Tratado fisiológico y psicológico de la formación del lenguaje · Capítulo real 4 de 14
CAPITULO III
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 3 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.
CAPITULO III
De la formación del verbo, del nombre y demás partículas de la oración en todas las lenguas para convencer la temeridad de aquellos que emprenden la formación A PlilOBI de una lengua universal.
El objeto de esta obra no nos permite entrar en el intrincado laberinto de los verbos hebreos y árabes, ni poner bajo la vista las veinte y tres conjugaciones de la escuara, pues que no se trata aqui de enseñar gramática, sino demostrar como todas las lenguas en substancia, no son mas que unos destellos de aquella primera que se confundió en la torre de Babel ; y asi daremos vueltas al rededor tocando tan solo aquello que nos pueda ayudar para conseguir nuestro intento. Los árabes definen el verbo: una palabra que indica por si misma un significado unido con algunos de los tres tiempos, que son el pasado, el presente y futuro; y bajo de esta definición comprenden tres modos ó formas del verbo, á saber; la forma del pretérito, la del aoristo ó fiempo indeterminado que sirve para presente y futuro, y el imperativo ; únicos que reconoce la lengua, y cuya diferencia indica por el modo de aplicar las partículas personales afijas ó prefijas ala radical del verbo, ó por desaparición en el imperativo, como se verá al tratar de ellas. Los hebreos definen el verbo asi : una palabra que espresa acción, pasión, ó modo de ser con relación a tiempo y persona, mediante tres letras radicales y algunas serviles; y lo dividen en perfecto, imperfecto y semi-imperfecto.
El perfecto tiene siempre presentes y movidas las tres letras radicales: el imperfecto pierde alguna vez ó deja quiescente alguna ó algunas de ellas como la é muda francesa; y el semi— imperfecto sin perder nunca, ni dejar quiescente radical alguna, toma una puntuación diferente de la del verbo perfecto, y es llamado por los modernos verbo de letra gutural, ó resch; y como fuese tal el verbo paradigma ó modelo de los antiguos gramáticos payal, variando además la pronunciación de la p según tenga ó no daguesch lene, por esto se permuto por masar, paqad ó qatal que es el mejor modelo de la conjugación del verbo perfecto, porque no sufre ninguna irregularidad.
Los gramáticos árabes no hallan irregularidad alguna en el verbo faijal, que es el mismo hebreo, porque la p siempre se pronuncia /', á no ser que se halle marcada con el segól pérsico por debajo de ella ( 9. ) en cuyo caso vale pe italiano ó latino; por esta causa usa del paradigma payal para discernir cualquier irregularidad que puede haber en el verbo ; mas si el verbo fuese cuadrilítero ó compuesto usan la forma paylal, y esta sirve también para . los nombres de los pies de los versos en el arte métrica^ que por esto siempre se tienen á la vista estos dos verbos en toda palabra árabe para el lenguaje gramatical. De aqui proviene que la primera letra radical de cualquier ver-
bo se llame pe; la segunda jayin; la tercera lam; si el verbo es cuadrilítero distinguen las dos últimas radicales con llamar á la tercera lam primero y á la cuarta lam segundo. En cuanto á lo material de la raiz, el verbo se distingue también en perfecto, sano, ó regular, conforma al paradigma fayal; es decir, que no tiene ni la segunda radical doble, ni tiene por radicales ninguna de las tres letras- enfermas a, ?', «, única causa de tanta irregularidad que se nota en los verbos de ambas lenguas, y que es el verdadero martirio de los principiantes. Del resto el verbo árabe y hebreo tiene la misma calidad intrínseca que el de las demás lenguas, y sus verbos son activos, pasivos ó intransitivos y neutros, los que se distinguen por la conjugación en árabe, fuera del pasivo que se forma del activo con la sola variación de los puntos ó vocales que se ponen sobre las ' radicales excepto el participio, v. gr: nássar protegió, mwíV fué protegido; jü«.s5or, aoristo, protege ó protegerá, nassirón protegente ó protector; jánssir es ó será protegido; mánssur el protegido.
El verbo simple del idioma árabe no tiene mas de una conjugación; pero la variación de las mociones ó vocales hace que esta se divida en seis conjugaciones según que varia la vocal de la segunda radical del pasado y del aoristo, como aparece de la tabla siguiente.
Paradigma del verbo simple árale.
Pretérito. Aoristo.
Nássar protegió; Janssor protege ó protegerá. Barab golpeó; Jádreh golpea ó golpeará. Farali se alegró; Jufrali se alegra ó alegrará. Yalem supo ; Jáylam sabe o sabrá.
JSaseb juzgó ; Jahseb estima ó juzgará.
Eáson fué bello; Jdhson es ;ó será bello.
Como se echa de ver fácilmente el aoristo pierde le vocal a de la primera sílaba por el aumento de la partícula ja que le distingue del pretérito; pero Ja variación dq la radical no se hace
sino de estos tres modos: nássar, násser, nássor, que deberían escribii"se y leerse en francés: nássar, nássair, nássaur, que son las tres formas de la radical ó del maqaur de la conjugación hebrea fcal.
