Santander · Unidad 8 de 158

Unidad 8 · SAN! ANDER

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SAN! ANDER

Saja hasta el pueblo de este nombre, de que recibe el suyo, baña los términos de Buciemo y de Palomera, donde se le incor pora el curso de este mismo apelativo, y siguiendo al NE. recoge al paso en Corre-poco y el Tojo, lugares del valle de Cabuérniga, las aguas del Argoza, en las que vienen confundidas las del río que nace en Lodas, cerca de la Venta de Pagüenzo y las del Espinera Alta^ sigue por Valle, Barcenillas y Rúente, corta la montaña del Escudo en la Hoz de Santa Lucía^ «por una garganta corta, pero escabrosa y muy cerrada», «atraviesa los llanos de Mazcuerras, formando varias islas y acercándose uno de sus brazos á Cabezón de la Sal», «hace una gran curva dirigiéndose al NE., y entra por último en el Besaya, inmediato á Torrelavega», enriquecido ya, demás de los cursos citados, por el rio de los Vados, el Reja, el Uriebra^ el Ceceja y el Samiano, entre otros menos importantes.

En el término de el Fresno^ cerca de Aradillos, pueblo del partido deReinosa, — de la confluencia del arroyo de la Guyacon otros varios que entran en el término de la hermandad de las Cinco Villas, aparece formado el Besaya, río que marcha constantemente al N., pasa entre Pie de Concha y laBárcena de Pie de Concha, y toma la, dirección NO., cruzando los valles de Iguña, Cieza, Buelna y Torrelavega, corriendo por los pueblos de Helguera, Barrio-Palacio, San Felices, los Corrales, Cartes, Santiago, Torrelavega, Viveda y otros, y recibiendo las aguas de muchos arroyos y las de los ríos San Juan, el Anievas y por último del Saja, que es el principal afluente y que se incorpora al Besaya por la orilla izquierda, en medio de la hermosa y cultivada llanura de Torrelavega, desde cuyo punto prosigue su camino hasta la Requejada, donde se forma la ría de este nombre, la cual, al pasar á Oriente de San Martín de la Arena ó Suances, toma esta denominación con la que entra en el Cantábrico.

Constituida por el río Pas, y el río Pisueña, que juntos recorren el valle de Toranzo, la ria de Mogro desemboca en el mar cerca de la costa de Piélagos, mientras el Miera ó de Cti-

Peñas de Europa. — Lago de Andará y Pico Sierro á 2,650 metros sobre el nivel del mar

das^ que nace de la Sierra de Castro Valnera y al cual se agrega el Tuerto por la derecha, con otros muchos tributarios, cae en la bahía de Santander, entre el Puntal y Pedreña; y demás del río Ajo, nacido en el Puerto de las Alisas^ y que vierte en la punta de este apellido, y de la ría de Oriñón^ que viene á morir desde Vizcaya en la bahía del mismo nombre, — ricamente acaudalada por el río Clarión, el Asón ó Mayor, el arroyo Bustarblado, el río de Soba, el de la Calera y el Carranza, osténtase la ría de Marrb^i que desde Ampuero se dirige al mar hasta la península de Santoña, tomando este título, y no sin antes haber costeado el arenal de Laredo, villa de tanta resonancia histórica, y tan rica en recuerdos.

Bien que corto el número de las lagunas en esta provincia de Santander, existen sin embargo con alguna frecuencia depósitos de aguas estancadas, más ó menos considerables, así en los senos ó bajos que forma con sus repliegues 4a montaña propiamente dicha, como en los terrenos medios y en los altos, siendo dignos de mención, entre otras, las de Ctteña, inmediatas á Mogro, la de Pozazal y principalmente la de Andará, en los terrenos calizos de las encumbradas Peñas de Europa. Reciben unos de estos depósitos nombre de pozos en el país, y hay sitios en los cuales las aguas, estancándose, y dando origen á especial vegetación y á los depósitos de turbas, afectan traidoras engañosas apariencias, de suerte que se hacen por extremo peligrosas á los viajeros y particularmente «á las caballerías, porque se sumergen y perecen con mucha facilidad», citando los escritores como más notables entre estos parajes, el que se halla en los altos, «al O. de Salceda, cerca de la divisoria del valle de Polaciones y el de la Liébana, y en los bajos mucha parte de la vega del Ebro entre las Rozas y Horna, la parte alta de la ensenada del Sardinero, al NE. de Santander, cercanías del Puente de San Miguel, Suances, Comillas, etc.»

