregidor y de la comunydad, donde posan los españoles, ansi tratantes como mercaderes que van y pasan por el dicho pueblo, y harrias; en esta placea esta una fuente muy bien hecha, toda de ladrillo, que pueden estar dentro della mas de cient personas sin que se mojen aunque llueva; visitan este pueblo los rreligiosos de Sancto Domyngo, como está dicho.

El pueblo de Tequecistlan está de la ciudad de EipueWode Guatemala, camyno de la Vera Paz, veinte y tres lUn.

leguas; este pueblo conocí yo ser muy glande y de mucha gente y uno de los mejores que están en vuestra Real corona, y los rreligiosos de Sancto Domingo, que son los que lo dotrinan, les hizieron pasar del asiento donde estavan, donde al presente están, que abrá como dos leguas; está este pueblo asentado en un llano, tierra mas caliente que fria, buen temple y sano; los vezinos del cojen mucho mayz, axy y frisóles; crian muchas aves, ansy de la tierra como de Castilla, y algodón, de que hacen mantas gordas que dan de tributo a Vuestra Magestad, las quales se venden para costales en que los Ycalcos echan el cacao para traer a esta Nueva España; este pueblo a venydo a mucha dimynucíon, que no ay en el la mitad de la gente que solya aver, con mucha parte, y la causa ha sido por la mudant^a que ovo de sacallos del asiento viejo y sacallos al donde al presente están, por el trabajo que tuvieron, ansi en hazer sus casas, como la yglesia, ques de tres naves y grande y toda de ladrillo, la qual, estando casi la mitad hecha, por motivo de otro fraile que íue alli la tornaron a deshazer y tornarla a hazer de principio, y ansi destos trabajos, como de traer los materiales acuestas, ansi para la yglesia como para sus casas, y andar todos los yndios ocupados en estos edificios con tanta solicitud, sin dejarlos descansar y pasárseles el tiempo de las sementeras y no poder sembrar, y padescer hambres, todas estas cosas fueron partes para que adolesciesen y se muriesen y se menoscabasen; demás de que no embargante esto, para pagar los oficiales que trayan de Guatemala, yn-

dios, ansy carpinteros, albaftyesy otros queheran necesarios, echaban derramas entre ellos y vendían lo que tenyan, para ello; está este pueblo algo rreformado, aunque poca gente, como digo; andan los yndios y sus mugeres e hijos bien aderezados y limpios a su modo, y tienen lo que les haze menester, y todos tienen cava líos, ansi en que andan, como para llevar sus granjerias a la Vera Paz, que está siete leguas deste pueblo, y a Guatemala y otras partes; este pueblo tyene buena comunydad y una estancia muy buena de yeguas de donde sacan potros que venden, y meten el dinero en la caja de la comunidad, y lo que ansimesmo hazen de las mantas que hazen para la dicha comunidad, y se gasta por mano de los rreligiosos; podran dar otro tanto tributo mas del que dan, pues tienen algodón de su cosecha para hacer las mantas que dan de tributo, sin irlo a buscar fuera de sus casas; tienen este pueblo a cargo los rreligiosos de Sancto Domingo.

El pueblo de Calama esta tres leguas adelante EipueWodí deste pueblo de Tequecistlan; es pequeño; tendrá como treynta vezinos, poco mas, y son de los esclavos que libertó el licenciado Cerrato, que se recogieron ally; están asentados en un llano, tierra templada y sana; tiene las granjerias y cosechas que los del pueblo de Tequecistlan; el tributo que dan a Vuestra Magestad es poco; podran dar otro tanto tributo mas; visitan este pueblo los dichos religiosos de Sancto Domingo.

La provincia de la Vera Paz esta treinta le- l« pioirm-

. « m m ^ cía de la

guas, poco mas o menos, de la ciudad de Gua- veraPu.

témala, y tiene onze pueblos toda la provincia, muy buenos; solya ser de mas gente que la que al presente tiene, con mas de dos myll yndios, y an venydo en diminución, como aqui se dirá. Esta provincia la administran los rreligiosos de Santo Domingo, y tienen una yglesia y monesterío de canteria, todo muy bueno, en un pueblo que se llama Sancto Domingo de Covan, porque alli es la cabecera, y alli rresyde el obispo desta dicha provincia; esta provincia es fria y muy lluviosa, que casi todo el afto llueve en ella una agua menuda, escepto laquaresma, que entonces abre el sol como quarenta dias, y en este tiempo se abrasan los arboles y cocates que ay, como que les pusiesen fue- ^o; esta provincia es tierra de lomas no altas; acude mucho aqui el norte casi todo el año, porque esta cerca de puerto de Cavallos; las arboledas que tiene son arboles de liquidambar; cógese en esta provincia mucha cantidad de zarzaparrilla, que se llevan á España, y es la mejor que se coje en esta tierra; los vezinos desta provincia cojen mucho mayz en cantidad; crian muchas aves de la tierra y de Castilla; cojen copal y mucha cantidad de plumas para hazer sus bayles y mytotes, que son entre los yndios muy preciadas y se las van a comprar de todas partes, y ay muncha cantidad de pájaros en esta provincia que las crian en la cola, cada uno tres plumas; algunas son largas de casi una vara de medir, y otras mas pequeñas, y los toman cierto tiempo del año y se las quitan y los tornan a echar a volar para que crien mas; los vezinos desta provincia hazen mantas blancas y na-