A estas seis fórmulas de coujugncion los gramáticos reducen no solamente todos los verbos sanos ó perfectos, sino también los Axrbos asimilados, cóncavos ó imperfectos, con la advertencia que un solo verbo puede a veces conjugarse, como en hebreo, según dos ó tres de dichas maneras, conservando el mismo significado; mtís á veces lo muda, como en khéchua, v. gr: patán rebienta, por ejemplo un fuelle; pítin rebienta por ejemplo una cuerda; pútim rebienta, por ejemplo la tierra; es decir que el primero es rebentar, el segundo quebrarse, el tercero abrirse, que parecen una misma cosa y no son en realidad lo mismo. Vean pues los nuevos formadores de una lengua, si tienen tanto talento para calificar las acciones, pasiones, ó estados de los verbos, y de aqui formar los nombres verbales con todo -^ séquito de las innumerables partículas que salen de ellos. Esta es, pues, la causa de los diferentes dialectos del lengnage árabe, y si á esta se le añade la variedad del verbo cuadrilítero, del pasivo y del verbo compuesto según sus doce formas diversas, y las varias especies de verbos enfermos, ó imperfectos con sus particularidades, sube u treinta y cinco el número de las conjugaciones del verbo árabe.
Si se tratase de enseñar gramática, este era el lugar en donde tendríamos que esplayar nuestro talento para la esplicacion de los verbos defectivos ó irregulares; mas para nuestro intento basta y aun sobra tocar esta materia como de paso, reservándonos hablar con mas estension de ella en la conjugación hebrea. Por tanto, los verbos enfermos toman diferente denominación según la diversa enfermedad que llevan consigo; pues si el ^'^3rbo es duplicante de segunda radical, es decir, si la segunda y tercera radical son iguales, se llama verbo doble ó sordo, porque las dos se convierten en una y queda defectivo de segunda radical, tomando la rjaocion o vocal que corresponde á
la segunda sílaba y no íi la primera que se pierde, aunque esta regla á mi modo de ver no es muy católica almenos en el participio que da el nombre, v. gr: de la radical amam viene sin duda ama la madre y la que cuida la casa; el benoui seria aumaim lee omcm', perdiendo la iit del medio por ser doble con la vocal que la antecede que es la o dice: aim lee ém, asi leen los hebreos; pero los árabes dejan esta íiual> y pronuncian la primera óm la madre, es decir, cuidauta ; asi de chamam^ chamaim^ hacen cham, chem^ chum, lee en francés : scham, schem ó schim, schom ó schum, que significa poner, imponer nombrar, apétlidar y llamar, como en portgués y en italiano chiamare; y de esta radical viene la palabra Chcm hijo de Noé y significa apellido ó nombre.
Cuando una de las radicales fuere á que se debe pronunciar como consonante, como cL espiritu lene de los griegos, y que cu árabe se dice hammda] si fuere la primera se dice hamzada en fe; si la segunda hamzada en jayin; si la tercera se dice ha"mzada en lam; asi ha son las tres radicales del verbo criar: pretérito hamzado en lam, baráá crió ; la á se convirtió en aspiración ó muda. Si la primera radical fuese ú o i, porque se pronuncian siempre como consonantes las radicales, se llama verbo asimilado, porque se parece á los perfectos ó sanos, como úájad prometió, yátham quedó huérfano. Si la segunda fuese una á breve ó lene, esto es, no hamzada ó gutural, como en qál dijo, y en báj vendió ; entonces sé dice verbo vacuo ó cóncavo, porque dicha vocal no es radical sino una verdadera moción, que se escribe y se puntea como vocal, y está puesta accidentalmente ; por cuya razón se pierde en el imperativo y en todas las personas del tiempo pasado, menos en la tercera de ambos números y de ambos géíieros, x. gr: qol ditu, qoUo yo dije, qolna nosotros dijimos; mas en la tercera qdl él dijo; y la ra-
zon de esto ya la hemos dado hablando del verbo de segunda radical doble ó sordo; y yo soy de parecer que este verbo no se diferencia de aquel en ninguna cosa; pues que aquella «,*,«, .que se halla entre medio de las do5 radicales como chám, chím^ chúm poner, es la verdadera moción de la segunda sílaba chamam^ chamaim, chamaum ; porque no siendo radical del verbo no puede ser otra cosa que una moción; y cuando se escribe por áleph y se pronuncia por zere, que es el diptongo francés ai, como en chaim lee chem nombre, aparece muy claro que aquella forma es la segunda terminación del maqor, como queda esplicado ; y por esta i-azon se llama con toda verdad, en árabe, verbo vacuo, por carecer de segunda radical. Mas si la radical enferma fuese la tercera, entonces el verbo queda imperfecto, porque dicha radical se pierde en el imperativo ; y si fuesen las dos segunda y tercera, como en el verbo raJiai vio, seria doblemente imperfecto, porque en el imperativo se pierden ambas, y solo queda la primera r con fátaha que le sirve de moción: ra vé, ó mira tu; lo mismo sucede cuando una letra sana está en medio de dos enfermas como üqí, que con las mociones dice: úáqau lee huaqay guardar ; y leido como en khéchua huaqay significa llorar ó verter lágrimas de donde viene el nombre del pueblo y quebrada de Humahuaca en la provincia de Jujúi de la República Argentina, y significa agua virtiente, en aymará, porque huma significa agua y el verbo es común á los khéchuas y aymaráes; y á la punta de la quebrada existe efectivamente hasta el dia de hoy la fuente ó manantial de agua llamado en castellano el ojo del agua y que 3^0 he visto con mis propios ojos para asegurarme de ello. Esta radical ó verbo khéchua y aymará, compuesto con una partícula de inserción , cha, que significa hacer aquello que indica la radical, tiene la significación igual á la del yerbo árabe guardcir ; y de aqui vie-
ne también la palabra httaqa ó fmaq<L, como dicen en castellano, y puede significar á los dioses penates, ó tutelares, los ángeles de la guardia; pero su verdadero sentido físico es de cosa vertida, derretida, fundida porque esto significa el verbo huaqay. Este verbo, pues, doblemente enfermo por el principio y por el fin, en árabe, se llama envuelto y en el imperativo no deja mas que la q en la segunda persona singular con Jcesra, asi: qi guarda tu. Aqui es donde deben abrir los ojos 7 fijarse bien los radicalistas para venir en conocimiento del origen de las lenguas, pues, este mismo imperativo se halla en la lengua khéchua, en la hebrea y caldea y en italiano ehiá, usado únicamente en khéchua en segunda persona del singular y plural del imperativo á no ser en composición, asi qa toma tu ó guarda tu, y qaychic tomad rosoti-os ; es también admiración, chayqa! quetal! ¡ toma ! Casi todas las radicales y partículas de la lengua khéchua son árabes, y su fuente ó raíz no se puede hallar fuera de la lengua hebrea que es la madre de todas ellas. A esta radical se reduce la final de tantos nombres prusianos, austríacos, polacos y rusos como Puñatusqi, Radesqi aunque se escriben con lc¿ y significa guarda ó como en castellano caballero de honor porque es título de nobleza entre ellos como los guardias de corps entre los franceses: sqi se compone de s que viene de ascher aquel relativo, y qui ó qi que es la guia 6 guarda ; y todo junto dice el-guarda, el que ve, el inspector, el director, el guia, el alférez; ect.