Según los datos oficiales, los 5,468 kilómetros cuadrados en que es dado apreciar aproximadamente la superficie de la pro-

vincia, aparecen distribuidos de la siguiente manera en cuanto á sus distintas formaciones geológicas:

Terreno devoniano lo

» carbonífero inferior.. 235 ^ >- carbonífero superior. 504 /

» triásico 1644

» jurásico 360

» cretáceo 2447

» numulítico 44

» cuaternario 112

.... 8) 4/

Terrenos Sedimentarios.

Terrenos / Granito. .......

PLUTONIANOS. \ Qtras rocas plutónicas

5468 k.

Aparece el terreno devoniano con extensión bien exigua, de Oriente á Ocaso, y con longitud cercana á 10 kilómetros, por uno de latitud de N. á S. en lo alto de la cordillera principal del Sur y enfrente de la Caloca^ con algunas «capas de areniscas amarillentas y rojizas, muy ferruginosas» en la margen del Deva^ en el Puente de Gurdón, entre la Hermida y Estragüeña, y «debajo de la caliza carbonífera», mientras el terreno carbonífero inferior, llamado también caliza de montaña ó antraxífera, circunscribe la Liébana por N. y NO. y constituye los famosos Picos de Europa, y el carbonífero superior, compuesto de rocas arenáceas, margosas y pizarrosas en muy delgados estratos, cuyo color es constantemente el gris oscuro, azulado y rojizo «cuando en su masa se interpone mucho óxido de hierro». En este terreno carbonífero, es donde se registra las mayores alturas, perteneciendo á esta formación, la Peña Vieja, la de Cigal, la Sierra de Tundes, Peña Sagra, Ctierno de Peña Sagra, Puerto de San Glorio, Peñas blancas, Puerto de Tarney y Puerto de Sierras, y figurando en él las poblaciones de Valdeprado, Cicera, Cabezón de la Liébana, Potes, La Hermida, Puente-Viesgo, Mogrovejo, Lies, Bárcena, Camaleño, Treviño, Bedoya, Luriezo, San Andrés, Salceda, San Sebastián de Carabandal, y otras muchas que, desde el punto en que el Deva sirve de frontera

con Oviedo, hasta aquel otro que parte límites con la provincia de Falencia, han desarrollado en esta de Santander la industria de la minería.

Terrenos triásicos forman con irregularidad el corazón de la provincia, y mientras apuntan en Linares, cerca del carbonífero, se extienden luego hasta el NE. del límite palentino, hallándose en él con las Peñas de Pando^ Cueto Cordel^ Sierras de Isar^ Puerto de Palombera^ Peñastia, Peña Labra, Peña Rubia^ Labra la Vieja, Peña del Coble, Picos de Sal de la Fttente, Co tejón de Brañosera y el Collado de Somahoz, las poblaciones de MataPorquera, Pesquera, Fresnada, Bárcena de Pie de Concha, Renedo de Cabuérniga, Barcenillas, Hucienda de Abajo, Fraguas, Villegar, Carmona, Ontoria, Los Corrales, Caldas de Besaya, Puente-Viesgo, Puente de Carandia, Salcedo, Rebollar, Valdeprado, Bercedo, Reynosilla, Peruaño, Santa Olalla, Media Concha, Cosgayón, Entrambas-mestas, Collado, Mercadal, Viérnoles, Socovio, Pumarluengo, Santa María de Cayón, Arenal, Penagos, Obregón, Santibáñez, San Vicente del Monte, Carmona, Barcenillas, Viaña, Corre-poco, y otros lugares. El jurásico aparece en diversos manchones, de los cuales sólo tres son los principales, todos de figura irregular, uno al E., otro al O. y el último al S., distando próximamente de 17 á i8 kilómetros unos de otros, y hallándose en él, demás del cerro inmediato á Fombellida y el del antiguo castillo de Argüeso, los lugares de Fontecha, Soto, Reinosa, La Fuente, Corvera, Cillero, Alceda, Tezano, el valle de Cabuérniga, Quintanilla del Valle, Santiurde de Reinosa, Ontaneda y Puente Nansa.