guas, y en un pueblo della que se llama Cazabon, que tendrá seyscientos vezinos, es tierraTnas templada que los demás pueblos de esta provincia, que participa de tierra calyente y está dos jornadas del pueblo de Covan, hacia el golfo Duce, cojese en el muncho algodón; estos yndios dan de tributo a Vuestra Magestad dos tostones, que es un peso de tipuzgue, cada yndio en cada un año, y no otra cosa; solyan dar mas tributo en dinero y mayz y aves, y se lo han venydo a quitar por la ymportunacion de los frailes, y en esto se hazen dos agravios muy grandes: el uno a la rreal hazienda de Vuestra Magestad, y el otro a los yndios, y esto ha sido causa de que los yndios se ayan muerto y menoscabado, y sera para que se acaben, porque para dar dos tostones de tributo cada yndio saca de su casa valor de mas de doze en mantas blancas pequeñas, y naguas y plumas y copal y otras menudencias, que llevan a vender a Guatemala y a la villa de la Trinydad y a la costa de Gua^acapan e Yzcuntepeque y a otras partes, y tardan desde que salen y vuelven a sus casas, veinte dias y un mes, y munchos yndios se mueren, porque como están hechos a su temple y van a otros diferentes y tierras caly entes, enferman y se mueren; y otros yndios se alquilan en las tierras de cacao y se casan, que no saben donde están; y de quinientos yndios que salen no vuelven quatrocientos, y gastan lo que llevan para solamente traer dos tostones; y los que buelven a sus casas, como vienen de otros temples, enferman, porque los yndios que salen a buscar los dos tostones no van

Rblacionm db América Central. m

todos juntos, syno unos van sl unas partes y otros van a otras; y esto se podría rremediar de manera que los 3^ndios no salyesen de sus casas a buscar el tributo, ny se menoscabasen con dar mantas blancas de tributo, las quales podrían dar muy bien y estarse con sus mugeres e hijos, ques lo que mas los yndios desean, porque si vana buscar el tributo, como digo, van contra su voluntad, que ellos no querryan yr si no fuesen forjados por los frayles, porque ellos les ocupan en hazer mantas blancas pequeñas para la comunidad, y las envían a vender a las partes declaradas, de quinyentas en quinyentas, y el dinero que traen lo resciben los frayles y se melé en la caja de la comunydad y se gasta por mano dellos, y todo el año los traen en esto, de que los yndios rresciben mucho agravio, de que asymesmo es causa de que se menoscaben, y los frayles no quieren que den mantas, por ocupallos en hazellas, porque sy los yndios tributasen en mantas a Vuestra Magestad, se aumentaría el tributo tres vezes mas; y para que cese la vejación de los yndios y el tributo de Vuestra Magestad vaya en aumento, conviene no tributen en tostones, sino en mantas, pues las saben hazer y muy buenas, las quales mantas han de ser delgadas y de quatro piernas cada una, que cada pierna tenga quatro varas de largo y tres quartas de ancho y dos hilos de urdiembre y dos de trama que sean delgados, que ansi desta manera son las que tributan otros pueblos de encomenderos; y dando cada yndio una manta destas cada un año, dos piernas por Sant Juan y otras dos por Navi-

dad, bibiran descansados los yndios y se estaran en sus casas todo el año sin salir de ellas si no fuere yr a comprar el algodón, pues lo ay en esta provincia y en Tequecistlan y en otras partes a un día y a dos de camyno, que tardaran quatro días quando mucho enyr y bolvcr a sus casas y cada uno trayra un fardo de algodón de que hará la manta, y para vestirse el y su muger y hijos y hazer enaguas y sus granjerias, y desta manera se ayudaran el uno al otro: el yndio en traer el algodon, y la muger en hazer la manta, y estaran contentos y alegres y se aumentaran los tributos de Vuestra Magestad, porque cada manta destas vale al menor a diez tostones, y no serán llegadas a Guatemala quando se vendan a este precio, y por esta causa los dichos frayles no han querido que tributen mantas, syno dinero; e yendo yo a esta provincia a negocios, los frailes me dieron el tributo para que lo llevase a Guatemala, y no los yndios, y lo llevé y entregué a los oficiales de la Real hacienda de Vuestra Magestad, y asi me paresce que los frailes tienen quenta con dar el tributo porque no se sepa algunas menudencias. Ansymesmo ay otra causa para que los yndios se ayan acabado y acaben, que es que en esta provincia, en cada pueblo delta han edificado yglesias muy grandes, y tanto que pueblo de trezientos yndios sacan los cimyentos de la yglesia que podran caber dos myll, y los cimyentos muy hondos, que tendrán dos estados, y de ancho diez pies, y estos los hinchen de piedra, cal y tierra que los yndios traen acuestas, porque no tienen otro modo, ny manera.

