Viajando · Unidad 18 de 24
Unidad 18 · e CANES
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
e CANES
7 a j a LR 1) 149
precio que nuestros Gobiernos tienen la obligación de propiciar. j
Como se ve, la tesis del Delegado alemán era perfectamente sabia y honrada.
E Sin embargo, la discusión del Tratado que acaba de firmarse ha sido larga y sumamente laboriosa, hasta el punto de vaficinarse en más de alguna ocasión su fracaso; pero, por fortuna, cediendo ambas Delegaciones todo lo que podían ceder, se ha llegado a un Acuerdo de trascendencia enorme, política y comercialmente considerado. Los Acuerdos principales a que se ha arribado se pueden resumir así: |
1.2 Dara casi la totalidad de los productos de exporfación los dos países, Francia y Alemania, se acuerdan
recíprocamente la cláusula de la nación la más favorecida de facto;
2.2 En cambio de las tarifas mínimas actuales, establecidas por el Gobierno francés, la Alemania acuerda a la Francia las mismas tarifas convencionales que ella ha establecido para otras potencias lavorecidas por Tratados
similares; |
3.2% La mayor parte de las tarilas acordadas a Alema-
nia no podrán ser modificadas durante la duración del
Es Acuerdo; y
4.0 La Francia se reserva el derecho de modificar en
términos estipulados en un proyecto que pende de la con-
sideración del Congreso, sus actuales tarifas aduaneras, que son de marcado proteccionismo.
Largo y quizás inútil sería que yo enfrara en mayores
detalles; pero es perfectamente subjetivo que el Acuerdo
150 Sa mitodeo (Marta
que motiva esta carta, haya sido recibido con aplausos en los dos países signatarios y aún en los demás países | vecinos y hasta cierto punto rivales. | Del lado de la Francia, los productos más favorecidos | por las tarilas mínimas son los derivados de la agricul- | tura y en seguida los provenientes de las industrias textiles (algodón, lana y seda), de la zapatería, jabonería, porce= | lana, etc., y del lado de Alemania los de las industrias | químicas, mecánica, electricidad, biguterie, cemento, etc. | Mucho me temo que este Convenio venga a tener sus consecuencias desfavorables en la exportación de nuestro salitre, por lo cual, ya que Alemania es la madre del abono sintético, sería útil que nuestro Ministro de Hacienda o la Combinación Salitrera de Valparaíso, a las que tanto les interesa esta cuestión, se impusieran de los detalles de la Convención a que he venido refiriéndome. “y En todo caso, tanto el reciente Convenio aduanero franco-alemán, como los ya celebrados por otras naciones
en el curso del presente año, están llamados a marcar
una época en las relaciones comerciales posf-bélicas de la Europa y a disminuir apreciablemente la carestía odiosa de la vida, como lo expresa editorialmente Le Matin, en reciente edición. al decir: dE
—No se frata de las utopías sovietistas de Moscou; pero la enfente de los productores europeos es lo único que puede solucionar el abaratamiento del costo de la
A A A
> a
vida y por ende, la paz internacional del trabajo, que tanto preocupa a los expertos de Ginebra.
Yo por mi parte, y pensando en la carestía que arruina nuestros hogares de Chile, no demoro en transmitirle es-
tas apreciaciones, que podrán conducirnos a arreglos similares con Argentina, Bolivia y Brasil, y en un periodo posterior con el Perú, cuando desaparezca el ofuscamiento de la Cancillería de Lima, que, hasta ahora, hace imposible todo advenimiento internacional.
Este y no otro es, mi amigo, el único objetivo de esta ya larga carta, que espero que Ud. lea con la benevo-
lencia que le es característica. Lo saluda atentamente.—Santfiago Marín Vicuña.