Toda la parte de la costa, y la mayor porción oriental del territorio, es de formación cretácea, y en él figuran con casi su distrito entero, la capital y los partidos judiciales de Castro-Urdiales, Laredo, Ramales, Entrambasaguas, Villacarriedo y Torrelavega, así como también los puertos de Santoña, Suances y Comillas, accidentando el suelo entre otras las montañas de Castro de Valnera^ Portillo de la Lunada^ Portillo de Lasia, Puertos de

la Magdalena y del Esctido, Páramos de Reinosa y de la Vilga, Puerto de los Toj^nos, Peña de Becerril^ Ptierto de las Alisas^ Cascada de Asón, Sierra Cabarga y Monte de Santoña. Los terrenos numulíticos en la provincia, aparecen sólo en dos manchones, correspondientes á la formación eocena, siendo «parte de la banda que rodea la gran cordillera Pirenáica por sus faldas del N. y M. que toma un gran desarrollo en las provincias catalanas y aragonesas..., ocupa después una buena parte de Navarra y Alava», y queda allí cortada, «no volviendo á presentarse hasta pasada la población de Santander, en la misma costa, entre la Ei^mita llamada de San Juan, término de Cueto, y el Palacio de Soto -la- Marina...^ quedando San Román casi en el centro» del pequeño manchón oriental, mientras el occidental «tiene su principio poco antes de llegar á San Vicente de la Barquera y se extiende en una banda paralela, pero poco más de un kilómetro separada de la costa, con una longitud de lo kilómetros próximamente, y latitud que no pasa de tres», resultando incluidos en ella con los terrenos inmediatos á la desembocadura del J3eva, los de San Vicente de la Barquera mencionado, Pesues y Muño-Rodero.

Raros los aluviones antiguos en la provincia, — de los modernos son los arenales, «allí donde los valles se abren y donde las aguas corren con poco desnivel», ofreciéndose en alguna parte de la costa, en la desembocadura de los ríos, y en los valles de Toranzo, del Asón hasta pasado Limpias, y demás de otros, en el de Besaya desde Torrelavega al Cantábrico. Las rocas hipogénicas tienen también sus representantes en el accidentado territorio de esta circunscripción política y administrativa, y se muestran con el granito en Peña- Prieta, dominando los puertos de Cubildecán y de Pineda^ cerca del PueiHo de la Caloca, entre Peña-Labra y Cueto Cordel, en Cueto Higedo, en el camino de Reinosa al valle de Polaciones, y en varias partes más y siempre con aspecto uniforme ; con las dioritas, entre Potes y Espinama y en el valle de Aliva, y con las ojitas finalmente, en distintos

lugares al S. de Reinosa, entre Fombellida y Pozazal, Reinosi- 11a, la Luna, Matarepudio y en el valle de Villacarriedo.

Si aun dada la constitución geognóstica del territorio correspondiente á la provincia de Santander, no es lícito á ésta figurar en primer término entre las mineras de España, — no por ello se encuentra sin embargo desprovista de representación y de importancia en relación semejante, ni carecen de historia los ricos veneros que la acaudalan, ni se halla tampoco la industria minera en ella entregada al olvido ni al abandono. Muy por el contrario, el lugar que ocupa bajo tal aspecto es de los más notables, sobre todo por lo que hace al mineral de zinc, cuyos criaderos, tan abundantes y abastados, no sólo no tienen semejante en las distintas regiones de la Península, sino que no lo tienen aun entre los criaderas conocidos y explotados en el mundo, circunstancia que hace subir de punto la importancia minera del distrito de Santander, y que constituye uno de los más saneados manantiales de riqueza para la provincia, favorecida además ciertamente por la naturaleza, con la hermosa bahía de la capital, donde los buques, tanto de vapor como de vela, tienen espacio desahogado para sus maniobras de atraque y desatraque, «con la grandiosísima ventaja de no pagar exceso de estadías más que las indispensables, mientras dura la carga del buque que ha de conducir el mineral» á los mercados extranjeros.