ny arteficio en que traer los materiales que están lejos destas yglesias, y con todo esto no vy yglesia ninguna acabada sino la de Covan que está dicho, y en las demás tan solamente los cimyentos fuera de tierra, y mucha piedra y cal que tienen llegada para el edificio de las dichas yglesias; junto a ellas tienen otras yglesias de madera y barro y cácate en que les administran los divinos oficios, y en ellas la casa de los rreligiosos donde abytan, y con estas se podrían pasar como hasta aquí y dejar a los yndios descansar de tantos trabajos excesivos como tienen en andar todo el año ocupados, syendo como son las comydas flacas y la tierra lluviosa y muy destemplada, y traer como traen los materiales acuestas; y con estas cosas enferman y se mueren y menoscaban. En todas estas yglesias ay homamentos muy rricos y muy costosos de sedas y brocados, y muncha plata labrada y cruzes que cuestan a quinientos pesos y a mas; y lo mesmo es en todos los pueblos y provincias que están en la corona Real de Vuestra Magestad, que las tienen muy adornadas, cada pueblo conforme al tamaño que tyene y posible. Eipuebiode El pucblo de Sant Augustin está dos leguas de tín?'^^"* ^ica^ahuaztlan, que es en el camyno que va de la ciudad de Guatemala al golfo Duce, donde se desembarcan la rropa que viene de Castilla; es pueblo pequeño; está asentado en un llano junto a un río muy grande, donde toman mucho pescado; cojen mucho mayz, axy y frisóles; crian muchas aves de la tierra y de Castilla; tienen cavallos y posible para dar otro tanto del que dan; andan bien ade-

revados y tienen mucho trato y granjeria; es tierra calyente y sana; visita este pueblo el clérigo que visita el pueblo C^ica^ahuaztlan.

El pueblo de Nestiquipaque esta en una sierra Eipucbíod* encima del pueblo de Gua^acapan; es pueblo pe- pa^'que."*" queño y tierra fría; a sido cogido en el muy buen trigo y muncho, que davan de tributo; coxese en el muncho mayz, axy y frisóles; crian munchas aves, ansi de la tierra como de Castilla; hazen mantas blancas; con todo esto van a la costa de Gua<;acapan, que estara como seys leguas una cuesta abajo, de que traen mucho cacao y algodón, y el cacao lo venden a españoles, y del algodón hazen mantas; todos tienen cavallos en que andan y para sus granjerias; andan bien vestidos y aderezados ellos y sus mugeres e hijos; podran dar otro tanto tributo mas del que dan, sin vejación ninguna, por que están rricos; visita este pueblo el cura de GuaVacapan.

El pueblo de Ag"uachapa esta de la ciudad de Eipuebiod« Guatemala quatro jornadas, como vamos por el pa. camyno rreal que va a las provincias de Sant Miguel, Honduras y Nycaragua; está cinco leguas antes de llegar a la villa de la Trinidad; está este pueblo asentado en un llano; es tierra caliente, no mucho, sino buen temple y sana; cojen mucho mayz, axy y frisóles y chia; crian muchas aves de la tierra y de Castilla; hazen mucha lo<;a colorada, como son cantaros, ollas, jarros, caxetes, comales; tienen todos cavallos en los quales llevan las cosas que tienen de cosecha, y la loga llevan acuestas a los pueblos de los Ycalcos y la venden

a los yndios dellos, de que sacan macho cacao, porque todo lo que llevi^n 3o venden a como quieren, porque vale muncho, y ansi están tan rricos tanto por tanto como los de los Ycalcos; ansymesnno muchos de los vez ¡nos desie pueblo lyenen myllpas de cacao, porque es tyerra aparejada para ello; es camyno muy pasnjero, y también dan rrecaudo a los pasajeros que por el pasan, que son HiuchoSi de que sacan mucho dinero, y del cacao que tienen y traen de los Ycalcos; tienen mucha caca, ansy de venados como de codornizcs; hazen mantas blancas y naguas que ausymesmo llevan a vender; todos están, como dig;o, rricos, y es poco dar otro tanto tributo del que dan, segund es posible que tienen; visita este pueblo un clérigo que lo tiene por beneficio. Este pueblo esta en la corona real de Vuestra Magestad, y el tributo que da se aplicó al ospital real que es de Vuestra Magestad, para el sustento de los pobres; este pueblo hera de un don Carlos, y por delitos que hizo se lo quitaron y se aplico la renta del como está dicho. El pueblo lie El pueblo de Gueymoco estA quatro leguas de Gucymoco. ^^^ Ycalcos, mas adelante, yendo a las provincias atrás dichas; esta asentado en un llano entre unas sierras bajas, tierra calyente y sana; cojes^ en el mucho mayz, axy y frisóles; crian muchas aves de la tierra y de Castilla; los mas vezinos deste pueblo tienen myllpas de cacao, que tienen tierras para ello; hazen mantas blancas para vender, y naguas; todos tienen cavallos, ansy en que ellos andan, como para llevar las cosas que tienen de co-

secha, a los Ycalcos, de que traen mucho cacao, el qual, con lo que ellos tyenen de cosecha, lo venden a los españoles que acuden ally a se lo comprar, demás ques camyno muy pasajero para las provincias dichas, y los que dellos vienen a Guatemala cojen mucho balsamo de que sacan ansymesmo mucho dinero, porque vale mucho; andan ellos y sus mugeres y hijos bien vestidos y adere- <;ados; podran dar al doble mas del tributo que dan, esto fácilmente; la mitad deste pueblo es de Vuestra Magestad, y la otra mytad de don Juan de Mestaner, vezino de la ciudad de Sant Salvador; rreside en este pueblo un clérigo por beneficiado.