Espuestas las principales formas del verbo árabe, tocaremos de paso los mo- 'dos y tiempos con que espresa sus acciones y forma sus nombres verbales. En cuanto á los tiempos no tiene mas que dos igualmente indeterminados, si queremos hablar con propiedad; pues, el pasado simple suple por el imperfecto y mas que perfecto, y el modareo (modariy), que es el aoristo, se emplea igualmente para el futuro; mas
cuando se quiere precisar este, lo cual no se hace sino por los doctos en la escritura, se practica prefijando al verbo la letra s, sactob escribiré, stadoh escribirás; ó se le antepone una ú otra de estas dos palabras sám/" ó mo^»»"?/ que significa futuro; pei'o cuando el escrito es precedido de las partículas negativas lam no, ó lama todavía no ; en tal caso se hace pasado perfecto, v. gr : ana lama aidob almoctub^ yo no escribí todavía la carta. El infinitivo del verbo, que en hebreo y khéchua sirve tanto para la acción indefinida del verbo como para el nombre verbal abstracto o substantivo, en árabe, en que se llama massdar^ no espresa sino el nombre verbal; de donde se colige que el árabe deriva sus nombres de la radical y no del maqpr como en hebreo; pues que quitadas las letras serviles no queda mas que la radical desnuda, la misma que sirve de tercera persona masculina en el singular del pretérito; y de aqui proviene que los gramáticos al traducir la radical á otra lengua usan de ambos modos indicativo y maqor ó infinitivo, ^i: hizo ó hacer, dijo ó decir, pues que la tercera persona masculina singular del pretérito no tiene ninguna característica de tiempo ni de persona.
Los participios del verbo vascongado y khéchua son tres pasado, presente y futuro ; en hebreo y árabe no son mas que dos, como ya hemos visto; nassir protegente ó protector; mánssor protegido. El verbo árabe como el hebreo tiene tres géneros ; masculino {modsahir)^ femenino [mouantha)^ y común {saniya). La primera persona en ambos números es común; la segunda y tercera tienen sus géneros respectivos y se distinguen por la final. En la lengua vulgar, en la segunda y tercera persona del sin- • guiar el femenino se distingue, mas no en el plural; pero hay que advertir que el verbo árabe tiene tres finales en la última letra distinctiva del número y de la persona, ya en ó ya fen o ó en simple consonante, que los árabes llaman á la piimera rafáo^ á la
segunda nasbo^ y á la tercera giagnia; y esta diferencia procede de las partículas que anteceden o consiguen á manera de las preposiciones latinas sin mudar por esto la significación, y el vulgo no usa sino la tercera foi-ma gíazmada. De aqui resulta que en los verbos defectivos, la última letra radical enferma ya quede escrita en las dos formas primeras, ya desaparezca en la tercera como consonante ó muda.
Si quisiéramos dar una clara noticia de las finales ó inflexiones del verbo árabe según los dos tiempos, pasado y aoristo, del imperativo, del participio activo y de algunos nombres que esplicaremos mas adelante, seria este un trabajo demasiadamente prolijo, y poco provechoso para nuestro intento, pues que dichas finales suben á sesenta; á cuyo número si añadimos las treinta y cuatro formas diversas del massdar, y ocho mas del participio pasivo, dos del participio semi-pasivo, con otra forma del comparativo y del superlativo se obtiene un total de ciento cinco inflexiones que puede tener un verbo árabe, bien comprendido que todas las especies délos nombres espresados no pueden proceder de cualquier verbo sano, ni de toda suerte de verbo. Dejaremos, pues, á los gramáticos el análisis de dichas inflexiones y del oficio que desempeña en la oración cada una de ellas. A nosotros basta saber que todas ellas son partículas de otras tantas radicales ó verbos que se han usurpado para indicar la persona, ya el número, ora el tiempo, ora el modo, como igualmente el verbo, el adverbio, el nombre y el pronombre ó cualquier otra parte del discurso, sin alterar en lo mas mínimo su primitiva significación. Y aqui me parece ver algunos que esclaman llenos de sorpresa ¿ conque el artículo, la conjunción, la preposición son verbos todos ellos ?