Conforme los datos oficiales declaran, la situación y la producción de la riqueza minera de Santander durante el año económico de 1887 á 1888 y los naturales de 1887 y 1888, fué la siguiente:

Superficie

Námero de operarios

Máquinas de

Producción

\alor en pesetas á boca niina

Sustancias mioerales

vapor

lectáreas

Mujeres

uehachos

Número

IFuerza eol 1 cabal los|

»r tonelada

Mineral de hierro. .

468,5800

400,958

1.202.876,10

3iOo

Mineral de plomo (i). . .

44.940,00

70,00

Pirita de hierro ....

JOO

Mineral de zinc (2).. . .

364,8100

I II

2^1

32,222

380.706,30 <

' 2r,oo L i8,oD

Mineral de antimonio. . .

25C,CO

36,0000

11.200,00

35, 000

50,0000

528,00

T.584,co

3.00

Para la explotación del hierro y el acero, tenía en el período indicado dos fábricas en actividad con otras tantas máquinas hidráulicas de 32 caballos, y una solo de vapor con 12 y dos altos hornos en que trabajaron 25 hombres, 9 mujeres y un muchacho, produciendo 2,445,20 toneladas de mena beneficiada, y 1,133 hierro colado, cuyo valor total, á pie de fábrica, llegó al de 133,330 pesetas, siendo el de 100 el de cada tonelada. Para la del zinc existían cuatro fábricas con tres máquinas de vapor, de fuerza de 46 caballos, 23 hornos reverberos y 18 de calcinación, y trabajaron 107 hombres, 37 mujeres y 23 muchachos; la mena beneficiada fué en cantidad de 32,078 toneladas, las cuales produjeron 21,945 zinc, cuyo total valor ascendió á 785,897,50 pesetas, á razón de 35,81 por tonelada.

La producción obtenida en estas cuatro fábricas fué calamina calcinada, y los minerales así como los productos metalúrgicos, con expresión de sus valores, exportados por las aduanas de la provincia durante el período de tiempo señalado, fueron los siguientes:

(1) «La citada producción ha sido obtenida de varias minas de zinc pertenecientes á la Real Compañía Asturiana^) (Nota oficial).

(2) «El precio que figura en primera línea es para la tonelada de calamina cruda, cuya producción fué de 31,338 toneladas.» «Las 884 toneladas restantes fueron de blenda, cuyo precio por-tonelada fué de 18 pesetas» fNoia oficial).

Minerales

Productos metalúrgicos

Toneladas

Valor en pesetas

Aduanas

49,510

995rioo

278,121

2.781,210

Castro-Urdiales

15.159

Santoña

3,873

127,710

San Vicente de la Barquera

17,547

579.051

Suances

1,612

13,8^4

' Hierro colado y forjado.

12,982

— en carriles

7,842

470.544

— y acero manufacturados

89,586

94,824

; Santander (i)

3J2,868

66,000

87,997 ,

Ya de antiguos, y aun remotos tiempos cual quieren algunos, fueron en parte conocidos los criaderos metalíferos que enriquecen el suelo de la Cantabria, mencionados por Plinio los de hierro, bien que de cierto sólo puede ser á lo que parece asegurado, que algunos de ellos y en especial los de Reocín y Comillas, fueron conocidos de los romanos (2), y que poco después de mediar la XVI. ^ centuria hubo de dar comienzo en esta región el registro algún tanto ordenado de determinadas minas, entre las cuales figuraba la de la Peña de Almonja en término de Ruesga, que contenía según se asegura plata y oro, y con ella otras dos de este último metal precioso, la una «en el río que baja de las peñas que existen en la Vega de la Lastra al límite de Rabanal de las Llantas», y la otra «en el río que llega en derechura á la dicha Vega»^ haciéndose á la par mención de minas de plata en la de Limpias^ término de Ampuero y barrio de

(1) Tomamos estas y las antecedentes noticias de los Da/os es/arfís/icos correspondientes al tiempo marcado, dados en 1890 á la estampa por la Dirección General de Agricultura, Industria y Comercio.