El pueblo de Tecoluca esta en los Nonoalcos, EipwWode

'^ ' Tecoluca,

doze leguas de la ciudad de Sant Salvador, camyno de las provincias de Nicaragua; solya ser de mas gente que al presente es; está asentado junto a una syerra, en una loma, tierra caliente y sana; es pueblo de mucho cacao, achiote; cojen mucho mayz, axy y frisóles; crian muchas aves de la tierra y de Castilla; esta cerca de la mar del Sur; tienen lodos cavallos, como los demás; hazen mantas blancas, y naguas; tiene tres pueblos junto a el que son buenos, que se llaman Sant Juan y Santiago y (^acatecoluca, que son de dos encomenderos, y se llaman estos pueblos los Nonoalcos; en este pueblo esta un corregidor en nombre de Vuestra Magestad, que administra todos estos pueblos, y ay en ellos mas de quinze o veinte españoles tratantes que les compran, ansy el cacao que tienen, como las naguas que hazen; están rricos y andan

bien vestidos y aderezados ellos y sus mtigeres e hijos; dan poco tributo a Vuestra Majestad; podran dar otro tanto mas sin vejación ninguna; visita este pueblo un clérigo questá proveído en eh

El pueblo de Ocolutlan esta una legua antes de llegar á la villa de Sant Miguel, y sesenta le^as de Guatemala como vamos el camino de Nicaragua, en el camyno rreal. sentada en un llano, tierra caliente y sana; los vecinos dcste pueblo lienen muchas myllpasde cacao; cojen mucho mayí. axy y frisóles; crian muchas aves, ansí de la líenn como de Castilla; cojen achiote; este pueblo esta cerca de la mar del Sur como dos leguas, de que toman mucho pescado, y tienen mucha ca^a de venados; hazen mantas y naguas; el cacao que tienen venden a los españoles que se lo van a comprar a sus casas, y las demás cosas a los pasajeros que por el pueblo pasan, por ser camyno real, de que sacan de todo mucho dinero; ellos y sus mugeres andan bien vestidos, y sus hijos; están rrieos y tienen mucho posible; dan muy poco tributo a Vuestra Magestad; podran dar el doble mas tri buto del que dan; esta en este pueblo un corregí dor en nombre de Vuestra Magestad, proveydo por el presidente y gobernador de Guatemala; vi sitan este pueblo los curas de la villa de San Mi guel.

Todos estos pueblos y provincias que van aqui atrás declarados son los que Vuestra Magestad tiene en la provincia de Guatemala y están en vuestra Real corona, y no tiene otros ningunos

Vuestra Magestad, escepto un poblezuelo que se llama Que^alchiname, que será de hasta treynta yndios, que esta en la provincia de ^acapula, que no se pone aqui por ser de poca gente y estar lejos, como está; y estos pueblos y provincias aqui declarados tienen la posibilidad, tratos y granjerias que van declarados, y munchos mas que por no ser prolijo no los pongo, y ansimesmo tienen el posible que digo y lo sé por lo aver visto por vista de ojos y andado por ellos, ansi haziendo negocios, como aver contado casi todos ellos y provincias, y por eso doy aqui en cada pueblo y provincias las razones que van.

La causa porque los pueblos de los encomenderos dan mas tributos a sus encomenderos que los pueblos e provincias de yndios questan en la Real corona de Vuestra Magestad dan a Vuestra Magestad, es esta: los yndios de los dichos encomenderos piden cuenta, diziendo que se les an muerto muchos yndios y questan muy pobres y muy cargados y que no pueden pagar el tributo que les esta rrepartido, y otras cosas que dizen en las peticiones que presentan, por yndustria de los que los visitan; la rreal Audiencia les provee de jueces, contadores y oficiales que con ellos van a hazer las quentas de los tales pueblos, y hecha la traen a la Real Audiencia, y sabido por los tales encomenderos, ellos y sus mugeres, deudos y amigos, van a ymportunar al presidente y oydores, de noche y de dia, y les dizen que los yndios no pidieran quentas sino fuera por los que los visitan, que les ymponen en ello, demás de que ay muchos mas

T.a rraxon por que los encomenderos dan más tributo que los de Vuestra Magestad, es esta*

3'ndios que antes abya y están muy rr icos y pueden dar al doble mas tributo del que dan, y que por amor de Dios su señoría y mercedes les favorezcan y se duelan detlos, porque no tienen otra cosa de que se sustentar, asy ellos como sus mugeres e hijos, sino es délos tribuios que los yndios les dan. y que padescen mucha nescesidad; y esto y otras muchas cosas les dicen y con lagrimas, y cada dia les van a importunar sobre este caso, y quandolos van a contar, van los dichos encomenderos con los jueces, contadores y oíicialesy se hallan presenlesa las tales quentaSi y los dichos presidente y oydores tasan los dichos pueblos, y sy en las quentas a y mas yndios que de antes avya, les cargan el tributo, y a los que de antes avya se lo acrecyentan mas de lo que daban; y si faltan yndios de los que de antes avya, acrecyentan a los bivos lo que se perdió del tributo que davan los muertos; por manera que los tributos syempre están en un ser y aun mas, y no xienen en disminución, y como los pueblos délos encomenderos tienen amos que buelven por sus tributos y por lo que les conviene, los dichos pueblos dan mas tributo que los que están en vuestra Real corona, como esta dicho, y aun que es verdad pueden bien pagar el tributo que se les car^a, porque tienen hazienda para ello, y esto lo sé como persona que a andado por todas las provincias de Guatemala contando yndios y haziendo negocios entre ellos, y averio visto y entendido durante el tiempo que tengo dicho servy a \'uestra Magestad en la dicha Real Audiencia.