Si: todos ellos son verbos, y en la lengua no hay mas que un verbo, y este verbo forma el nombre, y este verbo forma el pronombre, y este verbo es
adverbio, y este misino es preposición, conjunción, inierjecion, y este verbo es artículo, y este artículo es def^linacion, y es número, y es todo; y sino vamos a, verlo en cualquier lengua del mundo, porque en todas las lenguas no hay mas que un verbo, el impersonal, como le llama el Sr. Sotos; el maqor. como le llaman los bebreos ; el massdar, como le llaman los árabes; la fuente, vváz ó radical como le llaman los filólogos, y, en fin, el infinitivo, como debería llamarse, el cual por cierto no es él modo indefinido, como suelen confundirle nuestros neólogos modernos.
Las partículas, de las cuales nos ocupamos abora, pueden ser consideradas bajo de dos aspectos, ya unidas, ya separadas: como unidas á otra radical cualquiera son prefijas ó alijas á la misma radical y se llaman aformativas ó preformativas que califican el verbo con relación á tiempo, ó modo ó persona, en la cual se comprende también el número, ya sea indicado por una partícula simple, ya por una compuesta, lo cual se llama conjugación, y en liebreo hinjan ó edificación: lo mismo decimos de las aformativas ó preformativas de los nombres, porque en estos no son sino meros artículos, preposiciones ó posposiciones ; las cuales no son sino otros tantos verbos reducidos a partículas significativas según la radical de donde salen, aunque no sea mas que una sola letra como liemos visto en los dos verbos enfermos árabes rahai y úqi de los cuales no quedó en el imperativo mas que una r y una q. Como separadas regularmente constituyen los adverbios, las preposiciones, conjunciones, artículos, números é interjecioncs, tales son v. gr: caj/lla, cerca; manta, de; cuna, los; man, á; caí/, este ; chay, ese ; pay, aquel, en khéchua ; en Imaraní: reta los; pe á; güi de; en castellano en, donde, aquí, allí, allá, acá, por, sin, con, (\j ; en latin et, sed, uam, eja, ergo; en fin, todas las palabras que uo son puros nombres ó verbos, y aun estos mismos como radical verbal. Pero, hete aquí que nos hallamos en
el centro del laberinto sin saber como ni por donde entramos. Nos hallamos en medio del mas vacto océano cuando creíamos apenas haber salido del puerto. ¿ Quien podrá pues prometerse salir de tanta confusión como nos presenta el aspecto de tanta variedad de lenguas que se hablan sobre la tierra por los hijos de Adam? faltará papel, faltará tinta, y lo peor es que también nos falta la plata para poder estampar un análisis completo de la significación de tantas radicales, y del oficio en que vienen empleadas en todas las lenguasSin embargo esperamos salir con felicidad, y presumimos poder gloriamos de haber señalado el camino segnro á tantos otros que nos hayan de seguir. La primera radical que se nos ocurre no puede ser otra fuera de aquella que espresa el verbo substantivo, como ya hemos demostrado, y que en hebreo es la del verbo ser: hayah, /«¿V; cuyas ti-es radicales son todas enfermas, y asi cualquiera de ellas puede desaparecr sin que se pierda la radical, y comprenden nada menos que las tres vocales fundamentales de todos los idiomas a,i,u.0 Este verbo hecho nombre en benoni, como ya dijimos de. los duplicantes u defectivos, da dos partículas hó y hé que significa; el que es, la que es. He aquí el artículo masculino y femenino de los hebreos, caldeos, griegos, portugueses: ó borne, á mulher, y significa: el que es liombre; la que es muger. En hebreoy caldeo hita, hia que se pemiutan también uno por otro aquel, aquella. La hé demostrativa ó hé noticia, como dicen los gramáticos, no es oti-a cosa que el benoni de la radical hayah ó havah que da el ó, é de los griegos. Y el neutro viene de la radical tavah que si^ifica señalar ; de aqui el benoni fhaii lee /o, y el tJw inglés ; pues, que tan significa señpl en activa y no en pasiva, aunque su pronunciaciou parezca mas pasiva en payul que no en poycl del benoni, y asi puede traducirse signuui signans ¿ y el artículo que otra cosa es sino una señal. ? Tenemos pues ya formados los artículos
griegos ó, í/,ío; él la lo del castellano; la hé noticia ó pronombre demostrativo hebreo; el artículo ó pronombre de tercera persona singular y plural masculino y femenino hebreo, el hé de los ingleses, y el the de los mismos, y aun el ki pronombre personal de segunda persona singular latino, castellano e ingles, y que se yo que otros mas, todos provenientes de una radical enforma en todas sus tres letras.
Antes de pasar mas adelante conviene aquí abrir un portillo, sin el ctial no es posible salir del laberinto y quedaríamos entrampados desde el principio; es preciso saber que las veinte y dos letras alfabéticas hebreas son todas consonantes, inclusas las cinco vocales a, e, i, o, ^í, cuando son radicales, adviértase bien, cuando son radicales', pero cuando no pertenecen á la raiz son verdaderas vocales, tengan ó no tengan los puntos masoréticos ó mociones. Be aqui resulta que los veí'bos que duplican la segunda radical ó sordos puedan tener las cinco vocales a, e, i, o, u, entre medio de la primera y tercera radical, según fuere la forma que representan, v. gr; scham, schem, schim, schom,schum. Para cuya inteligencia conviene también advertir que las vocales fundamentales en el lenguaje no son mas que tres a, í, u, j dos diptongos ai, y au, francés, de donde saleu las cinco vocales a, e, i, o, u. El maqor ó fuente del verbo puede ser tres finales V. gr: masar, masair, masaur, lee maser, masor. El participio benoni tiene mansair, lee moser; el participio payul ó pasivo tiene inasur; los tres primeros significan íraí?ere ó traditio;e] segundo tradens ; el tercero traditiis. En la forma piyélh^CQ í?M'55aM-; lee misser; en MpMl suprímela primera vocal por causa del aumento /w, y acaba en i Idmsir^ hacer entregar; hay también otro participio puyal que es como el payul.
