Tradiciones argentinas · Unidad 75 de 252

Unidad 75 · EL PRIMER PERIÓDICO

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EL PRIMER PERIÓDICO

EL PRIMER TIPÓGRAFO

(tradición de la época del virrey aviles)

¡Qué buena cosa es la prensa! ¡Cuántos males han causado los periódicos! Apenas surge 'invento alguno (nuevo destello de la inteligencia), la prensa le unlversaliza con la instantaneidad del pensamiento. Apenas hubo secreto ó mal de prójimo que mortifique ó aminore, que la chismosa no se apresure á esparcir. A diario noticia las novedades del día^ como publica las desgracias humanas. Tanto bien ha producido la prensa, como calamidades su abuso. Resumen de todos los conocimientos, trompeta de la fama que los dilata, ha llegado á llamarse cuarto poder del Estado, después que un médico, alemán, por más señas, publicó el libro para curar enfermedades producidas por los periódicos.

La prensa es un apostolado y una propaganda. Ella enseña, dice, predice, infiltra, inculca, machaca, insiste; pero á la larga triunfa, se abre camino, y objeciones, rutina, costumbres, obstáculos, sombras, errores, nada resiste, nada queda en pie; todo cae á sus golpes de ariete diariamente repetidos. Ella propaga la luz, el movimiento y la vida intelectual, la noticia, el invento, la últirna novedad; dando vida á la idea que vuela iluminando almas que se entreabren al rayo de la verdad. Los bracitos que movieron la primera prensa entre nosotros, fueron de expósitos. Esos hijos sin madre dieron forma á la palabra impresa, que es nuestra madre intelectual, propagando la buena lectura que hace nacer buenos sentimientos.

DOCTOR P. OBLIGADO 121

Todas las mañanas parten hacia los cuatro vientos trenes y vapores llevando en millares de hojas lo que se ha pensado, lo que se ha dicho ó proyectado, lo que se ha hecho y hasta lo que no se ha hecho, lo que simplemente se ha ideado en esta inmensa colmena de ochocientas mil almas, la más elevada expresión sud-americana. Ella nos enseña cada día, nos educa é ilustra hora por hora, pone á nuestro alcance los mil conocimientos útiles, anuncios indispensables de lo más conveniente y perfeccionado, concurriendo al mejoramiento. Todo esto se debe á esa fugitiva hoja matinal, curiosa y charlante que^ como las rosas, vive el espacio de una mañana. La prensa engendra el renombre, hace la opinión, forma la fama, pone á la moda los conocimientos más preciosos, divulga lo notable. Su mutismo hace el vacío alrededor de lo más meritorio; todo se olvida y desfallece sin su aliento. Fuera de su atmósfera, nada hay más allá del alcance de la vista. Todo muere, y hasta esa misma muerte pasa ignorada, si no lo noticia la imprenta. Ella nos hace estar presentes á todos los sucesos ó acontecimientos notables. Apenas se produce ruido ó movimiento alguno en cualquier extremo de la tierra, y este mágico conductor acústico, prolongando su eco, lo repercute por toda su redondez.

— ¡Que repiquen en Arlen! — repetía un buen cura holandés la víspera de San Arbogasto, — pero la tarde se acababa y los repiques no se oían. Y era que el sacristán, enamorado, más que de sus campanas, de la hija del cura, distraído como todo enamorado, había llevado consigo la llave del campanario en su paseo de todas las tardes á orillas del río, donde á la sombra dé verde sauzal y en trozos de él recién cortados, entreteníase en tallar las iniciales de su bien amada, entrelazadas con las suyas y unidas por la flecha de Cupido.

Con sermón más largo que de Cuaresma en que estaban, fué recibido al entrar en la casa rectoral; pero si San Arbogasto quedó ese año sin repiques, á la humana especie nació un nuevo sentido por tan plausible casuaHdad. Gutenberg, amigo del sacristán distraído, visitándole bien de mañana para averiguar el porqué se habían suprimido los repiques á santo de su devoción, al mostrarle algo que sacaba bajo su almohada, dijo:

— Por eso, que pesada reprimenda ocasionó.

Desdoblando el inventor de la imprenta el pergamino que guardaba agreste obsequio de novio, mientras que éste lamentaba encontrar ♦manchada su única hoja:

— ¡Eureka! — exclamó exaltado su amigo Juan (de cuyo nombre toma-