La rrazon porque los pueblos y provincias de yndios que están en la rreal corona de Vuestra Majestad, siendo los yndios dellos mucho masrricos y tenyendo mucho mas posible y tratos y granjerias y hazienda, y mejores partes y lugares y mas buenos asientos y tierras y mas fértiles que los encomenderos, dan menos tributo a Vuestra Magestad que los yndios de los dichos encomenderos, es por el contrario de lo que arriba está dicho, y es quando los yndios de Vuestra Magestad piden quenta, y los rreligiosos que los visitan por ellos, después de aver ablado al presidente e oydores, presentan petizion diciendo las mesmas rrazones y otras muchas mas que los yndios de los encomenderos dizen, y se les provee de juezes contadores y oficiales que van con ellos, a la cual por la mayor parte proveen criados y allegados del presidente y oydores, que es lo que los frayles pretenden, porque cuando van a las tales quentas, los regalan y sirven y favorescen; los quales, viéndose prendados, no hazen mas de que lo que los rreligiosos quieren, y como los tales juezes y escribanos no saben la lengua, ny la tierra, ni los pueblos donde van a hazer las tales quentas, ny lo entienden, por no lo aver hecho, y por aprovecharlos los envian, y el ynterpetre ser, como es, mestizo, no hazen mas el y los demás que lo que los rreligiosos quieren, y se dejan yr con lo que ellos les dizen, y ansy a este modo hazen la quenta y la traen a la Real Audiencia, y traída, los dichos frayles van por oras y momentos a ymportunar al presidente y oydores, diciendoles que por amor de Dios myren

Las razones porque los pueblos y provincias de Vuestra Magestad dan menos tributos que los de los encomenderos.

aquellos pobreíílos de aquellos yndios están muy pobres y necesitados y cargados y que no pueden cardar el tributo que les esta repartido, y que es cargo de conciencia de que den tantos tributos, 3* que se an muerto casi todos y que ellos no pretenden ynterese ninguno, sino un abito, y otra^ cosas que saben ellos bien dezir en su provecho, pues cobran los tributos de los que les reservan por vicios j viudas y otros que dizen que no pueden tributar, y lo meten en la caja de la comunydad para tener que desiribuyr y gastar; y con las dichas cosas y otras muchas van los dichos r religiosos at dicho presidente y oydores cada ora y cada momento, ansi por la mañana antes de comer, después de comer y a la tarde, a les ymportunar y les moler las entrañas para que los tasen como ellos quieren; y los dichos presidente e oydores, viéndose tan persuadidos de los dichos frayles y por quitarlos de si y que no escriban contra ellos ny digan dellos, y por tenerlos favorables para sus cosas, tasan los dichos yndios en lo que los frailes quieren, no myrando el fraude de la quenta, y á que fue hecha sin parte, pues los oficiales de vuestra Real hacienda no son para embiar una persona que se hallase presente á la dicha quenta y bolviese por vuestra rreal hazienda, como los encomenderos hazen, y ansi, como hazienda que no tiene dueño, ni quien buelva por ella, an tasado los yndios de Vuestra Magestad como esta dicho, y an venydo en dimynucion los tributos de Vuestra Magestad, aunque todos ellos saben y entienden otra cosa de lo que hazen; aunque Vuestra Magestad

4hl

tiene muchos criados y les da salario, no ay quien suplique de las tales quentas, ny apele dellas, ansy los ofiziales como el ñscal, porque todos pretenden sus yntereses y quieren tener a los dichos frailes por propicios, y todo ello viene a caer sobre la Real hazienda de Vuestra Magestad, sin que nadie se duela della. Estando yo sirviendo a Vuestra Ma- ((estad, como dicho tengo, en la dicha Real Audiencia, siendo presidente el licenciado Landecho, treynta y seis años a. Vuestra Majestad le embyó una su Real cédula en que por ella Vuestra Majestad le mandava y dezia que atento que avyan echo rrelacion á Vuestra Majestad, diciendo que los yndíos de los pueblos de los encomenderos daban mas tributos a sus amos que los pueblos de los yndios y provincias que están en la rreal corona de Vuestra Magestad davan a Vuestra Majestad, ;que hera aquello?; que lo myrasen y rremedyasen; y dende a ciertos aAos Vuestra Magestad embyo otra su Real cédula al doctor Villalobos, presidente govemador que fue de la dicha Real Audiencia, que fue por el aflo de sesenta y quatro aAos, sobre lo propio, díziendole que pues los yndios, ansy de los pueblos, como provincias que están en vuestra Real Corona, syendo tan r ricos como son, y tenyendo tan buenos asyentos y fértiles y tantas granjerias y tratos y tierras mas fértiles que los yndios de los encomenderos, y davan mucho menos tributo á Vuestra Magestad que los yndios de los dichos encomenderos, no tenyendo tan buenas tierras ny tan fértiles, ny los yndios tan rricos, ny tantos tratos y granjerias, y que con todo eso da-