Por cualquier causa que venga á perderse la vocal que hace sílaba con la primera radical, no queda sino la segunda,^rcomo sucede en los verbos dux)licantes ó sordos, y en los defectivos jayin-
vau, en los cuales desaparece la radical del medio. Ahora bien toda partícula, cualquiera quesea su función en la oración, no puede ser otra cosa sino una radical y será completa si presenta las dos sílabas perfectamente, ó será defectiva sino representa mas que una sílaba ó una letra sola, como ya se dijo : asi de la radical eme lee hanali se forma el pronombre árabe y hebreo ana y ani yo ; el . posesivo i mío, el dativo i' a mi el acusativo ni me v. gr: sahactani dereliquisti me: el mi del plural común de dos, el na vosotras y ellas, el ni antepuesto nosotros y nosotras, el anti^ el anoJci^ el antha, por breviatura atta^ antJiem, anillen que por ser pronombres proceden de aquella radical. De la radical cana viene la segunda persona K y Ka y al plural Kaim, Kain lee Keni^ Ken^ De la radical tana ó daña en caldeo viene el di qui, qua;, quod, y viene la terminación del verbo compuesto de la lengua vascongada en las cuatro signi^ ficaciones de ser, estar, haber, y tener, que es el da^ de,' di, do, du, de todas las leguas, y. gi':jan í?e¿ comido he^yo, jan de-3ic comido haz-tu, jan-deií comido ha-él. En el verbo irregular ó simple na-Í3 yo ser, el na yo, es hebreo, is viene de la radical imtea, es tamben hebrea y árabe, &\jes délos ingleses, el esse de los latinos ; a-is tit ser, ambas hebreas ; da aquel es, el da viene do la radical caldea daña 6 tana como se usa en hebreo defectiva jayin-nun, y en vasco se usan indistintamente en todas sus modificaciones verbales v. gr : [Diabólico diabru-tia ó áisLbra-diina ; días ha espaldi-í?a, pridem^ est; empujamientobulza-(fa ó bulca-c7a, aqui se traduce por qüi quae quod impellit; ó la acción, como empren^ der mella-íií ; y de aqui parejee viene el to inglés ío be, io have: daña sirve también en la escuara para foi-mar Iosnombres participiales activos aunque sean intransitivos y. gr: entrante y saliente sartzen ta irteten daña: se habrá notado que la conjunción es también ta: pues esa misma es también
hebrea ait lee et como el latín; pero también viene de la radical ate lee hatah^ que es el verbo castellano atar. . Con motivo de la conjunción vascongada hemos venido á dar en el artículo femenino hebreo at, ait, it, aut^ ut: los tres primeros pertenecen al singular, y los otros al plural aunque no siempre ; la radical, ya la hemos indicado, es hebrea ate y significa señalar ó indicar y este es el oficio característico de apelativo indicar al nombre; mas esta radical significa también accessit y en este sentido es el atque ó at y el ait lee et partícula de acusativo hebreo y conjunción latina, francesa, é italiana: mas la y griega española viene del vau hebreo y árabe, porque en griego es una u y no i; aut. lee ot, significa señal y letra, porque señálala pronunciación, en caldeo pkiral aitin señales ó letras: ait en caldeo significa est, sunt impersonal, y es el it inglés, y es radical del verbo aitre lee étre francés ; aita en vasco significa padre y viene de la radical hebrea ó caldea atat que pierde la í del medio por ser duplicante y queda sordo ait y significa señor ó superior y no es onomatopédica,. como dice Larramendi, porque la t con que íe suelen formar nombres emánticos es también hebrea, y asi dice : taita^ el padre ó el señor, como se acostumbra en América llamar k los sacerdotes. En aymará el padre se dice también tata; de donde viene que á los indios los \\&- ■man tatitos ^ovqiiQ en lugar de yaya que es padre en khéchua dicen tata. También la palabra mama que es vascongada, latina, khéchua, yaymará viene de !a radical hebrea ame 6 amam verbo sordo ; su participio ó benoni es aim en hebreo, y aum en árabe lee éni óm la madre, la dueña de casa, la ama 6 la señora, y también la criada; con la m prefija como se suele hacer en hebreo y árabe que es letra emántica formativa de nombres dice mama ó mamma, que significa la que* cuida ó la que cria ó cuidanta de casa, de niños, que no es onomatopédica, como dice Larramendi, sino he-
brea pura, y para prueba en vasco á ki mujer casada llaman emac humea criadora de hijos, luegod/way éma y en árabe óma significa criadora ó criada que cria y que cuida ; de aquí viene que en castellano se' llame á Dios amo, criador, el que cuida y gobierna todas las cosas, el rey también se llama asi porque cuida y gobierna; por mas que le pese al Sr. Larramendi tiene que confesar que la lengua vascongada tiene toda su fuente y origen, como todas los demás, en la lengua hebrea que es la madre común de todas ellas.