(2) Así parecen acreditarlo las monedas romanas encontradas y que posee entre otros el Sr. Rebolledo en Torrelavega, como lo persuaden los fragmentos de barros y de candiles, y la lápida conservada en el depósito del Instituto de segunda enseñanza de Santander; véase á este propósito cuanto dicen el Sr. D. Gregorio Lasaga Larreta en su opúsculo Dos memorias, y el art. que con el título de Un poco de minería montañesa publicó en el álbum T>e Cantabria el Sr. D, Marcial de Olavarría.

Rosillo, en el límite de Marrón^ y en las inmediaciones de la vega de Laredo; durante el siguiente siglo xvii, fueron objeto de explotación, ó por lo menos se concedió permiso para ello respecto de tres minas de cobre en la misma jurisdicción de Laredq, dos de galena argentífera en Potes, y cinco criaderos de igual especie en Montealegre, Peña de Pando^ y la Loma, término de Castro-Urdiales, y en Rasines y Gibaja^ del partido de Ramales.

Por punto general los criaderos que abundan en la provincia son de hierro, los cuales aparecen en Camargo, Revilla, Solares, Hoznayo, Galizano, Limpias, Ampuero, Gibaja, y entre otros se hacen notables los de Mioño y Ontón, en la jurisdicción de Castro-Urdiales; los de zinc, que son los más interesantes y beneficia y explota con preferencia la Real Compañía Asturiana^ se muestran con grande irregularidad, y «se hallan ó en medio de las masas de las calizas carboníferas, como pasa en los Picos de Ettropa, en la pequeña cordillera denominada Esmdo de Cabíiérniga, y en otros puntos, ó en el contacto de esta misma caliza con los terrenos triásicos, como se observa en el valle de Peñarrubia, y en las cercanías de Puente-Viesgo en el Valle de Toranzo, ó en el [contacto] de la caliza ya citada con las areniscas que forman el grupo superior carbonífero, como en Merodio, Concejo de Peñamellera, que corresponde á Asturias, ó por último, en el interior de las formaciones cretáceas, que es como se ven en la gran zona minera inmediata á la costa, y que se extiende al Mediodía á un lado y otro de Comillas, Peña Castillo, cerca de Santander, Reocín y Mercadal al SO. de Torrelavega, etc., etc.» (i).

De fisonomía muy diferente en unos y otros puntos, «en las cercanías de... Rasines, la Montaña, Puente-Viesgo, Viérnoles y algunos otros puntos situados á la parte oriental del meridiano de Santander, los criaderos [de zinc] son pobres y de poquísima

( I ) Maestre, Descrip. física y geológica de la prov. de Santander, pág. 99.

importancia»; pero en la parte de poniente, «en los distritos de Comillas, Udías, Reocín, Mercadal, en la costa; y en las alturas de los Picos de Europa^ Peñarrubia, Merodio y Puente-Nansa, son potentes, y los minerales de una ley superior» (i). Enclavadas principalmente y á pesar de todo las minas de zinc (calaminas y blendas) en los terrenos cretáceos, cual lo son los de las de la ya citada Real Compañía Asturiana^ «Sociedad La Fenicia^ Sociedad Amistad minera y otras aisladas de varios mineros», — no faltan en el terreno carbonífero (calizas, areniscas y pizarras), según sucede con los de las Sociedades La Providencia^ La Esperanza y otras menores, presentándose el criadero de calamina de Reocín, propio de la Real Compañia Asturiana^ que es verdaderamente la única importante, «bajo la forma de un gran banco de dolomia de más de lOO metros de espesor, interrumpido y surcado por vetas y bolsadas de tierras estériles, tierras con calaminas, calamina, hidróxido de hierro, y algunas veces la galena mezclada con la calamina» (2).