ban mucho mas tributo a sus amos* que lo viesen y mirasen y rremediaseti, y nunca ninguno dellos hizo ninguna cosa cerca deilo; salvo quel doctor Villalobos, por aprovechar a un Juan de la Cueva, alguazil mayor de la Real Audiencia, le envío a contar la provincia de Soconusco, 3^ quando la acabo de contar, le cmbyo al pueblo de Chtapa de los yndios, a lo propio, y mas valiera que no lo envíaraí pues tan poco fruto hizo, que no fue syno, como digo, para aprovecharle y dalle ocho o nueve pesos cada día de provecho para el y para sus oficiales; y lo que el avya de hazer en diez días, lo hizo en quinze y comyo a costa de los yndios; y esto es enviar á quien no lo entiende ni se duele de cosa, mas de por aprovecharse; y en lugar de averio de rremediar, el licenciado Valverde, presidente e governador que fué de la dicha Real Audiencia, que subcedio después del dicho doctor Villalobos, lo hizo peor, porque fue por hacer mal a los encomenderos, como les hizo, como consta a Vuestra Magestad, de la tasa que hizo a don Diego de Guzman del pueblo de Ycalco, y a otros muchos, que los destruyo, y echo la tierra a perder, hasta que Vuestra Magestad lo rremédió; también asimysmo hizo a los pueblos de Vuestra Magestad, a algunos dellos, dando de cabera, sin querer tomar consejo de ninguna persona, diziendo que avyan de tributar los yndios como los de la Nueva España, pudiendo tributar ios yndios de los encomenderos el tributo que dan, muy cómodamente, y los de Vuestra Magestad, como tengo dicho aquí en este memorial; y desde que yo fui a Guatemala, que

fue por el año de cinqucnta y dos, los yndios de los Ycalcos estaban tasados en los tributos que daban quando el dicho licenciado Valverde fue por presidente, y nunca jamas se desmynuyo el tributo de ellos y siempre estuvo en aquel ser, y lo pueden muy bien pagar, porque entonces no avya tantos yndios, ni tenyan tantas myllpas como el dia de oy ay y tienen, y siempre an tributado en cacao, y las myllpas dan cacao, ansy para el tributo como para que coman, beban, vistan y cal9en, y les sobra para vender, y aunque el dueño de las myllpas se muera y su muger e hijos y no quede quien las herede, no por eso se pierde el tribvto, como el de los que no tienen cacao, porque la myllpa ó myll- / pas que quedan sin dueño, dase a otro yndio que no tenga myllpa o que tenga pocas myllpas, con cargo de que pague el tributo que pagaba el muerto y haga bien por su anyma, y ansy el tributo nunca se pierde; y ansy yo di esta tra(;a, y dada, todos los que quentan yndios en la provincia de Guatemala que entienden como se ha de contar, van por esta borden.

El árbol del cacao son como naranjos grandes Ei^boidei

^ cacao, co-

y copados como ellos; tienen las ojas mas largas, mowcm. como tres vczes mayores; dan unas majorcas largas, algunas como de a palmo, y otras mayores, y otras mas medianas; tiene dentro cada una ma9orca destas quatro rrengteras de cacao que cada una tiene ocho cacaos, y cada majorca treinta y dos cacaos por grande o chica que sea; algunos arboles dan a cicnt majorcas; otros a ochenta, otros a sesenta, y otros a quarenta, y otros a me-

noS) y otros no dan ninguna. Estas liuerlas de cacao están, dellas en llano» y otras en lomas, y oirás en laderas, conforme a las tierras que los pueblo!^ tienen son tierras de rreg^adio de veras, e rneg:an, porque en tiempo de aguas no ay necesidad; estos arboles son muy delicados, porque si les da el sol los quema y no dan fruto, y si tienen mucha som» bra se pudren las majorcas y el cacao^ y sí les da el viento las derriba de los arboles y no llegan a maduras; y para rremedio de que nínpfuna cosa de las dichas les haga daflo, ponen arboles grandes entre medías de los arboles del cacao, que se llaman madres de cacao, que son altos y les detiene y defiende del viento, y la humedad no les hazc daño, y que el sol no sea tan rezio, ansi por estar altos, como estar estos arboles bien compasados y puestos por borden, ansy estas madres del cacao como los arboles del cacao; ay myllpas destas que tienen a quinze, y a diez, y a ocho, y a cinco, y a quatro y a tres myll pies de cacao, quinientos y trezientos pies mas o menos, y cada dia y cada año van plantando mas myllpas nuevas, y quitando los arboles viejos, y en el propio lugar ponen otros nuevos, y ansi van cada dia en mucho aumento; los yndios no tienen ningún trabajo en el beneficio de estas myllpas, sino es quitalles alguna yerva que se cria debajo de los arboles y regarlas los veranos y cojer el fruto dellas, y ansi biven descansados en sus casas, porque para esto tienen muchos yndios que se llevan a sus casas alquilar para lo hazer, sin que ellos los procuren, y ellos van en sus cavallos a los ver y

están un rrato con ellos y se buelven a sus casas.