Es muy conocido el man árabe, el min hebreo, el mo árabe, el ma sin n paragógica y con ella, manhu quid-hoc ; pues estas radicales son también khéchuas man á de dativo ; manta de abl»ítivo, compuesto de dos radicales hebreas mae jtae; y esta última significa determinar, definir, de donde viene el tu, que se agrega al fin del verbo vasco, V. gr : gaistotii, dongatii depravar ; caiztu, haguetn^ gábctu deponer ó privaí' y destituir. Y esta partícula define ó determiiia la radical para que sea verbo, distiguiendola de la preposición ó adverbio, en los cuales regularmente se usa la radical nuda; y es el tus, ta,tam de los latinos, v. gr: ga/stotua, dongatna deprávalas; es el do, da castellano y ío, ta italiano. También tiene el bascuence otra particula puramente hebrea, fuera del artículo a, que es puramente hebreo, tiene el ze y sa que no significa tu ni vos, sino usted, es decir, el eu tercera persona como en hebreo y caldeo, v. gr; gaistotzea, deungatzea depravatio; comoquien dice: la que deprava. Por donde se colige que todas estas partículas son indicantes, definientes y determinantes u pronombres demonstrativos. La particula ma á ver, esto es, quid? y la partícula lea toma, en kliécliua no se usan sino en la segunda del imperativo ; luego son estrañas.
Por brevedad no ponemos aqui el catálogo de las partículas hebreas separadas é inseparables; pero se pueden ver en el Biq-duq del Dr. D. Antonio María
flareia Blanco. Madrid 1846. pag. 223. Art. 3 dispuestas pov orden pmmaticul desde el pi'onombi."e pei'soaal liasta las interjecciones con sus verbos respectivos de donde proceden; pero aqui debemos resolver el problema tan difícil para el Sr. García ¿qué fué primero el carbono ó el carbón? ¿el huevo ó lo gallina? Dice, pues, pag. 227 : " El origen y formación de estas partículas personales es muy claro. ... El verbo ane estar presente, conjugado en pretérito, dio origen k las partículas yo, tu mas fem, nosotros, vosotros y vosotras ; el, ella, ellos, y ellas parecen oriundos de eva, que aunque desusade en la Biblia, se conserva todavía en árabe en la 5 * conjugación convertido el V eni y significando estar dispuesto 6 pronto á presentarse." Sí hubiera dicho que vienen de la radical eve ó eye era lo mismo, porque los árabes y los caldeos mudan con frecuencia en la escritura la radical a por e y la, e por a cuya aspiración es muy análoga, significa, pues, el que es, la que es; pero prosigamos :" El origen de las partículas ellos y ellas, añade, nos es desconocído; y juzgamos mas decoroso confesarlo
que caer en delirios mas vale ser
ingenuo en lo que se desconoce, que sistemático y caprichoso en lo que se duda; mas no podemos dispensarnos de hacer notar la mutua acción que se prestan el verio y la partícula hebrea : allí vimos como se constituyó el pretérito medíante las radicales y ciertos fraqmentos pronominales ; aquí acabamos de ver salir claramente la mayor parte de estas partículas pronominales personales del pretérito del verbo ane ¿que fué primero, formarse ani de anatlii 6 anathi de ane y el pronombre añil ¿qué fue primero, repetiremos, el carbono ó el carbón? ¿el huevo ó la gallina?."
Este autor que supo también sacar las partículas emántícas, preformatívas y aformativos de nombres y verbos no pudo sacar las de los pronombres compuestos y aun simples como son hua, hia, ai, yi, ti, ni y otros. semejantes. No es pues el pretérito del verbo ane conjuga-
do que da los prímombres personales; el pronombre no es una conjugación, es una radical ya simple ya compuesta; para formar i, ai, ni ó am basta la radical indicada ane', mas para formar atta tu, se requieren dos ane y tañe defectivas: asi an-ti, an-ta, an-t: y para el plural se requieren tres radicales ane-tane-anie, así: an-ta-im : para fem an-ta-in. La partícula im característica de plural, y en régimen que se prenuncia <?, por ser formativa del i, diptongo ai,qú.e siempre lo hay en los nombres plurales, lo cual se nota por 2ere y á vezes por segól cuando es breve, V. gr; maim lee mem; plural mai lee mé; la partícula ini, digo, de plural viene de la radical ame que significa ser; y sino véase en inglés aiam yo soy; véase en latín legam, doceaw, dícam, es decir ; yo seré leyente, docente, diciente ; y asi en hebreo significa stmt porque es impersonal. He aquí pues la formación del pronombre inglés the, t}iem,he, hem; y ¿no son estos pronombres legítimamente hebreos? De la radical ca«a, que significa ser en aymará, en khéchua, en árabe, viene el pronombre cay esto, el pronombre hebreo ka tu, las partículas yasccngadas, castellanas, italianas, latinas, francesas Jca, Ice, Jci, Ico, Jcu; ó ga, ge, gi,go,gu: que forman los adjetivos católico, torríco, científico matemáiiq^iie, lengua^íe alcance, jan^o filasi^ra, filástica; y en fin el verbo estar egón V gv: pazic egón, joistallu egón, estar de fiesta en vasco, hilarem esse. Digan ahora los vascos que su lengua no viene de la aymará, ni de la khéchua, ni de la árabe, ni de la caldea, ni de la cúfica, ni de la hebrea; nosotros les pedinos solamente que nos muestren esa independencia en todas las radicales de sus verbos y en las radicales de sus partículas ; que sino lo pueden hacer, confiesen que son todos retazos de un mismo paño. Cam en khéchua y aymará significa también tu; camcmia vosotros, como en hebreo kaim, kaiti. Aqui tenemos pues los huevos que busca el Sr. García áné, tañé, cañé, havéy amé; con estos cinco huevos se forma la cria y toda la empollada.