Las ciudades, villas y lugares que Vuestra Magestad tiene en la provincia de Guatemala y su distrito, y los vezinos que cada una dellas tiene, y las leguas que ay de una a otra, son las siguientes:

La ciudad de Guatemala ya esta dicho y declarado en la parte y lugar questá; tendrá mas de quinientos vezinos.

La ciudad real de Chiapa esta desta de Guatemala casi ochenta leguas; esta asentada en un llano; es tierra muy fria. mas que la de Guatemala; está aqui la yglesia catredal y la silla del obispo desta provincia; tendrá como dozientos vezinos.

La villa de la Trinidad, que por otro nombre se llama ^en^onatle, es porque esta junto a ella un rio que pasa por un lado, y el río se llama ^en^onatle, que quiere dczir quatrozientas leguas; toman en este rio truchas, que es muy lindo pescado, muy delicado, y el agua es muy buena y delgada; es tierra caliente, pero muy sana; está de Neolingo medía legua, y de los dos Y<;alcos una legua, y de la ciudad de Guatemala treynta leguas; tiene mas de trezientos vezinos, y aqui ay mucha contratación de rropa y cacao.

La ciudad de Sant Salvador está doze leguas desta villa de la Trinydad, en el campo rreal que va de Guatemala a la villa de Sant Miguel y provincia de Nicaragua; está asentada en un llano; es tierra caliente y sana; tendrá sesenta vezinos y los mas dellos son encomenderos de yndios.

La villa de Sant Miguel está veynte leguas desta ciudad de Sant Salvador, en el dicho cami-

RbI ACIONES DB AMáSICA CkMTRAL. 3o

I.a ciudad de Guau

mala.

rreal de Chiapa*

La villa de la Trinidad.

de Sant Salvador

La villa de Sant Miguel.

no rreal, y de la ciudad de Guatemala está sesenta leguas; está esta villa asentada en un llano, tierra calyente, sana; tres leguas desta villa está la mar del Sur, adonde se toma mucho pescado fresco para el bastimento de los vezinos desta villa; tendrá sesenta vecinos; son casi todos encomenderos de yndios. La ciudad La ciudad de Comayagua, bol viendo hazia la

de Coma- ^ » »

yajua. mar del Norte, ques el puerto de Caballos, está treinta leguas desta villa de Sant Miguel, y de Guatemala por otro camino noventa leguas; está asentada en un llano valle muy bueno, tierra templada y sana; está en esta ciudad la yglesia catredal, y la silla del obispo desta provincia, que se llama de Honduras; está esta ciudad treinta y cinco let>uas del puerto de Cavallos, ques adonde vienen los navios de Castilla con mercaderías para la provincia de Guatemala: quinze leguas desta ciudad ay munchas mynas de plata, la mejor que se saca en esta nueva España, porque demás de ser muy fina participa de oro; abra en esta ciudad mas de cicnt vecinos. I a ciudad La ciudad de Gracias a Dios está de Comayac\a<sT' <;ua treinta leguas, y de la villa de Sant Miguel ^^'"'" otras tantas, y del puerto de Cavallos treinta y cinco leuuas; está esta ciudad asentada en un llano, buen temple de tierra, ny fria ny caliente; es sana; tendrá mas de setenta vezinos. El puerto de Puerto de Cavallos ya esta dicho que all3' ^ie-

Cauallos. , • 3 a- .mi ^ «

nen los navios de Castilla que traen las mercaderias para la provincia de Guatemala, y asimismo se ha dicho lo que ay de las ciudades de Comava-

gua y Gracias a Dios, porque esta en triangulo de estas ciudades y puerto; es enfermo por quesmuy caliente y es como una caldera, y abitan en el tan solamente el tiempo que los navios están ally, y este tiempo están ally los oficiales de Vuestra Majestad y los mercaderes que van a comprar a los navios las mercaderías que traen; e ydos los navios a Castilla, se van los oficiales y las demás personas, por ser el puerto tan enfermo.

La ciudad de Sant Pedro está doze leguas del puerto de Cavallos, ques donde rresiden y están de asiento los oficiales de Vuestra Magestad y algunos vecinos, que por todos abrá como treinta, poco mas o menos; es tierra caliente y enferma; está esta ciudad de la de Guatemala poco mas de cient leguas, de camyno fragoso y de sierras.

La ciudad de Truxillo está por la mar quarenta leguas de puerto de Cavallos, ques donde hazen escala los navios que vienen de Castilla al dicho puerto de Cavallos con mercaderias; y de la ciudad de Guatemala esta como ciento y quarenta leguas; es tierra caliente y enferma; tendrá como veinte e zinco vecinos, poco mas o menos.

La villa de la Choluteca está cerca de la provincia de Nycaragua en el camino real; ay de la ciudad de Gracias a Dios a esta villa treinta leguas, y de la villa de Sant Miguel otras treinta; está asentada en un llano junto a un rio muy grande; es tierra caliente y sana; tendrá veynte vezinos.

Olanchp y Nueva Segovia están hazia la mar del Norte, como treinta leguas de la villa de la

de Sant Pedro.

1^1 ciudad deTruxi* Ho.

La %iila de Cholute* ca.

Olancho y Nue\'a Segovia.

de León,

de Granada.

Choluteca; son dos pueblos pequeños, como cinco leguas uno del otro; tendrá cada uno como quinze vecinos; están aUi porque algunos dellos tienen unos yndezuelos de encomienda y alonas minas de que sacan oro» y estancias de ganado de que se sustentan; es tierra templada y sana*

La villa del Realejo es puerto de la mar del Sur adonde los navios que van de esta Nueva España al Firu hazen escala t y los que vienen del Pjru, ny mas ni menos; es puerto muy provechoso porque en el se hacen muchos navios, ansí para la navegación de la mar del Sur como para la China, porque ay muchas maderas y muy buenas y mucha brea y jarcia y todo lo necesario; es tierra calj'ente y al^o enferma; tendrá como treynta vezínos.

La ciudad de León está doze leguas de está villa de Realejo la tierra adentro; en esta ciudad está la yglesia catredal y la silla del obispo de Nycaragua, por ser el mejor pueblo que en aquella provincia ay, y está agora menoscabado y las ca sas caldas, porque en cayéndose no ay bolvella al (;ar, por el poco posible que los vezinos tienen está asentada esta ciudad en un llano, en un are nal a la orilla de una laguna que tycne treynta le guas de largo y corre hazia la mar del Norte; ay en ella muncho pescado de que se sustentan los vezinos españoles e 3'ndios; todos los mas vezinos que aquí ay tyenen yndios de encomyenda; es tierra cálvente y sana; tendrá como ciento y veynte vezinos.

La ciudad de Granada esta diez y ocho leguas desta ciudad de León yendo por el camino Real

hazia Costa Rica; está asentada esta ciudad en un llano junto a la orilla, que tiene sesenta leguas de largo, y la alaguna de León desagua en esta, y esta desagua en el desaguadero que va a Panamá y a Nombre de Dios;aquihazen muchas fragatas grandes que van por este desaguadero con muchos bastimentos, ansy de mayz, miel, sebo, gallinas y otras muchas cosas a Panamá y Nombre de Dios; abra en esta ciudad mas de cient vecinos, y muchos dellos tienen encomyendas de yndios; es tierra caliente y sana.

£1 pueblo de N3xoya esta desta ciudad de Gra- Eipuebiode nada, yendo para Costa Rica, poco mas de qua- ^^^^' renta leguas; es pueblo de yndios y el postrero de la provincia de Nicaragua; siempre ay aqui corregidor, proveydo por el presidente gouernador de la Real Audiencia de Guatemala; es puerto de mar y el postrero que ay para la navegación del Piru, y deste puerto, en doze días, los navios que van al Piru toman tierra del Piru, y entre este puerto y la ciudad de Granada esta el golfo del Papagayo que dizen, ques un abra entre dos sierras que entra el Norte por ella, de que haze levantar la mar, y dura como medio dia o media noche; conforme a como dura el viento, ansi duran las olas y alteración de la mar.

La ciudad de Cartago, que por otro nombre se Li dudad

,,_,__. , , , . de Carta-

llama Costa Rica, que es la que se a descubierto go. de treynta e cinco años a esta parte y se a poblado para la conquista de aquella tierra y se ha descubierto hasta Panamá por tierra, está asentada esta ciudad en una (pavana, ques un llano muy grande

que tiene mas de doze leguas de largo y mas de seys leguas de ancho; es tierra de buen temple y sana y se coje en ella todas las semyllas y cosas que siembran; cerca de aquí ay yndios de guerra belicosos; el traje de ellos es de yndios mexicanos, y la lengua ny mas ny menos; vase desde esta ciu* dad a Panamá por tierra, y asi fue Juan Vázquez de Coronado, govemador que fue de Costa Rríca y alcalde mayor de la provincia de Nycaragua, proveydo por la Real Audiencia, quando fue a esos reynos de Castilla a dar noticia a Vuestra Magestad de aquella tierra y llevó aguilillas y patenas y otras piegas de oro, y Vuestra Magestad le proveyó por Adelantado della con la conquista; y por este camino que digo, los que pasaren y fueren por el an de yr de diez personas para arriba armados, y llevar bastimentos para el camyno hasta lleoar a los yndios questan cerca de la ciudad de Panamá, que son de paz; abrá en esta ciudad de Cartago mas de ochenta españoles, y todas las ciudades y villas que atrás van declaradas están pobladas de españoles.

Y si Vuestra Magestad fuere servido de que estos pueblos y provincias se quenten y se haga como diíío, mandará Vuestra Magestad enviar provisión para ello, la minuta de la qual va con estos avisos, y se ara en todo servicio a Vuestra Magestad, como en los avisos que tocan a la Nueva España va declarado, y en la carta que ansymismo embyo, porque es verdad que se me haze cargo de conciencia que ansy pase y que no aya quien aya dado ny de noticia a Vuestra Magestad de cosa tan cier-

ta y llana y de tanta verdad como en estos avisos que embyo es y pasa; visto todo por Vuestra Majestad, hará en ello lo que mas sea servido.

Católica Real Magestad.

De Vuestra Magestad menor criado,

Juan de Pineda