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Hagamos la prueba en la radical qtl que en la primera forma del maqor dice : qatalmoXó: Las partículas que se usan en el pretérito son las siguientes; las radicales en la misma forma que constituyen el niaqor absoluto forman la tercera persona del singular masculina, porque es de cosa indeterminada; y asi en hebreo se da principio por ella: añadiéndole Ag asilaba, que es fraqmento del pronombre Ida ella, con el punto qamez debajo de la tercera radical, queda la persona femenina aquella; asi de qaial aquel mato ; se bace qatJáh mato aquella, esto es, aquella mató: tomando la sílaba ta, derivada de taiiá que significa ¿tímase, y uniéndola al maqor absoluto diriag«ifa7ifíí, mataste tu mase: y si se le une solamente la letra t primera radical de tañé se forma la segunda persona femenina gató/', mataste tufem. ; tomando la partícula ti da la misma radical y añadiéndola al fin forma el pretérito común de dos en primera persona qataliijo maíé: la tercera persona ya dijiniosque viene de la radical JiavaJí ; y como para femeniuo singular se tomó solamente la final /írt para plural se toma solamente í'í ü hti c\nepov ser aformativa pierde la vocal de la segunda sílaba de g^aial y dice] qatlú mataron: para vosotros usa las dos radicales tañé y amé que componen el pronombre triple an-ta-im altcm^ YOSdtros, el cual por el acento bace perder la vocal de la primera sílaba en el verbo qataly dice: qtaltém^ matasteis vosotros; para femenino usa de tañé y á'jzé, conro en árabe y caldeo para ambos géneros, así an-ta-in, ó alten dice qtaltén^ matasteis vosotras; en la primera del plural coman vuelve á la radical á»e, que da áná nosotros, como aníyo común, j fjrara el pretérito qa- ¿a/jm nosotros y nosotras matamos. Esta radical an'é que se emplea en la formación de los pronombres no es solamente hebrea; la «, an", 6 añade, que usan los ingleses, vascos y árabes sirve de artículo e?, ?a., lo. Eq vasco se usa también del mismo artículo en composición, v. gr: izan el que es, y conjo transitivo ^laizqnh
el que vciq; aisa-^iá el que te; daña el que se; por donde se colige que ana sirve de relativo qai qiiae quod: asi Dné ó danah y tné ó tanah es también relativo en cableo, de donde procede ele?/, o d' qiii, quae, quod; y del que usa para formar el futuro como sigue.
La formación del futuro se hace prefijando las partículas é !a radical del verbo de este modo. No pudiendo tomarse ninguna de las tres letras /tz<a, él u aquel; porque 7i¿ es característica de la forma hiphil y niphal; ü en principio de palabra es siempre conjunción, y por lo mismo en el dicinnario hebreo no hay radical que empieze por roíí, sino que todas se han reducido a la letra |) ó &;la a confundirla la tercera persona, con la primera ; por esta razón solo queda la i segunda radical del verbo hajah doblemente defectivo pe-hé y lámed-hé, la cual prefijada al maqor constructo forma la persona ag^/e/. Esta ¿ como toda letra servil que se prefija debia tener chcva; m^s para evitar la concurrencia de dos cbevas movibles se puso hireqdo. bajo de i con que resulta la tercera persona jiqtol aquel matará. La persona ella., habiendo sido privada de todas las radicales de los dos verbos hajah y havah .de donde sale /wa él, y hía ella; tiene que apelar á la radical tanáh que en el pretérito formaba los pronombres tu y yo común, y vosotros y vosotras, que es el the y tliem inglés ; y no quedando mas que /, por la misma regla dada arriba, recibe debajo híreq, y dice: tiqtol ella matara. Esta misma palabra sin ninguna diferencia es la segunda persona masculina tiqtol tu matarás, porque fué prestada por necesidad á la tercera femenina ; mas la segunda femeuina vuelve á distinguirse de aquellas dos con añadir una i al fin que también pide prestada de la tercera femenina hia, y dice: tiqtU tu matarás, fem. La primera persona del futuro común de dos asume la primera y última radical del verbo an'é defectiva jayin-nun y se i^ro^ nuncia como en francés ai; y es el yo délos ingleses, aihave: aunqae no es?
criben mas que nna/, y en hebreo no escriben mas que la a y pronuncian <?', asi: aiqtol., lee éqtol yo matare. Lo tercera persona plural ellos tiene prelbrmativa ^, aforniativa ?í, de las que ya hemos hablado: jiqtla ellos mataran. Para formar la tercera persona fem. plural días hay que apelar de nuevo á las dos radicales tan'é y a>i¿ la una al principio y la otra al fin, asi: flqfólna aquellas matarán, igual tiqfAihia xoiotiws matareis. Para vosotros se usan también las dos tiqÜH matareis. Últimamente la persona }ic>.si)//-os, nosotras^ se lumia de la preformativa n originaria de ¿¿ii'ó^ que unida ú la raiz constructa toma Jih-eq por evitar la concurrencia de dos mudas y dice: niqiol nosotros y nosotras mataremos.
Queda pues suficientemente probado que en laformacioia de los pronúmbres,-de los tiempos y personas del verbo no hay misterio alguno incomprensible, sino que todo sale de unas cuantas radicales ya plenas ya defectivas diferentemente combinadas para la claridad y distinccion ; pero todas ellas significan una misma cosa en substancia, que es el verbo ser; ennc ani^ ecce-ego, praesto sum. Aquí pues tenemos los huevos y la gallina, el carbono y el carbón, el hidrógeno y el agua ; tenemos toda suerte de flores y solo falta la buena Gliceria para formar los ramilletes que han de servir para la lengua universal ; pero ¿qids est Me et laudábimus eum? No es, pues, el pretérito hebreo y árabe otre cosa que la radical del verbo con las partículas personales añadidas por el fin en significación de que la acción fué anterior á la referencia que hace la palabra ó persona de haberla ejecutado: el futuro es la misma radical con las partículas personales antepuestas en señal de ser antes que la misma acción el anuncio que hace la persona ; y su diferencia no es mas que esta: escribir ?/o, dice: yo he escrito; yo escribir dice: ?/o he de escribir; y esta sea la regla; toda lengua que no espresa los pronombres persopales separadamente dei yerbo es se
nal que los tiene embebidos en la palabra del verbo como en hebreo, caldeo, árabe, vasco, kheclma, aymará, huaraní, abipon, y otras; mas aquella que los espresa en la conjugación no lus tiene en el verbo sino imperfectamente como en inglés ai am.^ ego-snm; yo digo, yo hago, porque en estas lenguas la conjugacion se compone de la radicaly de otro verbo, que es ser, estar, haber y tener, los cuáles en cierto modo suplen los pronombres personales; pero no son los mismos de que hace uso la lengua, como ya veremos, (este es indicio nada equivoco de que esa lengua es un mixto de otras anteriores mas simples y mas perfectas ; mas como no hay sino la hebrea que tenga esta perfección, sola ella es la verdadera lengua madre. )
El imperativo no e.s mas que un futuro espresado con toda la enerjia y velocidad con que habla el que manda, por esto está despojado délas partículas preformativas, como lo usa también el árabe en segunda persona del singular y plural solamente, quedando las demás en la misma forma del futuro : qtol mata tu mase ; qitli mata tu fem ; qitlu. matad vosotros; qiolna matad vosotras. El infinitivo ó indefinido que es el maqor por medió de cuatro partículas prefijas espresa el sojuntivo y los gerundios, según la partícula prefija y cuya significación y origen vamos á analisar: estas son B. C. L. M. La primera que es B. viene de la radical hajah ó hajan a,mbRS defectivas jayin-jod^ y lamedJie ó lamed-nun^ y significan ambas mediar, comu defectivas dan estas partículas li oh, ah, quaeso, obsecro, y sirve para optativo como en huaraní mona ojalá; sale la preposición o adverbio en, entre, ínter, íntray se escribe bain lee hen) y perdiendo la n final es el &y, lee hay ; y equivale á por medio ó mediante; tembien sale el hí hebreo, el pi khéchua, que es el in adverbio, y significa mientras, cuando, en el tiempo, dum, y al castellano v. gr: al decir, dum diceret, iu dicendo, < mientras^ decía, ó diciendo; elí)i también se trt^duce por cttmy otro
equiraiente. La segunda que es C. viene de la radical canah ó cañe .que significa ser, estar, liabei y tener, también defectiva como las otras, de aqui viene ca, ce, ci, co, cu^ como se lia indicado arriba. Esta radical en composición compone muchas palabras, v. gr: mi-ca-ail, quís ut DeM5, en donde ca significa í<¿, sicut, como; y esta última es también hebrea hi-mo^ o Jcau-mo : lee eo-mo. haycal en kbéchua, cuanto es? cuantos haj'? cuando ? haycac_pi? en cuanto ? En caldeo aica lee ica est, sunt. Hemos dicho 'que ca es radical del verbo ser en khéchua; co lo es también del huaraní; y en árabe es can fuit, jacon est vel erit ; y asi con está partícula en hebreo se hacen las oraciones de siendo, estando, habiendo y teniendo. La tercera que es L. viene de la radical lué lee lavah que significa enlazar ó lazo, y equivale al latin aádere (es el verbo luo, luis, luere) y á la particula arZ, y. gr. a(Z diceudum, ad dandun ; y como tiene las dos últimas radicales enfermas, no queda mas qu3 la L. para formar ese gerundio, que en castellano se forma con á 6 para. La cuarta, que es M. es una abreviatura de min cuya radical es majan, que signifiseparar de donde viene el francés moyen medio ó separación ; y equivale á de de ablativo, después de y otras formas semejantes. Vean ahora los formadores de la lengua si podran reducir sus reglas á tanta sencillez, á tanta exactitud, á tanta filosofía, á tanta armonía, h tanta consecuencia; y después digan que la lengua hebrea es anómala, capiichosa y sin principio que la acrediten de filosófica, racional, enérgica é ideal.
Es escusado decir, que aquellas cuatro letras son cuatro preposiciones preformativas : biqtol en matar o matando ; Jciqtorcomo mate ó si matare ; liqtol á ó para matar; miqtol habiendo muerto ó después de matar, y otras formas por el estilo. Ademas hay dos participios, el uno que espresa la persona ó cosa que ejerce la acción, y se llama benoni; el otro espresa la persoua ó cosa sobre que se ejecuta la acción de un modo
tan ijninente que no pueden deciras participios de presente, ni de pretérito, ni de futuro, estos participios, fuera de la forma Jcal., que los forma con solo variar las mociones, en las demás especies de conjugación se forman añadiendo una m (que es la misma de que hemos hablado) á la radical del verbo infinitivo ya compuesto, asi en jpiyel ; mqattél el que mata alevosamente ; en imyal que es su relativo pasivo : MgtíííoZ el matado alevosamente ; en liiphü: viaqtil el que manda matar ; en Jio2)hal, que es pasifo: moqtál el que fué mandado matar á otro. Véase lo dicho arriba del infinitivo y participio árabe; y lo dicho basta para constatar que toáas las pai'- ticulas son verbos que conservan siempre la misma significación en cualquier parte que se encuentren y cualquiera que sea su oficio en la oración, por consiguiente el sistema del Sr. Sotos carece de fundamento filosófico, lógico, gramatical é ideal, porque sus letras tanto en la formación de la palabra, como en la parte que desempeñan en la oración, no son raas que títeres sin cabeza y sin alma que les de la vida, y por esto decimos : títeres en la petaca y vayase con la música á otra parte; ¡Que chasco para una Academia!